La vida es un viaje, en la que cada uno somos "pasajeros". Durante nuestro paso ocurren un sin fin de aventuras increibles, algunas dignas de contar, otras, no tanto. Y, desde mi lugar de los hechos, quiero mostrar -a veces con alma de poeta, con nostalgia, dolor, alegría o música- todo lo que se me o me ocurra. Tal como soy: versátil, sencilla y auténtica.
martes, octubre 19, 2010
Mi luz
La imagen me llevó a pensar en que, al igual que el cielo, así está el ser humano cuando no se ha encontrado con el Amado: Jesús.
Cuando la luz de Jesús brilla sobre el hombre es cuando en verdad vive, cuando en verdad "es". El "Yo soy" nos permite conjugar el verbo "ser" para que podamos "estar".
La luz de su amor da color, vigor, ánimo, alegría. Por eso, al dejarnos iluminar por él, no es que todo se transforme. Es que todo encuentra su sentido real, auténtico. Su verdadero "Yo".
Más tarde, cuando iba por el elevado que sobrevuela la Avenida Abraham Linconl, volví a concentrarme en el cielo, que ahora con un azul radiante, coqueteaba con el verdor de los árboles. Lucía hermoso, resplandeciente. La luz del sol brillaba sobre él y le permitía lucir su color con tanta belleza que era asombroso.
Cuando me desmonté del "carrito", caminé despacio hacia el trabajo. Quería disfrutar de tan bella mañana que Dios había dibujado no sólo para mi. El gris y frío edificio de El Caribe se robaría este espectáculo en instantes y por varias horas. Así que me tomé mi tiempo y me dejé acariciar por el entorno. Cerré mis sentidos al ruido de las máquinas y las bocinas de los carros; al polvo, al lodo, a los choferes imprudentes, y los abrí al milagro de la vida que hoy Dios me permite disfrutar.
Por dos segundos cerré mis ojos y quise gritar "¡te amo!". Me contuve. Mi corazón dio un saltó y lo hizo por mí. Mi ser se llenaba de gozo. Sonreí y le decía una y otra vez "te amo, te amo".
Puede parecer una locura, lo sé. Pero no puedo evitarlo y no quiero. No puedo callar esto que me quema por dentro. Quiero que esa luz que me ha hecho "ser", ilumine a otros al encontrarla y encontrarse. Que esa luz que me dio mí color, que me hace el ser más feliz y radiante, lo haga con los demás.
Dejar los dilemas a un lado y ser un espejo... dejarse iluminar...
lunes, julio 12, 2010
La encontré
Es verdad lo que dice el Evangelio de hoy: "Quien pierde su vida por mí, la encontrará". Mt. 10, 34 en adelante.
Yo estoy dispuesta a seguir el llamado. Dios apuesta a mi. Yo apuesto a Él. A que con sus fuerzas y con Su amor, yo podré llegar. Podré vencer. El me dará las fuerzas para recorrer el mundo, para ir a llevar con entusiasmo su Palabra. Su luz, Su sabor, que tanto hacen falta.
Gracias Padre, por haberte fijado en la humildad de tu esclava.
miércoles, junio 02, 2010
Veo Veo
Para los que no conocen de que se trata este juego les explico que, primero, es muy fácil. Se puede jugar de dos o más personas; no hay límites. A quien le toca decir "veo veo" tiene que dar la inicial de la palabra de ese objeto que ve, y el resto tiene que adivinar de qué se trata haciéndole una serie de preguntas respecto a las características de ese objeto. Al que gane le toca poner a adivinar a los demás. Si nadie gana, él mismo sigue invicto hasta que pierda o hasta que quiera. Al menos así lo jugaba yo.
No sé por qué hoy, al leer la lectura del día, me acordé del "veo veo". De aquellas noches que completamente a oscuras, jugaba con mis hermanos, meciéndome a toda velocidad en una mecedora, impulsándome con los pies, mientras miraba fijamente a todos lados para adivinar el dichoso acertijo. Era muy raro que yo logrará ganar. Y cuando al fin lo hacía, mi objeto no era lo suficientemente difícil como para burlar el ingenio de mis jugadores.
Cuando leí el salmo descubrí la posible razón de mis desaciertos. "En ti Señor tengo fijos mis ojos"... De pronto recordé cómo mi mirada y mi mente no se concentraban en el objetivo: fijarme en encontrar el objeto. Siempre he sido muy avispada, inquieta... y eso también es una característica mental. Mis pensamientos siempre van rápidos, vagando por todos los lugares, agolpados juntos, unos tras otro sin pausa. Pienso y pienso y a veces creo que no pienso en nada. Me agoto porque no me concentro por partes sino en todo. Un defecto hace poco descubierto por mi, pero hace mucho descubierto por mi madre.
Cuántas veces no encontramos o alcanzamos nuestros objetivos porque andamos muy distraidos. Nos falta disciplina, concentración, visión, determinación. Ahora recuerdo que solía darme por vencida cuando no adivina de una vez. Recuerdo que mi hermano me regañaba y me decía que tenía que ser paciente y pensar. "Piensa, piensa, no te rindas", me decía.
Yo pataleaba, amarraba los brazos enojada. Y ya, se acabó el juego. Pero mi hermano insistía, y hasta me daba algunas pistas más para que adivinara. Cuando lo lograba me sentía avergonzada. Primero, porque a fin de cuentas se trataba de algo facilísimo. Segundo, porque no había tenido el deseo de seguir y me quejaba antes de tiempo.
Le doy gracias a Dios porque ha puesto a mi lado personas que, cuando he tenido el deseo de desistir y abandonar el juego, me insisten, me ayudan, me soportan mi rabietas de niña malcriada (que es con todo lo peor) y me perdonan cuando, en mis arrebatos, suelo arrasar como huracán con lo que me queda por delante.
Quiero decir como San Pablo: "Al contrario, comparte conmigo los sufrimientos por la predicación del Evangelio, sostenido por la fuerza de Dios. El nos ha salvado y nos ha llamado a llevar una vida santa, no por nuestros méritos, sino por su propia determinación y por la gracia que nos ha sido dada, en Cristo Jesús, desde toda la eternidad.
Por este motivo soporto esta prisión, pero no me da vergüenza, porque sé en quién he puesto mi confianza, y estoy seguro de que él con su poder cuidará, hasta el último día, lo que me ha encomendado".
Dios, quiero fijar mi mirada en Tí. No quiero cansarme en adivinar tu presencia en mi vida, aun cuando crea que no estás, que te has desaparecido. Gracias por los amigos de juego que me regaleste, porque si no logro adivinarte, con sólo verlos a ellos y escucharlos, es como si te viera y te escuchara a Ti.
lunes, febrero 01, 2010
Seguirte Jesús
Ayer celebrábamos el día de la Juventud y elegimos el tema que titula este post como centro de la convivencia que tanto los grupo de oración Jesús amigo como Más que vencedores decidimos realizar para celebrarlo, y de paso dar a conocer un poco acerca del carisma de Don Bosco, personaje que inspiró esta fecha en nuestro país.
La experiencia, de manera personal fue maravillosa. Edificante y refrescante. A pesar de que al final del día cuando decidí escribir este comentario, estaba muerta de cansancio, me sentía renovada y convencida de que seguir a Jesús ha sido la mejor inversión y la mejor decisión que he hecho en mi vida. Y que, sobre todo después de haberlo pensado en estos días, no me arrepiento de estarle dedicando mis mejores años, mi juventud, mi ánimo para servirle y para predicar su Palabra. Mostrarles a otros esta Buena Nueva que, como dijo Jhonatan, el instructor, no vale la pena, sino que vale la vida. Y como dice una canción: "...Cómo escapar de Ti, como no hablar, su Tu voz me quema dentro". Definitivamente, Jesús es lo mejor que me ha pasado y obedecerle a pesar de que muchas veces no entiendo sus caminos, sus decisiones, estoy convencida que estar a su lado es lo correcto y el secreto de la felicidad, de mi felicidad.
Confirmo mi llamado. Vuelvo a decirle que sí a Jesús. Estoy segura que quiero seguirle. Tan sencillo como se escribe y tan difícil como es en la vida real. Ayer, a través de mis amigos, de mis hermanos en Cristo, estuve tan alegre. El día fue, a opinión de algunos, excelente, para la Gloria de Dios. Yo les secundo. Y le agrego: fue maravilloso. Nada ostentoso nos caracterizó. Tuvimos a Jesús. Su presencia nos acompañó y que más podíamos necesitar. Lo que sentí me hace cantar como el salmista: “mejor es un día en tus atrios (o en tu casa) que mil fuera de ellos. Porque estar en el umbral de tu casa es siempre mejor, que habitar en los palacios”. Es así. No lo puedo explicar. Pero es así.
He tenido la oportunidad de experimentar varios estilos de vida. He saboreado un tanto la fama, la popularidad. He estado en grandes mansiones, he compartido con gente “importante”, de poder. He estado en fiestas, con todo tipo de comida, bebidas, música. He ido a buenos hoteles. He sentido el amor y la pasión de un beso. La adrenalina de hacer lo que te gusta, como en mi caso escribir, leer un buen libro, un buen poema. De bailar, que me encanta, de escuchar música. Pero nada de eso se compara con estar en la presencia del Señor, de sentirme amada por Él. Y mi intención no es restarle méritos a lo antes mencionado. Lo que quiero significar es que nada de eso tendría sentido si no va de la mano de Jesús. No sabe igual. Es como comer arroz o plátanos si sal. Bailar sin música. Es tenerlo todo y al mismo tiempo sentir que no tienes nada. Y sé que algunos de los que lean esto saben a lo que me refiero. No hay palabras que puedan describirlo. Esto hay que vivirlo. Prueba y verás que bueno es el Señor. Yo lo garantizo. Estar a su lado es vivir a plenitud. Jesús, aquí estoy. Quiero seguirte. Conduce Tú mi vida.
lunes, diciembre 14, 2009
"Pin Pun a Dios"
Este miércoles 16 de diciembre es una fecha muy especial para Brenda Taveras. Es el día en que se hará realidad el sueño que ha acariciado por dos años: su pequeño "Pin Pun a Dios", que es un libro que muestra no sólo el talento de esta joven para escribir, sino el profundo amor que siente hacia Su Creador y el deseo de llevar a otros a través de sus letras, el hermoso mensaje de que Dios nos ama y que siempre está cerca, como un fiel amigo. lunes, septiembre 14, 2009
Catarsis
Me sentí muy feliz de ver rostros "nuevos y viejos" re-encontrarse. Lágrimas de purificación como síntoma de "catarsis" de corazones oprimidos y que ya no más.
Me detuve un momento a "contemplar-le" y quedé impactada. Yo también me liberé de mis temores y confié. Sin darle importancia a lo que piensen los demás, obedecí al Creador y me dejé llevar. Me olvidé de mis "razones" y aposté a sus locuras. ¡Qué sabias son!
Y mientras me sumerjo en mis pensamientos, en mi "cruz", siento su mano acariciando mi pelo y a su voz susurrarme: "Nazaret (haciendo fuerza en la última sílaba), tranquila, todo va a estar bien".
Me alivia saber que no terminaré perdiendo la cordura. Aunque si es por estar con Él, no importa que me llamen loca.
PD. Gracias a Soranyi por el poemario. Apenas llegó a mis manos y me lo estoy leyendo con avidez, cual forastero sediento que ha encontrado un manantial. Gracias.
Los poemas son de Ginny Taulé Paiewonsky. Me permito copiar un verso -con su permiso- de "vivir a medias" que me encantó.
"Cada día entregarse al momento
atreverse a fluir,
una potencial aventura, una sorpresa no planificada,
escapar lo cotidiano.
Lo cotidiano se crea al repetirse,
decimos que no lo queremos
pero nos aferramos a sus rituales, a sus rincones.
a la segura semiluz de lo conocido.
Como si de ese escurrirse dependiera la vida,
cuando es justamente lo contrario".
lunes, agosto 31, 2009
¡Dios es WAO!
Por un lado la despedida del hermano John Morales quien se va a terminar sus estudios a España hasta finales de año que viene. A él le deseo lo mejor y que Dios le acompañe a cada momento. Que le ilumine y le de la fortaleza de resistir las pruebas que se le presenten en el camino.
Por el otr tengo que decir es que el día de ayer, domingo 30 de agosto, quedará marcado como un día especial: Dios, que se hace presente de forma extraordinaria, en lo ordinario. Siento que a partir de ayer, he dado un paso más, confirmando que mi vida no es más la misma desde el momento en que Dios se hizo presente.
Estoy inmensamente agradecida por quienes me rodean. Por todas las personas que se han cruzado en mi vida. Dios me ha bendecido de una manera tan especial con los amigos, que me siento a deuda. Ellos me motivan a ser mejor persona y a luchar con valor, con ánimo, con esperanza y alegría.
Definitivamente que me siento privilegiada. Tengo a Dios en mi corazón y aunque es difícil decir que sólo él me basta, quiero que así sea.
Todo lo demás queda opacado ante su grandeza: los problemas, las angustias, las pruebas... la incertidumbre, la cobardía... todo. Me quedo sin palabras ante Él. Y eso es mucho decir.
A resumidas cuentas: ¡Dios es WAO!
martes, agosto 25, 2009
Luz
Gracias Dios por el regalo de la vida. Gracias por la persona tan maravillosa que tu elegiste para que me trajera al mundo.Hoy es un día de gozo y alegría para mi. De felicidad, de dicha. Porque el ser más importante de mi vida, luego de Dios y mi amadísimo Jesús, está de cumpleaños.
No tengo palabras para poder expresar, como debe ser, lo agradecida que me siento de tener una madre como "Doña Luz". Ella, tal vez sin saberlo ha influenciado mi vida.
Con su carácter alegre suaviza los problemas. Y a pesar de lo dura que puede estar la situación, ella siempre tiene buena cara. Es una persona fuerte y decidida. Tomó la desición de ser una madre responsable, entregada y fiel a su familia. Lo prefirió a los títulos que engradecen públicamente. Ese es su mayor mérito, elegir el trabajo más sacrificado y el que muchas veces no tiene la recompensa que se merece: el de ser ama de casa y madre 24 horas. Y hacerlo con tanta dignidad que conmueve.
Mami tiene una sabiduría que no se compara. No hay nada que haga sin consultarle. Me siento más segura cuando escucho sus consejos y sus ideas al momento de tomar una decisión.
Además, sabe de todo un poco: de política, de medicina, de derecho, de economía, de diplomacia, jejejeje. Y tiene los mejores "dichos" para todo. Sus ocurrencias, como la de un día que dijo:"los peces tiene calor", nos motivaron a crear un diccionario exclusivo para todo lo que dice.
Mami, Luz Francia Mercedes Reyes, no tiene comparación. Me siento sumamente orgullosa de ternerla como madre. Me siento a deuda, porque quisiera darle tanto que me quedo corta. Pero, como ella dice, el mejor regalo es el de "portarme bien, tomarme mis medicinas y tomar la vida más relajada" jejeje! Asi que ella también es el motor que me inspira a ser mejor ser humano cada día. A ser buena hija... y eso sí que es tarea dura, no lo niego. Más ese es mi mayor compromiso.
¿Qué más puedo decir? Que hoy y siempre le pido al Señor que la bendiga. Que le de la fortaleza para enfrentar cada día con alegría y para ser tan buena madre como hasta ahora. Y que nos ayude a mis hermanos, mi papá y a mí, a valorar su gran entrega a nosotros.
Es increíble lo difícil que ha sido escribir estas líneas. No porque no me inspire, sino porque es tanto lo que quiero decir y tan bonito... que todo se 'aglomera' y no sé, se pierde.
Bueno, pero más que las palabras quiero mostrar con hechos lo mucho que la quiero. ¡Waoo! Tremendo compromiso.
Mami, aunque tu no ves el blog, ni Facebook, te deseos por estos medios también un muy feliz cumpleaños. Alguien seguro te lo hace saber, jejejeje!! I Love you so much!! jejejeje, (a mami le quilla que le hable en inglés. Dice que le puedo estar diciendo cosas "raras").
Con mucho por decir todavía, que cosa... Chanfles!! Mami te quiero. Muaaa! Gracias por ser luz en mi vida. Gracias, por mucho de lo que soy "nowdays" te lo debo a ti.
lunes, agosto 24, 2009
¿De Nazaret puede salir algo bueno?
Resulta que mientras leo la lectura junto a una compañera de trabajo, al llegar al Evangelio se me cortan las Palabras. Trato de que no se me note, y continúo. Más la impresión es más fuerte que yo, y cuando llega el momento de la oración, no puedo evitar llorar.
En el Evangelio tomado de San Juan 1, 45-51, Natanael, luego de que Felipe le de una breve introducción de quién es Jesús, haciendo mención que es hijo de José y que es de Nazaret, el le replica: "¿De Nazaret puede salir algo bueno?".
Siento como si las palabras me fueran dirigidas a mi. Pues como saben ese es mi nombre: Nazaret. En muchas ocasiones yo me he preguntado lo mismo. Y en otras tantas, algunas otras personas, también. Y uno empieza a dudar.
Hace varios meses el Padre Miguel me dijo, por un momento en el que alguien dudó de que de mi pudiera salir algo bueno, que me sintiera orgullosa porque lo mismo habían dicho de Jesús...
Me recordó este Evangelio. Hoy, sin esperarlo, ha vuelto a mi mente ese recuerdo en el momento preciso. Dios sabe por qué.
Al orar le decía al Señor que si verdaderamente de mi podía salir algo bueno. Le pregunté que si de mi está saliendo algo bueno...
Me reviso como puedo. Pienso: "lo bueno que puede salir de mi es gracias a Jesús. En eso no hay duda". Sé que Dios me ha elegido y que apuesta a mi, aunque ni yo misma me lo crea. El está depositando su confianza en mí, sus talentos, sus dones... y yo quiero confiar en Él. Alguien decía una vez, creo que Yuan, que nosotros necesitamos a Dios, pero Dios necesita que confiemos en él. Yo quiero... lo necesito. Entonces, manos a la obra. El no elige a los capacitados, sino que capacita a los que elige. Que se haga su Voluntad por encima de cualquier temor, o duda, o carencia. Si me equivoco, no importa. Me arriesgo. Dios está conmigo. Ufff!!!
"Nuevas fuerzas tendrán, los que esperan, los que aman a Jesús. Caminarán y no se cansarán. Correrán no se fatigarán".
Dios, danos nuevas fuerzas. Ayúdanos a perseverar. A que de nosotros pueda salir algo bueno. Que así sea, Señor.
jueves, agosto 20, 2009
Despierta

Desperté esta mañana medio azorada pues la alarma le dio por no sonar. La costumbre de mirar por la ventana que ahora tengo de frente, me salvó. Veía el cielo muy claro para que fueran menos de las 5:30 a.m, hora a la que está supuesta sonar la alarma. Minutos después de mi "primera acción de gracias" por un cielo tan bello, miro el reloj algo extrañada. Sorprise!! Son las 5:50 am. Wayyy!!! Me levanto "juyendo", tomo el gorro de bañarme y los demás utensilios propios de la rutina matutina, y me dispongo a botar el sueñito que ya estaba cojiendo, con el agua fría que sale de la ducha. UUfff!! Debo darme prisa. Papi ya coló el café (saldría temprano) y no quiero que se me enfrie. Me apuro como puedo. Temo que llegue Golsky y me encuentre con la camisa a medio abotonar. En todo mi "corre corre", estoy pensando en esta canción que interpretó Salvador Gómez en una de sus charlas: "Despierta, despiertate, Sión. Ponte el vestido más bello. Quítate el polvo y álzate, danza Jerusalén". Tomo el café, me peino y sigue la canción. Doy vueltas recogiendo un poco de 'cosas' en la casa -ya que Gols todavía no llega- y me persigue "despierta". La bocina anuncia mi 'bola', subo al carro, y los merengues de la época dorada que que se sintonizan en Fuego 90, no alejan de mi pensamiento la voz estruendosa de Salvador cantando "Despierta, despiertate..."
Digo al Señor: "Creo que estoy lo suficientemente despierta, ¿no crees?" Ah! Claro, pero este es otro tipo de "despertación" (ay mi madre, que me perdone la Real Academía, jejejejeje!). Voy pensando en ello luego de desmontarme en la México con Máximo Gómez e ir caminando. Al momento veo a un señor algo mayor bastante desmejorado y harapiento empujando en la Gómez su carrito de jugos de diversos colores, con una apariencia muy parecida a la de su dueño.
En eso, justo cuando lo miro entre la pena y la conciencia de que no venderá ni un jugo, pues lucen bastante "intomables", me llega a la mente la lectura de Pablo a los Efesios, que dice:
"Despierta tú que duermes
y levántate de entre los muertos,
y te te iluminará Cristo" Efesios 5, 14b.
En otras Biblias dice al final: " Y la luz de Cristo brillará sobre tí".
Como rayo de luz siento esta lectura que traspasa mi mente. La pienso a la vez que canto 'Despierta, despiertate...".
Dios nos reta a un despertar, a una conciencia. No sólo limitado a los cristianos. En esto no hay excusas ni exclusas (cito a Benedetti). Estos tiempos exigen una actitud 'de todos' ante las situaciones de crisis, corrupción, la falta de valores, el analfabetismo, la pobreza, la enfermedad... No de indiferencia ni de timidez, sino de valor, de esperanza, de entrega. Despertar ante las injusticias que nos llegan como avalancha. Ante los atropellos a los más débiles. Los engaños. La indolencia que corroe los corazones y los hace mezquinos, ávaros, fríos. Esa (indolencia) que además hace que nos olvidemos del prójimo, y seamos egoistas.
Pero no es sólo despertar, es decir, tener conciencia de lo que está pasando. Hay que levantarse, lo que significa "hacer algo", no quedarse como simple expectador que mira desde su cómodo asiento lo que pasa en el juego.
Desde nuestra realidad, dígase trabajo o como estudiante, vecino, amigo, hermano, padre, hijo, podemos actuar. No hay excusas, pues existen miles de formas sencillas y simples de hacer la diferencia.
Dicen que de gota o gota se rebosa la copa. Así que no importa lo pequeño que te sientas, o que pienses que no tienes nada que dar. Todo es necesario. Hasta preguntarle a alguien cómo está, regalarle una comida a un vendedor en la calle... no sé. Hay miles de formas. La decisión está en nuestras manos. Nosotros podemos, si así lo queremos, ser sal y luz de este mundo.
Gente, termino parafraseando una canción de Janio Lora: ¡¡¡Santo Domingo despierta!!!
lunes, agosto 17, 2009
Sostenida por Tu Gracia

Intoxicada de cansancio. Mi mente se ha dejado ahuyentar por los problemas. Recorriendo este camino estrecho rumbo hacia los brazos de mi Padre y amado, he sentido el dolor de las caídas, la ausencia de los amigos, el rasguño profundo de las pruebas, los golpes de la batalla. He visto caer mis muchos 'baluartes'. Mi escudo y armadura desgastarse. He visto inundarse mi rostro de lágrimas y nublarse mi sonrisa.
Mas por encima de todo eso ha estado el amor de Dios. El que me da las fuerzas para sostenerme. Porque, al mirar atrás, veo como ha sido posible, que sea posible, que todavía hoy a pesar de las derrotas, siga dando la pelea en esta batalla. Que hoy, en esta mañana hermosa que pueden contemplar mis ojos ayudados por unos espejuelos, todavía siga en los atrios del Señor, es un milagro.
Le doy tantas gracias a Dios porque todavía quiero seguir caminando junto a Él. Y, aunque en ocasiones cambie de opinión, siempre aparece "alguien" que me recuerda que no estoy sola y que esto que me toca "sufrir" por Cristo es una Gracia que tiene como premio una corona que no se marchita.
Perdida ando en mis limitaciones. Atormentada por mis faltas, por mis necesidades, por mi desconfianza... Seguido siento una soplo que acaricia mi alma y me devuelve las ganas de vivir por Cristo. Borracha de dudas y temores, caigo rendida ante su omnipotencia divina y mi cuerpo deja de temblar. Empiezo de nuevo a confiar.
Destrozada por la espera, por ver aniquilados mis sueños y mis planes, miro un poco más allá. Los latidos de mi corazón me recuerdan que nadie que ha confiando en Dios ha quedado defraudado. Y muy a pesar de lo "Abrahám" que me siento en estos días, Dios me reta a mirar por encima de mis límites humanos y me confirma que Proveerá.
Depender de la providencia de Dios no es tarea fácil. Confiar en su Voluntad, en sus planes, tampoco. Pero para mi no hay una idea mejor. No tengo otra opción.
Quiero sumergirme en su Presencia hasta quedar inundada de Él. Hasta aceptar que "Dios tiene un mejor plan". Como dice mi amigo Edwin: "cuando se terminan tus fuerzas, empiezan las de Él (Dios)". Yo no me había dado cuenta que hace tiempo que 'ando' con sus pies...
Aferrada a mi "gran esperanza" danzo con júbilo, y levanto mis manos para alabarle y bendecirle. Le pido ser agradecida siempre. Que me ayude a poner mis ojos en lo que tengo y no en lo que me hace falta, y a darle gracias por ello. Le pido paciencia aunque eso signifique pruebas. Le pido ante todo ser 'luz' para quienes me rodean. Que mi rostro quede resplandeciente como el de Moisés cuando bajaba del monte al estar con Él. Que mi corazón cada día tenga más amor que dar a los demás. Que pueda amar con pureza, sin límites ni fronteras. Que Dios me regale un corazón agradecido, bondadoso, humilde... un corazón de niño, que olvida las faltas y no guarda rencor. Quiero, como Juan, su discípulo amado, recostarme entre los brazos de Jesús y alimentarme de sus latidos.
Dame las fuerzas para amarte y no separarme de Ti, pase lo que pase.
"Gracias Dios porque eres mi suplidor. Multiplicas mis fuerzas y me animas a estar con contigo".
jueves, agosto 13, 2009
Xiomara
Nuestro encuentro fue coincidencia divina, o "diosidencia", pues adrede había dejado pasar la primera guagua y luego de que se me acercó, mantuve cierta distancia. Esa noche no me encontraba con el ánimo de hablar mucho. Pero Dios tenía otros planes y no puse resistencia. Retiré los audífonos de mis oídos y me dispuse a escucharla con atención. Estaba escuchando un programa en Vida que me gusta mucho. Más esa noche, Dios quería que escuchara otra cosa.
Bastó solo unas horas para que nos "cayeramos" bien. Al desmontarme de la guagua tomé sus números y casi siempre nos encontramos en la parada sin previa planificación.
Anoche volvió a suceder: tomamos el mismo bus. A pesar de que no nos tocó sentarno juntas, procuramos quedar en los asientos que dan al pasillo para poder hablar. Y hablamos, cantamos... a ella le gusta mucho 4x7, al igual que a mí. Recitamos casi todas las canciones de su último Cd. Entre nota y nota, entonamos algunas de Ambiorix Padilla, ya sentadas una al lado de la otra, nos predicabamos una a la otra nuestras experiencias vividas y lo mucho que nos habían ayudado esas canciones en algún momento difícil.
Xiomara, que tiene cerca de 50 años a los que se refiere orgullosa, es una persona dulce, bondadosa y locuaz. Ha tenido que atravesar duras pruebas y estar sola por muchos años. Es divorciada y sus hijos, los que no estudian fuera, ya se casaron. Pero en medio de todo, con su sonrisa de ingenua y su mirada algo cansada y ojerosa, lleva en su corazón el gran milagro de la fe. Es sencilla, aunque ella dice que no lo es. Tiene una gran intención de ayudar a los demás. De dar, como ella misma lo expresa, un poco de lo tanto que ha recibido del Señor. Anoche sin darse cuenta, lo hizo conmigo...
Al llegar a casa -luego de una larga charla después de desmontarnos de la "31"-, tuve una gran inspiración de adorar al Señor. Desde que llegué, me despojé de todo lo que cargaba encima, saludé y procuré a los míos (mi mamá y mi hermana veían el cartel de los sapos; mi hermano "chateaba" y mi papá veía entre sueños el juego entre los Phillies y Chicago. O mejor dicho, el juego de "Pedro"). Luego de ver que todo estaba bien, me puse cómoda, saqué mi Biblia preciosa y tomé en brazos mi bella guitarra. Abrí la Palabra y leí un Salmo. Una pequeña meditación y "Haz de mi tu fiel adorador" salía de mi voz y entonaba con mi lola en clave de sol. Es una canción de Ambiorix...
Más luego, tuve el deseo de cantar esta canción "El himno de Victoria", que Xiomara me cantó completito en la guagua. A ella le encanta. Algo confusa, lo tarareé. Toda la noche lo tuve sonante en mi cabeza, hasta que me dormí. Y esta mañana al levantarme despavorida a las 6:00 am (me retracé 15 minutos), lo primero que llegó a mi mente fue: "cada vez que el Mar Rojo tu tengas que pasar, llama siempre a ese hombre que te va ayudar..." más o menos dice así. Pasan las 8 de la mañana, y no he podido arrancarla de mi mente. Es de Danny Berrios y quiero compartirla con todos ustedes gracias a la ayuda de YouTube.
Canten conmigo "el himno de victoria", que le dedico especialmente a Xiomara. Que por cierto, si que nos hemos visto antes. En un retiro con Salvador Gómez, ella se sentaba detrás de mi. Dios nos ha vuelto a juntar. Algún plan tendrá.
Dios les bendiga y ánimo. ¡En Jesús somos más que vencedores!
http://www.youtube.com/watch?v=UAIwheGxt5E
martes, julio 21, 2009
¿Locuras?

Intento explicar todo lo que me sucede. Es, si aplicamos el sentido común, una locura. Una cadena de soluciones llegan a mis problemas de una forma providencial. Debo reconocer que estoy aprendiendo a soltar y abandonarme a Dios. Trato de no mortificarme por lo que no pueda resolver y le doy gracias a Dios a pesar de todo, decidiendo enfrentar cada traba con amor y esperanza. Y los resultados han sido tan incríbles como inmediatos: cosas perdidas aparecen; injustas calificaciones, mejoran; preguntas difíciles tienen respuesta, enfermedades (no sólo físicas) tienen cura... en fin. He encontrado "una aguja lógica en un pajar de incoherencias"(cito a Matilde Asensi). Y esa lógica no es más que la voluntad de Dios. Si. La que me ayuda a aceptar y no a comprender. Resuelvo que es la mejor manera de ganarle terreno a lo incomprensible, en tanto aparece la respuesta.
Creyendo que estaba perdida, he encontrado un guia que me conduce por un camino, que aunque incierto, me parece seguro. El guia no es más que el Espíritu Santo. Su luz brilla tan fuerte, que hace del sendero más tenebroso, un paisaje tranquilo y seguro.
Como soy tan cobarde, mi Padre me ha regalado una armadura que es capaz de defenderme contra toda maldad: su amor. De manera que nunca me siento sola. Pase lo que pase, estoy convencida que mi vida está guardada en su amor.
Todo esto me parece una locura. Lo que vivo y lo que me falta por vivir. Las que cosas que me faltan por hacer y los planes que tiene Dios para mi. Me parece una aventura osada. Cumplir la voluntad de Dios, no es un "maíz". Pero sé que aunque me cueste, Dios proveerá y al igual que al pueblo de Israel, me defenderá, y veré la victoria que me ha de conceder. Su brazo no conoce la derrota. Estoy a salvo. Él, peleará por mi.
miércoles, julio 15, 2009
Pequeñas grandes bendiciones

Ayer nos juntamos espontáneamente. Justo salía del trabajo y Denise me llamó. Iba con Pavel en la guagua rumbo a la iglesia, donde más tarde nos juntaríamos en una reunión de "sevidores". Ambos son mis hermanos, amigos de grupo, a quienes a parte del amor fraterno que nos une, les guardo un gran cariño.
No quería irme sola, por lo que sin pensarlo dos veces, le dije que me esperaran; que se apiaran de la "voladora" en la que iban, que yo les pagaba el pasaje. Y así fue. De camino, me detengo en la heladería y les compro algo. No ando muy bien de dinero, pero igual no quise tener reservas. Justo horas antes había tenido la... de perder algo que una amiga me había dado para que le ayudara a vender. Lo peor es que pienso que fui robada...
Ahora debo reponer lo perdido, y nos es paja de coco... Pero igual, pensando en esto, no quise darle mucha importancia. De todos modos, no puedo hacer nada para revertir lo sucedido. Así que me armé de optimismo para no enojarme y decidí hacerle caso al portal que ayer me anunciaba el refrán del día: "no hay mal que por bien no venga". Contuve mis lágrimas y le pedí perdón a Dios por haberme arrepentido de ayudar a mi amiga... El hecho se lo conté a los muchachos, una vez subidos y situados en la "cocina" de la guagua destartalada, y mientras comían la galleta de avena y chispas de chocolate que les había regalado.
El trayecto fue largo... el chofer hizo su parada en la Duarte, como lo acostumbra la Ruta, y nosotros aprovechamos para hablar un poco de todo. En eso, les cuento que es muy posible que hoy vaya al concierto de Aleks Syntek, en Hard Rock Café. A Denise no le gusta mucho, a Pavel, mas o menos, y a mi mucho. Igual empezamos a tararear nuestros temas favoritos y Denise descubrió que realmente le gustaban, pero no sabía que eran de él. Les prometí que hoy, en el blog, les dedicaría a cada uno su canción favorita y hasta la de Liz, la hermana mayor de Pavel, que también salió en la colada de las rolas "Syntékticas", jejejeje! Bueno, la dedicatoria es al final.
Cruzando el puente, y luego de externarles una inquietud que tengo de la Universidad y hablar un poco de algunos planes con 'Más que vencedores', nuestro grupo de oración, y de que Denise y yo hablaramos y rieramos sobre nuestra timidez en el amor... nos pusimos a reflexionar de lo hermosa de la amistad que hemos encontrado en la iglesia. Yo les hablaba de la felicidad que me invade cuando comparto con mis amigos en Cristo. Justo este fin de semana nos habíamos reunido y la pasamos súper. El sábado, por ejemplo, nos juntamos en el parque de la Urbanización Italia y duramos jugando y riendo, como hasta las 1:30 de la madrugada. Estabamos alegres de compartir esa amistad que Dios nos ha regalado. Eso lo reflejaban las fotos, recién subidas a "Facebook" por Miguel. Denise no había podido ir, y me escuchaba atenta, en tanto Pavel asentía... Cuando toma la palabra, ella me dice que no sabe que fuera de su vida sin nosotros. Dice que tal vez estuviera "loca", depresiva, porque aunque conoce gente de la universidad y otros lugares, asegura que:"no es lo mismo". Y todos caimos en la cuenta de lo importante de estar en comunidad, de compartir con nuestros amigos, de vivir la fe juntos. Le dabamos gracias a Dios mientras nos mirabamos subiendo y bajando la cabeza en señal de afirmación y con una ligera sonrisa en los labios, cuando nos tocaba el turno de escuchar al otro. Dios definitivamente nos estaba bendiciendo en nuestro grupo de oración en todos los sentidos, y la amistad era uno de esos signos.
Una vez agotados los 20 pesos de pasaje, bajamos de la guagua (no sin antes de que Denise le dijera algo al chofer, por lento, jejeje)y vamos caminando, cantando y analizando una de las canciones del Aleks, 'Intocable': "Pero me voy, me marcho porque fue tu decisión. Te amaré, lo haré si es necesario por los dos..."
Fue poco lo que duramos en la reunión. La misa se terminó pronto y nos habíamos demorado lo acostumbrado para empezar. La reunión que se hace todos los martes, que es una especie de grupo de oración con todos los servidores, especialmente, a manera de fuente para "recargar fuerzas", estuvo genial. Dios me mostró algo... en el momento de oración final, una "palabra" me martillaba levemente el corazón. Pensé en una joven... pero no dije nada. Ahora siento, despues de orarlo, que esa joven puedo ser yo. Esa palabra, encerraba, entre otras cosas, lo siguiente: "Yo se lo que te pasa. No te preocupes, yo te proveeré". Sentí entonces una gran paz... y aunque creo que también fue para alguien más, lo fue para mi también. Y estoy alegre. Yo sé, por fe, que saldré adelante pese a todas las dificultades que se me están presentando. Dios siempre ha sido mi proveedor. Nunca me ha faltado nada y sé que no me faltará, en el nombre de Jesús.
Termino este recuento con algo que una vez me sucedió, hace como cinco años: Estaba yo aun en el colegio, era mi último año, cuarto de bachillerato. Mis padres no tenían dinero para seguir pagando y era muy probable que me cambiaran a una escuela pública. Yo estaba triste. Había crecido prácticamente con mis compañeros de clases... pero no había de otra, y estaba resignada a aceptar esa opción.
Una tarde, me preparaba para ir a la misa, un día de semana. Antes de salir le digo a mami que me dé "algo" para echarlo en la ofrenda. Ella me responde malhumorada: "como es posible que me pidas dinero para eso cuando tu sabes que yo no tengo ni un peso arriba..." Yo era una abusadora, según ella, y tenía razón. Pero ese día yo quería ofrendar. Había leído el Evangelio en el que la viuda da lo único que tiene, sus dos moneditas, y yo quería hacer algo parecido... pero no tenía nada. Me revisé los bolsillos del pantalón (es una manía) para ver si tenían algo, uno nunca sabe. Pero nada. Lo hice como tres veces, y hasta mientras caminaba a la Iglesia.
Llega el momento de la ofrenda y busco a ver si encuentro "algo". Tengo esperanza, pero nada.
Al final de la Misa, me encuentro con mi amigo el Chino y nos vamos juntos. Le estoy contando el asunto del colegio y lo que me había pasado con mami hace poco. Le decía que estaba muy triste por la situación económica que estabamos pasando, sobre todo porque no podía hacer nada para ayudarlos. Mi mamá en ocasiones estaba, como es normal, un tanto preocupada... y se le notaba bastante. Y eso me partía el corazón. Yo sabía que Dios nos ayudaría... pero mami... la notaba tan angustiada, molesta... Y recuerdo que el Chino me dijo: no te preocupes, sigue confiando" algo así. En ese momento, entré mis manos en el bolsillo derecho del pantalón. Y saben que encontré: un peso... Estaba nuevesito... y no lo podía creer. Miré al Chino... Estaba loca... Era posible que el peso estuviera ahí, pero no lo encontré, justo hasta en ese momento... pero de verdad, yo lo había buscado, incluso hasta lo había sacado fuera (el bolsillo)... era una locura pensarlo... Lo que sí, es que el momento fue significativo. Y como un rayo, un pensamiento cruzó mi mente, lo recuerdo con claridad: "Dios te proveerá". Y así lo hizo. Pude terminar mi bachillerato en el colegio, los "cuartos" aparecieron puff, como por arte de magia.
Tiempo después, pude comprar mi guitarra, bajo la misma onda de la escasez... por eso se llama Yireh, que significa Providencia de Dios.
"Dios proveerá" le dijo Abrahán a su hijo Isaac justo antes de intentar sacrificarlo. Hago mia esta Palabra. "Dios proveerá", lo creo contra toda esperanza.
Hermano, amigos, conocidos, Dios no se olvida de nuestras necesidades. Ánimo, El proveerá.
lunes, julio 13, 2009
Eres mi Dios
Dios mío, quiero ensalzarte.
¡Dad gracias a Dios, porque es bueno,
porque es eterno su amor".
Salmo 118 (117)
No necesitas palabras vacías ni rebuscadas. Qué alivio que te conformas con lo poco que te puedo dar, y eso soy yo por entero.
Esta mañana, perdida entre la mirada ausente y soñolienta de la gente, quise decirte muchas palabras. Quise inventar nuevas, para alabar tu nombre, para darte gracias. Pero, mientras más me esforzaba por hallarlas, más lejos me parecía estar de ellas. Agitada, subía el puente peatonal. "Todavía estoy débil... " pienso, mientras hago un esfuerzo por no perder la respiración. Siento que esa debilidad se traduce para orar y no me simpatiza.
Por eso este salmo. En sus sencillas estrofas siento que dice lo que hoy a resumidas cuentas, te quiero decir: que eres bueno, que tu amor es eterno. Y te doy gracias por eso. Porque de ahí se deriva todo lo demás. ¿Que más puedo decir? Bueno, eso. Que tu eres mi Dios.
"Qué delicioso Dios,
es poder decirte que te amo.
Es poder decirte, que te quiero.
Y que en mi vida, eres alfarero.
Maravilloso Dios.
Quiero decirte tantas cosas
Que eres mi dueño, eres mi roca.
Sólo tu sabes tantas cosas.
Eres mi Dios, de mi vida eres Señor
a tu lado, sólo quiero estar,
a mi lado siempre vas".
viernes, julio 03, 2009
Salmos
Yo no era muy aficionada a los Salmos, en un principio. Los conocía porque en la Iglesia a la que asisto los Catecúmenos suelen cantarlo en la Misa "del pueblo". Así fue como empecé a interesarme por ellos, y a conocerlos. Recuerdo haber escuchado uno, hace algún tiempo atrás en voz de uno de los salmistas y quedé encantada. Una vez en casa, fui a buscarlo y lo releí varias veces. Es el salmo 121 (120). Dice así:
"Levanto mis ojos a los montes
¿De dónde vendrá el auxilio?
El axilio me viene del Señor
que hizo el cielo y la tierra".
Creo que fue el primer Salmo que me aprendí, aparte del que es una costumbre: "El Señor es mi pastor, nada me falta..."
Luego, en una Pascua, puse atención a este Salmo. A un buen amigo llamado Leoneriz le gusta mucho. Siempre que lo cantan y él no está, lo llamó para que lo escuche. Es el 84 (83), conocido como un canto de peregrinación:
!Qué amables son tus moradas Señor!
Mi ser languidece anhelando
los atrios del Señor
mi mente y mi cuerpo se alegran
por el Dios vivo.
Al final dice esto, y no hay un alma dentro de la iglesia que no lo cante. Este pedazo todo el mundo se lo sabe: "mejor es un día en tu casa, que mil fuera de ellos. Porque estar en el umbral de tu casa, es siempre mejor, que habitar en los palacios". Sólo de pensarlo, me emociona. Es precioso.
Poco a poco -y no puedo negar que un tanto influida por mi ex-novio que pertenece al Camino Neocatecumenal- me fuí interesando por los salmos. Hasta aprendí a entonarlos con la guitarra, no sin mucha dificultad. Me acuerdo de como mi ex se burlaba, dulcemente, pues me perdía tocándolos... me parecían siempre tan complicados.
Cómo un juego, Dios se fue valiendo de esta excusa y me fue envolviendo en ellos. Él se las trae. No se imaginan lo mucho que Dios me ha hablado a través de ellos. Y lo mucho que de igual forma me he identificado tanto con los Salmos, siendo en un momento determinado, ellos, justo lo que siento y lo que quiero decirle al Señor. Es increíble.
De manera, que los Salmos se han vuelto casi una materia obligada en mi vida, en mi oración personal. Por eso hoy quiero compartir uno que me ha gustado mucho, que he leído reiteradamente en estos días. Es el 66 (65). Ahí les va una parte, con las estrofas que más me gustan:
Aclama a Dios tierra entera,
cantad a su nombre glorioso.
dadle honor con alabanzas.
decid a Dios: ¡qué admirables tus obras!
La tierra entera se postra ante ti
y canta para ti, canta en tu honor.
Bendecid, pueblos, a nuestro Dios
haced que se oiga su alabanza;
él nos devuelve a la vida,
no deja que vacilen nuestros pies.
Venid, escuchad y os contaré,
vosotros, los que estáis por Dios,
todo lo que ha hecho por mí.
Pero Dios me ha escuchado,
atento a la voz de mi oración.
¡Bendito sea Dios,
que no ha rechazado mi oración
ni me ha retirado su amor!
jueves, julio 02, 2009
Dios Proveerá
Me llama poderosamente a la atención varias situaciones que se presentan en la primera lectura de este día, en la que se relata el sacrificio que hizo Abrahán. En una parte, Dios le dice: "toma a tu hijo único, al que quieres..." Dios sabe que es su única descendencia, pues su otro hijo, Ismael, sería bendecido por Dios, pero su verdadera descendencia procedería de Isaac, el hijo dado en la ancianidad junto a su esposa, estéril e igual de 'adulta', Sarah.
Dios le recalca que tiene que ofrecerle lo que él más quiere, lo que tanto había deseado. Y resulta que ahora tiene que matarlo... sacrificarlo. Y Abrahán, imagino que con gran pesar, pero no con menos confianza, hizo obediente lo que Dios le había pedido.
Eso muestra dos cosas. No sólo que Abrahán confía sin dudas en Dios. Sino que le ama sobre todas las cosas. Isaac no es más que el fruto de un milagro dado por Dios. Lo único que estaba haciendo era devolviendo algo que le había sido dado. Surge una pregunta para muchos: ¿Para que dárselo, si luego se lo pediría? Pero Abrahán, que no tiene dudas, estaba seguro que si Dios le había prometido algo, el cumpliría con su promesa, sea como fuere.
La otra parte que me impresiona, es la respuesta que da Abrahán a su hijo, camino al monte del sacrificio. Isaac, ingenuamente pregunta: "Padre... ¿dónde está el cordero para el sacrificio?" Abrahán responde: "Dios proveera el cordero..."
Todos sabemos como termina la historia. Dios envia a un ángel que detiene a Abrahán cuando está a punto de degollar a su hijo "único, que el quiere", reconociendo que ni siquiera se ha reservado a su "único hijo" delante de Dios.
Y como Dios, jurando por sí mismo, lo colma de bendiciones, porque le ha obedecido (Gn. 22, 17.18b).
Abrahán es grande porque supo creer y esperar contra toda esperanza (Romanos 4, 18). No quiso entender, razonar lo que Dios le pedía. Obedeció. Hizo silencio.
Cuántas veces nosotros intentamos entender a Dios, para entonces aceptar su voluntad. Pero a Dios, que es tan grande, no podemos querer entenderlo con nuestra pequeñez. Es como querer guardar toda el agua del mar, en una cubeta. Así de ilógico.
Dios es bueno y cumple sus promesas. Eso basta. Saber que Dios es capaz de obrar en lo que parece imposible. Creyéndole "a Él" que todo lo puede.
Me siento tan regocijada en el Señor por esta palabra que hoy me regala. Confirmando una vez más, ante mi terquedad, que es capaz de hacer cosas que yo ni me imagino. Que Él es fiel, amoroso, y jamás se olvida de mi. Jamás. Dios no me deja. Sé que, pase lo que pase, Dios va caminando conmigo, pero no alante y yo atrás. El está a mi lado, y me lleva de la mano.
Yo, ante todos, declaro que a ti te entrego, Dios mio, mi Rey, por medio de mi amado Jesús, todo lo que quiero en mi vida, lo que más deseo, te lo entrego. Es tuyo. Tu, haz lo que quieras.
Sé que te tengo a Ti. Eso me basta. Tu eres mi proveedor, en Tí confío. Son tuyos los tiempos, no mios. Todo llegará en su momento, cuando lo entiendas necesario. Y será lo que Tu quieras.
Me abandono a Tí Jesús. Dame fuerzas para amarte y creer en ti, y esperar contra toda esperanza. Amén.
miércoles, julio 01, 2009
De vuelta
Mientras me vestía, le daba gracias a Dios porque tengo motivos para levantarme. Porque tengo sueños por los que luchar y esos no se consiguen dormida en una cama hasta media mañana. ¿Qué el descanso es vital? No hay duda. Pero por el fruto de nuestro esfuerzo somos recompensados, no sólo económicamente, sino moral, emocional y hasta espiritualmente. Con nuestro empeño, no sólo nos ayudamos, sino que ayudamos a quienes nos rodean. Edificamos.
Al mirar el cielo iluminado ya a las 6:45 am, a bordo del vehículo que me encamina hasta la oficina, sentí un gran alivio: aun tengo trabajo. Y tengo razones de sobra para decirlo y repetir reiteradas veces, gracias Dios. La situación, que no es un secreto, no está nada fácil. Más creo contra toda esperanza que pase lo que pase, "la esperanza no falla, porque el amor de Dios, ha sido derramado en nuestros crazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado". Romanos 5, 5. Dios es mi Gran esperanza (salmo 71, 5). Con él no tengo porque temer, porque el es mi roca y refugio.
Así que hoy me siento muy optimista. Y vengo a reanudar mis labores con todas las ganas, esperando en Dios. Lo que me toque, lo aceptaré con amor (con la ayuda de Dios). Esa será mi bandera, mi distinción. El amor. En medio de altas tarifas eléctricas, golpes de Estado, aviones cargados de "malas noticias", "tirijalas" de cementeras, pretendo ser una luz. Aunque parezca para muchos una novela de ficción. Esta será mi vida, contada siempre bajo la sombra de Cristo, amarrada a Él. Sólo de decirlo, me hace sentir comprometida. Ser y hacer la diferencia... no pienso que sea nada fácil. Pero al mismo tiempo, tengo esa sensación agradable en el estómago, de emoción, ilusión...
¡A luchar! Que hay muchos que necesitan saber que no todo está perdido. He vuelto.
martes, junio 30, 2009
Al fin!!
Cuando al fin, el Internet decide hacerme las pases, y cuando mi papá y mi hermano me dan el permiso, entonces siento pesados los dedos, embotada la mente, triste los ojos... Pero no podía perder esta preciosa oportunidad, al menos para decir hola, y despedirme de Chicho. Si, Chicho, el gato, murió esta madrugada. Fue una pena verlo como pedir ayuda y no poder hacer nada para salvarlo. Verlo convulsionar, revolcarse de dolor, con una inclemencia que ni le permitia maullar... tanto que le gustaba. Ya no lo veremos más saltar y correr... arrañar los muebles, jugar con las fundas y entrar en todo lo que tenga un agujero... ir a despertar a mi hermana para que le eche comida...
Como duele ver morir... aunque sea un animal, no deja de ser cruel. Me pregunto: Cómo puede haber gente tan perversa que mate animales sin ningún remordimiento. Si tan sólo lo hubieran visto... Habrá un cielo para animales?
En tanto, le digo adiós a unas efimerísimas vacaciones, disfrutando de estar en casa, en familia. De levantarme tarde, de ir a misa fresquesita todos los días, de dormir la siesta en las tardes. Además, ha sido una semana llena de bendiciones, de esperanzas, y de promesas. Presuntos Implicados, con su melodia de fondo, ha inspirado uno que otros versos. Se ha convertido en una adicción que me acompaña todas las mañanas, luego del café.
Y leer. Que rico es leer a las anchas, sin prisa, sin pausa. De eso también disfruté.
Además, comprobé que todavía tengo sueños que no olvido... cosas que todavía quiero hacer, que tal vez por su sencillez, deje de lado. Y también, tuve que tomar muchas decisiones difíciles.
Pensé mucho en Abrahám, cuando estuvo a punto de sacrificar a su hijo Isaac. Siento que Dios quiere probar si en verdad El es lo más importante en mi vida...
Así estuvo esta quincena de ausencia. Les dejo un poema que escribí en las vísperas de las vacaciones, o sea, hace casi un mes. Es una carta, pero sin remitente... aún.
Hola! Te escribo esta carta...
Hace mucho que te escribo cartas, ¿sabes?
Las tengo guardadas en una caja de rosas,
perfumadas con frangracia de fresno y atadas con una
cinta azul y otra blanca.
La azul no es porque eres hombre,
sino porque intuyo es tu color favorito, ¿me equivoco?
La blanca es por mi
porque aunque sencillo
es puro y limpio lo que te ofrezco. ¿Lo querrás?
Hace mucho que te escribo, ¿ lo sabías?
Te escribo mientras sueño bajo la sombra de una acacia
o un frondoso frutal de mangos.
Te escribo a la orilla de la noche
con el mar de complice, la luna de farol
y la arena cosquilleando mis dedos,
mientras te abrazo en mi mente
cuando te escribo.
Mis letras las dibujo pensando en tu cara sin rostro
despierta, dormida,
en la incomodidad y con el ruido de las calles
en mi corazón palpitante
con mis pequeñas manos,
vacilantes, temerosas, frías.
Te escribo
con el arullo silente de la madrugada
que me cala los huesos.
Te escribo con el aroma del café recién colado
con el último sorbo...
Te escribo con el murmullo divino y sublime de la lluvia.
A pleno sol, con la brisa rozando mi rostro,
alborotando mi cabello mientras,
intento armar el rompezabezas de tus ojos, de tu aliento.
Te escribo con el verde de la naturaleza
con cualquier "Guerra" de fondo.
Te escribo mientras llegas.
Pero no me culpes si, cuando lo hagas,
pasan los días, y no te escribo.
Eso te pasa por demorarte
y no dejar que te diga,
con otras formas,
que te quiero.
martes, junio 16, 2009
¡Feliz!
Foto cortesía: FB. Pavel Graciano!No quepo dentro de mi cuerpecito. Necesito más espacio para la felicidad que me invade. No sé que hacer. Quiero bailar, saltar, reir, llorar, cantar, dar vueltas, correr... de todo!
Y eso que sólo fueron tres días de retiro. Imagínense que hubieran sido más. Y lo mejor de todo es que ahora es que falta.
Estoy alegre porque Dios cree en mi, aun cuando yo no lo hago. Porque me da fuerza para vencer mis temores. Porque me inspira. Porque me arrulla como nadie entre sus brazos. Porque me mima. Porque me da mucho más de lo que puedo imaginar. Porque me conoce. Porque está pendiente de mis necesidades. Porque me da su compañía que no se compara con ninguna otra. Porque me da un gozo indescriptible. Porque sale a buscarme si estoy perdida, y no importa donde tenga que meterse para encontrarme. Asi sea el lugar más bajo y oscuro, ahí esta El, atrás de mi. Señor, por Ti no tengo que salir a mendigar cualquier amor, tu eres mi gran amor, que todo lo suple. Es más, por Ti, soy una princesa. Dios mío, ¡Tu si eres grande! No puedo parar de repetirlo. Eres majestuoso, poderoso, maravilloso. Eres el rey de la gloria. A ti todo el honor, por los siglos de los siglos!