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lunes, julio 12, 2010

La encontré

Nací para servir. Encontré mi vocación y soy feliz. Feliz de dar. De ver las sonrisas en el rostro del niño descalzo cuando lo abrazo. Del joven que vaga por las calles cuando lo miro a los ojos y lo escucho. Soy feliz cuando puedo perder un poco de mi vida para que otro la gane. Cuando puedo, a través de las palabras o la escritura, llevar alegría y esperanza.
Es verdad lo que dice el Evangelio de hoy: "Quien pierde su vida por mí, la encontrará". Mt. 10, 34 en adelante.
Yo estoy dispuesta a seguir el llamado. Dios apuesta a mi. Yo apuesto a Él. A que con sus fuerzas y con Su amor, yo podré llegar. Podré vencer. El me dará las fuerzas para recorrer el mundo, para ir a llevar con entusiasmo su Palabra. Su luz, Su sabor, que tanto hacen falta.
Gracias Padre, por haberte fijado en la humildad de tu esclava.

lunes, febrero 01, 2010

Seguirte Jesús

Ayer celebrábamos el día de la Juventud y elegimos el tema que titula este post como centro de la convivencia que tanto los grupo de oración Jesús amigo como Más que vencedores decidimos realizar para celebrarlo, y de paso dar a conocer un poco acerca del carisma de Don Bosco, personaje que inspiró esta fecha en nuestro país.

La experiencia, de manera personal fue maravillosa. Edificante y refrescante. A pesar de que al final del día cuando decidí escribir este comentario, estaba muerta de cansancio, me sentía renovada y convencida de que seguir a Jesús ha sido la mejor inversión y la mejor decisión que he hecho en mi vida. Y que, sobre todo después de haberlo pensado en estos días, no me arrepiento de estarle dedicando mis mejores años, mi juventud, mi ánimo para servirle y para predicar su Palabra. Mostrarles a otros esta Buena Nueva que, como dijo Jhonatan, el instructor, no vale la pena, sino que vale la vida.  Y como dice una canción: "...Cómo escapar de Ti, como no hablar, su Tu voz me quema dentro". Definitivamente, Jesús es lo mejor que me ha pasado y obedecerle a pesar de que muchas veces no entiendo sus caminos, sus decisiones, estoy convencida que estar a su lado es lo correcto y el secreto de la felicidad, de mi felicidad.

Confirmo mi llamado. Vuelvo a decirle que sí a Jesús. Estoy segura que quiero seguirle. Tan sencillo como se escribe y tan difícil como es en la vida real. Ayer, a través de mis amigos, de mis hermanos en Cristo, estuve tan alegre. El día fue, a opinión de algunos, excelente, para la Gloria de Dios. Yo les secundo. Y le agrego: fue maravilloso. Nada ostentoso nos caracterizó. Tuvimos a Jesús. Su presencia nos acompañó y que más podíamos necesitar. Lo que sentí me hace cantar como el salmista: “mejor es un día en tus atrios (o en tu casa) que mil fuera de ellos. Porque estar en el umbral de tu casa es siempre mejor, que habitar en los palacios”. Es así. No lo puedo explicar. Pero es así.

He tenido la oportunidad de experimentar varios estilos de vida. He saboreado un tanto la fama, la popularidad. He estado en grandes mansiones, he compartido con gente “importante”, de poder. He estado en fiestas, con todo tipo de comida, bebidas, música. He ido a buenos hoteles. He sentido el amor y la pasión de un beso. La adrenalina de hacer lo que te gusta, como en mi caso escribir, leer un buen libro, un buen poema. De bailar, que me encanta, de escuchar música. Pero nada de eso se compara con estar en la presencia del Señor, de sentirme amada por Él. Y mi intención no es restarle méritos a lo antes mencionado. Lo que quiero significar es que nada de eso tendría sentido si no va de la mano de Jesús. No sabe igual. Es como comer arroz o plátanos si sal. Bailar sin música. Es tenerlo todo y al mismo tiempo sentir que no tienes nada. Y sé que algunos de los que lean esto saben a lo que me refiero. No hay palabras que puedan describirlo. Esto hay que vivirlo. Prueba y verás que bueno es el Señor. Yo lo garantizo. Estar a su lado es vivir a plenitud.  Jesús, aquí estoy. Quiero seguirte. Conduce Tú mi vida.  

 

 

martes, agosto 25, 2009

Luz

Gracias Dios por el regalo de la vida. Gracias por la persona tan maravillosa que tu elegiste para que me trajera al mundo.
Hoy es un día de gozo y alegría para mi. De felicidad, de dicha. Porque el ser más importante de mi vida, luego de Dios y mi amadísimo Jesús, está de cumpleaños.
No tengo palabras para poder expresar, como debe ser, lo agradecida que me siento de tener una madre como "Doña Luz". Ella, tal vez sin saberlo ha influenciado mi vida.
Con su carácter alegre suaviza los problemas. Y a pesar de lo dura que puede estar la situación, ella siempre tiene buena cara. Es una persona fuerte y decidida. Tomó la desición de ser una madre responsable, entregada y fiel a su familia. Lo prefirió a los títulos que engradecen públicamente. Ese es su mayor mérito, elegir el trabajo más sacrificado y el que muchas veces no tiene la recompensa que se merece: el de ser ama de casa y madre 24 horas. Y hacerlo con tanta dignidad que conmueve.
Mami tiene una sabiduría que no se compara. No hay nada que haga sin consultarle. Me siento más segura cuando escucho sus consejos y sus ideas al momento de tomar una decisión.
Además, sabe de todo un poco: de política, de medicina, de derecho, de economía, de diplomacia, jejejeje. Y tiene los mejores "dichos" para todo. Sus ocurrencias, como la de un día que dijo:"los peces tiene calor", nos motivaron a crear un diccionario exclusivo para todo lo que dice.
Mami, Luz Francia Mercedes Reyes, no tiene comparación. Me siento sumamente orgullosa de ternerla como madre. Me siento a deuda, porque quisiera darle tanto que me quedo corta. Pero, como ella dice, el mejor regalo es el de "portarme bien, tomarme mis medicinas y tomar la vida más relajada" jejeje! Asi que ella también es el motor que me inspira a ser mejor ser humano cada día. A ser buena hija... y eso sí que es tarea dura, no lo niego. Más ese es mi mayor compromiso.
¿Qué más puedo decir? Que hoy y siempre le pido al Señor que la bendiga. Que le de la fortaleza para enfrentar cada día con alegría y para ser tan buena madre como hasta ahora. Y que nos ayude a mis hermanos, mi papá y a mí, a valorar su gran entrega a nosotros.
Es increíble lo difícil que ha sido escribir estas líneas. No porque no me inspire, sino porque es tanto lo que quiero decir y tan bonito... que todo se 'aglomera' y no sé, se pierde.

Bueno, pero más que las palabras quiero mostrar con hechos lo mucho que la quiero. ¡Waoo! Tremendo compromiso.
Mami, aunque tu no ves el blog, ni Facebook, te deseos por estos medios también un muy feliz cumpleaños. Alguien seguro te lo hace saber, jejejeje!! I Love you so much!! jejejeje, (a mami le quilla que le hable en inglés. Dice que le puedo estar diciendo cosas "raras").
Con mucho por decir todavía, que cosa... Chanfles!! Mami te quiero. Muaaa! Gracias por ser luz en mi vida. Gracias, por mucho de lo que soy "nowdays" te lo debo a ti.

jueves, agosto 13, 2009

Xiomara

Xiomara es una señora que conocí hace varias semanas en una parada de autobus. Ambas estudiamos en el Dominico y vivimos por la misma zona. La noche que hablé con ella por primera vez tuve la sensación de que la había visto en otra parte. Su rostro me parecía tan familiar... Lo mismo le sucedía a ella. Entre palabra y palabra, Xiomara me fue contando su vida. Esa noche supe mucho más de ella de lo que sé de personas que "¿conozco?" hace varios años.
Nuestro encuentro fue coincidencia divina, o "diosidencia", pues adrede había dejado pasar la primera guagua y luego de que se me acercó, mantuve cierta distancia. Esa noche no me encontraba con el ánimo de hablar mucho. Pero Dios tenía otros planes y no puse resistencia. Retiré los audífonos de mis oídos y me dispuse a escucharla con atención. Estaba escuchando un programa en Vida que me gusta mucho. Más esa noche, Dios quería que escuchara otra cosa.
Bastó solo unas horas para que nos "cayeramos" bien. Al desmontarme de la guagua tomé sus números y casi siempre nos encontramos en la parada sin previa planificación.
Anoche volvió a suceder: tomamos el mismo bus. A pesar de que no nos tocó sentarno juntas, procuramos quedar en los asientos que dan al pasillo para poder hablar. Y hablamos, cantamos... a ella le gusta mucho 4x7, al igual que a mí. Recitamos casi todas las canciones de su último Cd. Entre nota y nota, entonamos algunas de Ambiorix Padilla, ya sentadas una al lado de la otra, nos predicabamos una a la otra nuestras experiencias vividas y lo mucho que nos habían ayudado esas canciones en algún momento difícil.
Xiomara, que tiene cerca de 50 años a los que se refiere orgullosa, es una persona dulce, bondadosa y locuaz. Ha tenido que atravesar duras pruebas y estar sola por muchos años. Es divorciada y sus hijos, los que no estudian fuera, ya se casaron. Pero en medio de todo, con su sonrisa de ingenua y su mirada algo cansada y ojerosa, lleva en su corazón el gran milagro de la fe. Es sencilla, aunque ella dice que no lo es. Tiene una gran intención de ayudar a los demás. De dar, como ella misma lo expresa, un poco de lo tanto que ha recibido del Señor. Anoche sin darse cuenta, lo hizo conmigo...
Al llegar a casa -luego de una larga charla después de desmontarnos de la "31"-, tuve una gran inspiración de adorar al Señor. Desde que llegué, me despojé de todo lo que cargaba encima, saludé y procuré a los míos (mi mamá y mi hermana veían el cartel de los sapos; mi hermano "chateaba" y mi papá veía entre sueños el juego entre los Phillies y Chicago. O mejor dicho, el juego de "Pedro"). Luego de ver que todo estaba bien, me puse cómoda, saqué mi Biblia preciosa y tomé en brazos mi bella guitarra. Abrí la Palabra y leí un Salmo. Una pequeña meditación y "Haz de mi tu fiel adorador" salía de mi voz y entonaba con mi lola en clave de sol. Es una canción de Ambiorix...
Más luego, tuve el deseo de cantar esta canción "El himno de Victoria", que Xiomara me cantó completito en la guagua. A ella le encanta. Algo confusa, lo tarareé. Toda la noche lo tuve sonante en mi cabeza, hasta que me dormí. Y esta mañana al levantarme despavorida a las 6:00 am (me retracé 15 minutos), lo primero que llegó a mi mente fue: "cada vez que el Mar Rojo tu tengas que pasar, llama siempre a ese hombre que te va ayudar..." más o menos dice así. Pasan las 8 de la mañana, y no he podido arrancarla de mi mente. Es de Danny Berrios y quiero compartirla con todos ustedes gracias a la ayuda de YouTube.

Canten conmigo "el himno de victoria", que le dedico especialmente a Xiomara. Que por cierto, si que nos hemos visto antes. En un retiro con Salvador Gómez, ella se sentaba detrás de mi. Dios nos ha vuelto a juntar. Algún plan tendrá.

Dios les bendiga y ánimo. ¡En Jesús somos más que vencedores!

http://www.youtube.com/watch?v=UAIwheGxt5E

jueves, julio 30, 2009

Verdadero amor

Estoy muy conmovida. Soy una romántica empedernida y no sé como evitarlo. Pero con lo que acabo de ver se justifica. A simple vista puede parecer un simple video de una boda. Más mientras lo observa y escuchaba detenidamente, vi un amor tan puro y bendecido por la Gracia de Dios, que no pude evitar la emoción. Eran tan hermosos sus rostros. Resplandecían de alegría. Sus ojos se miraban con una complicidad tierna. El amor se les escurría por todas partes, como si no les cupiera dentro. Se nota que son muy felices juntos. Un taiwanés y una dominicana con un amor nacido en "el amor" de Dios. Hecho realidad gracias a El. Wao, es hermoso.
Lo ví una y otra vez. Ya al final no pude contener mis lágrimas. La canción me tocó profundamente, pues denota el amor perfecto. Ese que perdura a pesar de todo: en las buenas y en las malas, en la fuerza o la debilidad, en el pecado o en la gracia. "Ante todo y sobre todo te amaré".
Felicidades Yuan y Laura, porque creen contra toda esperanza en que el amor que Dios nos da, no lo separa ninguna fuerza humana. Y gracias por dar ejemplo a los demás de lo bello que es encontrar tu pareja en el Señor. De que "a otros" nos den ganas de soñar con un amor así. Quisiera decir más, pero no puedo describir lo que siento... Estoy muy feliz. Su historia me llena de esperanza y me alegra muchísimo.
Gracias y que Dios les bendiga y les acompañe hasta el final de los días en esta Tierra.

martes, julio 21, 2009

¿Locuras?


Intento explicar todo lo que me sucede. Es, si aplicamos el sentido común, una locura. Una cadena de soluciones llegan a mis problemas de una forma providencial. Debo reconocer que estoy aprendiendo a soltar y abandonarme a Dios. Trato de no mortificarme por lo que no pueda resolver y le doy gracias a Dios a pesar de todo, decidiendo enfrentar cada traba con amor y esperanza. Y los resultados han sido tan incríbles como inmediatos: cosas perdidas aparecen; injustas calificaciones, mejoran; preguntas difíciles tienen respuesta, enfermedades (no sólo físicas) tienen cura... en fin. He encontrado "una aguja lógica en un pajar de incoherencias"(cito a Matilde Asensi). Y esa lógica no es más que la voluntad de Dios. Si. La que me ayuda a aceptar y no a comprender. Resuelvo que es la mejor manera de ganarle terreno a lo incomprensible, en tanto aparece la respuesta.
Creyendo que estaba perdida, he encontrado un guia que me conduce por un camino, que aunque incierto, me parece seguro. El guia no es más que el Espíritu Santo. Su luz brilla tan fuerte, que hace del sendero más tenebroso, un paisaje tranquilo y seguro.
Como soy tan cobarde, mi Padre me ha regalado una armadura que es capaz de defenderme contra toda maldad: su amor. De manera que nunca me siento sola. Pase lo que pase, estoy convencida que mi vida está guardada en su amor.
Todo esto me parece una locura. Lo que vivo y lo que me falta por vivir. Las que cosas que me faltan por hacer y los planes que tiene Dios para mi. Me parece una aventura osada. Cumplir la voluntad de Dios, no es un "maíz". Pero sé que aunque me cueste, Dios proveerá y al igual que al pueblo de Israel, me defenderá, y veré la victoria que me ha de conceder. Su brazo no conoce la derrota. Estoy a salvo. Él, peleará por mi.

lunes, julio 20, 2009

Viviendo la vida

Disfrutando cada segundo. Saboreando la dulzura de estar viva. Admirando la virtud de respirar, de caminar, de ver, de sentir...
Plena de emociones, siento que reviento de tanta alegría. Me siento una "creatura" privilegiada. Un ser humano hermoso, porque fuí creada bajo las amorosas manos de un Padre (Dios) que me adora.
Feliz. Suspirando a cada latido de mi corazón. La sangre me fluye ligera. Siento que de pronto se me acristalan los ojos. Y los cierro, y en la oscuridad del parpadeo, me veo por dentro, y no me asusto. Por el contrario. Me sorprendo, porque me gusta lo que veo. Tal como soy, soy feliz.
Esta semana ha sido intensa. Recuperandome de una pequeña recaida de salud y, muy a pesar de mis malestares, me siento saludable. Me siento ¡viva!
Anoche disfruté "la noche" como nunca. Rodeada de gente que quiero, viví. Bailé, sentí la música, abracé, salté, reí, canté, cerré mis ojos, tomé un poco de vino y me olvidé de los conflictos, de mis miedos, de mis preocupaciones y... viví.
Sólo eso. Disfrutando cada paso, cada mirada, cada abrazo, cada gesto, cada palabra, cada ritmo... cada ocurrencia, cada sonrisa, cada foto, cada gente.
Siento vida, plenitud. Y eso no lo cambio por nada. Ayer, un día no planificado, fue el mejor de cualquiera de mis planes. ¿Cómo pagarle al Señor tanta gozo en mi corazón? Por el momento, diciéndole eso: muchas gracias Dios.
No sé que será para otros vivir la vida. Yo sólo sé y compruebo que para ello no es necesario hacer miles de cosas. Basta mirar el cielo, contemplar la belleza de lo que te rodea y dar gracias a Dios. Respirar, a todo pulmón. Hablar con tus seres queridos, sonreír, amar... Vivir la vida es eso: vivir. Cada segundo, sin importar lo que venga, asumirlo y seguir adelante. Disfrutar los instantes, los pequeños detalles, por más nimio que parezcan.
Y para tí, ¿qué significa vivir la vida?

jueves, julio 02, 2009

Dios Proveerá

Es curioso, pero no coincidencia. Durante las vacaciones estuve meditando varios "personajes" de la Biblia. Uno de ellos es Abrahán, nuestro Padre en la fe. Creo que lo comenté recientemente en un post. Pues siento que Dios está me está probando para saber hasta donde soy capaz de llegar por Él. Si en verdad puedo abandonarme en sus brazos y confiar plenamente en Él. Y eso implica un sacrificio. El de ofrecerle todo lo que tengo, todo lo que soy, lo que más quiero en la vida... Y es precisamente, lo que hace con Abrahán.
Me llama poderosamente a la atención varias situaciones que se presentan en la primera lectura de este día, en la que se relata el sacrificio que hizo Abrahán. En una parte, Dios le dice: "toma a tu hijo único, al que quieres..." Dios sabe que es su única descendencia, pues su otro hijo, Ismael, sería bendecido por Dios, pero su verdadera descendencia procedería de Isaac, el hijo dado en la ancianidad junto a su esposa, estéril e igual de 'adulta', Sarah.
Dios le recalca que tiene que ofrecerle lo que él más quiere, lo que tanto había deseado. Y resulta que ahora tiene que matarlo... sacrificarlo. Y Abrahán, imagino que con gran pesar, pero no con menos confianza, hizo obediente lo que Dios le había pedido.
Eso muestra dos cosas. No sólo que Abrahán confía sin dudas en Dios. Sino que le ama sobre todas las cosas. Isaac no es más que el fruto de un milagro dado por Dios. Lo único que estaba haciendo era devolviendo algo que le había sido dado. Surge una pregunta para muchos: ¿Para que dárselo, si luego se lo pediría? Pero Abrahán, que no tiene dudas, estaba seguro que si Dios le había prometido algo, el cumpliría con su promesa, sea como fuere.
La otra parte que me impresiona, es la respuesta que da Abrahán a su hijo, camino al monte del sacrificio. Isaac, ingenuamente pregunta: "Padre... ¿dónde está el cordero para el sacrificio?" Abrahán responde: "Dios proveera el cordero..."
Todos sabemos como termina la historia. Dios envia a un ángel que detiene a Abrahán cuando está a punto de degollar a su hijo "único, que el quiere", reconociendo que ni siquiera se ha reservado a su "único hijo" delante de Dios.
Y como Dios, jurando por sí mismo, lo colma de bendiciones, porque le ha obedecido (Gn. 22, 17.18b).
Abrahán es grande porque supo creer y esperar contra toda esperanza (Romanos 4, 18). No quiso entender, razonar lo que Dios le pedía. Obedeció. Hizo silencio.
Cuántas veces nosotros intentamos entender a Dios, para entonces aceptar su voluntad. Pero a Dios, que es tan grande, no podemos querer entenderlo con nuestra pequeñez. Es como querer guardar toda el agua del mar, en una cubeta. Así de ilógico.
Dios es bueno y cumple sus promesas. Eso basta. Saber que Dios es capaz de obrar en lo que parece imposible. Creyéndole "a Él" que todo lo puede.
Me siento tan regocijada en el Señor por esta palabra que hoy me regala. Confirmando una vez más, ante mi terquedad, que es capaz de hacer cosas que yo ni me imagino. Que Él es fiel, amoroso, y jamás se olvida de mi. Jamás. Dios no me deja. Sé que, pase lo que pase, Dios va caminando conmigo, pero no alante y yo atrás. El está a mi lado, y me lleva de la mano.
Yo, ante todos, declaro que a ti te entrego, Dios mio, mi Rey, por medio de mi amado Jesús, todo lo que quiero en mi vida, lo que más deseo, te lo entrego. Es tuyo. Tu, haz lo que quieras.
Sé que te tengo a Ti. Eso me basta. Tu eres mi proveedor, en Tí confío. Son tuyos los tiempos, no mios. Todo llegará en su momento, cuando lo entiendas necesario. Y será lo que Tu quieras.
Me abandono a Tí Jesús. Dame fuerzas para amarte y creer en ti, y esperar contra toda esperanza. Amén.

martes, junio 16, 2009

¡Feliz!

Foto cortesía: FB. Pavel Graciano!

No quepo dentro de mi cuerpecito. Necesito más espacio para la felicidad que me invade. No sé que hacer. Quiero bailar, saltar, reir, llorar, cantar, dar vueltas, correr... de todo!
Y eso que sólo fueron tres días de retiro. Imagínense que hubieran sido más. Y lo mejor de todo es que ahora es que falta.
Estoy alegre porque Dios cree en mi, aun cuando yo no lo hago. Porque me da fuerza para vencer mis temores. Porque me inspira. Porque me arrulla como nadie entre sus brazos. Porque me mima. Porque me da mucho más de lo que puedo imaginar. Porque me conoce. Porque está pendiente de mis necesidades. Porque me da su compañía que no se compara con ninguna otra. Porque me da un gozo indescriptible. Porque sale a buscarme si estoy perdida, y no importa donde tenga que meterse para encontrarme. Asi sea el lugar más bajo y oscuro, ahí esta El, atrás de mi. Señor, por Ti no tengo que salir a mendigar cualquier amor, tu eres mi gran amor, que todo lo suple. Es más, por Ti, soy una princesa. Dios mío, ¡Tu si eres grande! No puedo parar de repetirlo. Eres majestuoso, poderoso, maravilloso. Eres el rey de la gloria. A ti todo el honor, por los siglos de los siglos!

lunes, junio 15, 2009

Volviendo al primer amor

Feliz, renovada, con nuevas fuerzas. El retiro de este fin de semana fue lo mejor que he vivido en muchos años. El Señor estuvo grande con nosotros. En verdad se la botó! Estoy tan alegre, que no he parado de brincar y saltar (los que estuvieron conmigo saben a lo que me refiero). Yo fui buscando "burras" y salí coronada como reina. Yo. Esta pecadora. Esta pequeñita que lo único que tiene son muchos sueños y un corazón repleto de amor. Pero a Dios le basta y le sobra. El puede hacer grandes cosas con eso y menos.
Waooo!! Siento en mi corazón bendiciones por llegar. Yo siempre le esto preguntando al Señor que cual es su voluntad, y su respuesta fue tajante: "sigue caminando". Yo quiero saber lo que el quiere, lo que es mejor y el me dice que eso lo sabré en el camino. Bien, pues si esa sigue siendo su condición, no hay problema. Seguiré perseverando en el caminar. Confio en mi Papá, que no me defrauda, que nos dá más de lo que pedimos o imaginamos.
Mis sueños, mis inquietudes, mis anhelos, mis metas, mi presente, mis sentimietos están todos en las manos de Dios. Si. Viviré mi presente. Dios se encargará de lo que venga. Pero por la alegría que siento, me parece que será muy bueno.

Quiero seguir, pero debo trabajar. De todas formas, este retiro será mi tema por mucho tiempo, pues él es el principio de muchas cosas que están por venir.

viernes, mayo 29, 2009

300 y con ganas de seguir

Hoy, 29 de mayo, con este "post" llegó a los 300. Ayer pensaba sobre lo que iba a escribir. Tantas cosas son las que quiero expresar, que no me decido. Por estos días ando media poeta, media bohemia, y enteramente enamorada de Jesús. Eso lo delatan mis últimos posteos. Así que más que para seguir la tónica, porque la verdad es que no encuentro una mejor forma de celebrar, quiero compartirles sobre mi pasión, de mi gran amor: Dios.
Anoche fue una noche muy especial para mi. Inolvidable, pues Dios a través de su Espíritu Santo, renovó su voto de amor por mi, me mostró su Divina Misericordia. Me acordó que El no se olvida de mi, y que conoce mis necesidades más que yo misma. El sabe cual es mi mayor temor: el miedo. Y está dispuesto a llevárselo. Y yo, abrí mis brazos, y con ellos mi corazón, para que soplara su Espíritu dador de vida, para que me renovara, diera vida a mis "huesos secos" y aliento a mis tribulaciones. Y "el Espíritu de los cuatro vientos" sopló con fuerza aires que se lo llevaron todo y lo renovaron todo. Dios se derramó grandemente y me mostró su infinito amor por cada uno de nosotros, que somos sus hijos amados, a los que El ha llamado.
No tengo palabras para expresar la paz que sentí y que siento todavía en estos momentos, a pesar de las angustias, dificultades y trabas que han ido surgiendo en estos últimos meses, semanas. Y la alegría, el consuelo de saber, que Dios es 'mi Dios', que me ha rescatado, que me llamó por mi nombre, que me dice que daría su vida por mi (y si que lo hizo). Qué es capaz de llevarse todos mis miedos, y que me fortalece y capacita para todo lo que venga.
No importa cuán difícil pueda parecer la prueba, sé que todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Por Él, venceré.
Soy una nueva criatura desde que Dios entró a mi vida. Cambió mi tristeza en danza. Y ayer, volvimos a recordar juntos ese voto... Me confirmó cual es su propósito conmigo. Cuando me acerqué a que oraran por mi, Dios sabiamente no me dijo lo que yo esperaba, a través de esa persona. Ese "tiguere" fue más allá y consoló lo verdaderamente importante. No se fue por las ramas, sino que fue a la raíz. ¡Wao! Una muestra, repito, de que sabe más que yo que es lo que necesito.
Gracias papito Dios. Estoy muy contenta. Pero esta paz... es lo que más me soprende. Hasta estoy asustada, jejeje! Lo que pasa es que sé que estás conmigo. Estamos juntos en este lío, y no tengo porque temer. Pase lo que pase, tengo valor, porque Tu Señor vas conmigo. Superaremos todo lo que venga... y proveeras. Si que lo harás. Anoche, precisamente, pensé que no iba a tener dinero para el taxi... Tarán!! Y justamente, ni un peso más, ni uno menos, tuve el monto exacto para pagarle a taxista... sin saber, pues pensé que tenía menos... en verdad. Fue "cheliaó" pero alcanzó, y eso es lo que importa. Gracias por eso también, Papá.
Confio en que todo saldrá bien. Tengo que ponerme las pilas en muchas cosas y abandonarme a ti. Y eso es lo que voy a hacer. Que sea Tu Voluntad, no la mía. Aunque me duela. Por los resultados, me he dado cuenta que es mejor llevarme de ti, aunque al principio no le encuentre mucho sentido, jejeje!
Bueno. Eso es todo por hoy. Pude "hablar" de la cementera en Los Haitises (tenía como ganas de eso), o sobre el pánico que "cunde" por la gripe porcina. O sobre algún libro interesante. Sobre el fenecido Miguel Cocco, con el que me siento en deuda por no escribir nada después de su muerte. Sobre tantas cosas pude escribir. Pero nada se compara con el amor que siento por Dios. No lo puedo evitar. Por eso, el número 300 de hoy, es en honor al que hace posible que yo sienta el deseo de teclear cada mañana. Más aún. Al que me da deseos de vivir.

miércoles, mayo 13, 2009

Silencio, inspiración...

Todo normal, y me siento extraña. (Extraña de sentirme normal, jajaja!) El tiempo avanza. La gente empieza a llegar y a ocupar sus puestos de trabajo. Algunos van a la cafetería a comer algo. Al tiempo, escucho el ruido de algunos vehículos y motores. Los teléfonos suenan. El silencio millonario del que era complice privilegiada, empieza a esfumarse. Se me escurre entre las teclas presionadas para escribir esta nota. Es tan hermoso el silencio.
Si me permiten desviarme, quiero decirles que me gusta el silencio. He aprendido a encontrar en él una dulce compañía. Dios me ha hablado tanto en el silencio. Y cuando lo contemplo, no me siento sola. Es extraño, pensaran. Pero es así. Creo que no hay una voz que hable más que la del silencio. Dicen que el silencio también es una respuesta. El tiene su propia voz. Siento que me consuela. Y cuando alguien me acompaña en el silencio... no puedo describirlo.
Así trasciende el día. En la ausencia del silencio. Falta tantas horas para que pueda escucharlo otra vez. A menos, que... A menos que Dios me sorprenda y busque un espacio en el silencio. Como cuando me escapo a lo que he denominado "mis aventuras a la Anunciación". Amo esa huida de todo y ese encuentro con Él. No me importa toda la lluvia que cae y humedece mis harapos, cada vez que voy. Con ciertas excepciones, debo admitir. De todos modos, no me importaría que lloviese. Eso hace más interesante y arriesgada la travesía. Dios es todo un maestro del entretenimiento. Si que sabe sacarnos de la monotonía.
Al llegar la noche, tomo un momento para encerrarme en el baño. Ya una vez confesé por este medio, que es otro de mis lugares de "encuentro" y de reflexión. Yo hoy espero la noche. Espero ver la Luna. Espero que no llueva. Hoy quiero ver las estrellas. Sola, si. Suspiro.
Siento una profunda pena. Apenas empiezo sentir fluir la inspiración que baja por mis dedos, debo interrumpirla. El deber me llama. Y, para mi tristeza, me debo a él más que a estas inspiraciones, que no me dejan más que una satisfacción personal... Y que de seguir así, llevándome de mis 'gadejos' de escritora, poeta y loca, perderé mi trabajo, jejeje. Tiene razón mi tía. Seré feliz, pero seguramente moriré pobre. Jajajaja!

martes, mayo 05, 2009

Quiero

Eh... como lo digo. Un nuevo día, una nueva oportunidad para hacer las cosas diferentes, para hacerlas mejor.
Hoy me levante con ganas de ser poeta. Con deseos de ser escritora. Con inquietud de ser periodista. Con sed de sentirme más necesitada de Dios. Hoy quiero volver a empezar. Dejar atrás lo que esté atrás y que me impide crecer... quiero darme una nueva oportunidad. Arriesgarme, dejarme llenar de nuevas emociones, sentimientos...
Quiero no tener miedo de querer ser y no ser nada. De querer tener y quedarme sin nada.
Mientras tanto, quiero dar gracias por lo que tengo y luchar por el futuro. Quiero ser feliz.

lunes, abril 27, 2009

En pocas palabras

Este fue un fin de semana muy especial. Sobre todo ayer, domingo, que compartí con mis mejores amigos y hermanos en Cristo y sobre todo con éste último, Jesús, que fue el motivo principal de nuestra reunión. Estoy muy contenta. No tengo palabras para describir lo feliz que me siento de tener a un Padre que me ame tanto. De contar con una trina-divinidad que me acompaña, me renueva... (me quedo sin palabras).
La experiencia, sin duda, inolvidable. "La resumo en lo siguiente: ¡no tengas miedo! Después del encuentro con el resucitado, nada es igual. Tu vida cambia drásticamente. Él que me ha elegido, me capacitará".
Gracias Señor, por fijarte en tu humilde esclava. Yo no soy nada, no te merezco "no soy digna de que entres en mi casa" pero basta sólo una palabra tuya, para que todo cambie... para que me devuelvas la dignidad.
Es por Tu Gracia, por tu amor... Gracias Padre, por amarnos, por amarme.
Gracias. Que se haga en mi según Tu Palabra. Sé que tengo que seguir esperando. Dame fuerzas. Yo quiero llevarte a donde quiera que vaya. Quiero ser testigo de tu gran amor, de tu bondad, de tu majestad. "Y no importa, cuán difícil sea el camino, Si tu eres mi destino, yo por Ti, venceré".

jueves, abril 23, 2009

Dreamer


El alba apareció deslumbrante esta mañana. Unos colores violetas suaves tintaban el cielo raso, tenuamente iluminados por los rayos de Sol. Me quedé fascinada. Por un instante fugaz y eterno, me quedé contemplando esta hermosura a través de la ventana entre-abierta de mi habitación. Todo era menos importante que el cielo... incluso el tiempo que amenazaba con retrasarme.
Desde aquel segundo soy distinta. Teñida por su colores, quedé empapada de la creación celestial, absorta por tanta belleza, sencilla y grácil, igual impactante. Me sentí afortunada de poder ser testigo de tan grandiosa obra... me sentí agradecida de mis ojos... de mi corazón, que entonces palpitaba un poco más rápido.
Soy... estoy. Viva para vivir. Para sentir, para ser, para estar. Que dicha, que regocijo, a pesar de las nubes negras, de las tinieblas que cubren el mundo, hay un rayo de luz, hay un mundo lleno de colores y sabores dispuestos para ser disfrutados. Yo quiero saborearlos. Saborear la vida, el amor, y todo. Quedar prendada del brillo de los ojos, de la sonrisa sincera y espontánea, de un cálido abrazo, de un corazón. Quiero volar... más allá de donde dicen que es posible, más allá de mis sueños.
I'm a dreamer, I know. And I'm happy to be it.

miércoles, abril 22, 2009

Motivos para celebrar

Es una victoria de Dios. En un tema tan delicado como este, su voz se hace sentir. La no aprobación a la despenalización del aborto es un gran paso, un motivo que, al menos a mi, me hace levantar la cabeza, y sentirme orgullosa de mi nación. Y el despido del encargado del Programa de Reducción de Apagones (PRA), Marcos Lara, junto con otros siete secuaces.
No es mucho, dirán algunos, pero algo es algo. Aprovecho, y felicito a Nuria por su gallardía y su entrega en esta profesión y por no permitir -de algún modo- que los poderosos dejen caer toda su ira contra los más débiles. Enhorabuena!
Por otro lado, gracias a Dios por responderme tan rápido. De verdad, que El no se hace esperar, definitivamente. Aquí sigo, paciente, aguardando a lo que el Señor quiera, no me queda de otra, jejeje! Sé que cada vez que me entren mis crisis de desesperación "ñoñongueria" y terquedad, El vendrá en mi auxilio, a consolarme. Aunque, por nada del mundo me dice porque tengo que esperar, me confirma que tengo que hacerlo. Paciencia, necesito paciencia. Y la única forma de conseguirla es teniendo pruebas. Ay mamá!! Bueno, pero Tu Señor me metiste en este lío, Tu me sacas, jejeje!
¿Para que me preparas? No sé. Pero como dijo la Virgen María, que se haga en mi según Tu Palabra. Todo esto lo estoy guardando en mi corazón... llegará el momento en que la respuesta aparezca... y todo tendrá más sentido del que ya tiene. Estoy un poquillo asustada, no lo niego, pero "pa' lante" aunque no me gusta esta frase... jejeje!! Algunas cosas me inquietan, no sé como las voy a manejar cuando lleguen, pero... no hay mente, Tu Jesús estás conmigo. Una cosa te pido. No me sueltes, que sin Ti, me pierdo y soy más cobarde que el ca...

Hay que celebrar. Un sí a la vida, a la esperanza, a que se puede... ¡Hay que luchar!

martes, abril 14, 2009

No words

Siento esa cosquillita en el estómago. Nervous? Maybe. Hoy es martes. El tiempo corre en mi contra. Lo necesito y él se me escapa sigiloso. Debo ir al médico. Mucho trabajo. La UASD me grita y me arrastra por un brazo. Broken? Si, eso también. Confieso que es lo que menos me preocupa. Dios provee.
No sé como lo haré, but I'll do it. I know. Esta semana me cobrará los días de licencia y reposo. Cáspita! Otra vez la sensación en el estómago.
Anoche. Muchas luces se van encendiendo... Voy caminando. El sendero esta oscuro, pero hay luces que se encienden a mi paso. ¡Qué alivio! Agradezco a Dios. Nuevas experiencias se aproximan. Debo prepararme. Don Eddy dice que no tenga miedo. Anoche él y Doña Nilda despejaron muchas de mis dudas. Los escuchaba atenta, con mi ojitos abiertos, ávidos de encontrar respuestas hasta en sus gestos. Siento que no estoy sola. Don Eddy, doña Nilda, después del bizcocho de guineo, sus palabras fueron mi más delicioso y preciado alimento. Gracias.

For today... no more words, but to much work!!

martes, marzo 31, 2009

Me basta Tu Gracia


Gracias por cuidarme.

Gracias por que no me juzgas.

Gracias porque todo se pasa y Tu nunca me dejas.

Gracias porque si te tengo, lo tengo todo.

Gracias porque me bastas Tu para ser feliz.

Gracias porque nada me puede apartar de Tu amor.

Gracias porque Tu amor y Tu misericordia no tienen límites.

Gracias porque no duermes hasta encontrarme.

Gracias porque me escuchas.

Gracias porque me das justo lo que necesito.

Gracias porque aunque no te veo, yo sé que estas ahí.

Gracias porque todo obra para bien.

Gracias porque cambias mi lamento en baile.

Gracias porque mi corazón late más fuerte cuando estoy delante de Ti.

Gracias porque lo que no tiene sentido, cobra sentido junto a Ti.

Gracias porque al esperar en Ti, encuentro lo inesperado.

Gracias porque existen los milagros.

Gracias porque soy una obra de arte en tus manos.

Gracias porque el Sol cada mañana brilla más.

Gracias por existir.

¿A quién iré Señor, si no a Tí?


Salmo Responsorial Salmo 22

Nada temo, Señor, porque tú estás conmigo.

El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas.

Nada temo, Señor, porque tú estás conmigo.

Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad.

Nada temo, Señor, porque tú estás conmigo.

Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes.

Nada temo, Señor, porque tú estás conmigo.

Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin término.

Nada temo, Señor, porque tú estás conmigo.

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio según san Juan (8, 1-11)

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos y al amanecer se presentó de nuevo en el templo, donde la multitud se le acercaba; y él, sentado entre ellos, les enseñaba.

Entonces los escribas y fariseos le llevaron a una mujer sorprendida en adulterio, y poniéndola frente a él, le dijeron: “Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés nos manda en la ley apedrear a esas mujeres.

¿Tú qué dices?” Le preguntaban esto para ponerle una trampa y poder acusarlo. Pero Jesús se agachó y se puso a escribir en el suelo con el dedo. Pero como insistían en su pregunta, se incorporó y les dijo: “Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le tire la primera piedra”. Se volvió a agachar y siguió escribiendo en el suelo.

Al oír aquellas palabras, los acusadores comenzaron a escabullirse uno tras otro, empezando por los más viejos, hasta que dejaron solos a Jesús y a la mujer, que estaba de pie, junto a él. Entonces Jesús se enderezó y le preguntó: “Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Nadie te ha condenado?” Ella le contesto: “Nadie, Señor”. Y Jesús le dijo: “Tampoco yo te condeno. Vete y ya no vuelvas a pecar”.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús

viernes, marzo 06, 2009

Enciende una luz


Esta mañana, mientras me disponía a sacar del archivo de mi mente el tema para este día, volví a pensar en una "cancioncita" que hace pocos meses publiqué. En realidad fue anoche, mientras hacía mis oraciones, que la recordé. Cómo han de suponer, mis planes de escritura cambiaron. Bendito sea Dios. Esta lectura del Evangelio de Mateo fue la responsable:

Mt 5, 13-16.
Sal y luz
"Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve insípida, ¿cómo podrá ser salada de nuevo? Ya no sirve para nada, por lo que se tira afuera y es pisoteada por la gente. Ustedes son la luz del mundo: ¿cómo se puede esconder una ciudad asentada sobre un monte? Nadie enciende una lámpara para taparla con un cajón; la ponen más bien sobre un candelero, y alumbra a todos los que están en la casa. Hagan, pues, que brille la luz ante los hombres; que vean estas buenas obras, y por ello den gloria al Padre de ustedes que está en los cielos".

La cancioncita, si tienen buena memoria, es ésta. La misma que aprendí en un taller de teatro:

"Yo soy la sal, que puede dar sabor, a la vida.
Yo soy la luz, que tiene que alumbrar, llevar a Dios".

Revistámonos de una coraza de luz, dice San Pablo, en su carta a los Romanos. Eso mismo es lo que haré. Ayer, una nube negra (y no precisamente la de Anthony Rios) intentó eclipsar mi alegría. Imagino que por eso el Señor sabiamente me recordó cual es mi misión. Nuestra misión. Seguir siendo luz, y no dejar que nada ni nadie ose en apagarla.

Tal como decía Salvador en una de sus charlas: Una vez, estando en un cine en su país, se fue la luz. Se escuchó decir a uno: "Se fue la luz"; a otro: "no veo"; alguien más: "está oscuro". Salvador contaba como cada uno había dicho lo obvio, lo que ya todos sabían y lo que es normal que suceda si se va la luz... Pero hubo alguien, dice Salvador, que enciende la luz de una linterna y alumbra hacia una puerta que dice: "Exit", es decir "salida". Todo esto sin decir una sola palabra.
Y todos los que estaban en la sala pudieron salir.

¿Quién hizo más? Pues, claro, quien encendió la luz. Al final, Salvador enfatiza con fuerza: ¡Deja de repetir que está oscuro y enciende una luz!
Hermanos, dejemos de maldecir la oscuridad y encendamos una luz. La luz de Jesús.

Enciende una luz y déjala brillar
la luz de Jesús, que brilla en todo lugar.
No la puedes esconder, no te puedes callar;
ante tal necesidad, enciende una luz, en la oscuridad...

Marcos Witt, Enciende una luz.

jueves, marzo 05, 2009

Hoy me levanto...


Hoy me levanto con unas ganas de amar enormes... tengo henchido el corazón de tanto amor...
Si! Hoy me levanto algo empalagosa, con ganas de endulzar vidas a mi paso... Quiero repartir sonrisas, regalar abrazos... (lo único es que no tengo a quien ofrecerle un beso, jajajaja!). En serio. Me despierto con el corazón latiendome más fuerte, enamorada mucho más de Dios, de la vida, del cielo y las estrellas, del Sol que esta mañana me ilumina.
Hoy no pude contener mis lágrimas cuando hablaba con Jesús... lo amo tanto... y el me hace tan feliz... Sé que puede ser repetitivo, pero no me canso de decirlo, no puedo.
Hoy quiero contagiar personas de mi alegría. Quiero abrir los brazos como cuando era niña y dar vueltas, perdiendome en el dulce firmamento de mis sueños.
Hoy me levanto más optimista, segura de que Dios me tiene guardado un gran regalo, no sé por qué. Pero lo siento. Tal vez no sea para hoy. Quizá... Pero seguiré esperando, paciente e impaciente. Y cuando llegué, estaré preparada para recibirlo... y seré todavía más feliz.
Tanto, que espero que ese regalo pueda entenderlo, y no huya.