Mostrando entradas con la etiqueta en pocas palabras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta en pocas palabras. Mostrar todas las entradas

lunes, diciembre 27, 2010

Lo que me trajo hasta aquí

No sé donde estaba. Hace poco más de dos meses que me perdí en el camino de llegar hasta aquí. Alguien me escribió un correo y dijo que, entre otras cosas, extrañaba mi poesía. Muchas cosas pasaron por mi mente entonces. Y ese entonces me trajo hasta aquí.
Han sido días de mucha reflexión. Los finales de año me ponen así, inquieta, pensativa, nostálgica. Esa auto definición mía aquí está, repensando lo que va a escribir, mirando hacia los lados, sintiendo el corazón latir en los dedos... borrando cada palabra, como queriendo borrar con ello todos mis errores.
¿Qué contar? Por ahora no quiero ser el sol y que la teoría heliocéntrica se cumpla en mí. Por eso
seré breve y no contaré mucho. Cuando pase el temblor, veré a dónde irá 'Todos a bordo' y hablaremos hacia dónde nos llevará el barco. Qué rumbos inciertos nos espera naufragar, siempre juntos.
Siento que se asoman varios sentimientos. Estan tocando la puerta. Se apresuran por entrar y por salir, al mismo tiempo. No aprenden a no agolparse todos juntos...
Llegó la hora de decir adiós. Pero volveré pronto. Quizá menos desnuda que antes, pero volveré. Y viajaremos juntos, y hablaremos de libros, de poesía, de cine. Hablaremos de las pequeñas cosas, de música, de cultura, de ocurrencias, de nosotros. Quizá hablaremos de mi, quizá. No sé.
No he sido nada navideña en este post, y creánme que me estoy controlando. Pero el génesis de esta historia es otro (no sé cual) y prefiero mantenerlo.
Bien. Llegó la hora de abrir el paraguas. Está lloviendo.

lunes, septiembre 13, 2010

Ruego

Dame vida, una tregua, enterrar la memoria.
Respirar quiero, no sólo un suspiro.
Llevar al mar todas las cruces
dejar que sus aguas mitiguen sus dolores.

Seguir el camino, labrar en el calvario
pegada a Tu rostro.

Mirar adelante el firmamento.
Levar anclas, que el corazón no muera
sin saber que esta vivo.
Que no tiemble el barco
ni se precipite el tiempo
que la herida hondar puede
y desangrarse con todos sus lamentos.
Llena de esperanza
ver el fruto, quiero.

Seguir el camino, labrar en el calvario
pegada a Tu rostro.

Osar la mirada, el ruego
abrir el corazón, de-nuevo.
Quemar el llanto y lanzarlo al vacio
del mar impetuoso.
Qué es mejor dejar que el viento sea viento
que el tiempo, sea tiempo. Y el olvido, olvido.

jueves, junio 03, 2010

Vuelve a volar

Es como el viento antes de que arrecie la tormenta. Sopla de tal forma, que se lleva todo lo que camina en su contra. Resiste golondrina. No te envuelvas en la corriente. Vuela. Llegarás a lugares tranquilos, pero para conseguirlo debes agitar tus alas como nunca antes.
Y al fin, cuando el lugar encuentres, ya no habrá por qué temer. Llegarás y serás feliz. Llegarás y volverás a partir porque ese es tu destino. Volver a volar por siempre.

martes, marzo 23, 2010

Estar viva


Emoción. Ganas de reír y llorar al mismo tiempo. Un sentir distinto, como si pudiera tocar el viento, tomarlo de la mano. 

Un horizonte nuevo se levanta frente a mis ojos. Tiembla el alma, el corazón grita, el cielo se aclara. Puedo ver. Tanto, que siento miedo. Hay una sonrisa anclada en los labios: tímida, tonta, ingenua. 

Sucede. No hay explicaciones lógicas, ni ilógicas. Pasa. Llega. Se aproxima. Te toca.

¡Una locura! ¿Será? ¿Por qué preguntas? ¿Por qué respuestas? 

La vida es como el fluir de las olas. Reciclar el agua. Dejarse llevar por la corriente Divina... no estancarse, y otra vez dejarse llevar. 

Empaparse del cristal de la lluvia. Llover con ella. Reflejar el Sol en sus gotas. Cristal infinito, transparente y puro. 

Abandonarse al latir de la tierra. Dejarse seducir por el fuego. Y otra vez dejarse llevar, sin resistirse. 

Soñar. Despertar. Vivir. Dejarse amar. Amar...  Estar viva. 



jueves, diciembre 10, 2009

En-amor-ada

 Jesús es lo mejor que le ha pasado a mi vida. Me siento tonta, pero no puedo callarlo. ¿Estaré perdiendo la cordura? Todo esto parece una locura. Pero no quiero separarme ni un segundo de Él. Lo quiero abrazar eternamente. Recitarle poesías, regalarle rosas y miradas de amor. Lo quiero por encima de mis miedos. No puedo evitarlo, ni siquiera pretendo intentarlo. 
Quiero que mi vida tenga su aroma. No ser perfecta, pero ser imperfectamente parecida a Él. 
En las manos, en la mirada, con mis palabras, con mis gestos, todo. 
Se me cierra la garganta... Me quedo sin palabras y esta vez no me asusta. Es sólo un efecto pasajero. 
"Muchas veces no sé, no sé ni que te digo. Muchas veces no sé. 
Muchas veces no sé, que decirte al oído... Muchas veces no sé, ni lo que hago aquí. 
Más sé que te amo, más que a mi propia vida. Más sé que te amo. Jesús Tu eres mi vida". M.H.