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lunes, diciembre 27, 2010

Lo que me trajo hasta aquí

No sé donde estaba. Hace poco más de dos meses que me perdí en el camino de llegar hasta aquí. Alguien me escribió un correo y dijo que, entre otras cosas, extrañaba mi poesía. Muchas cosas pasaron por mi mente entonces. Y ese entonces me trajo hasta aquí.
Han sido días de mucha reflexión. Los finales de año me ponen así, inquieta, pensativa, nostálgica. Esa auto definición mía aquí está, repensando lo que va a escribir, mirando hacia los lados, sintiendo el corazón latir en los dedos... borrando cada palabra, como queriendo borrar con ello todos mis errores.
¿Qué contar? Por ahora no quiero ser el sol y que la teoría heliocéntrica se cumpla en mí. Por eso
seré breve y no contaré mucho. Cuando pase el temblor, veré a dónde irá 'Todos a bordo' y hablaremos hacia dónde nos llevará el barco. Qué rumbos inciertos nos espera naufragar, siempre juntos.
Siento que se asoman varios sentimientos. Estan tocando la puerta. Se apresuran por entrar y por salir, al mismo tiempo. No aprenden a no agolparse todos juntos...
Llegó la hora de decir adiós. Pero volveré pronto. Quizá menos desnuda que antes, pero volveré. Y viajaremos juntos, y hablaremos de libros, de poesía, de cine. Hablaremos de las pequeñas cosas, de música, de cultura, de ocurrencias, de nosotros. Quizá hablaremos de mi, quizá. No sé.
No he sido nada navideña en este post, y creánme que me estoy controlando. Pero el génesis de esta historia es otro (no sé cual) y prefiero mantenerlo.
Bien. Llegó la hora de abrir el paraguas. Está lloviendo.

jueves, junio 24, 2010

Un día frío

Qué difícil levantarse por la mañana ( 5:30am) cuando llueve con ternura y el clima te invita a quedarte acurrucado/a bajo las sábanas tibias. La realidad sin piedad te sacude y te empuja a las frías aguas que te cortan el cuerpo y que te despiertan a las malas. Ni modo, hay que salir a la calle en busca del pan perdido, a mojarse los trapos y pescar resfriados esparcidos en la brisa, la humedad de la guagua y el hermetismo colosal del aire artificial.
El tiempo es tan gris como el humor, el ánimo y las esperanzas de las personas. El temporal combina con la corrupción. Las lluvias inesperadas con la ineptitud de las autoridades, que ya no sorprenden ni al más crédulo. Inundaciones que ahogan el optimismo. Derrumbes que se llevan el deseo de vivir, de luchar, de ser diferentes, de soñar.
Huele a mocato el mundo. Y hay gente que ya no le molesta. Está acostumbrada y no distingue.
Tanta droga, asesinatos, burlas, hambre, pobreza, injusticia, impunidad. Tanta vanidad, egoismo, hipocresía, ambición desmedida. Tanta soledad, carencia, enfermedad, olvido, mentira. Tanto de todo y de nada.
El mundo ataca fuerte, piensa que lleva la delantera. Cualquier corriente que llega arrastra al que no está preparado.
Existe el bien, no hay duda. Pero nos dejamos llevar por la corriente. Es más fácil que nadar en su contra. Plantamos sobre la arena porque no hay tiempo que perder. Y nuestras "seguridades" se pierden ante la menor brisa. La decisión es difícil. Vivir es difícil. Levantarse aun más. Ahora creo que es más valiente el que tiene que "levantarse" que el que nunca ha caído.

Es un día frío y extraño el de hoy. Sin embargo el corazón no se detiene. Su luz no se apaga. "Y sigo andando: estaba distraído, no destruido. ¿Desistir de existir?Resistir opto". Yuan.

domingo, junio 13, 2010

Veneno

Por estos días hace mucho frío. Por las noches las sábanas finas no dan para cubrir el cuerpo que, mordido hasta los huesos, tiembla. También está oscuro. No se ve nada. Amaga a lo lejos una luz tenue. Cuando ya empieza a verse más claro, se marcha burlona dejando en penumbras el horizonte.
La realidad no existe. Todo es falso. Es mentira la verdad. Es un bufón que se alimenta de los crédulos. De los estúpidos, mas bien.
La vida es una ruleta. Todos se aglomeran a la espera de que salga el negro o el rojo, o el cero y llevarse todo lo que está apostado sobre la mesa. Se vale hacer trampa. Es más. La suerte acompaña a los tramposos. Uno que otros se adhieren a los inescrupulosos que se meten el as bajo la manga, porque le dejan caer migajas de sus grandes bultos de dinero. Todo está podrido. Todos. No se puede creer en nadie, porque nadie no existe. Cuando menos te lo esperas, otro viene y te pone delante el pie para que tropieses. Y se ríe a carcajadas de tu cara golpeada, tu vestido roto y sucio.
Se vale todo en este sandwich de salchicha. El sistema se abandera de este himno. ¿Principios, dignidad, respeto...? ¿De qué hablas? ¿Confianza, credibilidad, amor...? ¡Estás loco!
Hay delirio por doquier. Máscaras que esconden la hipocresía. Es un asco. Es una lástima.
A dónde ir. Salir huyendo, esconderse para sobrevivir. Suplicar al Todopoderoso para que tenga piedad. Por ahora es el único consuelo. Hace falta un antídoto que cure tanto veneno.
Hace falta volver a empezar. Destruirlo todo hasta el polvo y resucitar de las cenizas como el ave feniz.
Hay tanto dolor en ese cuerpo que intenta dormir resguardado en el techo de la soledad. En medio del frío que arrecia escalofriante en la oscuridad.

viernes, abril 16, 2010

Transición


Cambié de trabajo. No sabía cuantos giros te da la vida cuando ésto sucede. Ha sido interesante. Escribo mucho y tengo muchas ideas. Mi mente no se detiene y todo lo que me rodea me inspira, me entretiene, me ilumina los sentidos. Hasta la nueva ruta para llegar hasta mi nueva casa de creaciones, trae sus propias historias. Todos los días surge una ocurrencia en el carro público. O en el puente peatonal que cruzo una esquina antes de la Defilló, encima del agitado tránsito y los trabajadores que retuercen el ánimo de los que pasan, con todas sus maquinarias pesadas y ruidosas.
La gente parece distinta. A veces me siento como si viajara en algún otro lado. Por cierto, me llevé tremendo susto este lunes pasado en la mañana, cuando viaja embutida en un carro público ruta 27 hasta el 9 de la Autopista Duarte. Justo llegando a la Avenida Abraham Lincoln la boca abierta de una serpiente gigante me roba el aliento y me deja totalmente desconcertada. El Parque Temático que se inventó nuestro querido Síndico, armó tremenda polémica dentro de aquel mundo destartalado y dísimil, que sentí pesar de pedir parada ante aquella discusión. Hay que ver que el dominicano sabe de todo, pero eso es otra cosa. La realidad es que el proceso de cambio, la transición, ha sido difícil, con todo y mis aventuras y las inyecciones de inspiración.
Extraño mucho a mis antiguos compañeros de trabajo. Aunque no me puedo quejar de mis nuevos compañeros. Me hacen reír... pero, como me decía anoche Don Brito, -a falta de que su hija Indhira me atendiera al teléfeno-: "los cambios siempre nos afectan... son difíciles. Es un proceso... pero ya pasará.... ". Si... ya pasará.
El cambio ha llegado además con una fuerte brisa dejándole a mi vida una hojarasca impertinente. Se ha nublado un poco el cielo y me dan ganas de estar lejos, de apartarme de todos, de dejar que la hojarasca cresca, que me arrope entera con sus hojas marrones y crujientes... pero sé que no debe ser así. Que tengo que levantar la cabeza y tomar la escoba y barrer, barrer, barrer, hasta el cansancio. Luchar por seguir adelante, sin dejar que lo "humano" me aniquile y me arrebaté el optimismo. Si. Seguiré creyendo en las personas, aunque me fallen. Perdonaré, porque es la mejor medicina para el corazón y es la llave del amor... Amaré, aunque parezca una locura, aunque me cueste la vida. Sonreiré, aunque se me salgan las lágrimas. No dejaré de ser sensible. No dejaré que mi corazón se vuelva una roca. Lucharé. Yo sé que esto es un mal momento. Sé que Dios me ayudará. Que juntos lograremos terminar la obra que Él ha empezado en mí.
A los que me conocen, a los que han estado conmigo, rueguen por mi. Lo necesito. Los necesito. No tomen en cuenta si les sorprendo con silencios, o hasta con dureza. Sigo siendo yo. La niña que sueña y que, porque a decido amar y luchar por lo justo, ha encontrado muchos tropiezos. Pero sigo siendo... yo.

martes, agosto 11, 2009

Falls


Me arde el corazón al igual que las rodillas luego de haberme caído de la bicicleta. Es un dolor parecido. Incluso siento la misma verguenza. Creo que a veces lloraba más de la verguenza que del dolor. Que otros me hayan visto caer, que se burlaran de mi, me aterraba. Y "nowadays" me pasa lo mismo en situaciones diferentes, pero que siguen siendo lo mismo: caídas.
He tenido una tanda más tediosa que la del "tripletazo de películas" en menos de una semana. Ha sido muy difícil asumir mi responsabilidad y reconocer mi error. Al igual que con la "bici", cuando me reprochaba querer imitar a mi hermano soltando las manos del timón. O querer pedalear "a todo lo que dá" como mi vecinito. O por distraerme y no mirar al frente y tropezar con una piedra, que por cierto sabía que estaba ahí. Esa fue la caída que más me dolió y de la que más me costó levantarme. Esa herida aún la llevo marcada en mi rodilla izquierda. Fue frente a la casa. Recuerdo que no quería llorar para que los demás no me vieran.
Una vez, montada en un solo patín -prestado- me partí la barbilla. A caramba. Ni quería aparecer por la casa. Mami curaría mi herida con una retahíla de "te lo dije", pues en varias ocasiones me advirtió tener cuidado. Yo ese día jugué escondida, y lo peor, hacía el papel de borracha y me zarandeaba de un lado a otro con el patín. Lo que es ser un "muchacho"...
Pero las caídas personales, dígase como estudiante, como profesional, como ser humano, duelen más, porque pienso que son de las que se puede tener más control y las que más podemos evitar. Pero es todo lo contrario.
Ahora, en contra de mi voluntad y con un nudo en mi garganta he tenido que revisar mis acciones: mis descuidos, mi falta de atención, mi despreocupación, mi irresponsabilidad, mi desgano, mi malcriadeza, mi ñoñería. Todas ellas me han hecho caer y de que forma.
Al igual que cuando era niña, se me ha hecho muy duro el al menos "intentar" ponerme de pie. Mas cueste lo que cueste, lo haré. E intentaré con la ayuda de Dios enmendar mis fallos. Asumir con entereza y valentía la consecuencia de mis actos. Daré lo mejor de mí para "subir mis calificaciones" (y lo digo también literalmente) y aprender de mis errores para tratar de no volver a equivocarme.
Me duele la herida propia. Pero hay que seguir adelante y no rendirse. En la vida se pierden muchas batallas en medio de miles caídas. Pero la guerra jamás la perdemos si vamos de la mano de Jesús. A él me apoyo. En Él y gracias a Él, soy más que vencedora.

"Me doy cuenta que todo lo puedes
que eres capaz de cualquier proyecto.
Sí, hablé sin pensar de maravillas
que me superan y que ignoro.
Sólo a oídas te conocía,
pero ahora te han visto mis ojos.
Por eso me retracto y me arrepiento
echado en el polvo y la ceniza".

Job 42, 2-3b. 5-6.

martes, enero 27, 2009

Un día de esos

Otra vez hoy es un día de esos, un 'día gris' en el que todo se nubla o así parece. Casualmente el tiempo se encuentra así como yo, indefinido.
Figurense. Empecé mi jornada de forma natural, pero algo irritada, incómoda. Lo mismo de siempre. Ya debo estar acostumbrada, pero no. "No me acostumbro, no. No me acostumbro. Hice mil cosas para comenzar de nuevo. Y al despertar amor, tiemblo de miedo..."
Si, yo le rogué sin cansancio al Padre para lo que Él y yo sabemos... Es que a veces ya no lo aguanto. (Perdón Señor).
Hay le vamos. Mientras, en esta fría salita de redacción, me acurruco en mi abrigo de lana, esperando a que lleguen las ideas para iniciar el trabajo... pero me huele a que se quedaron dormiditas con el friíto y no quieren levantarse. No las culpo. Esta vez no las amonestaré. Las dejaré descansar, cosa que no hago ni cuando estoy enferma. Pobresitas...
Adiós. Algo de poesía para despedirme. Recordando mis años de colegio, mis primeros roces con la Lira.

Cuán corta encontraré la noche eterna
para soñar contigo.
Fabio Fiallo, For Ever


Plenilunio

Por la verde alameda, silenciosos,
íbamos ella y yo
la luna tras los montes ascendía,
en la fronda cantaba el ruiseñor.

Y le dije... No sé lo que le dijo
mi temblorosa voz...
En el éter detúvose la luna,
interrumpió su canto el ruiseñor,
y la amada gentil, turbada y muda
al cielo interrogó.

¿Sabéis de esas preguntas misteriosas
que una respuesta son?
Guarda, ¡oh, luna, el secreto de mi alma
Cállalo, ruiseñor!

domingo, diciembre 28, 2008

Hechos alarmantes

La masacre en Gaza y el hambre en Zimbabwe me consternan.
Luego de leer la noticia y un reportaje, respectivamente, esta mañana sobre estos dos hechos... estuve a punto de llorar. Por un lado, hasta dónde puede llegar la violencia, la venganza humana, que descuartiza en pedazos la esperanza de paz. Fueron más de 200 los muertos y 700 los heridos en un ataque que sólo se tomó dos minutos.

Por otro, como un déspótico gobierno arrastra a un pueblo a la hambruna extrema sólo por asegurar (despiadadamente) y mantenerse en el poder. Ya son siete años de cifras desconsolantes sobre la calamidad alimentaria que viven los zimbabwenses, sin una perspectiva alentadora que cambie su suerte. Mientras, se alimentan como mendigos de las sobras de granos de maíz que resbalan de los camiones por el camino... y de insectos como el grillo.

Me quedé de una pieza. Dios mio... Sólo Tú sabes hacia dónde vamos a parar.
El mundo se debate en incongruencias vanas mientras miles mueren. Y el año termina y otro comienza, para algunos...

Sigo de luto.

miércoles, diciembre 24, 2008

Me mantengo de negro

Es víspera de Navidad. Justamente por eso me siento tan indignada porque, para un tiempo como éste, se estén cometiendo tantos atropellos. Yo me prometí usar el luto sólo por 24 horas. No puedo. Anoche, mientras veía en Noticias SIN la entrevista que le hiciera Alicia Ortega a Licelott Marte de Barrios, la presidente de la Cámara de Cuentas, cambié radicalmente de opinión.

Al escucharle, quedé asombrada. Es injusto que aquí el que "coge millones" no le pase nada. En cambio, el que roba cien pesos y una gallina, les espera un panorama incierto y sin esperanzas de salir, tras los barrotes de la cárcel.

Para que no se confundan, mi intención no es exculpar los pequeños actos delictivos. Corrupción es corrupción, sin importar la clases social de quienes lo realicen. Pero es precisamente por eso que me enfurezco. Porque la justicia se parcializa. Es ciega, si. Pero sólo para los infelices, para los pobres que no tienen apellido, ni "enllaves" en los cuales ampararse. Para los demás, la justicia se quita el paño y la balanza pierde equilibrio.

Continuando con el pago de la regalía... Yo no concibo como es que alegar que "la ley no pasa por encima de ellos" (los de la Cámara de Cuentas), que no importa que tengan poco tiempo trabajando, lporque a los pobres les espera un largo camino por recorrer. Marte entiende que a pesar del corto tiempo en este organismo, por su esfuerzo y dedicación, se merecen esta recompensa. Claro, que importa. Si se han sacrificado abandonando sus oficinas para dedicarse y reconstruir una institución "deteriorada", sólo por unos pesitos ( 281 mil).

Claro. Es injusto juzgarlos. Lástima que a otros empleados contratados hace el mismo tiempo que éstos, no sean medidos con la misma vara.

Estoy completamente "jarta" de las injusticias, del cinismo, de la falta de respeto. Será que nos ven cara de "indios" y nos pretenden comprar con espejistos, mientras nos quitan descaradamente el "oro".

Mientras, además, sigo apoyando la campaña de María Isabel Soldevila -repito- que conocí a través del blog de mi amigo Alexei Tellerías.

Mañana es Navidad. Si. Pero no tengo ánimos de levantar mi protesta. Dios sabe que no puedo quedarme sin hacer nada. Y, si este blog es mi único medio, entonces lo utilizo para hacerme eco de miles que estan -al igual que yo- roncos de tanto gritar: basta ya de tanta impunidad!

viernes, noviembre 28, 2008

Sobresaltos

Se terminó "la bola". Por lo que a mi y a mi hermana nos toca volver a nuestra vida de peatonas matutinas, que se aventuran por las calles citadinas, para abordar un vehículo público que las conduzca a sus trabajos. Así, de buenas a primeras, escuchamos la noticia que nos llegó de imprevisto (primer sobresalto) mientras la esperabamos tempranito como de costumbre. De mi parte, lo recibí con incomodidad: "Chanfles, porque no nos avisaron con tiempo", pensé. Al menos a mí me costará desacostumbrarme a escuchar la misa por las mañanas con tranquilidad (eso es lo que más me preocupa, creanme). Yo tengo mi radito del celular, pero en las guaguas a veces (o siempre) con el ruido que hay... es imposible.
Pero a mal tiempo, buena cara. No tengo más remedio y me toca adaptarme a mi antigua vida.
Hoy salimos un poco tarde. Y para colmo el chofer con el que "abordamos" a chepa -porque por poco y se vuela la parada- manejaba impaciente, tocando bocinas cada 10 segundos y frenando de golpe (segundo sobresalto). Yo intenté mantenerme serena. Trataba de concentrarme en la música que por lo menos no era bachata. (No tengo nada en su contra, pero a esa hora... prefiero no escucharla). Casi no pude. Estaba inquieta por salir de allí y caminar. Llegar caminando, si. Como Forest Gump.
Al fin, cuando se abren las puertas y veo mi libertad de aquella prisión de ansiedades, respiré profundo, miré al cielo y dije: "gracias". Me sentí aliviada.
De camino recordé cuando en el día de ayer el chofer de una "voladora" quiso entrarle a golpes a un "skim ice" porque se subió a ofertar sus "productos" a unos pasajeros. Sentí al pensarlo (otro sobresalto) un gran pesar: "Dios mio, que es lo que pasa con la gente. Todo lo quieren resolver a golpes, con violencia." Por suerte, el tipo del 'Skim Ice" lo tomó con calma, porque sino...

Ya llegando, después de revisar mentalmente mis compromisos del día, cuando me dispongo a buscar la agenda para confirmarlo: ¡Voilá! No aparece. "It vanish" me lamento. La busco por todos lados aquí en la oficina y nada. Llamo a casa (cuarto sobresalto) para pedirle a mami que me ayude a buscarla. Mientras pasa el tiempo, decido escribir lo que ustedes ahora leen. Pero la preocupación y el sobresalto, no se apartan de mi cabeza, porque para colmo de males, tengo unos números muy importantes de alguien que debo contactar antes de las 10:00 am y... para que les sigo el rollo.
Mi mamá me devolvió la llamada hace poco para decirme lo que yo ya sospechaba: no la encuentra. Le agradezco su respaldo. Ella trata de animarme y de hacerme recordar donde pude haberla dejado. Pero nuestras conclusiones nos llevaron a un peor fin: alguien tuvo que tomarla de mi cartera, porque en el análisis al estilo "SherlocK Holmes" me dí cuenta que me faltan otras cosas de la cartera. No de mucho valor, pero no estan y tampoco estan en casa (quinto sobresalto).

Que puedo decir... nada. No estoy molesta, pero si preocupada. Y ahora, ¿quién podrá ayudarme? Uff!

martes, noviembre 18, 2008

Un día gris



"Pero si no está nublado" pensaran ustedes. Así es. Gracias a Dios, el Sol resplandece divinamente sobre un cielo limpio y azul.
A lo que yo me refiero es a mí. Antonio, un amigo periodista español que conocí en la actividad del CILA, le llama así a los días en los que no te sale escribir. Yo estoy en ese dilema: escribo o no escribo. Por poco y no publico "algo" por culpa de esta indecisión, a no ser porque Antonio enciende una pequeña luz al decirme esto tempranito. 'Un día gris' se quedó merodeando en mi cabeza y bueno, aquí estoy.