La vida es un viaje, en la que cada uno somos "pasajeros". Durante nuestro paso ocurren un sin fin de aventuras increibles, algunas dignas de contar, otras, no tanto. Y, desde mi lugar de los hechos, quiero mostrar -a veces con alma de poeta, con nostalgia, dolor, alegría o música- todo lo que se me o me ocurra. Tal como soy: versátil, sencilla y auténtica.
martes, mayo 25, 2010
Si, todavía existo
Trabajo. Tan sencillo y tan complicado como eso. Mi nuevo empleo conquista una importante parte de mi tiempo. Llega la mañana y de pronto, ya es de noche. En el intento por repartirme entre otras responsabilidades termino la jornada agotada. Será hasta que me adapte, pues tengo la esperanza de que, con la ayuda de Dios, sabré disponer con inteligencia de las 24 horas del día sin sacrificar ésto que tanto amo hacer.
Hay planes estrujados en hojas de papel que quiero hacer realidad. No encuentro la forma de alzar el vuelo. ¿Me faltará gasolina? ¿Tendré alguna avería en el motor de arranque? ¿Habrá alguna turbina oxidada? ¿Me hará falta un piloto? ¿o un copiloto? ¿Será que no sé hacia donde voy?
No tengo claras ninguna de las preguntas anteriores, a decir verdad. Pero me siento bien de no ser conformista, aunque me toque pagar un precio muy alto por no serlo.
Gracias a Dios, lo tengo a Él. Que me aguanta todas mis pataletas sin chistar. No se imaginan ustedes como lo amo. Por él todo lo demás cobra sentido y vale la pena.
Mientras tanto, tengo muchas cosas sencillas por hacer: Discutir y reír con Miguel; emprender proyectos locos con Edwin; crecer junto a Más que Vencedores y la Comunidad. Ser la madrina de un o una hija de Violeta e Ismael. Ver crecer a Lía. Luchar por mi familia en todo el sentido de la palabra.
Ver casarse a mi amiga Ana Virginia; compartir con mi hermana Berioska, aprender en la fe de Don Eddy y Doña Nilda; y de poesía y Literatura con Don Beiro. Ser "tía" de un hijo de Ivelisse.
Terminar la carrera, renovar mi visa, redactar artículos, montarme en muchos carros públicos, correr detrás de una guagua.
Conocer nuevas personas, nuevas culturas, leer muchos libros y escuchar música. Perfeccionar mi inglés, mi español y aprender francés.
Amar a mis hermanos y amigos cada día más. Ser menos egoista y más solidaria. Enmendar muchos errores. Hacer mi propio camino al andar, soñar...
Visitar a la gente, recordar los cumpleaños, aprender a tomar vino y volver a bailar ballet o algo parecido.
Ver películas y tal vez adquirir un nuevo celular. La idea de un Blackberry es una posibilidad a la que me resisto pero a la que mi trabajo me empuja. Odio este dilema. Es lo único de toda la lista.
Ya son las 10:30 p.m. Debo descansar. Me despido mientras veo con desdén la medicina que mami pone frente a mi, y pienso en lo que me pondré mañana para ir al trabajo.
Me tomaré una taza de leche antes de irme a acostar.
viernes, abril 16, 2010
Transición

A los que me conocen, a los que han estado conmigo, rueguen por mi. Lo necesito. Los necesito. No tomen en cuenta si les sorprendo con silencios, o hasta con dureza. Sigo siendo yo. La niña que sueña y que, porque a decido amar y luchar por lo justo, ha encontrado muchos tropiezos. Pero sigo siendo... yo.
martes, septiembre 29, 2009
Lucha

Desperté con espíritu de lucha. Con energía, con valentía. Con lágrimas en los ojos, pero sin rendirme. Las tribulaciones no significan derrota. En mi lengua se traducen en fortaleza. Como dice el apóstol Pablo: "Pero llevamos este tesoro en recipientes de barro para que aparezca que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no de nosotros. Atribulados en todo, mas no aplastados; perplejos, mas no desesperados; perseguidos, mas no abandonados; derribados, mas no aniquilados... Por eso no desfallecemos. Aun cuando nuestro hombre exterior se va desmoronando, el hombre interior se va renovando de día en día. En efecto, la leve tribulación de un momento nos produce, sobre toda medida, un pesado caudal de gloria eterna, a cuantos no ponemos nuestros ojos en las cosas visibles, sino en las invisibles; pues las cosas visibles son pasajeras, mas las invisibles son eternas." 2 Corintios 4, 8-9. 15-18.
Esta es mi fe. La de perseverar confiada en la Promesa. Porque sé que puedo perder muchas cosas, pero jamás mi vida, porque ella está guardada en el amor de Dios.
Que venga el río, que sople el viento... pero mi casa no se caerá. Quién tiene la última palabra en esta historia que es mi vida es Dios, no los problemas, ni las tentaciones, ni las carencias económicas, ni nada.
Por eso estoy dispuesta a luchar. Prefiero morir en la batalla que vivir dándome por vencida. He aprendido que el que se rinde, es como si muere.
Hermano: lucha por tus ideales, por tus sueños, por tu libertad. Pelea el buen combate. Y cuando sientas que no tienes fuerzas, alégrate, porque justo en ese momento, comienzan las de Dios.
"Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza". Por tanto, con sumo gusto seguiré gloriándome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en mí la fuerza de Cristo.
Por eso me complazco en mis flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y las angustias sufridas por Cristo; pues, cuando estoy débil, entonces es cuando soy fuerte".
2 Corintios 12, 9-10.
lunes, julio 13, 2009
Eres mi Dios
Dios mío, quiero ensalzarte.
¡Dad gracias a Dios, porque es bueno,
porque es eterno su amor".
Salmo 118 (117)
No necesitas palabras vacías ni rebuscadas. Qué alivio que te conformas con lo poco que te puedo dar, y eso soy yo por entero.
Esta mañana, perdida entre la mirada ausente y soñolienta de la gente, quise decirte muchas palabras. Quise inventar nuevas, para alabar tu nombre, para darte gracias. Pero, mientras más me esforzaba por hallarlas, más lejos me parecía estar de ellas. Agitada, subía el puente peatonal. "Todavía estoy débil... " pienso, mientras hago un esfuerzo por no perder la respiración. Siento que esa debilidad se traduce para orar y no me simpatiza.
Por eso este salmo. En sus sencillas estrofas siento que dice lo que hoy a resumidas cuentas, te quiero decir: que eres bueno, que tu amor es eterno. Y te doy gracias por eso. Porque de ahí se deriva todo lo demás. ¿Que más puedo decir? Bueno, eso. Que tu eres mi Dios.
"Qué delicioso Dios,
es poder decirte que te amo.
Es poder decirte, que te quiero.
Y que en mi vida, eres alfarero.
Maravilloso Dios.
Quiero decirte tantas cosas
Que eres mi dueño, eres mi roca.
Sólo tu sabes tantas cosas.
Eres mi Dios, de mi vida eres Señor
a tu lado, sólo quiero estar,
a mi lado siempre vas".
lunes, junio 15, 2009
Volviendo al primer amor
Waooo!! Siento en mi corazón bendiciones por llegar. Yo siempre le esto preguntando al Señor que cual es su voluntad, y su respuesta fue tajante: "sigue caminando". Yo quiero saber lo que el quiere, lo que es mejor y el me dice que eso lo sabré en el camino. Bien, pues si esa sigue siendo su condición, no hay problema. Seguiré perseverando en el caminar. Confio en mi Papá, que no me defrauda, que nos dá más de lo que pedimos o imaginamos.
Mis sueños, mis inquietudes, mis anhelos, mis metas, mi presente, mis sentimietos están todos en las manos de Dios. Si. Viviré mi presente. Dios se encargará de lo que venga. Pero por la alegría que siento, me parece que será muy bueno.
Quiero seguir, pero debo trabajar. De todas formas, este retiro será mi tema por mucho tiempo, pues él es el principio de muchas cosas que están por venir.
miércoles, mayo 06, 2009
Yo soy la luz
"Yo soy la luz, que tiene que alumbrar, llevar a Dios".
"El Señor es mi luz y mi salvación, yo no camino en tinieblas. El Señor es mi luz y mi salvación, quién me hará temblar".
Siento que 'algo' recorre mi cuerpo. Cierro los ojos. Cada vez es más fuerte. Tengo un 'santo' temor. Sé que mi vida está cambiando. Sé que nunca más será igual. Cada segundo que pasa es distinto. Otra vez vuelvo a identificarme con aquel ciego que Jesús sacó de la mano, fuera de la ciudad. Yo también siento curiosidad -como tal vez él la tuvo- de saber a dónde me lleva Jesús. Mucha inquietud, miedo, a pesar que voy de la mano del Maestro.
Escucho tantas cosas a mi alrededor que quieren distraerme. Hasta quizá lograr que me suelte de su mano: crisis, enfermedades, escándalos, necesidades... todo retumba en mis oidos, queriendo hacer estragos en mi poca fe.
Pero algo me mantiene cada vez más cerca de mi Amado. Ahora mientras caminamos siento que me abraza, siendo cuando es necesario, el hombro donde he derramado mis lágrimas, silentes, a veces, mis gritos.
Siento que lo que me tiene junto a Jesús es el amor. El amor que El me tiene y del que me he vuelto adicta. No puedo vivir sin él. Y podría decirse del amor que yo le tengo. No será perfecto, pero yo lo amo, con todo mi corazón, con mis pocas fuerzas y mis debilidades y miedos. Lo amo. Y si me faltara, no sé que sería de mi.
"Mi espíritu y mi alma, se están llenando, con el poder del Espíritu Santo, mi vida nunca más será igual". Lo siento: "Yo siento Señor, que tu me amas, yo siento Señor que te puedo amar. Háblame Señor, que tu sierva escucha, háblame, qué quieres de mi.
Señor Tu haz sido grande para mi, en el desierto de mi vida, háblame... Yo quiero estar dispuesta a todo ( si quiero) toma mi ser, mi corazón es para Ti"...
Gracias por fijarte en mi. Dame fuerzas para confiar en Ti.
"Yo soy la luz, que tiene que alumbrar, llevar a Dios".
lunes, abril 27, 2009
En pocas palabras
La experiencia, sin duda, inolvidable. "La resumo en lo siguiente: ¡no tengas miedo! Después del encuentro con el resucitado, nada es igual. Tu vida cambia drásticamente. Él que me ha elegido, me capacitará".
Gracias Señor, por fijarte en tu humilde esclava. Yo no soy nada, no te merezco "no soy digna de que entres en mi casa" pero basta sólo una palabra tuya, para que todo cambie... para que me devuelvas la dignidad.
Es por Tu Gracia, por tu amor... Gracias Padre, por amarnos, por amarme.
Gracias. Que se haga en mi según Tu Palabra. Sé que tengo que seguir esperando. Dame fuerzas. Yo quiero llevarte a donde quiera que vaya. Quiero ser testigo de tu gran amor, de tu bondad, de tu majestad. "Y no importa, cuán difícil sea el camino, Si tu eres mi destino, yo por Ti, venceré".
miércoles, abril 15, 2009
Tu
Me encontraste cuando estaba perdida, y me abrazaste. Tardé en reconocerte. A veces aún te pierdo entre la gente, entre tantas cosas... pero Tu no descansas. Si me pierdo, no duermes hasta encontrarme. Me siento segura. Sé que Tu me has elegido. Sé que me capacitarás para lo que quieres de mi. Sé que me ayudarás a vencer mis temores, esos temores de antaño, ya añejos. Esa inseguridad que me impide en tantas ocasiones Glorificarte.
De todas formas, aqui estoy yo, tal como soy, para que hagas en mi, a tu antojo. Con mis virtudes y defectos, con mis miedos (otra vez). Esos que a pesar de todo no me detendrán, no me vencerán.
"Llevamos un tesoro en vasijas de barro", dice San Pablo. Yo soy esa vasija que quiere ser moldeada a Tu manera, rodeada por Tu amor.
En aquel tiempo, Pedro y Juan subieron al templo para la oración vespertina, a eso de las tres de la tarde. Había allí un hombre lisiado de nacimiento, a quien diariamente llevaban y ponían ante la puerta llamada la “Hermosa”, para que pidiera limosna a los que entraban en el templo.
Aquel hombre, al ver a Pedro y a Juan cuando iban a entrar, les pidió limosna. Pedro y Juan fijaron en él los ojos, y Pedro le dijo: “Míranos”. El hombre se quedó mirándolos en espera de que le dieran algo. Entonces Pedro le dijo: “No tengo ni oro ni plata, pero te voy a dar lo que tengo: En el nombre de Jesucristo nazareno, levántate y camina”. Y, tomándolo de la mano, lo incorporó.
Al instante sus pies y sus tobillos adquirieron firmeza. De un salto se puso de pie, empezó a andar y entró con ellos al templo caminando, saltando y alabando a Dios.
Todo el pueblo lo vio caminar y alabar a Dios, y al darse cuenta de que era el mismo que pedía limosna sentado junto a la puerta “Hermosa” del templo, quedaron llenos de miedo y no salían de su asombro por lo que había sucedido.
Palabra de Dios.
Evangelio
El mismo día de la resurrección, iban dos de los discípulos hacia un pueblo llamado Emaús, situado a unos once kilómetros de Jerusalén, y comentaban todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús se les acercó y comenzó a caminar con ellos; pero los ojos de los dos discípulos estaban velados y no lo reconocieron. El les preguntó:
“¿De qué cosas vienen hablando, tan llenos de tristeza?” Uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: “¿Eres tú el único forastero que no sabe lo que ha sucedido estos días en Jerusalén?” El les preguntó: “¿Qué cosa?” Ellos le respondieron: “Lo de Jesús el nazareno, que era un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo.
Cómo los sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron.
Nosotros esperábamos que él sería el libertador de Israel, y sin embargo, han pasado ya tres días desde que estas cosas sucedieron. Es cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro, no encontraron el cuerpo y llegaron contando que se les habían aparecido unos ángeles, que les dijeron que estaba vivo. Algunos de nuestros compañeros fueron al sepulcro y hallaron todo como habían dicho las mujeres, pero a él no lo vieron”.
Entonces Jesús les dijo:
“¡Qué insensatos son ustedes y qué duros de corazón para creer todo lo anunciado por los profetas! ¿Acaso no era necesario que el Mesías padeciera todo esto y así entrara en su gloria?” Y comenzando por Moisés y siguiendo con todos los profetas, les explicó todos los pasajes de la Escritura que se referían a él.
Ya cerca del pueblo a donde se dirigían, él hizo como que iba más lejos; pero ellos le insistieron, diciendo: “Quédate con nosotros, porque ya es tarde y pronto va a oscurecer”.Y entró para quedarse con ellos.
Cuando estaban a la mesa, tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él se les desapareció. Y ellos se decían el uno al otro: “¡Con razón nuestro corazón ardía, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!”
Se levantaron inmediatamente y regresaron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, los cuales les dijeron: “De veras ha resucitado el Señor y se le ha aparecido a Simón”.
Entonces ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Palabra del Señor.
miércoles, abril 08, 2009
SI JUDAS LO HUBIERA ENTENDIDO
Desde ya sé que Dios tiene grandes cosas entre manos... Todo este tiempo, para mi, ha sido de profundo desierto y pruebas, y sé que, a su vez, tendré una gran resurrección... Sólo basta confiar y depositarse en las manos de Dios, pues cuando la noche se hace más oscura y temible, es señal de que se acerca pronto la luz del alba.
Dios es mi guía, ¡adelante!
SI JUDAS LO HUBIERA ENTENDIDO
Judas Iscariote, el apóstol odiado por muchos. Aquel a quien señalamos por andar junto a Cristo sin conocerle. Por buscar las riquezas y el dinero, en vez de escuchar las palabras del Maestro.
A ese Judas a quien llamamos infame por entregar a Cristo por 30 monedas, precio que se pagaba por un esclavo cualquiera. Fácil es decir lo malo e infame que fue, y señalarlo como el más malo.
¿Pero por qué no decimos eso de Pedro, quien lo negó delante de todos, y blasfemó jurando que no le conocía frente al mismo Jesús?. ¿ Por qué Pedro es la piedra donde Cristo edificó su iglesia y no el cobarde que le negó?
La respuesta es una: "Arrepentimiento" . Pedro lloró amargamente su falta, luego de escuchar al gallo cantar; Judas en cambio, creyendo que no tenía perdón se ahorcó.
¿A quién nos parecemos? ¿A Judas quien dice "no merezco perdón" y sintiendo lástima de sí mismo se deja morir?, ó ¿a Pedro, quien notoriamente conoció realmente a Jesús, y al ver su gran falta, pidió perdón y se arrepintió con todas sus fuerzas sabiendo que tenía un Dios que estaba muriendo en un madero, para que él pudiera vivir, y ser perdonado?.
Sin importar lo que hayas hecho, tú vales cada gota de la sangre derramada en un madero astillado, y eres digno de perdón. No te dejes creer que tu falta es demasiado grave, y no pienses que no tienes perdón.
Tú vales mucho para Dios. Tú vales el más grande sacrificio de la historia, construido de amor puro. Date hoy tu valor, y si has estado lejos, regresa; pues Él tiene para ti los regalos que sólo los hijos de un Rey merecen.
Dios advierte las cosas antes que sucedan; y lo hace para que estemos atentos y prevenidos para cuando llegue el momento, sigamos su consejo. Dios ya sabe qué actitud tomarás ante determinada circunstancia. Él te conoce muy bien; mucho mejor de lo que tú te conoces.
Dios sabe que enfrentarás situaciones que te tentarán a volver hacia atrás, a que no sigas con empeño la meta que te habías trazado desde el principio. Pero Él hoy te dice: NO VUELVAS HACIA ATRÁS, no permitas que haya estancamiento en tu vida, aunque no veas ninguna posibilidad.
Dios sabe que habrá momentos en tu vida que todo lo verás oscuro, que no verás perspectivas, ni posibilidad alguna, y que llegarás a dudar de su acción para ti.
Dios sabe que habrá momentos en tu vida que todo se te volverá cuesta arriba. Aparentemente las cosas no te saldrán como esperabas. Sabe que tendrás dificultades con personas muy cercanas a ti, sabe que enfrentarás una serie de sin sentidos; y sabe que ante estas situaciones, enfrentarás la tentación de renegar, de
quejarte y de cuestionarle.
Pero este es el momento para que aprendas a dar gracias en todo. Hoy Dios te dice: QUIERO QUE APRENDAS A DARME LAS GRACIAS, NO SOLAMENTE EN LOS GRATOS MOMENTOS, SINO TAMBIÉN EN LOS MOMENTOS DE DIFICULTAD, porque es así como tu carácter será forjado y aprenderás a crecer en la fe.
martes, marzo 31, 2009
Me basta Tu Gracia

Gracias por cuidarme.
Gracias por que no me juzgas.
Gracias porque todo se pasa y Tu nunca me dejas.
Gracias porque si te tengo, lo tengo todo.
Gracias porque me bastas Tu para ser feliz.
Gracias porque nada me puede apartar de Tu amor.
Gracias porque Tu amor y Tu misericordia no tienen límites.
Gracias porque no duermes hasta encontrarme.
Gracias porque me escuchas.
Gracias porque me das justo lo que necesito.
Gracias porque aunque no te veo, yo sé que estas ahí.
Gracias porque todo obra para bien.
Gracias porque cambias mi lamento en baile.
Gracias porque mi corazón late más fuerte cuando estoy delante de Ti.
Gracias porque lo que no tiene sentido, cobra sentido junto a Ti.
Gracias porque al esperar en Ti, encuentro lo inesperado.
Gracias porque existen los milagros.
Gracias porque soy una obra de arte en tus manos.
Gracias porque el Sol cada mañana brilla más.
Gracias por existir.
¿A quién iré Señor, si no a Tí?
Salmo Responsorial Salmo 22
Nada temo, Señor, porque tú
El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas.
Nada temo, Señor, porque tú
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad.
Nada temo, Señor, porque tú
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes.
Nada temo, Señor, porque tú
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin término.
Nada temo, Señor, porque tú
† Lectura del santo Evangelio
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos y al amanecer se presentó de nuevo en el templo, donde la multitud se le acercaba; y él, sentado entre ellos, les enseñaba.
Entonces los escribas y fariseos le llevaron a una mujer sorprendida en adulterio, y poniéndola frente a él, le dijeron: “Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés nos manda en la ley apedrear a esas mujeres.
¿Tú qué dices?” Le preguntaban esto para ponerle una trampa y poder acusarlo. Pero Jesús se agachó y se puso a escribir en el suelo con el dedo. Pero como insistían en su pregunta, se incorporó y les dijo: “Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le tire la primera piedra”. Se volvió a agachar y siguió escribiendo en el suelo.
Al oír aquellas palabras, los acusadores comenzaron a escabullirse uno tras otro, empezando por los más viejos, hasta que dejaron solos a Jesús y a la mujer, que estaba de pie, junto a él. Entonces Jesús se enderezó y le preguntó: “Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Nadie te ha condenado?” Ella le contesto: “Nadie, Señor”. Y Jesús le dijo: “Tampoco yo te condeno. Vete y ya no vuelvas a pecar”.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús
miércoles, febrero 25, 2009
Un buen día para empezar de nuevo

La razón no la sé, pero desde temprano mi corazón no para de gritarme: "hoy es un buen día para volver a empezar". Tal vez tengo algo inconcluso por terminar o quizá nunca lo empecé. La verdad y les soy honesta, sólo siento estás palabras repetirse una y otra vez como disco rayado. No puedo pensar en nada más; ni siquiera me dejan escribir... Es absurdo, pensaran. Yo lo veo desde el punto de vista de Dios... Quizá hoy no debo escribir tanto... tal vez debo dejar que Él sea quien hable... que escriba... Es muy posible que éstas sean las únicas palabras que Él quiera decir... Hay muchas respuestas. Que su corazón ( más que su razón) le den la que sea correcta o adecuada. Uhiii... no puedo escribir más. Lo siento.
Les recuerdo, hoy inicia la Cuaresma. Es miércoles de Ceniza... aah!! Las 'cosas' van adquiriendo sentido... puedo ver más claro.
“La Iglesia se une todos los años, durante los cuarenta días de la Gran Cuaresma, al Misterio de Jesús en el desierto”.
Primera Lectura
Lectura del libro del profeta
Esto dice el Señor: “Todavía es tiempo. Vuélvanse a mí de todo corazón, con ayunos, con lágrimas y llanto; enluten su corazón y no sus vestidos. Vuélvanse al Señor Dios nuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en clemencia, y se conmueve ante la desgracia. Quizá se arrepienta, se compadezca de nosotros y nos deje una bendición, que haga posibles las ofrendas y libaciones al Señor, nuestro Dios.
Toquen la trompeta en Sión, promulguen un ayuno, convoquen la asamblea, reúnan al pueblo, santifiquen la reunión, junten a los ancianos, convoquen a los niños, aun a los niños de pecho. Que el recién casado deje su alcoba y su tálamo la recién casada. Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, diciendo: ‘Perdona, Señor, perdona a tu pueblo. No entregues tu heredad a la burla de las naciones. Que no digan los paganos: ¿Dónde está el Dios de Israel?’
”
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial Salmo 50
Misericordia, Señor,
hemos pecado.
Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados.
Misericordia, Señor,
hemos pecado.
Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra ti solo pequé, Señor, haciendo lo que a tus ojos era malo.
Misericordia, Señor,
hemos pecado.
Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo espíritu.
Misericordia, Señor,
hemos pecado.
Devuélveme tu salvación, que regocija, y mantén en mí un alma generosa. Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza.
Misericordia, Señor,
hemos pecado.
Segunda Lectura
Lectura de la segunda carta
Hermanos: Somos embajadores de Cristo, y por nuestro medio, es Dios mismo el que los exhorta a ustedes. En nombre de Cristo les pedimos que se reconcilien con Dios. Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo “pecado” por nosotros, para que, unidos a él, recibamos la salvación de Dios y nos volvamos justos y santos.
Como colaboradores que somos de Dios, los exhortamos a no echar su gracia en saco roto. Porque el Señor dice: En el tiempo favorable te escuché y en el día de la salvación te socorrí. Pues bien, ahora es el tiempo favorable; ahora es el día de la salvación.
Palabra de Dios.
Evangelio
Tu Padre que ve en lo secreto, te lo premiará
† Lectura del santo Evangelio
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa.Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará”.
Palabra del Señor.
jueves, febrero 05, 2009
Un corazón de barro

Eso es lo que quiero. Aunque me cueste mucho, quiero un corazón hecho a la manera de Jesús: lejos del orgullo, siempre humilde, rebosado de amor para compartir y siempre dispuesto a perdonar y pedir perdón. Uno que irradie una luz que ilumine las tinieblas que causan el odio, el egoismo, la malicia...
Yo quiero un corazón de barro para que Jesús pueda moldearlo a su manera. No me importa si duele, no me importa si lloro. Sé que de mi hará una obra de arte si me deposito en sus manos. Por eso mi mayor anhelo es mostrar un rostro parecido al de mi Maestro. ¿Difícil? Pero no imposible.