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jueves, junio 26, 2014

Identidad

No hay nada como ser tú mismo(a). No por lo que diga tu carnet de identidad, ni siquiera tu acta de nacimiento o tu diploma de graduación. Descubrir quién eres va más allá de los pergaminos de honores sociales o de los discursos que algunos usen para adularte.
Darle vueltas a este tema no es nuevo, pero lo retomé el sábado pasado, mientras conversaba con mi amigo diversionero, Yuan Fuei Liao. Durante una prédica habló sobre eso de ser auténtico, y de cómo muchas personas, muchos cristianos, están perdidos en las copias y se han olvidado de su identidad, de lo que los hace distintos. En ese instante hice una revisión rápida de mi vida y pensé en todas las veces en las que, quizás sin querer, actúe por imitación.
Por supuesto, nada nuevo hay bajo el sol, pero cuando pierdes tu esencia (hasta para orar) para imitar la de otra persona (ya sea porque la admiras, porque es popular, porque te gusta hasta cómo se ve), entonces, es una vergüenza y punto.
Aprovechando el receso, le hice saber que esa es una de las cualidades que más admiro de él: su autenticidad. Caí en lo de los halagos, pero es la verdad. Yuan es muy él en todo lo que hace. Hasta en su forma de orar, es increíblemente diferente.
Desde entonces no he podido sacar de mi mente eso de la autenticidad y lo asocié de inmediato a la identidad: no hay nada mejor que ser tu mismo(a). Esa es tu mejor identidad, tu mejor carta de presentación.
En eso, el martes me encontré con un escrito del padre Henri Newman que decía lo siguiente: "tu verdadera identidad es la de hijo de Dios. Esta es la identidad que debes aceptar. Una vez que la has sostenido y te has instalado en ella, puedes vivir en un mundo que te da tantas alegrías como dolores. Puedes recibir los elogios y también la culpa que te llega como una oportunidad de fortalecer tu identidad básica, porque la identidad que te libera está anclada mas allá de todo elogio y culpa humana. Perteneces a Dios, y como hijo de Dios se te ha enviado al mundo". 
Quedé de una pieza. Había encontrado la respuesta que tantas veces me había coqueteado en las narices y no me había dado cuenta. "Por eso Yuan es tan auténtico", me dije a mí misma. Vive con la plena consciencia de que es hijo (amado) de Dios. 
Pero las preguntas no han terminado. La audiencia de ayer del Papa me hizo descubrir algo más: que mi identidad tiene una relación directa a mi Iglesia, a que soy Iglesia, pertenezco a un Cuerpo. Que si mi nombre es "cristiana", mi apellido es "pertenezco a la Iglesia", como bien lo aclaraba el Santo Padre. Mi identidad la debo a muchos otros que: "han vivido la fe y luego nos la han transmitido". ¡Wao! Estoy tratando de ir poco a poco, porque es el momento en el que estoy frente al espejo y me doy cuenta de quién soy realmente. 
Si has llegado hasta aquí, es decir, leíste hasta aquí, mi deseo es que, quienquiera que seas, puedas descubrir al igual que yo quien eres, por qué y para qué existes. Quien sabe quién es puede salir a caminar no solo con la frente en alto, sino también con una sonrisa en el rostro.
¡Ah! Una cosa muy importante. Una vez descubras quién eres, no permitas que nada ni nadie te lo quite. Me despido con una frase del predicador José Cortorreal, con un ligerito cambio: "naciste original, no vivas como una copia".

miércoles, septiembre 15, 2010

Familia


El resplandor de la mañana
toca suavemente el hogar:
las sillas vacías, las hojitas de la jardinera.
La yerba empapada de rocío.

Aparecieron, de repente, dos niños jugando.
Uno se tumba en mi regazo, riendo,
metiendo su cabeza entre mis piernas enfundadas
en pijamas. Lo abrazo.

El otro, a mi lado, pega su carita a mi pecho:
para escuchar tu corazón, me dice. Sonrío y,
papá está afuera, en la acera, toma café, quizá.
La imagen se desvanece con el chirrido de los
vehículos: son las 8:35 de la mañana.

lunes, septiembre 13, 2010

Ruego

Dame vida, una tregua, enterrar la memoria.
Respirar quiero, no sólo un suspiro.
Llevar al mar todas las cruces
dejar que sus aguas mitiguen sus dolores.

Seguir el camino, labrar en el calvario
pegada a Tu rostro.

Mirar adelante el firmamento.
Levar anclas, que el corazón no muera
sin saber que esta vivo.
Que no tiemble el barco
ni se precipite el tiempo
que la herida hondar puede
y desangrarse con todos sus lamentos.
Llena de esperanza
ver el fruto, quiero.

Seguir el camino, labrar en el calvario
pegada a Tu rostro.

Osar la mirada, el ruego
abrir el corazón, de-nuevo.
Quemar el llanto y lanzarlo al vacio
del mar impetuoso.
Qué es mejor dejar que el viento sea viento
que el tiempo, sea tiempo. Y el olvido, olvido.

lunes, enero 18, 2010

De versos y locos

Yo no pensé que amaría tanto escribir. Pero lo que jamás imaginé es que me ataría la poesía.
A ella, a sus versos, como "los versos de un loco" de Presuntos Implicados, les dedico estas estrofas que salieron de su todo y del Todopoderoso que es mi fuente, mi manantial de Agua Viva.

Gracias al verso, a las palabras que lo construyen. En ustedes encuentro respiro en mi vida. La espera es más fácil junto a ustedes. A su compañía debo el elixir de mi existencia. Compañeros de insomnios, de lágrimas, de amores, de soledades, de utopías. Palabras que construyen versos, mi eterna amiga. Perdona mis olvidos. Perdona, no ser tan tuya, como eres tu tan mía.


De versos y locos

De unos cuantos días de pensarte y de sentirte lejos.
De buscar tu calor para mitigar mi frío...
El frío desordenado de los desamparados
El calor abrasante de la melancolía.

De intentar pescar en tu suelo fértil
darme de tus frutos un banquete
Exquisito son, en ellos me deleito.
Madrugada noctámbula, estrellas desnudas...

Qué lástima desperdiciarte.
Lamento perderte, condeno olvidarte.
Renunciar a tus horas, a tu regazo.
Al encuentro inolvidable, calmante de siniestros.

Siniestra la juvenud, primavera inocente
Que disfraza el hambre, pero quebranta y muele.
Que reparte migajas, que hechiza.
Yegua indomable, flor que se marchita.

Horizonte perdido... si no te encuentro.
Sentires aniquilados,
Pan que se va a la basura,
Alondras al vuelo.

Fama que como el humo, se esfuma.
Quimeras contigo: posibles.
No quiero más preguntas,
A ti te quiero, por el "verso" de mi vida.

Que de versos tengo el alma.
¿Qué de locos? Viviré en harapos.
Que vivir sin ti no puedo,
Moriré contigo, viva.


viernes, diciembre 11, 2009

Deseo




Pinta el día colores nuevos, brillantes, llenos de una luz que se deja adivinar. 
Girones de crayolas hacen siluetas de amor que, tendidos en la yerba, juegan a ser niños. 
Las brisa habla de flores y de verdes praderas. Canta de sueños empapados de cristales de sol, mientras el rocío contempla el baile de las hojas. 
El susurro del viento arropa las pieles vulnerables al amar. Las creaturas contemplan admiradas la hermosura que surge donde parecen juntarse el cielo y la tierra.  
Se deslumbra el corazón ante los latidos del río a través de la piedras. 
Las palabras tienen forman de estrellas, de luna congelada. 
El firmamento retrata un beso claroscuro: tímido, fugaz... apasionado. 
El vino seduce el paladar sediento. 
Hay una dulzura que embriaga en el calor del fuego, que intenta apaciguar el frío de la noche. 
Hay deseo de más. 

jueves, septiembre 03, 2009

Péndulo y otoño

Como hoja seca a merced del viento,
que cruje bajo las pisadas indiferentes del miedo.
De aquí para allá. Sin rumbo. Contaminada de deseos.
Vagabunda que no encuentra espacio, ni consuelo.
Con la piel reseca, mendiga no más ausencia de caricias.
El tiempo le pasa de largo, se le olvidan las horas,
se amontonan los recuerdos, que le persiguen, que le acorralan.
Sus ojos cual cristales húmedos, lloran la soledad.
Sueños rotos penden de un hilo que no logra romper. Siguen pasando
los segundos sin termino. En el vacio, el tic-tac pinta ecos que le ensordecen...
"¡Piedad!", exclama, pero nadie escucha.
Le duelen los ojos, se le aprieta el corazón.
Parecen sus sollozos los aullidos de un perro moribundo.
Se va quedando dormida en el silencio, creyendo escuchar una respuesta.
Es todo mentira. Son alucinaciones. Se burlan sin escrúpulos de su inocencia.
Piensa en el engaño. Una vena cruza la sien y vuelve la agonía.
"¡Piedad!", grita, implora. Más los golpes no se detienen... se da por-vencida.
Se detiene el reloj. No se escucha ni el soplido del viento.

martes, junio 30, 2009

Al fin!!

Wao! Cuánto tiempo sin verte querido blog. No sabes lo que extrañé escribir sobre ti. Necesitaba tanto tu acogida, tu bienvenida a mis letras desnudas. Sin mucho ánimo me recibe el día que, al fin, permite que entre a tus páginas virtuales, rompiendo un hielo silente de casi quince días, eternos para mi...
Cuando al fin, el Internet decide hacerme las pases, y cuando mi papá y mi hermano me dan el permiso, entonces siento pesados los dedos, embotada la mente, triste los ojos... Pero no podía perder esta preciosa oportunidad, al menos para decir hola, y despedirme de Chicho. Si, Chicho, el gato, murió esta madrugada. Fue una pena verlo como pedir ayuda y no poder hacer nada para salvarlo. Verlo convulsionar, revolcarse de dolor, con una inclemencia que ni le permitia maullar... tanto que le gustaba. Ya no lo veremos más saltar y correr... arrañar los muebles, jugar con las fundas y entrar en todo lo que tenga un agujero... ir a despertar a mi hermana para que le eche comida...
Como duele ver morir... aunque sea un animal, no deja de ser cruel. Me pregunto: Cómo puede haber gente tan perversa que mate animales sin ningún remordimiento. Si tan sólo lo hubieran visto... Habrá un cielo para animales?

En tanto, le digo adiós a unas efimerísimas vacaciones, disfrutando de estar en casa, en familia. De levantarme tarde, de ir a misa fresquesita todos los días, de dormir la siesta en las tardes. Además, ha sido una semana llena de bendiciones, de esperanzas, y de promesas. Presuntos Implicados, con su melodia de fondo, ha inspirado uno que otros versos. Se ha convertido en una adicción que me acompaña todas las mañanas, luego del café.
Y leer. Que rico es leer a las anchas, sin prisa, sin pausa. De eso también disfruté.
Además, comprobé que todavía tengo sueños que no olvido... cosas que todavía quiero hacer, que tal vez por su sencillez, deje de lado. Y también, tuve que tomar muchas decisiones difíciles.
Pensé mucho en Abrahám, cuando estuvo a punto de sacrificar a su hijo Isaac. Siento que Dios quiere probar si en verdad El es lo más importante en mi vida...

Así estuvo esta quincena de ausencia. Les dejo un poema que escribí en las vísperas de las vacaciones, o sea, hace casi un mes. Es una carta, pero sin remitente... aún.

Hola! Te escribo esta carta...
Hace mucho que te escribo cartas, ¿sabes?
Las tengo guardadas en una caja de rosas,
perfumadas con frangracia de fresno y atadas con una
cinta azul y otra blanca.
La azul no es porque eres hombre,
sino porque intuyo es tu color favorito, ¿me equivoco?
La blanca es por mi
porque aunque sencillo
es puro y limpio lo que te ofrezco. ¿Lo querrás?

Hace mucho que te escribo, ¿ lo sabías?
Te escribo mientras sueño bajo la sombra de una acacia
o un frondoso frutal de mangos.
Te escribo a la orilla de la noche
con el mar de complice, la luna de farol
y la arena cosquilleando mis dedos,
mientras te abrazo en mi mente
cuando te escribo.

Mis letras las dibujo pensando en tu cara sin rostro
despierta, dormida,
en la incomodidad y con el ruido de las calles
en mi corazón palpitante
con mis pequeñas manos,
vacilantes, temerosas, frías.

Te escribo
con el arullo silente de la madrugada
que me cala los huesos.
Te escribo con el aroma del café recién colado
con el último sorbo...

Te escribo con el murmullo divino y sublime de la lluvia.
A pleno sol, con la brisa rozando mi rostro,
alborotando mi cabello mientras,
intento armar el rompezabezas de tus ojos, de tu aliento.

Te escribo con el verde de la naturaleza
con cualquier "Guerra" de fondo.
Te escribo mientras llegas.
Pero no me culpes si, cuando lo hagas,
pasan los días, y no te escribo.
Eso te pasa por demorarte
y no dejar que te diga,
con otras formas,
que te quiero.

martes, junio 02, 2009

Quiero-Amor

Es increíble lo que se puede hacer en una "voladora". El soplo de la inspiración llegó, confundido entre aromas de "pica pollo de chinos", las voces de los vendedores de ropa y golosinas diversas y del "skim ice" que se interponía en mi ventana, para hacerme el favor de quitarme el calor con su oferta. Me siento como en "La Hojarasca", del Gabo... uno de mis libros favoritos.
Con este escenario como telón de fondo, un sobre manila y un lápiz número 2 como escultores ( ah!, y una espectadora desaliñada, de dientes largos y manchados, en afán por entablar una conversación) salió esto, que llamé hoy: Quiero-Amor.
Yo misma no puedo explicarme cómo con tales motivos pude inspirarme así. Y luego pensé: "la inspiración está en todas partes. El amor por igual". Y aunque todavía no encuentro a quien dedicarle esto, estoy segura que cuando lo haga... tal vez ni lo sepa apreciar, jajajaja!
En serio, prefiero,mientras, ir guardando el dulce sabor de escribir ésto (lo que sea que sea) y disfrutar de su añejo, con el tiempo.

Quiero-Amor

No te busco en las imperfecciones externas
sino en la perfección interna del alma
la que se construye con besos tiernos y dulces
cual manzano maduro.
Con abrazos que comunican los cuerpos
y derriban fronteras.

Te quiero antes de que te marchites
en un ramo de flores
o te derritas en una caja de bombones.
Antes de que te quiebres en una amarga desilusión
o que te esfumes en una efímera mirada.

Te anhelo más que la noche a la luna.
que las caracolas al mar.
que la soledad a un tibio abrazo.
que el peregrino a su andar.

Te quiero antes de que te mutilen los rencores
y te prostituyan las bajas pasiones.
Antes de que te consumas en los siniestros del odio y la indiferencia.
o bajo el torbellino de la avaricia que te quiere comprar.

Te quiero sin aplausos ni fama.
Te quiero auténtico. Sin palabras vacias.

Te quiero para crecer y morir
para vivir y nacer de nuevo.
Para añorar el despertar de la aurora
para bailar contigo juegos de amor.

Me desvelo por ti
más que por un verso.
Porque cuando tenga tus besos
me regalarás miles de ellos;
nuevos, sin reversos
ni convexos.

Serás mil más inspiraciones
una lluvia fresca de sonrisas
un cielo estrellado bajo la noche
la sublime danza de las hadas.

Te quiero lleno de defectos
que harás perfectos.

Te espero, esperándome
dándole luz a mis locuras.

Te encuentro dándole sentido
a la palabra magia y abril.

Te quiero amor, sin encontrarte.
y ¡qué será cuando te halle?!

martes, mayo 26, 2009

Inocente ilusión


Mil promesas rotas
Que no sabe si creer o no creer.
Jugar es a veces un asunto de adultos
Pero todavía ella es una niña.

Nubes lejanas
En un mismo cielo
Quieren tomarse de las manos
Quieren juntas llorar-llover. Llover llorar.

El amor, es el agua que riega
El fruto que cosecha
La mujer que es niña
Y que es mujer.

Tierras secas
Almas desiertas
Se buscan errantes
En latitudes paralelas.

Ella es una niña
Dale la margarita
No le robes la ilusión
se marchita su corazón.

Se le escurre de las manos
Tan suaves como durazno.
Sin querer se pierde
En laberintos de miedo.

La pequeña te pide
Que termines
Lo que empezaste
Lo que removiste.

Con tu mirada
Con tus manos
Aquel único día de abril
Del que sólo quedan otoños, hojas secas que crujen bajo las pisadas
y tus pisadas ausentes.

Se escuchan en la oscuridad
tus palabras,
tus silencios
que tienen más voz
que los ladridos de fuera.

Un día. Uno sólo.
La miraste,
y la niña
ya no quiere jugar.

lunes, mayo 18, 2009

Adiós Mario...

Permíteme tutearte. No me conoces, por lo que te puede parecer un atrevimiento. Pero déjame tratarte así, de tu a tu. Déjame decirte que con tus escritos te me volviste cercano. Te conocí de lejos. Te estreché la mano en la distancia. Y, ahora que te marchas, me embriago de olvidos. Mi sueño era conocerte en la vida real. Sin páginas de por medio. Sin poemas, sin prosas. Quería verte a los ojos. Esos ojos de niño, con esa mirada igual de inocente... cómo te admiro, amigo.
Si, permíteme llamarte amigo. Disculpa, pero tu tienes la culpa. Sin buscarlo, tus palabras impresas marcaron mi vida. Tu inspiración traducida en bellas estrófas o en ligeros y amenos párrafos, se clavaron en mí haciendo una "mancha indeleble", cito a Gaviño. ¡Oh! Y no creas que te culpo. Te lo agradezco. Le agradezco a la providencia divina que te cruzaras en mi camino; que me consintiera tropezarme contigo, viejo amigo. Que me dejara conocerte y conocerme. Que me hiciera sentir orgullosa de ser una irremediable bohemia y romántica, con un futuro incierto entre poesías libres, o con rima, o sin rima, o sin nada.
A ti Mario, a ti principalmente, y a tu "corazón coraza", a tu "borra del café" a tu "canal interoceánico" a tu "amor de tarde", le debo el al fin despertar de la crisálida que se convirtió en mariposa; la que se atrevió a abandonar el capullo a cambio de la libertad que le brindaba el cielo. Mi mariposa, Mario, ahora vuela con el viento en las verdes praderas que le da la primavera. Para ella siempre hay flores donde posarse, gracias a ti. La mariposa de mi inspiración quiere siempre volar. Y cuando le faltan las fuerzas, se acuerda de ti, querido Mario. Permite que te llame así.
Déjame despedirme. No sé como hacerlo, te confieso. Siento que nunca te irás. Así como en la distancia "interoceánica" siempre te tuve cerca, así tu partida en convoy con tus versos y tu melancolía, hacen cada vez más viva la llama de tu vida, en la mía. Una que nunca se extinguirá. Sobre la amiga muerte en la que ahora yaces, se encuentran tus memorias. Ahora serás más inolvidable. Con la muerte (lo sabes) sólo se inmortalizan a los grandes en el tiempo. Aquellos como tu, mi querido Mario.
No te extrañaré. Ya te extraño. Te deseo buen viaje: amigo, querido, Mario.

miércoles, mayo 13, 2009

Silencio, inspiración...

Todo normal, y me siento extraña. (Extraña de sentirme normal, jajaja!) El tiempo avanza. La gente empieza a llegar y a ocupar sus puestos de trabajo. Algunos van a la cafetería a comer algo. Al tiempo, escucho el ruido de algunos vehículos y motores. Los teléfonos suenan. El silencio millonario del que era complice privilegiada, empieza a esfumarse. Se me escurre entre las teclas presionadas para escribir esta nota. Es tan hermoso el silencio.
Si me permiten desviarme, quiero decirles que me gusta el silencio. He aprendido a encontrar en él una dulce compañía. Dios me ha hablado tanto en el silencio. Y cuando lo contemplo, no me siento sola. Es extraño, pensaran. Pero es así. Creo que no hay una voz que hable más que la del silencio. Dicen que el silencio también es una respuesta. El tiene su propia voz. Siento que me consuela. Y cuando alguien me acompaña en el silencio... no puedo describirlo.
Así trasciende el día. En la ausencia del silencio. Falta tantas horas para que pueda escucharlo otra vez. A menos, que... A menos que Dios me sorprenda y busque un espacio en el silencio. Como cuando me escapo a lo que he denominado "mis aventuras a la Anunciación". Amo esa huida de todo y ese encuentro con Él. No me importa toda la lluvia que cae y humedece mis harapos, cada vez que voy. Con ciertas excepciones, debo admitir. De todos modos, no me importaría que lloviese. Eso hace más interesante y arriesgada la travesía. Dios es todo un maestro del entretenimiento. Si que sabe sacarnos de la monotonía.
Al llegar la noche, tomo un momento para encerrarme en el baño. Ya una vez confesé por este medio, que es otro de mis lugares de "encuentro" y de reflexión. Yo hoy espero la noche. Espero ver la Luna. Espero que no llueva. Hoy quiero ver las estrellas. Sola, si. Suspiro.
Siento una profunda pena. Apenas empiezo sentir fluir la inspiración que baja por mis dedos, debo interrumpirla. El deber me llama. Y, para mi tristeza, me debo a él más que a estas inspiraciones, que no me dejan más que una satisfacción personal... Y que de seguir así, llevándome de mis 'gadejos' de escritora, poeta y loca, perderé mi trabajo, jejeje. Tiene razón mi tía. Seré feliz, pero seguramente moriré pobre. Jajajaja!

lunes, abril 06, 2009

Bi-logía

Soy una persona que se alimenta de la miel que destilan los versos. Y, al mismo tiempo, una aspirante a cristiana, que se alimenta del amor de Dios. Extraña combinación. Bien pudiera ser... Soy un alma que se reparte entre el amor al arte y el amor a Dios. Es posible. Soy una mezcla acrisolada de bohemia y cristina. Interesante bi-logía la mía.

Yo quiero ser poeta. Aunque -como dice mi tia- muera de hambre en el intento. Es sólo un sueño, como muchos-otros-tantos. Y, si quiero serlo, no puedo tener vergüenza. Tengo que dejar que afloren mis sentimientos, corriendo el riesgo de que muchos se escandalicen, ya que mi imagen cándida y conservadora, puede contrastar con mis versos.

Pero quiero de-mostrar que un bohemio no necesariamente tiene que ser alguien que guste "de la fiesta y el vino", que ande con un cigarrillo entre los dedos o con un tipo de ropa. Un bohemio es más que eso. Es un alma libre y sensible, que ve con los ojos del alma un mundo, lo que está a la vista y que otros no pueden ver, por que cada vez están más ciegos. Es alguien que ama, que se conmueve de lo bello que le rodea, que admira la vida y no tiene miedo de que le acusen de loco al decirlo. Es sobre todo, alguien al que le duele la frialdad y la indiferencia y que es feliz sin necesidad de lo externo, de la vanidad. Es alguien, yo diría, que lucha por su dignidad.
Si, uno puede ser bohemio y tener pudor, mantener valores, seguir las reglas. Una cosa es libertad y otra muy diferente el libertinaje.

Y si no es así, entonces yo seré la diferencia. Seré yo misma. Seré auténtica.

Soy una bohemia-cristiana, que desnuda su alma, con el permiso de Dios.

Ahora les dejo el intento de "algo" que surgió tras un momento de lecturas de Neruda. Con una cosquilla de vergüenza, no lo niego. Pero esa, también soy yo.


Te espero. Me esperas.

Pero ninguno se imagina quien es el otro.
Ambos andamos perdidos,
contando estrellas, sonámbulos,
tropezando con otros,
queriendo encontrarnos.

Me buscas. Te busco

Nuestros corazones encandilados
galopan ansiosos, persiguiendo una pista
que responda el acertijo:
¿Quién serás? ¿Quién seré?
Tu no lo sabes, yo tampoco lo sé.

Pero cuando te mire, y tu me mires.

Te reconoceré. Me reconocerás.

No harán falta palabras.
El corazón lo sabrá.
El gritará.

No tienes nombre, pero es que eres más que un nombre.

¿Serás tu? ¿Seré yo?

Así estará nuestro ser
inquieto, hasta que llegue el día en que,
sin buscarlo, nuestras miradas ¡al fin!
se crucen, cómplices, nuestras vidas
¡al fin! se encuentren.
Y serás feliz
y yo seré más feliz.

Nuestro encuentro será mágico, espontáneo,
como el despertar de una rosa.

¿Cómo serás, como seré?

Cuánto tiempo falta. Cuanto mas tendré que esperarte
mi principe verde, hombre imperfecto, perfecto para mi.

¿horas? ¿días? ¿meses? ¿años? No lo sé. No me importa.

Aquí estaré.

Porque estoy convencida de que Dios no se equivoca
y todos sus planes son perfectos.

Aquí estaré.

Porque sé que esta ansiosa espera,
habrá merecido la pena
cuando te bese.

No sabes como te espero. No sabes.

miércoles, marzo 04, 2009

El Principito


Creo que tenía 10 años cuando leí El Pricipito, de Antoine de Saint-Exupéry. Si, hace taaanto tiempo, que ni me acordaba, que no recordaba nada de lo que contaba esta historía, más que algunos datos que son lo que lan hecho "famosa". Ayer, revisando el editorial de la revista UEPA MAG, encontré esta frase: "Lo esencial es invisible a los ojos". Su sencillez me atrapó. Quise buscarla para leerla en el contexto en que se explicaba y me dispuse a buscar los textos del Principito, de donde fue extraída. ¡Qué experiencia! Aunque no lo crean, fueron muchas las emociones revividas: me recordé leyéndola en los muebles algo desvencijados de la humilde sala de mi casa. Recordé como me gustaban las ilustraciones de cada página... cómo avazaba rápido la lectura para poder encontrar la figura graciosa del Principito, en cada una de sus "búsquedas"... Volví a ser niña (siempre lo he sido). Volví a reencontrarme con esa Nazarita (que es como me suele llamar mi padre, a veces cuando esta molesto y quiere regañarme) traviesa, despeinada (todo se me soltaba de pelo...) temerosa, insegura, ñoña (en extremo) tímida, sumisa; pero cariñosa, dulce, ingenua, con unas ganas de amar increíbles... y de ser feliz... y de ser... Esa nazarita que escribía garabatos emulando ser periodista o una gran escritora. Me recuerdo sentada sobre mis pies (una manía que aun conservo) levantando la cabeza para suspirar cuando leía algo que me había gustado mucho (aún la conservo... esa manía). Recuerdo haber terminado el libro. Cerrarlo y colocarlo en el librero, como me había ordenado mi hermano... era suyo El Principito. Se lo habían obsequiado como regalo de Reyes, si mal no recuerdo, una vecina: Anita. Recuerdo su forro... el que todavía conserva, casi intacto.
El Principito volvió a mi para darme una lección. Para inspirarme. Para recordarme que no hay nada mejor que seguir siendo una niña... que soñar... que lo que vale, lo que importa, lo que es puro realmente, sólo el corazón puede verlo, porque es invisible a los ojos. Quien me ama o quien me ame, se dará cuenta que eso es lo que me importa... lo que los ojos no pueden ver. Es tan difícil encontar personas que no se detengan en lo exterior, sin darse la oportunidad de conocer los sentimientos, el corazón de las personas...


Yo, con la ayuda de Jesús, quiero conservar mi corazón... mantenerlo siempre abierto para reconocer lo que mis humanos ojos no pueden... para amar sobre todas las cosas... para encontrarme día a día con el maravilloso Dios que me ama tanto... para poder llevar a los demás ese sentimiento del que tanto se carece, y que es tan necesario.

Capítulo 21. Fragmento

"Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.

-Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el principito para acordarse.

-Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.

-Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repitió el principito para recordarlo.

-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...

-Yo soy responsable de mi rosa... -repitió el principito a fin de recordarlo".






martes, marzo 03, 2009

Busco, quiero...


He fallado, soy humana. Me lamento, lo necesito. Busco ayuda, una guía. Me da miedo, soy cobarde. Muerdo mis uñas, siento nervios. Miro al cielo, ¿un consuelo? Busco una caricia, me siento sola.
De rodillas, quiero humillarme. Soy pecadora, eso me duele. Pienso en Cristo, eso me anima.
Busco un rostro, encuentro espinas. Busco una rosa, no mentiras. Pido paciencia, Dios me da pruebas. Quiero amor, encuentro lo opuesto. Quiero un abrazo, tengo frío.
Me despierto, pero no quiero. Busco una voz, escucho el silencio. Quiero entender, más me confundo. Quiero gritar, estoy sin voz... Quiero llorar, ¿dónde está el hombro?
Busco justicia, se me perdió. Busco dignidad, ya no hay pudor.
Cuando hay una luz, de repente se va. Habla Jesús, te quiero escuchar.
Muchas lágrimas han de caer, buscando respuestas, venga a usted a ver.
Y muchos dormidos en sus laureles, ni se dan cuenta, ni se conmueven.
Otros borrachos de la ambición no les importa la destrucción.
Hay muchos muertos de soledad, buscando alguien con quien hablar. Tan sólo eso, con quien hablar.
Pero andamos rápidos, muy ocupados, con la maleta llena, de nuestro afán. Sin mirar a los lados, sin preguntar: ¿He aquí alguien que se sienta mal?
El egoismo corroe el alma, "si yo estoy bien, el otro no importa". Hay que buscar, siempre tener, para llenar así, la absurda avidez.
De pronto la vida choca de frente, para despertarnos del largo letargo. ¿Será muy tarde? Nos preguntamos.

"Te vas Alfonsina con tu soledad
¿que poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal,
te requiebra el alma y la está llevando.
Y te vas hacia allá como en sueños.
Dormida Alfonsina, vestida de Mar..."

viernes, febrero 20, 2009

Llámenle como quieran


Desde la ventana de la oficina, veo como sale el sol. Mis ojos cansados lo miran asomarse entre las nubes, que lo cubren tímidamente. Dentro de poco me dará de frente a la cara, y a pesar de que molesta, no cierro la cortina. Me gusta como toca mi rostro. Me hace sentir que estoy viva.
En estos días, que salgo antes de que la Luna (si está) se despida de los ojos de la Tierra, y regreso a casa cuando ya mi amigo El Astro se ha marchado silente, ante la indiferencia de la gente, me gusta contemplar la mañana desde la alta ventana que tengo en frente, a manera de no olvidar que siempre amanece, aunque no lo vea.
Me gusta la luz. Mi alma de poeta, romántica y soñadora, también se desvive bajo la mirada de la noche, sobre todo si esta cubierta de estrellas. Me gusta contarlas. Me recuerdan el amor infinito que tiene Dios para mi.
Entre luces y estrellas se desenvuelve mi vida, que me trae de aquí para allá. De jirones y siluetas, manchas de café y juegos de rayuela. Trantando de entender, sin complicarme, para terminar complicándome sin entender. Viviendo cada segundo, añorando lo bueno, deseando algo mejor.
Dios es mi 'compiche' en esta travesía. Me prometió acompañarme siempre, pase lo que pase, venga lo venga... y hasta ahora, me ha cumplido.
Soy feliz. ¿La razón? Difícil de explicar. Creo que es algo que no se puede explicar. Al menos espero poder transmitirlo.
Ya el Sol comienza a iluminar con fuerza mi espacio. Lo siento cosquillear mi ojo izquierdo... Puedo ver sus rayos sobre la página de la agenda que me recuerda lo que tengo que hacer hoy.
¿Saben? Soy feliz.

martes, febrero 17, 2009

Corta inspiración


Me desvencijas el alma
Me seduce tu silencio
Porque nunca te tuve:
porque siempre fuiste un sueño.
Sola me quedo
con el destilar de estos versos,
que se alimentan de tu ausencia.

domingo, diciembre 28, 2008

De Rayuela y otros sueños


Definitivamente, soy otra después de "Rayuela" de Julio Cortázar. Mi óptica literaria creo que está empezando a definirse y mi actitud como lectora y potencial ¿escritora?. Un sueño incierto, pero que igual, no me pesa.... Cada vez más romántica en estos días de invierno. Ahora me siento ávida de poesía. Empecé con Benedetti, sigo con Bécquer, Victor Hugo y estoy a punto de iniciarme con Rubén Dario.

Deseo tanto poder aquietar 'tantas' ansiedades... es como calmar una sed que al mismo tiempo no parece tener saciedad. Por eso quiero ir paso a paso, poco a poco. Como decía Napoleón: "vístanme despacio que voy deprisa".

Mi corazón está inquieto. Quiere anticipar lo que vendrá... mi mente no se queda atrás. Entre los dos me volveran un poco más 'besuña'. Cuánto ruego porque no lo consigan.

Yo quiero dejarlos volar, tanto como sus alas se lo permitan, pero con el temor de que puedan sufrir (sobre todo el corazón) ante indolentes que intenten lastimar su inocencia. Pero con las monjas aprendí algo: "El que no se arriesga, ya se está arriesgando". Eso es más que cierto. Cuántas veces creemos que el hecho de quedarnos con las manos cruzadas ante una situación, quiere decir que estaremos "a salvo". Es un grave error. A veces se pierde más, porque al menos cuando lo intentas, sabes si en realidad hiciste lo que tenías que hacer. Pero si no lo haces, siempre estarás con la duda de lo que hubiera podido ser. Esa ignorancia puede quedarse contigo y convertirse en largos años de arrepentimiento.


Hay que intentar, eso si, con prudencia, pero intentar, soñar. Decidir, tener ideales, metas, luchar. Declararte: decirle a alguien lo mucho que l@ quieres; unirte a algún grupo, cambiar de trabajo, iniciar una maestría, terminar una relación (hasta los 'finales' son buenos); leer más, perdonar... pedir perdón, sacar visa (jajajaja) para que viajes. Que se yo. Hay miles de cosas que intentar que estan esperando porque querramos intentarlo.


Yo, me voy por lo más sencillo: mejor todavía no les cuento, jejeje. Pero quiero amar y que Dios me sorprenda... Realmente me ha ido mejor dejándome llevar por Dios, y creánme que seguir sus caminos es todo un riesgo. Día tras día. Cuando menos te lo imaginas, sale con una de las suyas. Estás muy bien y tranquilo en algo y de repente... ¡zás! los planes cambian. El barco toma otro rumbo. "Quien dijo que sería fácil".


Me despido. Antes, unas líneas marcadas por mi, de Cortázar, que me encantaron:


"Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad..."

martes, noviembre 25, 2008

Me golpeó la nostalgía

Me golpeó la nostalgia
Me arrojaron al vacío los recuerdos
Cuando pensé que era una leve brisa
Me sorprendió un fuerte golpe que me dejó en el suelo.

Me quedé sin aliento, contrariada en mi pena
Desconsolada al sentir su ausencia.

Yo que creí que lo había olvidado
Que alardeaba de mi fuerza y mi valentía
No soy más que un manojo de nada
Sucumbida ante el dolor de haberlo perdido

No lo esperaba. Pero el alma se cansa de fingir
El corazón no sabe mentir
mis ojos, ellos no pueden vivir
ocultando unas lágrimas que se mueren por salir.

Ya no puedo más acallar mis sentimientos
Pero es que me avergüenza sentir así
No pensé que sería tan fuerte
Jamás pensé que se alejaría mi abril.

Y aquí estoy, en el invierno
Tecleando a lo loco
Con la vista empañada y la garganta retorcida.
Con la sed de calmar esta angustia
Con la esperanza de olvidar, con el deseo de volver amar.

Y este frío es aún más helado
Esta soledad es aún más honda
Este miedo todavía más tormentoso
Estas lágrimas aun más saladas…

Se marchó mi abril, dónde está mi Primavera.
Al menos me quedas Tu, bastión de mi vida
Anclada a ti, Señor, arribaré a puerto seguro.
Y juntos sonreiremos al fin cuando se aleje de mi
Esta tormenta que amenaza con tumbar mi mástil.


"Tal vez no lo quiero, es verdad.
Pero duele pensar que quizá no encontraré a alguien
que me ame jamás como el me amó".

miércoles, octubre 08, 2008

Retazos

Cosas que encuentro a mi paso, mientras trabajo, leyendo un libro. De camino a la universidad o a casa. Palabras que me acompañan y me comprenden. En verso o en prosa o al ritmo de la música. Pero todo me lleva a ti, bellas palabras. Que me consuelan, eso también. Ellas como nada (salvo Dios, su Creador) me entienden y me ayudan a volcar todo esto que siento, que siempre siento: incertidumbre, nostalgia, miedo, rabia, dolor. Vergüenza, amor, melancolía, deseo, sueños, inquietudes. Esperanzas, aun sean absurdas. Aunque no valgan la pena.

Tu me permites ser o no ser. Saber o no. Tu no me cuestionas si te uso. Tu me aceptas a pesar de que no me entiendas, porque sí lo haces, en el fondo lo haces. Palabra, que haría sin tí...

Estos son retazos encontrados mientras leía y cuando salí a la "calle"en mi trabajo.

... "No sé tú pero yo te he comenzado a extrañar. En mi almohada no te dejo de pensar

con las gentes, mis amigos, en las calles, sin testigos.

No sé tú, pero yo te busco en cada amanecer. Mis deseos no los puedo contener. En las noches cuando duermo, sí de insomnio, yo me enfermo. Me haces falta, mucha falta. No se tú.."

Canción, No se tú. Versión interpretada por Armando Manzanero a dúo con Francisco Céspedes. Ufff!

..."Quiet nights of quiet stars quiet chords from my guitar, floating on the silence that surrounds us...

These is where I want to be. Here with you, so close to me- until the final flicker of life's ember.
*I who was lost and lonely, believing life was only a bitter tragic joke,
have found with you,the meaning of existence, oh my love.."

Tengo que traducir este final, con su permiso. *Yo era quien estaba perdido y solo, creyendo que la vida era sólo una broma trágica y amarga. Haberte encontrado, el significado de la existencia, oh mi amor...

Es algo así, todavía no sé mucho.

Canción de Frank Sinatra. Quiet Nights of Quiet Stars

"La realidad está ahí y nosotros en ella, entendiéndola a nuestra manera, pero en ella"...

... yo tengo que estar sola con Horacio, vivir con Horacio quien sabe hasta cuando
ayudándolo a buscar lo que él busca..."

Rayuela

Cuanto te entiendo Maga, cuanto lo hago... *

La Maga o Lucía, es uno de los personajes de Rayuela. Al igual que Horacio. Ambos sostienen "un amor turbulento".

martes, septiembre 23, 2008

Crónica de un Refugio de historias

No tiendo a hablar de mi trabajo, No me gusta. Salvo que sea con personas muy cercanas y que el tema surja naturalmente. Pero hoy quiero publicar algo que salió en la revista Aldaba escrito por mí. Oficilamente redacto para esta publicación que se imprime en Editora de Revistas. Pertenece al Grupo Listín Diario, pero no llega al público encartada en el periódico, como OH! Magazine o Ritmo Social -ediciones para las cuales también colaboro- sino que es por suscripción y por venta en establecimientos comerciales. Anteriormente publiqué algunos artículos que salieron en OH! y en la Revista Ocasionales. Soy tímida para hacerlo por esta vía, por algún terror misterioso a mis propias letras. Besuñadas* mías.
Pero después de cavilar por algunos días la idea de publicar en el blog este reportaje o crónica o no sé que dentro del periodismo, decidí que sí. Tiene un sentido especial para mí. Por medio de él conocí a una persona importante y tuve la oportunidad de verlo sin poses, sin el rigor del 'protocolo'. Además el viaje hasta llegar a su morada fue una total travesía. Aprendí muchas experiencias aquel día. Y me siento muy afortunada de contar este episodio en la serie de mi vida.

(Gracias a Dios por esos momentos, cortos o largos, dulces o amargos, que me permiten degustar los distintos sabores de la vida. Porque me siento plena y aun a mi corta edad: 'confieso que he vivido').

*Besuña (o). En el lenguaje Nadsat -una jerga de los adolescentes basada en ruso- significa loca o loco. Leer el Libro la Naranja mecánica de Anthony Burgess.

Reportaje-crónica publicado en la revista Aldaba, julio-septiembre, 2008. Versión sin editar.

Las fotos son de Ernesto Forteza. Derechos reservados.

Crónicas de un refugio de historias



Esta finca ubicada en el profundo valle de Rancho Arriba, posee una impresionante riqueza proverbial. Un paseo inolvidable, por el espectáculo visual que presenciamos y la noble cortesía de sus propietarios

Entre montes peñascosos, carreteras empinadas y pedregosas, encontramos el lugar de escape e inspiración de Hugo Tolentino Dipp

El doctor Tolentino nos recibe entre interrogantes sobre nuestro viaje. Era nuestra primera vez en aquel lugar boscoso y apartado del bullicio metropolitano, que quiso asegurarse de que no hubiéramos tenido algún contratiempo. No es para menos. El trayecto es bastante largo y algo peligroso. Luego de los saludos y las presentaciones que amerita el protocolo, nos encaminamos a un lugar que encierra entre sus paredes y techo de "aluzinc", que les protege contra el calor, grandes rasgos de identidad cultural. Sin embargo y pese a que Carmenchu me lo advirtió, el mayor asombro se apoderó de mi al ver a Hugo Tolentino, el diplomático, el maestro, el escritor... a manos llenas en la cocina, preparando el almuerzo que más tarde tomaríamos también junto a Sarah Bermúdez. Él se quitó el traje almidonado de la formalidad y se confundió entre sus visitantes para "romper el hielo". Acción que contribuyó no sólo a un ameno pasadía sino a una inolvidable lección de diplomacia. Resultaba difícil conciliar a una persona de su talla que no pierde su condición al ser cercano. Por el contrario. Ese gesto supone una cualidad insuperable de etiqueta.


Cada rincón tiene memorias que contar. Un museo forjado en la búsqueda incesante de valores que muchos desecharon

Rancho Arriba es un valle más grande que el del su vecino Constanza. Es un poblado dividido por Los Banilejos, Los Quemados y pasando el río, por Monte Negro. Hace muchos años, quien fuera rector de la UASD, conoció allí a Mario Bobea Billini, quien tenía un cultivo de bromelias y lo invitó a conocerlas. Desde entonces, Tolentino Dipp quedó prendado de este lugar a más de cien kilómetros distantes de la capital. Decidió levantar una casa en uno de sus terrenos y asentarse entre sus montañas, neblinas y clima agradable. Siete años le tomó la construcción y ya tiene tres de habitarla. A ella se escapa por largos días para supervisar sus plantaciones de café, romero y limones. Y cómo no: a escribir. En medio de esta filosofía de calma, hasta al más recio se le conmueve el alma.


Obras de diferentes artistas del este país se estrechan en esta casa. Para conseguir estas piezas y otras, más que el costo fue el ajetreo.

Las escalinatas que nos permiten llegar a la casa, que se encuentra literalmente en lo alto de una pequeña colina, están construidas en lajas y los muros por piedras. Todo el borde de la casa esta rodeado por una reata de orquídeas endémicas, según me orienta Tolentino, como las bletias, que tienen su tiempo de floración entre los meses de abril y mayo. También el romero cerca el perímetro de la casa con su agradable aroma. Curiosamente quise saber por qué, a lo que contestó, con un toque de su humor refinado: "pues porque tengo berro y se come bien el berro con el romero". Como elemento decorativo y para degustar cuando te invada el deseo, están dispuestas unas frutillas de color rosado llamadas lichi, que también cosechan en la finca. ¿La conoces? Parecen fresas pero se come como el limoncillo.



Troncos de eucalipto sostienen el techo y el piso es de cemento pulido. Entre ellos todo sorprende.

Los espejuelos redondos del doctor Tolentino esconden detrás a una persona con grandes memorias. En tanto, detrás del sombrero y lentes de sol, Sarah revela una mujer que ama la naturaleza. Ella se encarga de los árboles y plantas de clima frío, como las flores de pascua, me cuenta Hugo, tomándome del brazo para mostrarme desde arriba, las plantaciones. Un instante después, en un tramo que funge de librero, pude husmear como se confundían los libros de paisajismo con otros de historia y literatura. Hugo espabila mi distracción pensando que puedo tener hambre. Aun queda el segundo piso por fotografiar. Hay tiempo, pienso. Tomo un poco de queso con galletas y conversamos entre otras cosas sobre "Vocablos" su libro de poesía, y de como conoció al "Gabo".

Paneles solares cargan los inversores que a su vez dan luz a la casa.

La temperatura en Rancho Arriba es agradable casi todo el año. Durante nuestra visita rondó por los 25 grados. Bastante fresca para lo acostumbrado en la capital. Mientras nos percatamos del clima, ya las fotos están terminadas. Nos apuramos para tomar el almuerzo, que también está listo. Mis últimos minutos en esta vivienda me permiten reflexionar sobre su particular atractivo. No es el lujo, ni tampoco la elegancia. Este refugio encanta por la cultura que alberga, por la naturaleza que le cubre y por las historias que la delatan a su paso. Entre agradecimientos y libros firmados, llega la despedida. El tiempo ha pasado de prisa.