Mostrando entradas con la etiqueta cOn alma de. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cOn alma de. Mostrar todas las entradas

miércoles, junio 02, 2010

Veo Veo

De niña solía jugar mucho al "veo veo", sobre todo cuando no había luz y mi papá no nos dejaba salir a jugar con nuestros amiguitos del barrio.
Para los que no conocen de que se trata este juego les explico que, primero, es muy fácil. Se puede jugar de dos o más personas; no hay límites. A quien le toca decir "veo veo" tiene que dar la inicial de la palabra de ese objeto que ve, y el resto tiene que adivinar de qué se trata haciéndole una serie de preguntas respecto a las características de ese objeto. Al que gane le toca poner a adivinar a los demás. Si nadie gana, él mismo sigue invicto hasta que pierda o hasta que quiera. Al menos así lo jugaba yo.
No sé por qué hoy, al leer la lectura del día, me acordé del "veo veo". De aquellas noches que completamente a oscuras, jugaba con mis hermanos, meciéndome a toda velocidad en una mecedora, impulsándome con los pies, mientras miraba fijamente a todos lados para adivinar el dichoso acertijo. Era muy raro que yo logrará ganar. Y cuando al fin lo hacía, mi objeto no era lo suficientemente difícil como para burlar el ingenio de mis jugadores.
Cuando leí el salmo descubrí la posible razón de mis desaciertos. "En ti Señor tengo fijos mis ojos"... De pronto recordé cómo mi mirada y mi mente no se concentraban en el objetivo: fijarme en encontrar el objeto. Siempre he sido muy avispada, inquieta... y eso también es una característica mental. Mis pensamientos siempre van rápidos, vagando por todos los lugares, agolpados juntos, unos tras otro sin pausa. Pienso y pienso y a veces creo que no pienso en nada. Me agoto porque no me concentro por partes sino en todo. Un defecto hace poco descubierto por mi, pero hace mucho descubierto por mi madre.
Cuántas veces no encontramos o alcanzamos nuestros objetivos porque andamos muy distraidos. Nos falta disciplina, concentración, visión, determinación. Ahora recuerdo que solía darme por vencida cuando no adivina de una vez. Recuerdo que mi hermano me regañaba y me decía que tenía que ser paciente y pensar. "Piensa, piensa, no te rindas", me decía.
Yo pataleaba, amarraba los brazos enojada. Y ya, se acabó el juego. Pero mi hermano insistía, y hasta me daba algunas pistas más para que adivinara. Cuando lo lograba me sentía avergonzada. Primero, porque a fin de cuentas se trataba de algo facilísimo. Segundo, porque no había tenido el deseo de seguir y me quejaba antes de tiempo.
Le doy gracias a Dios porque ha puesto a mi lado personas que, cuando he tenido el deseo de desistir y abandonar el juego, me insisten, me ayudan, me soportan mi rabietas de niña malcriada (que es con todo lo peor) y me perdonan cuando, en mis arrebatos, suelo arrasar como huracán con lo que me queda por delante.
Quiero decir como San Pablo: "Al contrario, comparte conmigo los sufrimientos por la predicación del Evangelio, sostenido por la fuerza de Dios. El nos ha salvado y nos ha llamado a llevar una vida santa, no por nuestros méritos, sino por su propia determinación y por la gracia que nos ha sido dada, en Cristo Jesús, desde toda la eternidad.
Por este motivo soporto esta prisión, pero no me da vergüenza, porque sé en quién he puesto mi confianza, y estoy seguro de que él con su poder cuidará, hasta el último día, lo que me ha encomendado".
Dios, quiero fijar mi mirada en Tí. No quiero cansarme en adivinar tu presencia en mi vida, aun cuando crea que no estás, que te has desaparecido. Gracias por los amigos de juego que me regaleste, porque si no logro adivinarte, con sólo verlos a ellos y escucharlos, es como si te viera y te escuchara a Ti.

viernes, abril 16, 2010

Transición


Cambié de trabajo. No sabía cuantos giros te da la vida cuando ésto sucede. Ha sido interesante. Escribo mucho y tengo muchas ideas. Mi mente no se detiene y todo lo que me rodea me inspira, me entretiene, me ilumina los sentidos. Hasta la nueva ruta para llegar hasta mi nueva casa de creaciones, trae sus propias historias. Todos los días surge una ocurrencia en el carro público. O en el puente peatonal que cruzo una esquina antes de la Defilló, encima del agitado tránsito y los trabajadores que retuercen el ánimo de los que pasan, con todas sus maquinarias pesadas y ruidosas.
La gente parece distinta. A veces me siento como si viajara en algún otro lado. Por cierto, me llevé tremendo susto este lunes pasado en la mañana, cuando viaja embutida en un carro público ruta 27 hasta el 9 de la Autopista Duarte. Justo llegando a la Avenida Abraham Lincoln la boca abierta de una serpiente gigante me roba el aliento y me deja totalmente desconcertada. El Parque Temático que se inventó nuestro querido Síndico, armó tremenda polémica dentro de aquel mundo destartalado y dísimil, que sentí pesar de pedir parada ante aquella discusión. Hay que ver que el dominicano sabe de todo, pero eso es otra cosa. La realidad es que el proceso de cambio, la transición, ha sido difícil, con todo y mis aventuras y las inyecciones de inspiración.
Extraño mucho a mis antiguos compañeros de trabajo. Aunque no me puedo quejar de mis nuevos compañeros. Me hacen reír... pero, como me decía anoche Don Brito, -a falta de que su hija Indhira me atendiera al teléfeno-: "los cambios siempre nos afectan... son difíciles. Es un proceso... pero ya pasará.... ". Si... ya pasará.
El cambio ha llegado además con una fuerte brisa dejándole a mi vida una hojarasca impertinente. Se ha nublado un poco el cielo y me dan ganas de estar lejos, de apartarme de todos, de dejar que la hojarasca cresca, que me arrope entera con sus hojas marrones y crujientes... pero sé que no debe ser así. Que tengo que levantar la cabeza y tomar la escoba y barrer, barrer, barrer, hasta el cansancio. Luchar por seguir adelante, sin dejar que lo "humano" me aniquile y me arrebaté el optimismo. Si. Seguiré creyendo en las personas, aunque me fallen. Perdonaré, porque es la mejor medicina para el corazón y es la llave del amor... Amaré, aunque parezca una locura, aunque me cueste la vida. Sonreiré, aunque se me salgan las lágrimas. No dejaré de ser sensible. No dejaré que mi corazón se vuelva una roca. Lucharé. Yo sé que esto es un mal momento. Sé que Dios me ayudará. Que juntos lograremos terminar la obra que Él ha empezado en mí.
A los que me conocen, a los que han estado conmigo, rueguen por mi. Lo necesito. Los necesito. No tomen en cuenta si les sorprendo con silencios, o hasta con dureza. Sigo siendo yo. La niña que sueña y que, porque a decido amar y luchar por lo justo, ha encontrado muchos tropiezos. Pero sigo siendo... yo.

martes, marzo 23, 2010

Estar viva


Emoción. Ganas de reír y llorar al mismo tiempo. Un sentir distinto, como si pudiera tocar el viento, tomarlo de la mano. 

Un horizonte nuevo se levanta frente a mis ojos. Tiembla el alma, el corazón grita, el cielo se aclara. Puedo ver. Tanto, que siento miedo. Hay una sonrisa anclada en los labios: tímida, tonta, ingenua. 

Sucede. No hay explicaciones lógicas, ni ilógicas. Pasa. Llega. Se aproxima. Te toca.

¡Una locura! ¿Será? ¿Por qué preguntas? ¿Por qué respuestas? 

La vida es como el fluir de las olas. Reciclar el agua. Dejarse llevar por la corriente Divina... no estancarse, y otra vez dejarse llevar. 

Empaparse del cristal de la lluvia. Llover con ella. Reflejar el Sol en sus gotas. Cristal infinito, transparente y puro. 

Abandonarse al latir de la tierra. Dejarse seducir por el fuego. Y otra vez dejarse llevar, sin resistirse. 

Soñar. Despertar. Vivir. Dejarse amar. Amar...  Estar viva. 



lunes, julio 20, 2009

Viviendo la vida

Disfrutando cada segundo. Saboreando la dulzura de estar viva. Admirando la virtud de respirar, de caminar, de ver, de sentir...
Plena de emociones, siento que reviento de tanta alegría. Me siento una "creatura" privilegiada. Un ser humano hermoso, porque fuí creada bajo las amorosas manos de un Padre (Dios) que me adora.
Feliz. Suspirando a cada latido de mi corazón. La sangre me fluye ligera. Siento que de pronto se me acristalan los ojos. Y los cierro, y en la oscuridad del parpadeo, me veo por dentro, y no me asusto. Por el contrario. Me sorprendo, porque me gusta lo que veo. Tal como soy, soy feliz.
Esta semana ha sido intensa. Recuperandome de una pequeña recaida de salud y, muy a pesar de mis malestares, me siento saludable. Me siento ¡viva!
Anoche disfruté "la noche" como nunca. Rodeada de gente que quiero, viví. Bailé, sentí la música, abracé, salté, reí, canté, cerré mis ojos, tomé un poco de vino y me olvidé de los conflictos, de mis miedos, de mis preocupaciones y... viví.
Sólo eso. Disfrutando cada paso, cada mirada, cada abrazo, cada gesto, cada palabra, cada ritmo... cada ocurrencia, cada sonrisa, cada foto, cada gente.
Siento vida, plenitud. Y eso no lo cambio por nada. Ayer, un día no planificado, fue el mejor de cualquiera de mis planes. ¿Cómo pagarle al Señor tanta gozo en mi corazón? Por el momento, diciéndole eso: muchas gracias Dios.
No sé que será para otros vivir la vida. Yo sólo sé y compruebo que para ello no es necesario hacer miles de cosas. Basta mirar el cielo, contemplar la belleza de lo que te rodea y dar gracias a Dios. Respirar, a todo pulmón. Hablar con tus seres queridos, sonreír, amar... Vivir la vida es eso: vivir. Cada segundo, sin importar lo que venga, asumirlo y seguir adelante. Disfrutar los instantes, los pequeños detalles, por más nimio que parezcan.
Y para tí, ¿qué significa vivir la vida?

viernes, mayo 22, 2009

Sólo sé que no sé


Estas últimas semanas han sido intensas. Exámenes finales, cierres en el trabajo, compromisos extracurriculares, batallas espirituales, promesas incumplidas, sentimientos revueltos, esperanzas, impaciencias...
Gracias a Dios, que de todo esto han surgido grandes inspiraciones. A pesar de "los tiempos" siento una gran esperanza. Dios me ha mostrado su rostro y me ha hablado directamente. No ha sido muy claro, pero insiste en el asunto de "confiar y esperar en Él". Yo, humana al fin, le pregunto, le exijo: "hasta cuando". Y siento que me dice, con una tierna sonrisa: "no importa el tiempo. Lo que sufres será poco para la alegría que tendrás".
Todo sacrificio por Dios, sin duda, vale la pena. Pero sucede que a veces es tan difícil saber que hacer: si actuar, si esperar y dejar que Dios actue. Si esperar y actuar y confiar en Dios. En resumidas cuentas, no sé qué hacer ni como hacerlo. No quiero renunciar y arrepentirme de hacerlo. Tampoco quiero seguir y equivocarme. No quiero tener una esperanza inútil. No quiero perderla... "Yo sólo sé que no sé nada".
Condúceme tu, mi Señor. Muéstrame el camino que debo seguir. Enséñame las cosas que debo hacer. Ilumina las decisiones que debo tomar. Dame el discernimiento para saber que es lo que tengo que hacer y que no. Pongo en tus manos mi vida, mis inquietudes, mi corazón... todo mi ser. Soy tuya. Haz lo que quieras. Que todo sea según Tu voluntad, y que yo sea capaz, con tu ayuda, de soportar lo que venga, gústeme o no. Quiera o no.
Quiero mantenerme de pie, ante la cruz que vivo y estar siempre como me decía el Padre Miguel, radiante. Que alegría, la esperanza, la paz, nunca se extingan. Que la fe sea mi gran escudo en esta batalla. Y el amor la espada con la que tengo que luchar. El amor... sobre todo el amor. Que pueda amar a pesar de todo y de todos.
Y lo más importante, vé conmigo Jesús. Nunca me dejes. Siempre a tu lado yo quiero estar. De tu mano jamás me quiero soltar.

martes, mayo 05, 2009

Quiero

Eh... como lo digo. Un nuevo día, una nueva oportunidad para hacer las cosas diferentes, para hacerlas mejor.
Hoy me levante con ganas de ser poeta. Con deseos de ser escritora. Con inquietud de ser periodista. Con sed de sentirme más necesitada de Dios. Hoy quiero volver a empezar. Dejar atrás lo que esté atrás y que me impide crecer... quiero darme una nueva oportunidad. Arriesgarme, dejarme llenar de nuevas emociones, sentimientos...
Quiero no tener miedo de querer ser y no ser nada. De querer tener y quedarme sin nada.
Mientras tanto, quiero dar gracias por lo que tengo y luchar por el futuro. Quiero ser feliz.

jueves, abril 23, 2009

Dreamer


El alba apareció deslumbrante esta mañana. Unos colores violetas suaves tintaban el cielo raso, tenuamente iluminados por los rayos de Sol. Me quedé fascinada. Por un instante fugaz y eterno, me quedé contemplando esta hermosura a través de la ventana entre-abierta de mi habitación. Todo era menos importante que el cielo... incluso el tiempo que amenazaba con retrasarme.
Desde aquel segundo soy distinta. Teñida por su colores, quedé empapada de la creación celestial, absorta por tanta belleza, sencilla y grácil, igual impactante. Me sentí afortunada de poder ser testigo de tan grandiosa obra... me sentí agradecida de mis ojos... de mi corazón, que entonces palpitaba un poco más rápido.
Soy... estoy. Viva para vivir. Para sentir, para ser, para estar. Que dicha, que regocijo, a pesar de las nubes negras, de las tinieblas que cubren el mundo, hay un rayo de luz, hay un mundo lleno de colores y sabores dispuestos para ser disfrutados. Yo quiero saborearlos. Saborear la vida, el amor, y todo. Quedar prendada del brillo de los ojos, de la sonrisa sincera y espontánea, de un cálido abrazo, de un corazón. Quiero volar... más allá de donde dicen que es posible, más allá de mis sueños.
I'm a dreamer, I know. And I'm happy to be it.

viernes, abril 17, 2009

Luna congelada

Con esta soledad
alevosa
tranquila

con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruosos silencios
de recuerdos al firme
de la luna congelada
de noches para otros
de ojos bien abiertos

con esta soledad
inservible
vacía

se puede algunas veces
entender
el amor.

Mario Benedetti

viernes, marzo 27, 2009

Estampas


Melancolía. La Real Acedemia española la define de esta forma: "Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada". Para mi amiga Jaclin es el sentimiento que no debe faltarle a un escritor. Para mi es... eso que me resbala en el alma y me permite aflorar lo que siento. Pero es para mi, al mismo tiempo, una agonía, porque me hace padecer.Me torna susceptible. Me hace más sensible, o es que, el ser muy sensible, (en extremo) me hace melancólica.

..................................................................................................................................................................

Esta mañana, al apearme de la "bola" que me deja 'cerquita' de mi trabajo, casi me tropiezo con un loco. A mi torpeza, respondo con una carcajada, pues mis amigos me miran asombrados y sonrientes, pues conocen el "background" que tengo con estos personajes. "El amigo" que va a sólo uno pasos delante de mi, va medio desnudo, con un pantalón que era blanco, que le cubre las rodillas, y unos zapatos queriendo imitar el mismo color, pisados atrás y sin cordones. Mi amigo también está recién bañado de un líquido negro. Digo reciente, porque los "chorros" le ruedan por la espalda muy rápido, lo que me permite deducir, que ha sido un acto reciente. Además, como es lo común, este hermano tiene un tic. Va peinandose. Por agilidad en el uso de la peineta (que es lo que creo que lleva en su mano derecha) pienso -y me rio- que es para que el líquido negro (¿será alquitrán?) se le distribuya bien en su pelo, que lleva casi al "afro". Mis dudas fueron confirmadas cuando lo veo deternerse frente a un edificio, ya en abandono, a mirarse los cabellos, esto claro sin dejarse de peinar aceleradamente. Pero la sorpresa que me arrancó la risa final, fue descubrir que, lo que el amigo llevaba en su mano derecha para peinarse, era un tenedor.

..................................................................................................................................................................


Anoche no encontraba mi Biblia. Estaba un poco desesperada, pues no estaba en el sitio en donde siempre la pongo. Mi hermana mayor me dice: "bueno, si tu no sabes...". Lo que me desesperó aún más. ¿Dónde estaba? Ya me acordé y la fui a buscar 'derechito'. Me rio, pues yo misma la había dejado ahí.
Ahora procederé a revelarles una intimidad. Suelo hacer mis oraciones, especialmente en las noches, en el baño. No es que me avergüence, pero sé que les puede parecer "raro". Es que resulta que es el sitio más íntimo y tranquilo de la casa... En fin. Anoche, con Biblia en mano, me encerré a orar en el baño. Dije algunas palabras, di gracias a Dios y luego procedí a abrir la Biblia. De este encuentro con Dios a través de su Palabra quiero hacerlos partícipes. Tal vez al igual que yo encuentren una respuesta, un alivio a sus inquietudes. Y también, al igual que yo, calma. Recuerdo a Martín Valverde: "Ten calma".

Deuteronomio 6, 18-19. 8, 2-4

Haz lo que es recto y bueno a los ojos de Yavé, para que seas feliz y llegues a tomar posesión de la espléndida tierra que prometió con juramento a tus padres, pues él destruirá delante de ti a todos tus enemigos.
Acuérdate del camino que Yavé, tu Dios, te hizo recorrer en el desierto por espacio de cuarenta años. Te hizo pasar necesidad para probarte y conocer lo que había en tu corazón, si ibas o no a guardar sus mandamientos. Te hizo pasar necesidad, te hizo pasar hambre, y luego te dio a comer maná que ni tú ni tus padres habían conocido. Quería enseñarte que no sólo de pan vive el hombre, sino que todo lo que sale de la boca de Dios es vida para el hombre. Ni tu vestido se ha gastado, ni tu pie se ha lastimado a lo largo de estos cuarenta años.

SANTIAGO 1, 2-4. 12-15.

Hermanos, considérense afortunados cuando les toca soportar toda clase de pruebas. Esta puesta a prueba de la fe desarrolla la capacidad de soportar, y la capacidad de soportar debe llegar a ser perfecta, si queremos ser perfectos, completos, sin que nos falte nada. Feliz el hombre que soporta pacientemente la prueba, porque, después de probado, recibirá la corona de vida que el Señor prometió a los que lo aman. Que nadie diga en el momento de la prueba: «Dios me quiere echar abajo.» Porque Dios está a salvo de todo mal y tampoco quiere echar abajo a ninguno. Cada uno es tentado por su propio deseo, que lo arrastra y lo seduce; el deseo concibe y da a luz el pecado; el pecado crece y, al final, engendra la muerte.


Lucas 22, 40.

Llegado al lugar les dijo (Jesús): Oren para que no caigan en tentación.


..............................................................................................................................................................

De camino a casa, tuve un momento "kodak". Iba sentada en el asiento de la ventana de la guagua, leyendo la novela de la que ya les he hablado. La ruta
"expreso" de este transporte es por El Malecón. Toma el puente flotante y sale por el farolito, dónde hace su primera parada, para dejar a algún pasajero o para terminar de "reventar" la guagua.
Yo estaba "metida" en la trama, cuando algo me dice que levante la mirada. Lo hice e instintivamente, miré por la ventana. ¡Qué hermoso! A pesar de la rapidez del conductor, pude captar el momento: el mar estaba muy calmado. Sobre sus aguas brillaba un Sol casi ausente, dándole un matiz violeta. El
crepúsculo me parece fascinante al conjugarse con la luz que irradian tres buques, no muy lejanos a la costa. La emoción me invade y tomo el celular para compartir lo que mis ojos ven. En seguida encuentro con quien hacerlo, a Dios gracias, porque no puedo reprimir emociones. Siento que muero.
Ahora lo comparto con todos, estos segundos que me encantaron y que me hacen una romántica empedernida y hasta cursi. No me importa. Soy feliz.

jueves, marzo 26, 2009

Bocanada

Una bocanada de humo frío sale de mis labios.
Busca un lugar, un espacio orbital.
“Cuando no hay más que decirnos”.
Estoy perdida, no me encuentro.
Voy vagando con mis miedos acuestas
La melancolía me reprime y me libera.
Es mi más fiel compañera.
Cuando no hay más que decirnos.
Se me esfuma en el silencio tu voz
Vuelvo a escucharte. Quedo sorda.
Siento que mi cabeza da vueltas.
Siento las lágrimas recorrer mi rostro
Siento que no siento, y ya se acabó todo.
Mi alma, ¿por dónde vaga?
Si la ves, dile que la busco. Dile…
que se me olvida quien soy.


Bocanada, Gustavo Cerati

Cuando no hay más que decirnos
habla el humo, nada el humo
y rema en espiral.

Cuando no hay más que decirnos
se abren al aire vacíos
que dos no pueden respirar
para desvanecerse
alargando el después
trayectoria sin final distante placer
de una mirada frente a otra
esfumándose...

Cuando no hay más que decirnos
me hago uno con el humo
serpenteando la razón.
de todo aquello decidido
se estira el tiempo y me olvido
me olvido como vos.
y en la esfera vagamos indiferentes
por el espacio que dejo
para desvanecerse
alargando el después
una historia sin final

Distante placer,
de una mirada frente a otra
esfumándose...


martes, marzo 17, 2009

Yo te encontraré


Desperté cantando esta canción de Ricardo Arjona. No es una de sus composiciones más populares, pero resulta que esas son las que más me gustan. De esta 'rola' me atrae el ritmo, la guitarra, y algo que suena en en el coro... ¿el piano? Por supuesto, la letra. No me importa que digan que es un mal imitador de Serrat... a mi, repito, me gusta muchísimo. Por ejemplo, esa canción, Tu, es genial. Me encanta. Y "Millonario de luz", uuff. "La mujer que no soñé", "Así de Ilógica", "Libre", "Mujeres", "Ayúdame Freud", "Como olvidarte", "Cuando", "Uno+ uno es uno", "Sólo quería un café", "Me enseñaste", "Olvidarte", "Pingüinos en la cama", "A tí", "Para que me quieras como quiero", "Porque es tan cruel el amor"; "Bar", "De vez en mes"... Y si sigo, no termino nunca...

Disfuten, pero no se amarguen, jajaja.

Yo te encontraré, Ricardo Arjona.

Te conocí en un bar de esos bohemios
yo me ganaba la vida cantando.
Tu ibas de gris con dos pendientes de oro
cortaste aliento en aquel antro de quinta.
Te invité una cerveza y te improvisé una canción
tu me mandaste una nota y dibujaste un corazón

Yo te encontraré
No habrá sitio en el mundo
Donde te escondan te hallaré
Yo te encontraré
Porque eres mi destino
Aunque seas la aguja en el pajar
Yo te encontraré

Al día siguiente ya eramos amantes
sabías mi vida y yo sabía la tuya.
Fuímos de noche a conocer a tus padres
todo íba bien hasta que dije mi oficio.
Tu padre se paró y se largo de ese lugar
tu madre me dijo esto se tiene que acabar

Yo te encontraré…
No habrá sitio en el mundo
Donde te escondan te hallaré
Yo te encontraré
Porque eres mi destino
Aunque seas la aguja en el pajar
Yo te encontraré.

Supe que te habían mandado a España
tu vecina me dió hasta la dirección.
Había un océano entre tu y yo
y muchos verdes para obtener boleto.
Vendí mi guitarra, un par de botas y hasta el perro
Y al día siguiente iba yo rumbo a Madrid.

Yo te encontraré
No habra sitio en el mundo
Donde te escondan te hallaré
Yo te encontraré
Porque eres mi destino
Aunque seas la aguja en el pajar
Yo te encontraré

Me subí al metro y me perdí por seis horas
llegué a tu puerta, toqué y abriste tu.
Lo que empezó en un bar de esos bohemios
nos durará mientras nos dure la vida.
Hoy el cielo es techo y el sol es nuestra luz,
yo canto en un bar nuestras historias hechas blues.

Yo te encontraré…
No habrá sitio en el mundo
Donde te escondan te hallaré
Yo te encontraré
Porque eres mi destino
Aunque seas la aguja en el pajar
Yo te encontraré

jueves, marzo 12, 2009

Cuestión de segundos

Antes de acostarme tomé la guitarra en mis manos. La abracé y aspiré su olor tan peculiar... algunos dicen que huele a mi.
Toda la casa estaba a oscuras. Casi siempre soy la última en acostarme, pues mis rituales son muy largos y tengo que cumplirlos cabalmente, o sino, no puedo dormir.
Luego de tomar mis medicinas, tuve una inspiración. Sentada a la vera de la guitarra no pude resistir y comencé a entonar una canción. A penas unas dos horas antes, había pasado un pequeño susto en una "voladora" camino a casa de la universidad. Es el segundo en menos de una semana...
Mientras tocaba, pensé en lo rápido que se nos puede ir la vida, como el agua que se escurre entre las manos. Me detuve y abracé nuevamente a "mi niña, mi lola". Sentí que ella me comprendía... necesitaba tanto un abrazo... volví a tocar.
El tono de "Sol" empezó a escucharse levemente entre la sala casi oscura. "Me rindo a ti" una canción de Miguel Horacio, salía de mis labios y mi dulce guitarra, tocada con los ojos cerrados, no falló en su entonación. Repetí varias veces esta parte: "pues tu eres todo amor (hoy me rindo a ti) y en tus brazos no hay temor... Hoy me rindo a ti".
Cuando creí terminar, me recosté a "mi niña", abrazada a ella. A manera de oración, pronuncié esta canción, también de M.H.: "Estoy cansado de este amor, que viene y se va, que viene y se va. Por eso vengo a ti, que siempre estás... Tu siempre estás...". Casi dormida estuve unos minutos. Cuando volví en mí, con un beso me despedí de mi lola y fuí a descansar. Los ojos me pesaban tanto... tuve un choque de nostalgía, que se esfumó muy rápido.
Al levantarme esta mañana me dije a mi misma: "estás en las manos de Dios... tranquila".
Y hoy no he parado de darle gracias por mi vida. Espero poder disfrutarla con alegría, cada segundo, cada instante...

Antes de despedirme le pido oración por un vecino de mi comunidad que tuvo un principio de trombosis. El es papá de unos amigos de infancia, que algunos que leen este blog quizá conocen. Su nombre es Plácido. Padre de Ana, Jeison y Karina. Esperemos en Dios que siga mejorando y pronto esté en casa.

miércoles, marzo 04, 2009

El Principito


Creo que tenía 10 años cuando leí El Pricipito, de Antoine de Saint-Exupéry. Si, hace taaanto tiempo, que ni me acordaba, que no recordaba nada de lo que contaba esta historía, más que algunos datos que son lo que lan hecho "famosa". Ayer, revisando el editorial de la revista UEPA MAG, encontré esta frase: "Lo esencial es invisible a los ojos". Su sencillez me atrapó. Quise buscarla para leerla en el contexto en que se explicaba y me dispuse a buscar los textos del Principito, de donde fue extraída. ¡Qué experiencia! Aunque no lo crean, fueron muchas las emociones revividas: me recordé leyéndola en los muebles algo desvencijados de la humilde sala de mi casa. Recordé como me gustaban las ilustraciones de cada página... cómo avazaba rápido la lectura para poder encontrar la figura graciosa del Principito, en cada una de sus "búsquedas"... Volví a ser niña (siempre lo he sido). Volví a reencontrarme con esa Nazarita (que es como me suele llamar mi padre, a veces cuando esta molesto y quiere regañarme) traviesa, despeinada (todo se me soltaba de pelo...) temerosa, insegura, ñoña (en extremo) tímida, sumisa; pero cariñosa, dulce, ingenua, con unas ganas de amar increíbles... y de ser feliz... y de ser... Esa nazarita que escribía garabatos emulando ser periodista o una gran escritora. Me recuerdo sentada sobre mis pies (una manía que aun conservo) levantando la cabeza para suspirar cuando leía algo que me había gustado mucho (aún la conservo... esa manía). Recuerdo haber terminado el libro. Cerrarlo y colocarlo en el librero, como me había ordenado mi hermano... era suyo El Principito. Se lo habían obsequiado como regalo de Reyes, si mal no recuerdo, una vecina: Anita. Recuerdo su forro... el que todavía conserva, casi intacto.
El Principito volvió a mi para darme una lección. Para inspirarme. Para recordarme que no hay nada mejor que seguir siendo una niña... que soñar... que lo que vale, lo que importa, lo que es puro realmente, sólo el corazón puede verlo, porque es invisible a los ojos. Quien me ama o quien me ame, se dará cuenta que eso es lo que me importa... lo que los ojos no pueden ver. Es tan difícil encontar personas que no se detengan en lo exterior, sin darse la oportunidad de conocer los sentimientos, el corazón de las personas...


Yo, con la ayuda de Jesús, quiero conservar mi corazón... mantenerlo siempre abierto para reconocer lo que mis humanos ojos no pueden... para amar sobre todas las cosas... para encontrarme día a día con el maravilloso Dios que me ama tanto... para poder llevar a los demás ese sentimiento del que tanto se carece, y que es tan necesario.

Capítulo 21. Fragmento

"Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.

-Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el principito para acordarse.

-Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.

-Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repitió el principito para recordarlo.

-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...

-Yo soy responsable de mi rosa... -repitió el principito a fin de recordarlo".






martes, marzo 03, 2009

Busco, quiero...


He fallado, soy humana. Me lamento, lo necesito. Busco ayuda, una guía. Me da miedo, soy cobarde. Muerdo mis uñas, siento nervios. Miro al cielo, ¿un consuelo? Busco una caricia, me siento sola.
De rodillas, quiero humillarme. Soy pecadora, eso me duele. Pienso en Cristo, eso me anima.
Busco un rostro, encuentro espinas. Busco una rosa, no mentiras. Pido paciencia, Dios me da pruebas. Quiero amor, encuentro lo opuesto. Quiero un abrazo, tengo frío.
Me despierto, pero no quiero. Busco una voz, escucho el silencio. Quiero entender, más me confundo. Quiero gritar, estoy sin voz... Quiero llorar, ¿dónde está el hombro?
Busco justicia, se me perdió. Busco dignidad, ya no hay pudor.
Cuando hay una luz, de repente se va. Habla Jesús, te quiero escuchar.
Muchas lágrimas han de caer, buscando respuestas, venga a usted a ver.
Y muchos dormidos en sus laureles, ni se dan cuenta, ni se conmueven.
Otros borrachos de la ambición no les importa la destrucción.
Hay muchos muertos de soledad, buscando alguien con quien hablar. Tan sólo eso, con quien hablar.
Pero andamos rápidos, muy ocupados, con la maleta llena, de nuestro afán. Sin mirar a los lados, sin preguntar: ¿He aquí alguien que se sienta mal?
El egoismo corroe el alma, "si yo estoy bien, el otro no importa". Hay que buscar, siempre tener, para llenar así, la absurda avidez.
De pronto la vida choca de frente, para despertarnos del largo letargo. ¿Será muy tarde? Nos preguntamos.

"Te vas Alfonsina con tu soledad
¿que poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal,
te requiebra el alma y la está llevando.
Y te vas hacia allá como en sueños.
Dormida Alfonsina, vestida de Mar..."

viernes, enero 23, 2009

Darío, Rubén



Si bien Cortázar cambió de alguna forma mi visión de la literatura, Dario lo hizo con la poesía. El padre del Modernismo me sorprendió. Me dejó (me deja) conmovida en cada verso. En ellos existe un viaje que me permite redescubrirlo, encontrarle sentido a su amor por "la Lira" y entender su influencia en tantos escritores latinoamericanos.
Féliz Rubén García Sarmiento, un nicaragüense conocido como 'Rubén Darío', ha llegado en un momento importante de mi vida, en el que estoy decidiendo que rumbos tomar como profesional, como cristiana, como mujer, como ser humano. Hay muchas vocaciones y estoy empezando a ¿descubrir? eso si, con dificultad, cuáles son las mías en cada aspecto.
Ser poeta parece ser una de mis tantas inquietudes. ¿Lo seré? Eso ya veremos. En tanto, si estoy segura que las letras me atraen poderosamente, sobre todos las que estan escritas en verso.
Y déjenme informarles que no toda la poesía es cursi. Me refiero a que no todas son de amores y dolores del corazón. En el caso del príncipe de las letras castellanas, también aborda sobre el erotismo, el ocultismo y temas cívicos y sociales.
El libro que estoy leyendo "Poemas filosóficos" es una compilación de sus mejores poemas, que fueron editados por Alberto Acereda, para explicar la dimensión filosófica de la poesía de Darío.

Quiero transcribir algo en prosa que escribió el autor y que se encuentra en las primeras páginas del libro, justo antes de la introducción. Estas palabras me sacudieron y me dan el valor para defender, contra viento y marea, mis sueños.

PD. Lo que está sombreado es lo que más me impactó.

Hay, hijo mío, en estas existencia, para los que nacen con el divino don de los poetas, muchas serias obligaciones que cumplir, muchas graves tareas que llenar. Primero es amar la Lira sobre todas las cosas, pues es regalo de Dios; después amar el amor, y la fe, y las rosas, y el vino; coronarse de flores y respetar la gramática; cantar a las hermosas mujeres y ser enemigo de los tontos; tener el arte en su valor supremo y no como asunto de pasatiempo; no adular los gustos de la general mediocridad, ni seguir las modas, que tienen la vida de un sombrero de mujer, si no el resplandor del verdadero astro, la religión de la belleza inmortal, la palabra de los escogidos, la barca de oro de los predestinados argonautas. No creas en la gloria que dan los periódicos, ni en elogios de compañeros interesados, ni en las sonrisas que tengas que pagar con aplausos de reciprocidad. No seas 'snob', y con los innovadores y con los estacionarios, lo único que debes hacer es tener talento. No dejes apagar el entusiasmo, virtud tan valiosa como necesaria; trabaja, aspira, tiende siempre hacia la altura. Y si llegas a viejo, que tu alma esté siempre florida como en su primavera. Y todo lo demás es literatura.

viernes, enero 16, 2009

Tu santa Palabra Señor, en mi corazón guardaré...


Gracias. Gracias porque siempre Señor buscas la forma de hacernos ver que tu bondad y gran amor por nosotros, no tienen límites.


Evangelio
† Lectura del santo Evangelio
según san Marcos (2, 1-12)
Gloria a ti, Señor.
Cuando Jesús volvió a Cafarnaúm, corrió la voz de que estaba en casa, y muy pronto se aglomeró tanta gente, que ya no había sitio frente a la puerta. Mientras él enseñaba su doctrina, le quisiéron presentar a un paralítico, que iban cargando entre cuatro. Pero como no podían acercarse a Jesús por la cantidad de gente, quitaron parte del techo, encima de donde estaba Jesús, y por el agujero bajaron al enfermo en una camilla.
Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: “Hijo, tus pecados te quedan perdonados”. Algunos escribas que estaban allí sentados comenzaron a pensar: “¿Por qué habla éste así? Eso es una blasfemia. ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?”
Conociendo Jesús lo que estaban pensando, les dijo: “¿Por qué piensan así? ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados’ o decirle: ‘Levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa?’ Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados -le dijo al paralítico-: Yo te lo mando: levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa”.
El hombre se levantó inmediatamente, recogió su camilla y salió de allí a la vista de todos, que se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: “¡Nunca habíamos visto cosa igual!”
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús


Reflexión
Jesús libera al paralítico del estigma de que su enfermedad deriva de su pecado. Jesús quiere cambiar la mentalidad de quienes lo humillan de esa forma. La multitud que asiste a la liberación del enfermo toma repentinamente posición contra Jesús. La parálisis ha cambiado de campo, y Jesús ve que su propio proceso comienza con la acusación que muy pronto será la causa de su muerte: “¡blasfema!”. En la medida que el hombre moderno ha perdido el sentido de Dios, ha ahogado el sentido del pecado y, por consiguiente, la significación de un Mesías que perdona y que muere por el perdón de los pecados. El cristiano no podrá dar testimonio del perdón de Dios y de su necesidad si no purifica su propio concepto de pecado, y si no hace del perdón una tarea comunitaria del amor en la edificación de la paz, de la justicia social y en las mil facetas de la vida humana. La misión de Jesús fue levantar al pobre de su condición inhumana: “levántate, toma tu camilla y vete”. Ponerse en camino (andar) significa tomar nuevos rumbos de vida y no dejarse someter por las estructuras injustas que muchas veces invalidan la dignidad humana.

Colaboración Servicio Bíblico Latinoamericano

domingo, diciembre 28, 2008

Hechos alarmantes

La masacre en Gaza y el hambre en Zimbabwe me consternan.
Luego de leer la noticia y un reportaje, respectivamente, esta mañana sobre estos dos hechos... estuve a punto de llorar. Por un lado, hasta dónde puede llegar la violencia, la venganza humana, que descuartiza en pedazos la esperanza de paz. Fueron más de 200 los muertos y 700 los heridos en un ataque que sólo se tomó dos minutos.

Por otro, como un déspótico gobierno arrastra a un pueblo a la hambruna extrema sólo por asegurar (despiadadamente) y mantenerse en el poder. Ya son siete años de cifras desconsolantes sobre la calamidad alimentaria que viven los zimbabwenses, sin una perspectiva alentadora que cambie su suerte. Mientras, se alimentan como mendigos de las sobras de granos de maíz que resbalan de los camiones por el camino... y de insectos como el grillo.

Me quedé de una pieza. Dios mio... Sólo Tú sabes hacia dónde vamos a parar.
El mundo se debate en incongruencias vanas mientras miles mueren. Y el año termina y otro comienza, para algunos...

Sigo de luto.

De Rayuela y otros sueños


Definitivamente, soy otra después de "Rayuela" de Julio Cortázar. Mi óptica literaria creo que está empezando a definirse y mi actitud como lectora y potencial ¿escritora?. Un sueño incierto, pero que igual, no me pesa.... Cada vez más romántica en estos días de invierno. Ahora me siento ávida de poesía. Empecé con Benedetti, sigo con Bécquer, Victor Hugo y estoy a punto de iniciarme con Rubén Dario.

Deseo tanto poder aquietar 'tantas' ansiedades... es como calmar una sed que al mismo tiempo no parece tener saciedad. Por eso quiero ir paso a paso, poco a poco. Como decía Napoleón: "vístanme despacio que voy deprisa".

Mi corazón está inquieto. Quiere anticipar lo que vendrá... mi mente no se queda atrás. Entre los dos me volveran un poco más 'besuña'. Cuánto ruego porque no lo consigan.

Yo quiero dejarlos volar, tanto como sus alas se lo permitan, pero con el temor de que puedan sufrir (sobre todo el corazón) ante indolentes que intenten lastimar su inocencia. Pero con las monjas aprendí algo: "El que no se arriesga, ya se está arriesgando". Eso es más que cierto. Cuántas veces creemos que el hecho de quedarnos con las manos cruzadas ante una situación, quiere decir que estaremos "a salvo". Es un grave error. A veces se pierde más, porque al menos cuando lo intentas, sabes si en realidad hiciste lo que tenías que hacer. Pero si no lo haces, siempre estarás con la duda de lo que hubiera podido ser. Esa ignorancia puede quedarse contigo y convertirse en largos años de arrepentimiento.


Hay que intentar, eso si, con prudencia, pero intentar, soñar. Decidir, tener ideales, metas, luchar. Declararte: decirle a alguien lo mucho que l@ quieres; unirte a algún grupo, cambiar de trabajo, iniciar una maestría, terminar una relación (hasta los 'finales' son buenos); leer más, perdonar... pedir perdón, sacar visa (jajajaja) para que viajes. Que se yo. Hay miles de cosas que intentar que estan esperando porque querramos intentarlo.


Yo, me voy por lo más sencillo: mejor todavía no les cuento, jejeje. Pero quiero amar y que Dios me sorprenda... Realmente me ha ido mejor dejándome llevar por Dios, y creánme que seguir sus caminos es todo un riesgo. Día tras día. Cuando menos te lo imaginas, sale con una de las suyas. Estás muy bien y tranquilo en algo y de repente... ¡zás! los planes cambian. El barco toma otro rumbo. "Quien dijo que sería fácil".


Me despido. Antes, unas líneas marcadas por mi, de Cortázar, que me encantaron:


"Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad..."

sábado, diciembre 27, 2008

Last Christmas




Sé que esta canción es triste. Para nada tiene que ver con mi realidad "sentimental". De igual forma ha estado merodeándome... Me gusta mucho, y George Michael... (Terminaré por no establecer mis gustos musicales, porque son muy amplios).
Saben lo que sigue, compartirla con ustedes. Lamento cualquier "inconveniente" que pueda producirles, jejeje! Ha sido sin la más mínima intención.


http://www.youtube.com/watch?v=orDfj8tBung

Last Christmas, I gave you my heart

But the very next day, You gave it away..

This year, to save me from tears

I'll give it to someone special


Last Christmas, I gave you my heart

But the very next day,

You gave it away

This year, to save me from tears

I'll give it to someone special


Once bitten and twice shy

I keep my distance but you still catch my eye

Tell me baby do you recognise me?

Well it's been a year, it doesn't surprise me


(Happy Christmas!) I wrapped it up and sent it

With a note saying "I Love You" I meant it

Now I know what a fool I've been

But if you kissed me now I know you'd fool me again


(CHORUS) (Oooh. Oooh Baby)


A crowded room, friends with tired eyes

I'm hiding from you and your soul of ice

My God, I thought you were someone to rely on

Me, I guess I was a shoulder to cry on

A face on a lover with a fire in his heart

A man undercover but you tore me apart

Oooh Oooh

Now I've found a real love you'll never fool me again

(CHORUS)

lunes, diciembre 22, 2008

"Magníficat"



Esta oración que proclama la virgen María conocida como "Magníficat" me da una paz increíble. El Evangelio de hoy nos regala este preciosa acción de gracias y el amor con el que María veía a Dios. Quiero compartirla para que a través de ellas descubran al Dios maravilloso que tenemos, a través de la mirada de una que lo conoció de cerca y por la que hoy hemos recibido la Salvación: ella fue la mediadora para que la "Luz" iluminara a este mundo que caminaba en penumbras. María enseña que para estar alegres, debemos primero alabar y proclamar "la grandeza del Señor". Lo decía también Salvador en el curso "La esperanza no falla": para que nuestro espiritu se alegre, primero hay que postrarse a los pies de Dios, reconocer su Majestad, su grandeza.
Para hacer una proclamación "como lo hizo María" hay que tener no sólo una relación estrecha con el Señor, sino conocerle, confiar plenamente en Él.
En verdad, anhelo que en mi vida: se haga según su Palabra. Sin pedir explicaciones, sin saber por qué. Sólo que se haga según su Voluntad. "He aquí la esclava del Señor..."

En aquel tiempo, María dijo:
" Proclama mi alma la grandeza del Señor; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho grandes cosas en mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a los fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientes los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre".

Evangelio de Lucas 1, 46-56.