Mostrando entradas con la etiqueta Inspirada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inspirada. Mostrar todas las entradas

domingo, febrero 07, 2016

Little boy

Me desperté y escribí mentalmente con una rapidez intimidante. Estaba demasiado feliz entre las sábanas que no me apresuré en buscar con qué anotar. Me confié demasiado de esta memoria saltarina que piensa en algo diferente cada segundo. 

A la hora que decidí encender el computador para escribir, tuve esa sensación... ¡olvidé cómo empezar!  Para los que no saben, el título y la primera línea son básicos para mí cuando voy a escribir cualquier texto. Y ahora aquí estoy, tratando de remendar los recuerdos mientras hago este prólogo que no estaba supuesto a existir. 

No hay remedio, no logro recordar cómo empezar, sólo el título. Algunos imagino que sabrán que se trata de una película. Varios amigos me la habían recomendado así que tocaba. Anoche me llego a la mente como un rayo cuando todavía estaba en la Eucaristía. Esa era la señal. Cuando llegué a casa, dejé para esta noche a Umberto Eco y después de hacerme un selfie (no me pregunten por qué, porque la verdad es que no lo sé), saqué mi complice-mano derecha de mis pasiones cinematográficas y musicales, y mis audífonos. 

Estuve tentada por Mad Men pero fui fuerte y me dirigí hacia mi objetivo. La fotografía y la estética me atraparon casi de inmediato. El pequeño "Pepper" me pareció encantador. Aunque me resultó un poco lenta al principio, algo inexplicable me mantuvo interesada. 

No estaba frente a un "masterpiece". Lo especial de este largo metraje de 1 hora y 46 minutos es sin lugar a dudas, el mensaje. 

Hubo un momento en el que pulsé enter-pause para reflexionar. ¿De qué tamaño es mi fe? Yo había pedido también, al igual que Pepper, aumentar mi fe. Lo he dicho cientos de veces en mis oraciones: "Señor, aumenta mi fe". 

Sin embargo, en aquel momento me di cuenta que había hecho muy poco para que mi fe aumentara. He pensado tantas veces que la fe depende únicamente de Dios. Y no. La fe también depende de mi. Además de desearla debo, tengo, que trabajar para que crezca. 

"Si tuvieras fe como un granito de mostaza"... esas palabras de Jesús tocaron mi mente y mi corazón. Entonces me di cuenta que no se trata del tamaño "exterior". Eso no es lo que cuenta. Es el fruto. 

Al igual que Pepper, me escudé en mi corta estatura para justificar mis cobardías. Recibí cuando era niña todo tipo de chistes burlones por ser pequeña y eso fue empequeñeciendo también mi estatura interior, mi amor propio. Por supuesto, todo eso hasta que conocí a Jesús. 

Viendo la película recordé todos esos episodios que marcaron mi infancia y parte de mi adolescencia con heridas profundas. Y como Dios había utilizado mi "pequeñez" para mostrarme su grandeza, sanarme y rescatarme de mi propia oscuridad. 

Fui volviendo a repasar que lo importante no es como nos veamos por fuera (ni como nos vean los demás, ni lo que digan), o nuestra "altura" exterior y todo lo que ella implica: muchos reconocimientos, títulos, riquezas, popularidad o fama... Nada exterior dicta quien eres, ni califica lo sabes o calcula lo que vales. 

Valemos por lo que brota de nuestro interior: la bondad, simpatía, generosidad, el amor, la caridad, humildad, el honor, la dignidad... ¡cuántas cosas más!

Yo aspiro a transformar el mundo como lo hizo Pepper: creyendo con todas mis fuerzas, olvidando mis limitaciones exteriores y valorando aún más quien soy y a quienes tengo a mi alrededor. Amando... sobre todo y con todo. Amar es el secreto, es la clave, es el principio y es el fin.

¿Que si la recomiendo? Solo si estás dispuesto(a) a soltar las amarras y lanzarte a creer. Si estás dispuesto a dejar los prejuicios a un lado y darte al menos una oportunidad de apostar a ti. 

Qué importa que las cosas no salgan como quieres o como lo tenías planeado. Han sido como tenían que ser y eso no significa que esté mal. Y habrás hecho, habrás dado el paso. Eso, más que una derrota, es una batalla vencida. 

sábado, enero 30, 2016

En sus marcas

Me quedé mirándolos por el retrovisor. Quería ver cuál de los tres ganaría la carrera. No fue el que alardeó sobre que esta vez no les daría ventaja. Ése parecía el mayor, no sólo porque era el más alto sino porque su rostro así lo delataba. 

Tampoco fue el más pequeño de tamaño. Esa sí que fue mi sorpresa. Cuando salieron corriendo avispados, se quedó atrás y por poco se da por vencido. Pero algo hizo que rápidamente se repusiera del llanto que se avistaba y corrió tan rápido, que alcanzó hasta aventajársele al presumido y casi casi le toca los talones al mediano del grupo, el vencedor, que salió disparado con una sonrisa en el rostro, como si alguien le hubiera adivinado el futuro, diciéndole que iba a ganar... 

Los miré detenidamente a los tres hasta que, despertando del letargo, recordé que tenía que entrar el vehículo en la marquesina, que me aguardaba con las puertas abiertas. Lo encendí y me quedé pensativa unos cuantos segundos más, mientras seguía mirando a los pequeños por el retrovisor. Allí supe de inmediato como titularía la historia. 

Así fue como aprendí la lección: el triunfo es para los que salen adelante con una sonrisa; para los que no se dan por vencidos a pesar de tener todo en su contra; es para los que saben que sus debilidades pueden ser su mayor fortaleza. Es para los que se atreven a soñar. 

Esos tres pequeños, descalzos, me mostraron a Jesús. Y yo me sentí tan inmerecidamente feliz que no pude contener las lágrimas. 

jueves, enero 14, 2016

265 palabras

Mi preludio será breve. Hoy me dio por escuchar a Julio Cortázar leer sus poemas. Cuando salieron de sus labios las primeras palabras, mi rostro se frunció como la primera vez que oí su voz. 

Todavía no puedo definirla (su voz) pero sí lo que me ocasionó: me sorprendí y me desagradó. ¡Ambas cosas a la vez! Si, fue una sorpresa desagradable. Me pareció horrorosa (no puedo evitar reírme mientras escribo esto) pero solo durante los primeros 30 segundos. Luego, el francés que me parecía pronunciarse estropajoso con aquella ronquera, me resultó encantador. 

Por favor, no me juzguen, que Dios sabe que no quiero ser cruel y los que me conocen bien, saben que amo a Cortázar. ¡Es solo que no me esperaba esa voz! La verdad es que no sé que voz esperaba. Había dibujado tanto sus palabras en mi mente que sin tenerlo planeado le había coloreado su voz, con los colores de mi pequeña imaginación. 

Salí del shock y fui directo a la fascinación. Estuve días escuchando y viendo sus entrevistas. Mirando sus gestos detenidamente. A veces sostenía un cigarrillo que parecía olvidar entre sus dedos mientras hablaba. Sus ojos saltones, tan extraños, que miraban fijo y relajado a su interlocutor...

Dije que sería breve así que otro día me dedicaré a las descripciones. 

Entonces, hoy, mientras me reponía de una de mis "emergencias médicas", me dio por escucharlo leer sus poemas. 

De pronto, el corazón me late un poquito más rápido. "Suena" el Capítulo 7, el perfecto poema en prosa dentro de Rayuela. Me cuesta relacionarlo a su voz. Era yo la que, leyéndolo docenas de veces, también le había puesto mí voz. 

Detengo el audio y le doy a retroceder. Le doy "play" y cierro mis ojos... 

Siento el aire, la fragancia oscura... Veo las flores, el dibujo de los labios, la mano, los ojos, el cíclope... el pelo, la luna, el agua. 

Me di el placer de transcribirlo. Quise sentir entre mis dedos la sensación de poder escribir la descripción más perfecta que he leído sobre un beso. Lo hice mientras escuchaba a Cortázar leer de fondo. Fue hermoso. 

Puede que sea cursi. Lo acepto. Me refiero al poema pero sé que yo también lo soy y estoy aprendiendo a vivir con ello.  

Salud "por la descripción perfecta de un beso" en estas 265 palabras. 

Capítulo 7 

"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua".


viernes, diciembre 11, 2009

Deseo




Pinta el día colores nuevos, brillantes, llenos de una luz que se deja adivinar. 
Girones de crayolas hacen siluetas de amor que, tendidos en la yerba, juegan a ser niños. 
Las brisa habla de flores y de verdes praderas. Canta de sueños empapados de cristales de sol, mientras el rocío contempla el baile de las hojas. 
El susurro del viento arropa las pieles vulnerables al amar. Las creaturas contemplan admiradas la hermosura que surge donde parecen juntarse el cielo y la tierra.  
Se deslumbra el corazón ante los latidos del río a través de la piedras. 
Las palabras tienen forman de estrellas, de luna congelada. 
El firmamento retrata un beso claroscuro: tímido, fugaz... apasionado. 
El vino seduce el paladar sediento. 
Hay una dulzura que embriaga en el calor del fuego, que intenta apaciguar el frío de la noche. 
Hay deseo de más. 

lunes, septiembre 14, 2009

Sentimientos de otoño

Iba de camino a mi casa en una "bola" con el papá de mi amiga Denise. Me sonaba el estómago del hambre y la boca estaba reseca por la sed y el antibiótico. De fondo se escuchaban "bachatas". Don Alejandro dice que todo el que se monta con él tiene que aguantar porque eso es lo que a él le gusta. Yo hago una mueca de indiferencia."Es su carro", murmuro. No me gusta mucho la idea, pero reconozco que me entretiene. Nunca he sido muy amante de escuchar este ritmo. No niego que lo bailo, pero con sus excepciones.
Llegando al flotante, el conductor pide por un Cd para ponerlo en medio del tapón. Entre la "pila" que tiene en el asiento de atrás, no lo encontramos. En su ausencia, abogo por uno de Pablo Milanés. Petición que fue concedida, pues a Denise le gusta mucho "Yolanda". Aunque era la número 12, "Yolanda" fue la primera en sonar a insistencia de mi amiga. Yo, feliz.
La transformación fue inmediata. Me perdí en la voz de Milanés, que no quiero describir ahora. Me sumergí en la letra. Viajé lejos del tapón, los cuentos de Don Alejandro y sus pleitos con las indecencias viales que oía como ecos... Tampoco recordaba la falta de agua y comida. Ahora todo estaba muy lejos. Asentía al principio en algún comentario. Luego, ni eso.

"romántica, sin reparar en formas tales
que pongan freno a lo que siento ahora a raudales"...

El toca Cd's nos sigue deleitando, y yo permanezco ausente. Pido que me repitan Yolanda. La he escuchado tantas veces, pero algo personal me pasaba entonces. Cuando logro que me complazcan, Denise adivina mis pensamientos. Dice: "como que oscurece distinto". Yo sentía "con mis ojos" lo mismo. La tarde se perdía distinta. La noche se asomaba con un matiz diferente. Es cierto. Es el cambio de estación. Denise dice que la navidad está cerca. Es cierto. Y ya el tiempo empieza a conspirar y a cambiarlo todo. Pero esta vez para mi será distinto. No me atrapará por sorpresa. Lo he des-cubierto
Llego a casa, borracha de emociones. Se despertaban en mi sentimientos de otoño.


YOLANDA

Esto no puede ser no más que una canción
quisiera fuera una declaración de amor
Romántica, sin reparar en forma tales
que pongan freno a lo que siento ahora a raudales
Te amo, te amo, eternamente te amo.

Si me faltaras no voy a morirme
si he de morir quiero que sea contigo.
Mi soledad se siente acompañada
por eso a veces sé que necesito
tu mano, tu mano, eternamente tu mano.

Cuando te vi sabía que era cierto
este temor de hallarme descubierto.
Tú me desnudas con siete razones
me abres el pecho siempre que me colmas
de amores, de amores, eternamente de amores.

Si alguna vez me siento derrotado
renuncio a ver el sol cada mañana.
Rezando el credo que me has enseñado
miro tu cara y digo en la ventana:
Yolanda, Yolanda, eternamente Yolanda.
Yolanda, eternamente Yolanda.

Pablo Milanés

jueves, julio 30, 2009

Verdadero amor

Estoy muy conmovida. Soy una romántica empedernida y no sé como evitarlo. Pero con lo que acabo de ver se justifica. A simple vista puede parecer un simple video de una boda. Más mientras lo observa y escuchaba detenidamente, vi un amor tan puro y bendecido por la Gracia de Dios, que no pude evitar la emoción. Eran tan hermosos sus rostros. Resplandecían de alegría. Sus ojos se miraban con una complicidad tierna. El amor se les escurría por todas partes, como si no les cupiera dentro. Se nota que son muy felices juntos. Un taiwanés y una dominicana con un amor nacido en "el amor" de Dios. Hecho realidad gracias a El. Wao, es hermoso.
Lo ví una y otra vez. Ya al final no pude contener mis lágrimas. La canción me tocó profundamente, pues denota el amor perfecto. Ese que perdura a pesar de todo: en las buenas y en las malas, en la fuerza o la debilidad, en el pecado o en la gracia. "Ante todo y sobre todo te amaré".
Felicidades Yuan y Laura, porque creen contra toda esperanza en que el amor que Dios nos da, no lo separa ninguna fuerza humana. Y gracias por dar ejemplo a los demás de lo bello que es encontrar tu pareja en el Señor. De que "a otros" nos den ganas de soñar con un amor así. Quisiera decir más, pero no puedo describir lo que siento... Estoy muy feliz. Su historia me llena de esperanza y me alegra muchísimo.
Gracias y que Dios les bendiga y les acompañe hasta el final de los días en esta Tierra.

lunes, julio 20, 2009

Viviendo la vida

Disfrutando cada segundo. Saboreando la dulzura de estar viva. Admirando la virtud de respirar, de caminar, de ver, de sentir...
Plena de emociones, siento que reviento de tanta alegría. Me siento una "creatura" privilegiada. Un ser humano hermoso, porque fuí creada bajo las amorosas manos de un Padre (Dios) que me adora.
Feliz. Suspirando a cada latido de mi corazón. La sangre me fluye ligera. Siento que de pronto se me acristalan los ojos. Y los cierro, y en la oscuridad del parpadeo, me veo por dentro, y no me asusto. Por el contrario. Me sorprendo, porque me gusta lo que veo. Tal como soy, soy feliz.
Esta semana ha sido intensa. Recuperandome de una pequeña recaida de salud y, muy a pesar de mis malestares, me siento saludable. Me siento ¡viva!
Anoche disfruté "la noche" como nunca. Rodeada de gente que quiero, viví. Bailé, sentí la música, abracé, salté, reí, canté, cerré mis ojos, tomé un poco de vino y me olvidé de los conflictos, de mis miedos, de mis preocupaciones y... viví.
Sólo eso. Disfrutando cada paso, cada mirada, cada abrazo, cada gesto, cada palabra, cada ritmo... cada ocurrencia, cada sonrisa, cada foto, cada gente.
Siento vida, plenitud. Y eso no lo cambio por nada. Ayer, un día no planificado, fue el mejor de cualquiera de mis planes. ¿Cómo pagarle al Señor tanta gozo en mi corazón? Por el momento, diciéndole eso: muchas gracias Dios.
No sé que será para otros vivir la vida. Yo sólo sé y compruebo que para ello no es necesario hacer miles de cosas. Basta mirar el cielo, contemplar la belleza de lo que te rodea y dar gracias a Dios. Respirar, a todo pulmón. Hablar con tus seres queridos, sonreír, amar... Vivir la vida es eso: vivir. Cada segundo, sin importar lo que venga, asumirlo y seguir adelante. Disfrutar los instantes, los pequeños detalles, por más nimio que parezcan.
Y para tí, ¿qué significa vivir la vida?

martes, junio 16, 2009

¡Feliz!

Foto cortesía: FB. Pavel Graciano!

No quepo dentro de mi cuerpecito. Necesito más espacio para la felicidad que me invade. No sé que hacer. Quiero bailar, saltar, reir, llorar, cantar, dar vueltas, correr... de todo!
Y eso que sólo fueron tres días de retiro. Imagínense que hubieran sido más. Y lo mejor de todo es que ahora es que falta.
Estoy alegre porque Dios cree en mi, aun cuando yo no lo hago. Porque me da fuerza para vencer mis temores. Porque me inspira. Porque me arrulla como nadie entre sus brazos. Porque me mima. Porque me da mucho más de lo que puedo imaginar. Porque me conoce. Porque está pendiente de mis necesidades. Porque me da su compañía que no se compara con ninguna otra. Porque me da un gozo indescriptible. Porque sale a buscarme si estoy perdida, y no importa donde tenga que meterse para encontrarme. Asi sea el lugar más bajo y oscuro, ahí esta El, atrás de mi. Señor, por Ti no tengo que salir a mendigar cualquier amor, tu eres mi gran amor, que todo lo suple. Es más, por Ti, soy una princesa. Dios mío, ¡Tu si eres grande! No puedo parar de repetirlo. Eres majestuoso, poderoso, maravilloso. Eres el rey de la gloria. A ti todo el honor, por los siglos de los siglos!

miércoles, junio 10, 2009

Tus ojos-el mundo


Miro tus ojos y puedo ver
el mundo a través de ellos.
Regálame el mundo.
Regálame uno de ellos.

martes, junio 02, 2009

Quiero-Amor

Es increíble lo que se puede hacer en una "voladora". El soplo de la inspiración llegó, confundido entre aromas de "pica pollo de chinos", las voces de los vendedores de ropa y golosinas diversas y del "skim ice" que se interponía en mi ventana, para hacerme el favor de quitarme el calor con su oferta. Me siento como en "La Hojarasca", del Gabo... uno de mis libros favoritos.
Con este escenario como telón de fondo, un sobre manila y un lápiz número 2 como escultores ( ah!, y una espectadora desaliñada, de dientes largos y manchados, en afán por entablar una conversación) salió esto, que llamé hoy: Quiero-Amor.
Yo misma no puedo explicarme cómo con tales motivos pude inspirarme así. Y luego pensé: "la inspiración está en todas partes. El amor por igual". Y aunque todavía no encuentro a quien dedicarle esto, estoy segura que cuando lo haga... tal vez ni lo sepa apreciar, jajajaja!
En serio, prefiero,mientras, ir guardando el dulce sabor de escribir ésto (lo que sea que sea) y disfrutar de su añejo, con el tiempo.

Quiero-Amor

No te busco en las imperfecciones externas
sino en la perfección interna del alma
la que se construye con besos tiernos y dulces
cual manzano maduro.
Con abrazos que comunican los cuerpos
y derriban fronteras.

Te quiero antes de que te marchites
en un ramo de flores
o te derritas en una caja de bombones.
Antes de que te quiebres en una amarga desilusión
o que te esfumes en una efímera mirada.

Te anhelo más que la noche a la luna.
que las caracolas al mar.
que la soledad a un tibio abrazo.
que el peregrino a su andar.

Te quiero antes de que te mutilen los rencores
y te prostituyan las bajas pasiones.
Antes de que te consumas en los siniestros del odio y la indiferencia.
o bajo el torbellino de la avaricia que te quiere comprar.

Te quiero sin aplausos ni fama.
Te quiero auténtico. Sin palabras vacias.

Te quiero para crecer y morir
para vivir y nacer de nuevo.
Para añorar el despertar de la aurora
para bailar contigo juegos de amor.

Me desvelo por ti
más que por un verso.
Porque cuando tenga tus besos
me regalarás miles de ellos;
nuevos, sin reversos
ni convexos.

Serás mil más inspiraciones
una lluvia fresca de sonrisas
un cielo estrellado bajo la noche
la sublime danza de las hadas.

Te quiero lleno de defectos
que harás perfectos.

Te espero, esperándome
dándole luz a mis locuras.

Te encuentro dándole sentido
a la palabra magia y abril.

Te quiero amor, sin encontrarte.
y ¡qué será cuando te halle?!

miércoles, mayo 27, 2009

El poder de tu amor

Me encanta esta canción. No recuerdo el nombre de la mujer que la canta, pero es preciosa. Desde que empecé a escucharla en el carro de mi amigo Golsky (con quien ahora vengo de bola a mi trabajo), se despertó el animó aun adormecido por el cansancio, y que ni el delicioso café de papi pudo disipar.
Esta canción la escuché por primera vez en el grupo de oración "Rebaño Joven". Recuerdo aquella experiencia, y me engranojo. Hay una partecita a la que nunca le había puesto atención. La cantaba mal. Dice: "Y al esperar nuevas fuerzas yo, tendré..." Yo cantaba: "y al despertar nuevas..." La diferencia era una palabra. Justo hoy, en ese pedacito, me detuve, para escucharlo bien. ¡Qué sorpresa (y alegría) me llevé cuando descubro claramente que la palabra es esperar. Dios, que sigue hablándome a lo más profundo de mi corazón, me confirma que estoy haciendo lo correcto, que mis pasos van por donde es, "por el camino amarillo" como Dorothy.
"Y al esperar, nuevas fuerzas yo, tendré.
Y me levantaré, como las aguilas, por el poder de Tu amor".

"Tengo esperanza y estoy seguro de que no seré defraudado", dice Pablo en su carta a los filipenses, cuando se hallaba en la cárcel.

¡Gracias Dios! ¿Quién como Tu? Tu eres mi refugio, mi fortaleza, mi escudo, mi roca firme. Hay quién iré, sino a ti. Gracias por el poder de Tu amor. Gracias, porque eres mi GRAN ESPERANZA. La que nunca falla. ¡Te amo!

lunes, mayo 25, 2009

¡Hola señor Sol!

Hola señor sol. ¿Cómo estás? Que gusto verte brillar. Dejame decirte que extrañaba ver tu forma circular salir al firmamento. Extrañaba ver como me "picabas los ojos" tempranito, para saludarme y darme los buenos días. Sabes, ya estoy condicionada a pensar que no hay mañana sin ti. Así que durante todos estos días, la mañana estaba ausente.
No te imaginas lo alegre que me sentí cuando te ví de camino al trabajo. Creo que por las calles muchos al verme pasar, me tildaron de loca, porque me vieron sonreirte. Y mi sonrisa sigue intacta. ¡Estoy tan feliz de verte! Me haz hecho tanta falta. No sé por cuanto tiempo te veré hoy. Si te volveras a ocultar entre las nubes una semana más, unos días más. Pero aprovecho el instante en que te tengo para hacerte saber que me encanta verte, sentirte acariciar mi rostro cuando voy caminado. Cuando tu resplandor se conjuga con el viento y rozan mi pelo y me siento tan viva. Cómo no extrañarte. Si con tu ausencia te llevas una parte de mi. Y sé que estás, aunque no te vea. Pero, necesitaba verte. Ya era hora. Haz aparecido en buen momento. Como una respuesta divina.
Me despido por ahora, señor sol. Gracias por brillar en este día, para mi.

miércoles, mayo 13, 2009

Silencio, inspiración...

Todo normal, y me siento extraña. (Extraña de sentirme normal, jajaja!) El tiempo avanza. La gente empieza a llegar y a ocupar sus puestos de trabajo. Algunos van a la cafetería a comer algo. Al tiempo, escucho el ruido de algunos vehículos y motores. Los teléfonos suenan. El silencio millonario del que era complice privilegiada, empieza a esfumarse. Se me escurre entre las teclas presionadas para escribir esta nota. Es tan hermoso el silencio.
Si me permiten desviarme, quiero decirles que me gusta el silencio. He aprendido a encontrar en él una dulce compañía. Dios me ha hablado tanto en el silencio. Y cuando lo contemplo, no me siento sola. Es extraño, pensaran. Pero es así. Creo que no hay una voz que hable más que la del silencio. Dicen que el silencio también es una respuesta. El tiene su propia voz. Siento que me consuela. Y cuando alguien me acompaña en el silencio... no puedo describirlo.
Así trasciende el día. En la ausencia del silencio. Falta tantas horas para que pueda escucharlo otra vez. A menos, que... A menos que Dios me sorprenda y busque un espacio en el silencio. Como cuando me escapo a lo que he denominado "mis aventuras a la Anunciación". Amo esa huida de todo y ese encuentro con Él. No me importa toda la lluvia que cae y humedece mis harapos, cada vez que voy. Con ciertas excepciones, debo admitir. De todos modos, no me importaría que lloviese. Eso hace más interesante y arriesgada la travesía. Dios es todo un maestro del entretenimiento. Si que sabe sacarnos de la monotonía.
Al llegar la noche, tomo un momento para encerrarme en el baño. Ya una vez confesé por este medio, que es otro de mis lugares de "encuentro" y de reflexión. Yo hoy espero la noche. Espero ver la Luna. Espero que no llueva. Hoy quiero ver las estrellas. Sola, si. Suspiro.
Siento una profunda pena. Apenas empiezo sentir fluir la inspiración que baja por mis dedos, debo interrumpirla. El deber me llama. Y, para mi tristeza, me debo a él más que a estas inspiraciones, que no me dejan más que una satisfacción personal... Y que de seguir así, llevándome de mis 'gadejos' de escritora, poeta y loca, perderé mi trabajo, jejeje. Tiene razón mi tía. Seré feliz, pero seguramente moriré pobre. Jajajaja!

jueves, abril 23, 2009

Dreamer


El alba apareció deslumbrante esta mañana. Unos colores violetas suaves tintaban el cielo raso, tenuamente iluminados por los rayos de Sol. Me quedé fascinada. Por un instante fugaz y eterno, me quedé contemplando esta hermosura a través de la ventana entre-abierta de mi habitación. Todo era menos importante que el cielo... incluso el tiempo que amenazaba con retrasarme.
Desde aquel segundo soy distinta. Teñida por su colores, quedé empapada de la creación celestial, absorta por tanta belleza, sencilla y grácil, igual impactante. Me sentí afortunada de poder ser testigo de tan grandiosa obra... me sentí agradecida de mis ojos... de mi corazón, que entonces palpitaba un poco más rápido.
Soy... estoy. Viva para vivir. Para sentir, para ser, para estar. Que dicha, que regocijo, a pesar de las nubes negras, de las tinieblas que cubren el mundo, hay un rayo de luz, hay un mundo lleno de colores y sabores dispuestos para ser disfrutados. Yo quiero saborearlos. Saborear la vida, el amor, y todo. Quedar prendada del brillo de los ojos, de la sonrisa sincera y espontánea, de un cálido abrazo, de un corazón. Quiero volar... más allá de donde dicen que es posible, más allá de mis sueños.
I'm a dreamer, I know. And I'm happy to be it.

viernes, abril 17, 2009

Espérame


Espérame por la mañana,
antes de que salga el Sol.
Antes que comience el día
quiero darte mi canción.

Espérame, luz de mi corazón, espérame,
estrella de la mañana, te quiero ver.
Espérame, dueño de mi amor, espérame,
serás mi primera cita, hay estaré.

Espérame desde temprano
yo no quiero el día empezar
sin estar en tu presencia,
sin saber que cerca estás.

Espérame que necesito
tu mirada sobre mi
llenas todos mis anhelos
sólo así puedo vivir.

Espérame, luz de mi corazón, espérame,
estrella de la mañana, te quiero ver.
Espérame, dueño de mi amor, espérame,
serás mi primera cita, hay estaré.

Jesús Adrian Romero

lunes, abril 06, 2009

Bi-logía

Soy una persona que se alimenta de la miel que destilan los versos. Y, al mismo tiempo, una aspirante a cristiana, que se alimenta del amor de Dios. Extraña combinación. Bien pudiera ser... Soy un alma que se reparte entre el amor al arte y el amor a Dios. Es posible. Soy una mezcla acrisolada de bohemia y cristina. Interesante bi-logía la mía.

Yo quiero ser poeta. Aunque -como dice mi tia- muera de hambre en el intento. Es sólo un sueño, como muchos-otros-tantos. Y, si quiero serlo, no puedo tener vergüenza. Tengo que dejar que afloren mis sentimientos, corriendo el riesgo de que muchos se escandalicen, ya que mi imagen cándida y conservadora, puede contrastar con mis versos.

Pero quiero de-mostrar que un bohemio no necesariamente tiene que ser alguien que guste "de la fiesta y el vino", que ande con un cigarrillo entre los dedos o con un tipo de ropa. Un bohemio es más que eso. Es un alma libre y sensible, que ve con los ojos del alma un mundo, lo que está a la vista y que otros no pueden ver, por que cada vez están más ciegos. Es alguien que ama, que se conmueve de lo bello que le rodea, que admira la vida y no tiene miedo de que le acusen de loco al decirlo. Es sobre todo, alguien al que le duele la frialdad y la indiferencia y que es feliz sin necesidad de lo externo, de la vanidad. Es alguien, yo diría, que lucha por su dignidad.
Si, uno puede ser bohemio y tener pudor, mantener valores, seguir las reglas. Una cosa es libertad y otra muy diferente el libertinaje.

Y si no es así, entonces yo seré la diferencia. Seré yo misma. Seré auténtica.

Soy una bohemia-cristiana, que desnuda su alma, con el permiso de Dios.

Ahora les dejo el intento de "algo" que surgió tras un momento de lecturas de Neruda. Con una cosquilla de vergüenza, no lo niego. Pero esa, también soy yo.


Te espero. Me esperas.

Pero ninguno se imagina quien es el otro.
Ambos andamos perdidos,
contando estrellas, sonámbulos,
tropezando con otros,
queriendo encontrarnos.

Me buscas. Te busco

Nuestros corazones encandilados
galopan ansiosos, persiguiendo una pista
que responda el acertijo:
¿Quién serás? ¿Quién seré?
Tu no lo sabes, yo tampoco lo sé.

Pero cuando te mire, y tu me mires.

Te reconoceré. Me reconocerás.

No harán falta palabras.
El corazón lo sabrá.
El gritará.

No tienes nombre, pero es que eres más que un nombre.

¿Serás tu? ¿Seré yo?

Así estará nuestro ser
inquieto, hasta que llegue el día en que,
sin buscarlo, nuestras miradas ¡al fin!
se crucen, cómplices, nuestras vidas
¡al fin! se encuentren.
Y serás feliz
y yo seré más feliz.

Nuestro encuentro será mágico, espontáneo,
como el despertar de una rosa.

¿Cómo serás, como seré?

Cuánto tiempo falta. Cuanto mas tendré que esperarte
mi principe verde, hombre imperfecto, perfecto para mi.

¿horas? ¿días? ¿meses? ¿años? No lo sé. No me importa.

Aquí estaré.

Porque estoy convencida de que Dios no se equivoca
y todos sus planes son perfectos.

Aquí estaré.

Porque sé que esta ansiosa espera,
habrá merecido la pena
cuando te bese.

No sabes como te espero. No sabes.

lunes, marzo 23, 2009

Página 66

El libro que me tiene encantada... debajo, mi cátedra de Felix el Gato.


La dejé atrás hace rato, pero unas palabras, que transcribiré más abajo, me... (no sé que adjetivo poner).
Tengo tanto vicio, que me acosté a media noche leyendo esta novela. No puedo despegarme. Me tiene atrapada. Aunque no quiero, tengo que soltarla, para comer, para dormir. Soy de las que se "mete" en las historias y se olvida del mundo. Ayer, salí con unas amigas, y no quería ni soltar el libro para bañarme. Es más, que me perdonen mis amigas, pero ni quería salir, jajaja!
Pero si me llevo de eso, tampoco anoche hubiera dormido.
Quiero compartir un fragmento corto que, por alguna razón, me impactó (ese es el adjetivo).
Además, quiero resaltar que, por lo que les escribo y por el título del libro, se darán cuenta que trata un tema religioso. En verdad, es una muy buena novela de suspenso que se deja leer, por la hilaridad que mantiene al narrar los hechos, y por atrapar en la trama al lector. Hay más. Por ahora, conformense con ésto.

"Cuando uno sufre, y sobre todo cuando sufre mucho, el verdadero peligro no es el sufrimiento en sí, sino creer que ese sufrimiento es inútil y que Dios se ha olvidado de ti. En cambio, sin contra toda lógica y contra toda esperanza humana, se mantiene la fe y se sigue creyendo en el amor de Dios, el corazón permanece firme y ese corazón bombea la suficiente sangre como para resistir las mayores calamidades y terminar venciendo. El que se resite, gana".

martes, marzo 17, 2009

Yo te encontraré


Desperté cantando esta canción de Ricardo Arjona. No es una de sus composiciones más populares, pero resulta que esas son las que más me gustan. De esta 'rola' me atrae el ritmo, la guitarra, y algo que suena en en el coro... ¿el piano? Por supuesto, la letra. No me importa que digan que es un mal imitador de Serrat... a mi, repito, me gusta muchísimo. Por ejemplo, esa canción, Tu, es genial. Me encanta. Y "Millonario de luz", uuff. "La mujer que no soñé", "Así de Ilógica", "Libre", "Mujeres", "Ayúdame Freud", "Como olvidarte", "Cuando", "Uno+ uno es uno", "Sólo quería un café", "Me enseñaste", "Olvidarte", "Pingüinos en la cama", "A tí", "Para que me quieras como quiero", "Porque es tan cruel el amor"; "Bar", "De vez en mes"... Y si sigo, no termino nunca...

Disfuten, pero no se amarguen, jajaja.

Yo te encontraré, Ricardo Arjona.

Te conocí en un bar de esos bohemios
yo me ganaba la vida cantando.
Tu ibas de gris con dos pendientes de oro
cortaste aliento en aquel antro de quinta.
Te invité una cerveza y te improvisé una canción
tu me mandaste una nota y dibujaste un corazón

Yo te encontraré
No habrá sitio en el mundo
Donde te escondan te hallaré
Yo te encontraré
Porque eres mi destino
Aunque seas la aguja en el pajar
Yo te encontraré

Al día siguiente ya eramos amantes
sabías mi vida y yo sabía la tuya.
Fuímos de noche a conocer a tus padres
todo íba bien hasta que dije mi oficio.
Tu padre se paró y se largo de ese lugar
tu madre me dijo esto se tiene que acabar

Yo te encontraré…
No habrá sitio en el mundo
Donde te escondan te hallaré
Yo te encontraré
Porque eres mi destino
Aunque seas la aguja en el pajar
Yo te encontraré.

Supe que te habían mandado a España
tu vecina me dió hasta la dirección.
Había un océano entre tu y yo
y muchos verdes para obtener boleto.
Vendí mi guitarra, un par de botas y hasta el perro
Y al día siguiente iba yo rumbo a Madrid.

Yo te encontraré
No habra sitio en el mundo
Donde te escondan te hallaré
Yo te encontraré
Porque eres mi destino
Aunque seas la aguja en el pajar
Yo te encontraré

Me subí al metro y me perdí por seis horas
llegué a tu puerta, toqué y abriste tu.
Lo que empezó en un bar de esos bohemios
nos durará mientras nos dure la vida.
Hoy el cielo es techo y el sol es nuestra luz,
yo canto en un bar nuestras historias hechas blues.

Yo te encontraré…
No habrá sitio en el mundo
Donde te escondan te hallaré
Yo te encontraré
Porque eres mi destino
Aunque seas la aguja en el pajar
Yo te encontraré

martes, marzo 10, 2009

Magia

Esta frase es de la película"A million Dollar Baby" . Una amiga, María Lapetra, me la recordó. Cuánto me gusta. Creo que en sus líneas, breves, resume una gran verdad. Esa que quienes sueñan como yo, siempre estamos dispuestos a creer.

"Si existe la magia en pelear batallas más allá de lo que uno resiste; es la magia de arriesgar todo por un sueño que nadie más que tú puede ver".

miércoles, marzo 04, 2009

El Principito


Creo que tenía 10 años cuando leí El Pricipito, de Antoine de Saint-Exupéry. Si, hace taaanto tiempo, que ni me acordaba, que no recordaba nada de lo que contaba esta historía, más que algunos datos que son lo que lan hecho "famosa". Ayer, revisando el editorial de la revista UEPA MAG, encontré esta frase: "Lo esencial es invisible a los ojos". Su sencillez me atrapó. Quise buscarla para leerla en el contexto en que se explicaba y me dispuse a buscar los textos del Principito, de donde fue extraída. ¡Qué experiencia! Aunque no lo crean, fueron muchas las emociones revividas: me recordé leyéndola en los muebles algo desvencijados de la humilde sala de mi casa. Recordé como me gustaban las ilustraciones de cada página... cómo avazaba rápido la lectura para poder encontrar la figura graciosa del Principito, en cada una de sus "búsquedas"... Volví a ser niña (siempre lo he sido). Volví a reencontrarme con esa Nazarita (que es como me suele llamar mi padre, a veces cuando esta molesto y quiere regañarme) traviesa, despeinada (todo se me soltaba de pelo...) temerosa, insegura, ñoña (en extremo) tímida, sumisa; pero cariñosa, dulce, ingenua, con unas ganas de amar increíbles... y de ser feliz... y de ser... Esa nazarita que escribía garabatos emulando ser periodista o una gran escritora. Me recuerdo sentada sobre mis pies (una manía que aun conservo) levantando la cabeza para suspirar cuando leía algo que me había gustado mucho (aún la conservo... esa manía). Recuerdo haber terminado el libro. Cerrarlo y colocarlo en el librero, como me había ordenado mi hermano... era suyo El Principito. Se lo habían obsequiado como regalo de Reyes, si mal no recuerdo, una vecina: Anita. Recuerdo su forro... el que todavía conserva, casi intacto.
El Principito volvió a mi para darme una lección. Para inspirarme. Para recordarme que no hay nada mejor que seguir siendo una niña... que soñar... que lo que vale, lo que importa, lo que es puro realmente, sólo el corazón puede verlo, porque es invisible a los ojos. Quien me ama o quien me ame, se dará cuenta que eso es lo que me importa... lo que los ojos no pueden ver. Es tan difícil encontar personas que no se detengan en lo exterior, sin darse la oportunidad de conocer los sentimientos, el corazón de las personas...


Yo, con la ayuda de Jesús, quiero conservar mi corazón... mantenerlo siempre abierto para reconocer lo que mis humanos ojos no pueden... para amar sobre todas las cosas... para encontrarme día a día con el maravilloso Dios que me ama tanto... para poder llevar a los demás ese sentimiento del que tanto se carece, y que es tan necesario.

Capítulo 21. Fragmento

"Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.

-Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el principito para acordarse.

-Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.

-Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repitió el principito para recordarlo.

-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...

-Yo soy responsable de mi rosa... -repitió el principito a fin de recordarlo".