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martes, octubre 19, 2010

Mi luz

Un café ligeramente dulce, ligeramente claro, para comenzar el día. Eran las 6:30 am. Mami estaba sentada junto a mí. Se medicaba los ojos con unas gotas ardorosas... a ver cuándo se le va la odiosa conjuntivitis. Me decía que hoy amanecía peor que ayer. Yo estaba embobada, saboreando sorbo a sorbo el café, con la mirada fijada en el cielo aun gris y opaco. Lucía tan triste. Aún el sol no brillaba sobre él.
La imagen me llevó a pensar en que, al igual que el cielo, así está el ser humano cuando no se ha encontrado con el Amado: Jesús.
Cuando la luz de Jesús brilla sobre el hombre es cuando en verdad vive, cuando en verdad "es". El "Yo soy" nos permite conjugar el verbo "ser" para que podamos "estar".
La luz de su amor da color, vigor, ánimo, alegría. Por eso, al dejarnos iluminar por él, no es que todo se transforme. Es que todo encuentra su sentido real, auténtico. Su verdadero "Yo".

Más tarde, cuando iba por el elevado que sobrevuela la Avenida Abraham Linconl, volví a concentrarme en el cielo, que ahora con un azul radiante, coqueteaba con el verdor de los árboles. Lucía hermoso, resplandeciente. La luz del sol brillaba sobre él y le permitía lucir su color con tanta belleza que era asombroso.
Cuando me desmonté del "carrito", caminé despacio hacia el trabajo. Quería disfrutar de tan bella mañana que Dios había dibujado no sólo para mi. El gris y frío edificio de El Caribe se robaría este espectáculo en instantes y por varias horas. Así que me tomé mi tiempo y me dejé acariciar por el entorno. Cerré mis sentidos al ruido de las máquinas y las bocinas de los carros; al polvo, al lodo, a los choferes imprudentes, y los abrí al milagro de la vida que hoy Dios me permite disfrutar.
Por dos segundos cerré mis ojos y quise gritar "¡te amo!". Me contuve. Mi corazón dio un saltó y lo hizo por mí. Mi ser se llenaba de gozo. Sonreí y le decía una y otra vez "te amo, te amo".
Puede parecer una locura, lo sé. Pero no puedo evitarlo y no quiero. No puedo callar esto que me quema por dentro. Quiero que esa luz que me ha hecho "ser", ilumine a otros al encontrarla y encontrarse. Que esa luz que me dio mí color, que me hace el ser más feliz y radiante, lo haga con los demás.
Dejar los dilemas a un lado y ser un espejo... dejarse iluminar...

miércoles, abril 21, 2010

Una visita sorpresa


Este es mi amigo Ernesto Forteza. Es cubano. Trabaja como fotógrafo y algo más en el Listín Diario. Fue la primera persona con quién salí "a la calle", cuando todavía era pasante. Lo recuerdo muy bien: fue una entrevista a Lorena Oliva, una actriz de teatro de origen argentino. Estaba presentando una adaptación, en un monólogo, de "La Odisea" de Homero, en el Auditorio Patrick Hudson de El Dominico Americano. No tenía grabadora, porque se supone que sólo iría a contactar la entrevista. Pero ella estuvo dispuesta a dármela con todo y el cansancio de la presentación. Con su vaso higiénico de agua, con la respiración entrecortada y algo agitado en tono de la voz, Lorena conversó conmigo de lo más ameno, obviando mi novatada, mi falta de grabadora y mis manos sudorosas. Ernesto se mantenía distante, y de vez en cuando comentaba algo durante la entrevista, algo muy usual si le interesa el tema. Con el tiempo los dos hacíamos la entrevista... era encantador. Fue mi primera entrevista, la de Lorena y su Odisea. Y para mí ha sido lo mejor que he escrito. Mi primera publicación. Mi primera vez de ver mi firma "Nazaret Espinal" desplegarse orgullosa en una de las páginas del Decano. Recuerdo ese sábado. Me temblaban las manos mientras buscaba el artículo al que le habían dado media página. Lo leí, lo leí y lo leí, tantas veces pude ese día y al siguiente, encontrándole errores y pensando en una nueva forma de escribirlo. Estaba tan emocionada. Ernesto, de su lado, me dijo que le había gustado la foto. Pronto comenzamos a salir muy a menudo y nuestras salidas fueron verdaderas horas de diversión (a veces) y desahogo. Disfrutábamos el trabajar juntos y el día a día nos fue haciendo amigos. Los demás fotógrafos decían que yo sólo quería a Ernesto. Y en realidad, algo diferente me une a este señor de pelo blanco, inteligente, estratega y de grandes historias. Recuerdo en especial el viaje que hicimos juntos a Rancho Arriba, San José de Ocoa, para entrevistar en una "lead" informal a Don Hugo Tolentino Dipp. Fue hace poco, creo que a finales del 2008. La pasamos estupendamente e hicimos un buen trabajo de equipo. Nunca lo olvidaré. Este lunes pasó con dos amigos más por mi nuevo lugar de trabajo. Desde que salí empezó a tomarme fotos. Yo corrí emocionada a saludarles y a quien primero atiné a atrapar en un abrazo fue a Ernesto. La foto que encabeza este texto es el reflejo del momento. No pasaron bien los minutos cuando empecé a llorar. Ernesto entonces me besaba la cabeza, como hace un padre con su hijo, porque sepan que el dice que soy como su hija. Fue una gran sorpresa. Y quiero compartir las fotos que con tanto cariño me hizo para que me viera en mí ahora, nuevo lugar. Ernesto, con dolor, unos días antes de marcharme, me dijo que todo en la vida es un ciclo. Yo ya había cumplido el mío, insistía. Aunque eso no le agradara del todo. A pesar de ser una persona poco expresiva, puedo sentir su cariño incluso atravesando las distancias. Cosas como esa me llenan de fuerza en este tiempo de prueba. Gracias muchachos por su visita. No se imagina lo mucho que significó para mí. ¡Les quiero mucho!

miércoles, abril 07, 2010

¡Hola!

Una nueva canción empieza a sonar en mi tocadiscos. La escucho atenta y encantada. En dos palabras: estoy feliz y emocionada. Siento maripositas en el estómago y no precisamente tiene que ver con algún varón. No se trata de eso. La vida me sonríe y estoy enamorada de ella, de su cálida y dulce mirada, de su abrazo que me arrulla. Siento una inexplicable sensación en mi interior que me hace mirar al cielo con frecuencia, y otra vez sonreirle al cielo, a las nubes. Suena tonto, barato y sin esencia. Pero les conforto con un típico "yo me entiendo".
Es más o menos esto: estoy cerrando un ciclo de mi vida, y de una vez, se empiezan a abrir otros. En un chazquido de dedos. A la rueleta de mi asombro, dejándome boquiabierta.
"Este será un gran año", fue mi propio augurio la madrugada del primero de enero. Aunque con lágrimas en los ojos, esa primera madrugada me prometía muchos cambios, cosas nuevas... sin saber el tamaño que tendrían, me aventuré a aceptarlos en mi interior. Tamaña osadía.
Justo ahora, cual si fuera un cuento, siento la llegar a la última página y entrever la palabra "fin". Me tiemblan las piernas, se me encoje el estómago... uuyy. Pero se siente bien, muy bien. Ante mi se abre un horizonte mágico, lleno de sorpresas esperando-me.
Con humildad, puedo decir que estoy creciendo. Y lo mejor, estoy creyendo en mí. Estoy siendo testigo del amor de Dios. Reconociendo quienes son mis verdaderos amigos. Disfrutando de la aventura de la vida y conociendo un mundo por el momento, escondido y desconocido para mi.
Por demás, les dejo mi saludo. Desde hoy, alguien nueva les saluda. Dios hace nueva todas las cosas, y yo, por su Gracia, no soy la excepción.
Pero no tengan miedo. Sólo soy yo, renovada como las aguas de un río. A bordo de una montaña-rusa, achinando los ojos y abriendo los brazos al Sol.

lunes, septiembre 14, 2009

Catarsis

Gracias a quienes estuvieron acompañando con sus oraciones "Descálzate". Para la gloria de Dios todo fue maravilloso. Y eso, que sólo fue un pequeño soplo de lo que nos promete más adelante. Las cosas van en serio "con nosotros". Dios ha estado grande y estamos alegres.
Me sentí muy feliz de ver rostros "nuevos y viejos" re-encontrarse. Lágrimas de purificación como síntoma de "catarsis" de corazones oprimidos y que ya no más.
Me detuve un momento a "contemplar-le" y quedé impactada. Yo también me liberé de mis temores y confié. Sin darle importancia a lo que piensen los demás, obedecí al Creador y me dejé llevar. Me olvidé de mis "razones" y aposté a sus locuras. ¡Qué sabias son!
Y mientras me sumerjo en mis pensamientos, en mi "cruz", siento su mano acariciando mi pelo y a su voz susurrarme: "Nazaret (haciendo fuerza en la última sílaba), tranquila, todo va a estar bien".
Me alivia saber que no terminaré perdiendo la cordura. Aunque si es por estar con Él, no importa que me llamen loca.

PD. Gracias a Soranyi por el poemario. Apenas llegó a mis manos y me lo estoy leyendo con avidez, cual forastero sediento que ha encontrado un manantial. Gracias.

Los poemas son de Ginny Taulé Paiewonsky. Me permito copiar un verso -con su permiso- de "vivir a medias" que me encantó.

"Cada día entregarse al momento
atreverse a fluir,
una potencial aventura, una sorpresa no planificada,
escapar lo cotidiano.

Lo cotidiano se crea al repetirse,
decimos que no lo queremos
pero nos aferramos a sus rituales, a sus rincones.
a la segura semiluz de lo conocido.
Como si de ese escurrirse dependiera la vida,
cuando es justamente lo contrario".

jueves, agosto 13, 2009

Xiomara

Xiomara es una señora que conocí hace varias semanas en una parada de autobus. Ambas estudiamos en el Dominico y vivimos por la misma zona. La noche que hablé con ella por primera vez tuve la sensación de que la había visto en otra parte. Su rostro me parecía tan familiar... Lo mismo le sucedía a ella. Entre palabra y palabra, Xiomara me fue contando su vida. Esa noche supe mucho más de ella de lo que sé de personas que "¿conozco?" hace varios años.
Nuestro encuentro fue coincidencia divina, o "diosidencia", pues adrede había dejado pasar la primera guagua y luego de que se me acercó, mantuve cierta distancia. Esa noche no me encontraba con el ánimo de hablar mucho. Pero Dios tenía otros planes y no puse resistencia. Retiré los audífonos de mis oídos y me dispuse a escucharla con atención. Estaba escuchando un programa en Vida que me gusta mucho. Más esa noche, Dios quería que escuchara otra cosa.
Bastó solo unas horas para que nos "cayeramos" bien. Al desmontarme de la guagua tomé sus números y casi siempre nos encontramos en la parada sin previa planificación.
Anoche volvió a suceder: tomamos el mismo bus. A pesar de que no nos tocó sentarno juntas, procuramos quedar en los asientos que dan al pasillo para poder hablar. Y hablamos, cantamos... a ella le gusta mucho 4x7, al igual que a mí. Recitamos casi todas las canciones de su último Cd. Entre nota y nota, entonamos algunas de Ambiorix Padilla, ya sentadas una al lado de la otra, nos predicabamos una a la otra nuestras experiencias vividas y lo mucho que nos habían ayudado esas canciones en algún momento difícil.
Xiomara, que tiene cerca de 50 años a los que se refiere orgullosa, es una persona dulce, bondadosa y locuaz. Ha tenido que atravesar duras pruebas y estar sola por muchos años. Es divorciada y sus hijos, los que no estudian fuera, ya se casaron. Pero en medio de todo, con su sonrisa de ingenua y su mirada algo cansada y ojerosa, lleva en su corazón el gran milagro de la fe. Es sencilla, aunque ella dice que no lo es. Tiene una gran intención de ayudar a los demás. De dar, como ella misma lo expresa, un poco de lo tanto que ha recibido del Señor. Anoche sin darse cuenta, lo hizo conmigo...
Al llegar a casa -luego de una larga charla después de desmontarnos de la "31"-, tuve una gran inspiración de adorar al Señor. Desde que llegué, me despojé de todo lo que cargaba encima, saludé y procuré a los míos (mi mamá y mi hermana veían el cartel de los sapos; mi hermano "chateaba" y mi papá veía entre sueños el juego entre los Phillies y Chicago. O mejor dicho, el juego de "Pedro"). Luego de ver que todo estaba bien, me puse cómoda, saqué mi Biblia preciosa y tomé en brazos mi bella guitarra. Abrí la Palabra y leí un Salmo. Una pequeña meditación y "Haz de mi tu fiel adorador" salía de mi voz y entonaba con mi lola en clave de sol. Es una canción de Ambiorix...
Más luego, tuve el deseo de cantar esta canción "El himno de Victoria", que Xiomara me cantó completito en la guagua. A ella le encanta. Algo confusa, lo tarareé. Toda la noche lo tuve sonante en mi cabeza, hasta que me dormí. Y esta mañana al levantarme despavorida a las 6:00 am (me retracé 15 minutos), lo primero que llegó a mi mente fue: "cada vez que el Mar Rojo tu tengas que pasar, llama siempre a ese hombre que te va ayudar..." más o menos dice así. Pasan las 8 de la mañana, y no he podido arrancarla de mi mente. Es de Danny Berrios y quiero compartirla con todos ustedes gracias a la ayuda de YouTube.

Canten conmigo "el himno de victoria", que le dedico especialmente a Xiomara. Que por cierto, si que nos hemos visto antes. En un retiro con Salvador Gómez, ella se sentaba detrás de mi. Dios nos ha vuelto a juntar. Algún plan tendrá.

Dios les bendiga y ánimo. ¡En Jesús somos más que vencedores!

http://www.youtube.com/watch?v=UAIwheGxt5E

jueves, julio 30, 2009

Verdadero amor

Estoy muy conmovida. Soy una romántica empedernida y no sé como evitarlo. Pero con lo que acabo de ver se justifica. A simple vista puede parecer un simple video de una boda. Más mientras lo observa y escuchaba detenidamente, vi un amor tan puro y bendecido por la Gracia de Dios, que no pude evitar la emoción. Eran tan hermosos sus rostros. Resplandecían de alegría. Sus ojos se miraban con una complicidad tierna. El amor se les escurría por todas partes, como si no les cupiera dentro. Se nota que son muy felices juntos. Un taiwanés y una dominicana con un amor nacido en "el amor" de Dios. Hecho realidad gracias a El. Wao, es hermoso.
Lo ví una y otra vez. Ya al final no pude contener mis lágrimas. La canción me tocó profundamente, pues denota el amor perfecto. Ese que perdura a pesar de todo: en las buenas y en las malas, en la fuerza o la debilidad, en el pecado o en la gracia. "Ante todo y sobre todo te amaré".
Felicidades Yuan y Laura, porque creen contra toda esperanza en que el amor que Dios nos da, no lo separa ninguna fuerza humana. Y gracias por dar ejemplo a los demás de lo bello que es encontrar tu pareja en el Señor. De que "a otros" nos den ganas de soñar con un amor así. Quisiera decir más, pero no puedo describir lo que siento... Estoy muy feliz. Su historia me llena de esperanza y me alegra muchísimo.
Gracias y que Dios les bendiga y les acompañe hasta el final de los días en esta Tierra.

miércoles, julio 29, 2009

Ayer

Ayer estuve de viaje por la "ciudad corazón". Muchas ocurrencias, risas, escaramuzas "esporádicas" en lo que lograbamos descifrar cómo llegar a nuestro destino, pues andabamos algo perdidos, por allá por la ciudad...
Todo bien. De ida, lluvía en la carretera, objetos hechos de barros, paradores destartalados y ejecutivos, un aura fría de nostalgía entre los árboles, yo tratando de estudiar inglés y seducida por el paisaje, me destraía. Me pierdo en mis pensamientos. Más lluvia... neblina...
Ya en el "pueblo", niños pedían en las calles, un frutero me vendió dos guineos, y otros se afanaban en explicarnos como llegar a la Bartolomé Colón y al sector la Esmeralda.
Casuchas "como en la capital" dice el fotógrafo, cuando pasamos por encima de un puente seco. Admiro los monumentos, nos tropezamos con varios en el camino y yo me marcho por quinta vez de Santiago sin conseguir una foto en uno de ellos. Culpo al fotógrafo... y a mi falta de insistencia.
De regreso, nos topamos con pajaritos, guacamayos y siento tristeza de verlos enjaulados. Admiro las pellizas de colores que veo colgando de los cordeles invisibles agarrados en los palos a la orilla de la carretera. Veo hamacas, y deseo una hermosa como de estilo hindú. Vamos despacio, escuchando una emisora revolusionaria que le canta a Francisco Alberto y a los campesinos. Hay rastros de agua y una ligera llovizna nos cubre.
Llegamos entre atajos de subidas y bajadas muy empinadas, tomadas en un desvio por evitar los tapones por el inicio del "Corredor Duarte" en la Kennedy, una precaución tomada sabiamente en la mañana.
No llego a la casa. Voy a la iglesia, donde me esperan mis hermanos en Cristo y el mismo Jesús. No siento "tal" cansancio hasta que inicia el grupo después de la misa. Pero estoy contenta. Me sacudo los tereques que llevo encima y me uno a la asamblea jubilosa y alegre. Más tarde algo me sucede. Estoy tan inquieta. Esas cositas de Dios tan especiales y que apenas empiezo a probar. Dios se las trae. Entre insistencias y resistencias me dejo guiar por El (eso creo). Soy terca como una mula. Siento miedo. Estoy nerviosa. Y le pido perdón por tanto dudar, por no dejarme llevar.
Me llama el descanso luego de conversar con un amigo. No le hago mucho caso y mami me insiste. Ya es tarde y el mañana no tendrá piedad de mi cansancio. Hago los rituales antes de acostarme, entre ellos orar un momento. Fue breve. Pero no podía irme a la cama sin decirle par de cosas al "Fuerte". Lo amo tanto. Ese sentimiento me llena de paz... Ya me dormí.

miércoles, julio 15, 2009

Pequeñas grandes bendiciones


Ayer nos juntamos espontáneamente. Justo salía del trabajo y Denise me llamó. Iba con Pavel en la guagua rumbo a la iglesia, donde más tarde nos juntaríamos en una reunión de "sevidores". Ambos son mis hermanos, amigos de grupo, a quienes a parte del amor fraterno que nos une, les guardo un gran cariño.
No quería irme sola, por lo que sin pensarlo dos veces, le dije que me esperaran; que se apiaran de la "voladora" en la que iban, que yo les pagaba el pasaje. Y así fue. De camino, me detengo en la heladería y les compro algo. No ando muy bien de dinero, pero igual no quise tener reservas. Justo horas antes había tenido la... de perder algo que una amiga me había dado para que le ayudara a vender. Lo peor es que pienso que fui robada...
Ahora debo reponer lo perdido, y nos es paja de coco... Pero igual, pensando en esto, no quise darle mucha importancia. De todos modos, no puedo hacer nada para revertir lo sucedido. Así que me armé de optimismo para no enojarme y decidí hacerle caso al portal que ayer me anunciaba el refrán del día: "no hay mal que por bien no venga". Contuve mis lágrimas y le pedí perdón a Dios por haberme arrepentido de ayudar a mi amiga... El hecho se lo conté a los muchachos, una vez subidos y situados en la "cocina" de la guagua destartalada, y mientras comían la galleta de avena y chispas de chocolate que les había regalado.
El trayecto fue largo... el chofer hizo su parada en la Duarte, como lo acostumbra la Ruta, y nosotros aprovechamos para hablar un poco de todo. En eso, les cuento que es muy posible que hoy vaya al concierto de Aleks Syntek, en Hard Rock Café. A Denise no le gusta mucho, a Pavel, mas o menos, y a mi mucho. Igual empezamos a tararear nuestros temas favoritos y Denise descubrió que realmente le gustaban, pero no sabía que eran de él. Les prometí que hoy, en el blog, les dedicaría a cada uno su canción favorita y hasta la de Liz, la hermana mayor de Pavel, que también salió en la colada de las rolas "Syntékticas", jejejeje! Bueno, la dedicatoria es al final.
Cruzando el puente, y luego de externarles una inquietud que tengo de la Universidad y hablar un poco de algunos planes con 'Más que vencedores', nuestro grupo de oración, y de que Denise y yo hablaramos y rieramos sobre nuestra timidez en el amor... nos pusimos a reflexionar de lo hermosa de la amistad que hemos encontrado en la iglesia. Yo les hablaba de la felicidad que me invade cuando comparto con mis amigos en Cristo. Justo este fin de semana nos habíamos reunido y la pasamos súper. El sábado, por ejemplo, nos juntamos en el parque de la Urbanización Italia y duramos jugando y riendo, como hasta las 1:30 de la madrugada. Estabamos alegres de compartir esa amistad que Dios nos ha regalado. Eso lo reflejaban las fotos, recién subidas a "Facebook" por Miguel. Denise no había podido ir, y me escuchaba atenta, en tanto Pavel asentía... Cuando toma la palabra, ella me dice que no sabe que fuera de su vida sin nosotros. Dice que tal vez estuviera "loca", depresiva, porque aunque conoce gente de la universidad y otros lugares, asegura que:"no es lo mismo". Y todos caimos en la cuenta de lo importante de estar en comunidad, de compartir con nuestros amigos, de vivir la fe juntos. Le dabamos gracias a Dios mientras nos mirabamos subiendo y bajando la cabeza en señal de afirmación y con una ligera sonrisa en los labios, cuando nos tocaba el turno de escuchar al otro. Dios definitivamente nos estaba bendiciendo en nuestro grupo de oración en todos los sentidos, y la amistad era uno de esos signos.
Una vez agotados los 20 pesos de pasaje, bajamos de la guagua (no sin antes de que Denise le dijera algo al chofer, por lento, jejeje)y vamos caminando, cantando y analizando una de las canciones del Aleks, 'Intocable': "Pero me voy, me marcho porque fue tu decisión. Te amaré, lo haré si es necesario por los dos..."
Fue poco lo que duramos en la reunión. La misa se terminó pronto y nos habíamos demorado lo acostumbrado para empezar. La reunión que se hace todos los martes, que es una especie de grupo de oración con todos los servidores, especialmente, a manera de fuente para "recargar fuerzas", estuvo genial. Dios me mostró algo... en el momento de oración final, una "palabra" me martillaba levemente el corazón. Pensé en una joven... pero no dije nada. Ahora siento, despues de orarlo, que esa joven puedo ser yo. Esa palabra, encerraba, entre otras cosas, lo siguiente: "Yo se lo que te pasa. No te preocupes, yo te proveeré". Sentí entonces una gran paz... y aunque creo que también fue para alguien más, lo fue para mi también. Y estoy alegre. Yo sé, por fe, que saldré adelante pese a todas las dificultades que se me están presentando. Dios siempre ha sido mi proveedor. Nunca me ha faltado nada y sé que no me faltará, en el nombre de Jesús.
Termino este recuento con algo que una vez me sucedió, hace como cinco años: Estaba yo aun en el colegio, era mi último año, cuarto de bachillerato. Mis padres no tenían dinero para seguir pagando y era muy probable que me cambiaran a una escuela pública. Yo estaba triste. Había crecido prácticamente con mis compañeros de clases... pero no había de otra, y estaba resignada a aceptar esa opción.
Una tarde, me preparaba para ir a la misa, un día de semana. Antes de salir le digo a mami que me dé "algo" para echarlo en la ofrenda. Ella me responde malhumorada: "como es posible que me pidas dinero para eso cuando tu sabes que yo no tengo ni un peso arriba..." Yo era una abusadora, según ella, y tenía razón. Pero ese día yo quería ofrendar. Había leído el Evangelio en el que la viuda da lo único que tiene, sus dos moneditas, y yo quería hacer algo parecido... pero no tenía nada. Me revisé los bolsillos del pantalón (es una manía) para ver si tenían algo, uno nunca sabe. Pero nada. Lo hice como tres veces, y hasta mientras caminaba a la Iglesia.
Llega el momento de la ofrenda y busco a ver si encuentro "algo". Tengo esperanza, pero nada.
Al final de la Misa, me encuentro con mi amigo el Chino y nos vamos juntos. Le estoy contando el asunto del colegio y lo que me había pasado con mami hace poco. Le decía que estaba muy triste por la situación económica que estabamos pasando, sobre todo porque no podía hacer nada para ayudarlos. Mi mamá en ocasiones estaba, como es normal, un tanto preocupada... y se le notaba bastante. Y eso me partía el corazón. Yo sabía que Dios nos ayudaría... pero mami... la notaba tan angustiada, molesta... Y recuerdo que el Chino me dijo: no te preocupes, sigue confiando" algo así. En ese momento, entré mis manos en el bolsillo derecho del pantalón. Y saben que encontré: un peso... Estaba nuevesito... y no lo podía creer. Miré al Chino... Estaba loca... Era posible que el peso estuviera ahí, pero no lo encontré, justo hasta en ese momento... pero de verdad, yo lo había buscado, incluso hasta lo había sacado fuera (el bolsillo)... era una locura pensarlo... Lo que sí, es que el momento fue significativo. Y como un rayo, un pensamiento cruzó mi mente, lo recuerdo con claridad: "Dios te proveerá". Y así lo hizo. Pude terminar mi bachillerato en el colegio, los "cuartos" aparecieron puff, como por arte de magia.
Tiempo después, pude comprar mi guitarra, bajo la misma onda de la escasez... por eso se llama Yireh, que significa Providencia de Dios.
"Dios proveerá" le dijo Abrahán a su hijo Isaac justo antes de intentar sacrificarlo. Hago mia esta Palabra. "Dios proveerá", lo creo contra toda esperanza.
Hermano, amigos, conocidos, Dios no se olvida de nuestras necesidades. Ánimo, El proveerá.

jueves, julio 02, 2009

Dios Proveerá

Es curioso, pero no coincidencia. Durante las vacaciones estuve meditando varios "personajes" de la Biblia. Uno de ellos es Abrahán, nuestro Padre en la fe. Creo que lo comenté recientemente en un post. Pues siento que Dios está me está probando para saber hasta donde soy capaz de llegar por Él. Si en verdad puedo abandonarme en sus brazos y confiar plenamente en Él. Y eso implica un sacrificio. El de ofrecerle todo lo que tengo, todo lo que soy, lo que más quiero en la vida... Y es precisamente, lo que hace con Abrahán.
Me llama poderosamente a la atención varias situaciones que se presentan en la primera lectura de este día, en la que se relata el sacrificio que hizo Abrahán. En una parte, Dios le dice: "toma a tu hijo único, al que quieres..." Dios sabe que es su única descendencia, pues su otro hijo, Ismael, sería bendecido por Dios, pero su verdadera descendencia procedería de Isaac, el hijo dado en la ancianidad junto a su esposa, estéril e igual de 'adulta', Sarah.
Dios le recalca que tiene que ofrecerle lo que él más quiere, lo que tanto había deseado. Y resulta que ahora tiene que matarlo... sacrificarlo. Y Abrahán, imagino que con gran pesar, pero no con menos confianza, hizo obediente lo que Dios le había pedido.
Eso muestra dos cosas. No sólo que Abrahán confía sin dudas en Dios. Sino que le ama sobre todas las cosas. Isaac no es más que el fruto de un milagro dado por Dios. Lo único que estaba haciendo era devolviendo algo que le había sido dado. Surge una pregunta para muchos: ¿Para que dárselo, si luego se lo pediría? Pero Abrahán, que no tiene dudas, estaba seguro que si Dios le había prometido algo, el cumpliría con su promesa, sea como fuere.
La otra parte que me impresiona, es la respuesta que da Abrahán a su hijo, camino al monte del sacrificio. Isaac, ingenuamente pregunta: "Padre... ¿dónde está el cordero para el sacrificio?" Abrahán responde: "Dios proveera el cordero..."
Todos sabemos como termina la historia. Dios envia a un ángel que detiene a Abrahán cuando está a punto de degollar a su hijo "único, que el quiere", reconociendo que ni siquiera se ha reservado a su "único hijo" delante de Dios.
Y como Dios, jurando por sí mismo, lo colma de bendiciones, porque le ha obedecido (Gn. 22, 17.18b).
Abrahán es grande porque supo creer y esperar contra toda esperanza (Romanos 4, 18). No quiso entender, razonar lo que Dios le pedía. Obedeció. Hizo silencio.
Cuántas veces nosotros intentamos entender a Dios, para entonces aceptar su voluntad. Pero a Dios, que es tan grande, no podemos querer entenderlo con nuestra pequeñez. Es como querer guardar toda el agua del mar, en una cubeta. Así de ilógico.
Dios es bueno y cumple sus promesas. Eso basta. Saber que Dios es capaz de obrar en lo que parece imposible. Creyéndole "a Él" que todo lo puede.
Me siento tan regocijada en el Señor por esta palabra que hoy me regala. Confirmando una vez más, ante mi terquedad, que es capaz de hacer cosas que yo ni me imagino. Que Él es fiel, amoroso, y jamás se olvida de mi. Jamás. Dios no me deja. Sé que, pase lo que pase, Dios va caminando conmigo, pero no alante y yo atrás. El está a mi lado, y me lleva de la mano.
Yo, ante todos, declaro que a ti te entrego, Dios mio, mi Rey, por medio de mi amado Jesús, todo lo que quiero en mi vida, lo que más deseo, te lo entrego. Es tuyo. Tu, haz lo que quieras.
Sé que te tengo a Ti. Eso me basta. Tu eres mi proveedor, en Tí confío. Son tuyos los tiempos, no mios. Todo llegará en su momento, cuando lo entiendas necesario. Y será lo que Tu quieras.
Me abandono a Tí Jesús. Dame fuerzas para amarte y creer en ti, y esperar contra toda esperanza. Amén.

miércoles, julio 01, 2009

De vuelta

En principio, fue algo difícil levantarme. 5:45 a.m marcaba el reloj, y se supone que debía saltar de la cama, tomar una ducha y empezar a programarme para la "faena" del día. La idea no me molestaba. Las vacaciones me hicieron pensar que no es tan pesado como se pinta. Si la misma Palabra nos dice que el trabajo dignifica al hombre.
Mientras me vestía, le daba gracias a Dios porque tengo motivos para levantarme. Porque tengo sueños por los que luchar y esos no se consiguen dormida en una cama hasta media mañana. ¿Qué el descanso es vital? No hay duda. Pero por el fruto de nuestro esfuerzo somos recompensados, no sólo económicamente, sino moral, emocional y hasta espiritualmente. Con nuestro empeño, no sólo nos ayudamos, sino que ayudamos a quienes nos rodean. Edificamos.
Al mirar el cielo iluminado ya a las 6:45 am, a bordo del vehículo que me encamina hasta la oficina, sentí un gran alivio: aun tengo trabajo. Y tengo razones de sobra para decirlo y repetir reiteradas veces, gracias Dios. La situación, que no es un secreto, no está nada fácil. Más creo contra toda esperanza que pase lo que pase, "la esperanza no falla, porque el amor de Dios, ha sido derramado en nuestros crazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado". Romanos 5, 5. Dios es mi Gran esperanza (salmo 71, 5). Con él no tengo porque temer, porque el es mi roca y refugio.
Así que hoy me siento muy optimista. Y vengo a reanudar mis labores con todas las ganas, esperando en Dios. Lo que me toque, lo aceptaré con amor (con la ayuda de Dios). Esa será mi bandera, mi distinción. El amor. En medio de altas tarifas eléctricas, golpes de Estado, aviones cargados de "malas noticias", "tirijalas" de cementeras, pretendo ser una luz. Aunque parezca para muchos una novela de ficción. Esta será mi vida, contada siempre bajo la sombra de Cristo, amarrada a Él. Sólo de decirlo, me hace sentir comprometida. Ser y hacer la diferencia... no pienso que sea nada fácil. Pero al mismo tiempo, tengo esa sensación agradable en el estómago, de emoción, ilusión...
¡A luchar! Que hay muchos que necesitan saber que no todo está perdido. He vuelto.

martes, junio 30, 2009

Al fin!!

Wao! Cuánto tiempo sin verte querido blog. No sabes lo que extrañé escribir sobre ti. Necesitaba tanto tu acogida, tu bienvenida a mis letras desnudas. Sin mucho ánimo me recibe el día que, al fin, permite que entre a tus páginas virtuales, rompiendo un hielo silente de casi quince días, eternos para mi...
Cuando al fin, el Internet decide hacerme las pases, y cuando mi papá y mi hermano me dan el permiso, entonces siento pesados los dedos, embotada la mente, triste los ojos... Pero no podía perder esta preciosa oportunidad, al menos para decir hola, y despedirme de Chicho. Si, Chicho, el gato, murió esta madrugada. Fue una pena verlo como pedir ayuda y no poder hacer nada para salvarlo. Verlo convulsionar, revolcarse de dolor, con una inclemencia que ni le permitia maullar... tanto que le gustaba. Ya no lo veremos más saltar y correr... arrañar los muebles, jugar con las fundas y entrar en todo lo que tenga un agujero... ir a despertar a mi hermana para que le eche comida...
Como duele ver morir... aunque sea un animal, no deja de ser cruel. Me pregunto: Cómo puede haber gente tan perversa que mate animales sin ningún remordimiento. Si tan sólo lo hubieran visto... Habrá un cielo para animales?

En tanto, le digo adiós a unas efimerísimas vacaciones, disfrutando de estar en casa, en familia. De levantarme tarde, de ir a misa fresquesita todos los días, de dormir la siesta en las tardes. Además, ha sido una semana llena de bendiciones, de esperanzas, y de promesas. Presuntos Implicados, con su melodia de fondo, ha inspirado uno que otros versos. Se ha convertido en una adicción que me acompaña todas las mañanas, luego del café.
Y leer. Que rico es leer a las anchas, sin prisa, sin pausa. De eso también disfruté.
Además, comprobé que todavía tengo sueños que no olvido... cosas que todavía quiero hacer, que tal vez por su sencillez, deje de lado. Y también, tuve que tomar muchas decisiones difíciles.
Pensé mucho en Abrahám, cuando estuvo a punto de sacrificar a su hijo Isaac. Siento que Dios quiere probar si en verdad El es lo más importante en mi vida...

Así estuvo esta quincena de ausencia. Les dejo un poema que escribí en las vísperas de las vacaciones, o sea, hace casi un mes. Es una carta, pero sin remitente... aún.

Hola! Te escribo esta carta...
Hace mucho que te escribo cartas, ¿sabes?
Las tengo guardadas en una caja de rosas,
perfumadas con frangracia de fresno y atadas con una
cinta azul y otra blanca.
La azul no es porque eres hombre,
sino porque intuyo es tu color favorito, ¿me equivoco?
La blanca es por mi
porque aunque sencillo
es puro y limpio lo que te ofrezco. ¿Lo querrás?

Hace mucho que te escribo, ¿ lo sabías?
Te escribo mientras sueño bajo la sombra de una acacia
o un frondoso frutal de mangos.
Te escribo a la orilla de la noche
con el mar de complice, la luna de farol
y la arena cosquilleando mis dedos,
mientras te abrazo en mi mente
cuando te escribo.

Mis letras las dibujo pensando en tu cara sin rostro
despierta, dormida,
en la incomodidad y con el ruido de las calles
en mi corazón palpitante
con mis pequeñas manos,
vacilantes, temerosas, frías.

Te escribo
con el arullo silente de la madrugada
que me cala los huesos.
Te escribo con el aroma del café recién colado
con el último sorbo...

Te escribo con el murmullo divino y sublime de la lluvia.
A pleno sol, con la brisa rozando mi rostro,
alborotando mi cabello mientras,
intento armar el rompezabezas de tus ojos, de tu aliento.

Te escribo con el verde de la naturaleza
con cualquier "Guerra" de fondo.
Te escribo mientras llegas.
Pero no me culpes si, cuando lo hagas,
pasan los días, y no te escribo.
Eso te pasa por demorarte
y no dejar que te diga,
con otras formas,
que te quiero.

martes, junio 16, 2009

¡Feliz!

Foto cortesía: FB. Pavel Graciano!

No quepo dentro de mi cuerpecito. Necesito más espacio para la felicidad que me invade. No sé que hacer. Quiero bailar, saltar, reir, llorar, cantar, dar vueltas, correr... de todo!
Y eso que sólo fueron tres días de retiro. Imagínense que hubieran sido más. Y lo mejor de todo es que ahora es que falta.
Estoy alegre porque Dios cree en mi, aun cuando yo no lo hago. Porque me da fuerza para vencer mis temores. Porque me inspira. Porque me arrulla como nadie entre sus brazos. Porque me mima. Porque me da mucho más de lo que puedo imaginar. Porque me conoce. Porque está pendiente de mis necesidades. Porque me da su compañía que no se compara con ninguna otra. Porque me da un gozo indescriptible. Porque sale a buscarme si estoy perdida, y no importa donde tenga que meterse para encontrarme. Asi sea el lugar más bajo y oscuro, ahí esta El, atrás de mi. Señor, por Ti no tengo que salir a mendigar cualquier amor, tu eres mi gran amor, que todo lo suple. Es más, por Ti, soy una princesa. Dios mío, ¡Tu si eres grande! No puedo parar de repetirlo. Eres majestuoso, poderoso, maravilloso. Eres el rey de la gloria. A ti todo el honor, por los siglos de los siglos!

lunes, junio 15, 2009

Volviendo al primer amor

Feliz, renovada, con nuevas fuerzas. El retiro de este fin de semana fue lo mejor que he vivido en muchos años. El Señor estuvo grande con nosotros. En verdad se la botó! Estoy tan alegre, que no he parado de brincar y saltar (los que estuvieron conmigo saben a lo que me refiero). Yo fui buscando "burras" y salí coronada como reina. Yo. Esta pecadora. Esta pequeñita que lo único que tiene son muchos sueños y un corazón repleto de amor. Pero a Dios le basta y le sobra. El puede hacer grandes cosas con eso y menos.
Waooo!! Siento en mi corazón bendiciones por llegar. Yo siempre le esto preguntando al Señor que cual es su voluntad, y su respuesta fue tajante: "sigue caminando". Yo quiero saber lo que el quiere, lo que es mejor y el me dice que eso lo sabré en el camino. Bien, pues si esa sigue siendo su condición, no hay problema. Seguiré perseverando en el caminar. Confio en mi Papá, que no me defrauda, que nos dá más de lo que pedimos o imaginamos.
Mis sueños, mis inquietudes, mis anhelos, mis metas, mi presente, mis sentimietos están todos en las manos de Dios. Si. Viviré mi presente. Dios se encargará de lo que venga. Pero por la alegría que siento, me parece que será muy bueno.

Quiero seguir, pero debo trabajar. De todas formas, este retiro será mi tema por mucho tiempo, pues él es el principio de muchas cosas que están por venir.

viernes, junio 12, 2009

En tus manos

Resacada de cansancio. Adormecida, con dolor de cabeza. Ayer. Ayer fue un día difícil, si. Asomé al umbral de la casa, pasada las 11 de la noche, cuando el mismo me vio salir, a las 9:30 a.m. Hoy, estoy molida. Mis ojos, los pobres, estan apagaditos. No pudieron cerrar bien sus párpados durante las cinco horas que les correspondía, aunque ganas no le faltaron. Pero es que palpitaba el lado izquierdo de mi frente, como síntoma de la migraña que heredé de mis padres. Y como el cuerpo funciona conjuntamente, por uno, pagan todos. El agotamiento me permitió, de cuando en vez, caer rendida en los brazos de morfeo. Pero fue tan efímero. Los pálpitos tocaban mi cabeza cada vez con más fuerza. Por suerte, el café de Papá, fue mi aliciente. Si, la cafeína sirve para la migraña. Es la sustancia que tienen las pastillas (como el Sumigran, que cosumo) para combatir este mal. Gracias a eso, me siento con algo reanimada.
Con todo, me siento muy contenta. Ayer, a pesar de lo atenuante del día, la pasé muy bien con quienes estuve "rodando". Estabamos, Chiky, Jenny, Elizabeth (luego se nos unió el Chino) y esta servidora, en misión pre-retiro. El trabajo fue arduo, pero concluimos, ya al final de la noche, ahora con Mario y el Padre Miguel, que valió la pena. Claro que sí. Ver los rostros felices de aquellos a quienes sus padres les decían "si" para ir al retiro, era el mejor pago a la subida de escalones hasta una cuarta planta, encaramada en unos 'tacos'. Recuerdo en especial la sonrisa tierna e ingenua de la abuelita de Joanna; ella parecía mas contenta por nuestra visita, que la misma nieta. Al final de la travesía, recostados casi unos encima de los otros, en el interior de la "negra pola" (el carro de Chiky) echámos las últimas carcajadas de la noche, recordando incidentes, ocurrencias y pensando en las cosas maravillosas que Dios hará este fin de semana. De eso estamos seguros, por fe!
Ahora, sólo nos queda ponernos en las manos de Dios. Que el termine la obra. De mi parte, confieso que se me agotaron las fuerzas. Mejor. Porque justo ahora aumentan las de Dios. Me basta su Gracia. Su mayor fuerza se manifiesta en mi debilidad.
Señor, todo está en tus manos. Ya tu sabes. Bótate!

viernes, junio 05, 2009

Pon tu corazón, en el amor de El...

Me duele todo el cuerpo. Ayer me vacuné del Neumococo y a parte de que tengo el brazo izquierdo medio tumbado, siento una fiebresita que me invade por dentro. Quiero escribir, pero me pesan las ganas y el esfuerzo mental, jejeje!
Pero, con todo y resaca médica, quiero compartir algunas cositas.
Anoche, Dios volvió a estar GRANDE. Miguel Horacio estuvo compartiendo con quienes estuvimos presentes en Rebaño Joven, el grupo de oración de jóvenes que se reúne todos los jueves de 8 a 10 de la noche, en la Casa de la Anunciación.
Es indescriptible cómo Dios se manifiesta en nosotros y nos va renovando con el simple hecho de rendirle Gloria, a través de la alabanza y la adoración. Anoche hicimos eso. Nos postramos ante el Señor, para rendirle una adoración en Espíritu y Verdad. Dejamos que la espontaneidad nos abrazara y que el Espíritu fluyera a su antojo. Cada quien le rindió honor a su manera, en la libertad que nos da el Espíritu Santo de Dios.
Recuerdo, un momento en el que Miguel H. decía: "Dios es tan grande, que puede hacerse pequeño para entrar dentro de nuestros corazones. Que se mete en el basurero, en el oscuro abismo de la depresión, para sacarnos de allí". Oraba mencionando como a Él no le importa cuán lejos podamos estar, porque Dios siempre busca la forma de volver a llevarnos nuevamente a sus pies. ¡Bendito sea el Nombre del Señor! Y dijo esto: "los cristianos no nos 'tragamos un cable', nos comemos a Cristo".
Qué alegría es saber que contamos con un Defensor tan fiel y poderoso, que es capaz de lograr cosas inimaginables. "A Dios, cuya fuerza actúa en nosotros y que puede realizar mucho más de lo que pedimos o imaginamos" Efesios 3, 20.
Esta misma lectura me la dio el mismo Miguel Horacio hace cuatro años, en una pascua que se llamó: "Hemos venido a adorarte". La escribió detrás de mi gafete, y me dijo: "Dios puede hacer más". Y siento que en mi vida se ha cumplido esa Palabra. Dios ha hecho muchísimo más de lo que mi mente ha podido pensar, y su fuerza ha actuado en mi. Ha derrumbado dudas, ha roto las cadenas del miedo, me ha mostrado que de verdad obra con poder.
He sido testigo fiel, valga la redundancia, de su fidelidad, de su gran bondad sin distinción y a pesar de todo. Pero sobre todo de su gran amor. Ahí es donde ese barbú es GRANDE!!! Wao, es increíble lo que puedes ser y hacer con Dios. Ahora recuerdo otra cosa que mencionó anoche M.H, mas o menos: "el que tiene su vida o su corazón destruido, es porque está lejos de Jesús". Cruda verdad.
Por eso, todos anoches pedimos a "Jesús" más de El. Nos declaramos necesitados de su Amor, y nos postramos a recibirle, a corazón abierto, para que restaure aquello que fuera necesario.
Ufff!! Siento tanto gozo en mi corazón, en todo mi ser, que miren todo lo que he escrito! Me siento "físicamente" mucho mejor... ¡Gloria a Dios! Si que se las trae... jajajaja!
Así que con una mano arriba, y la otra abajo, porque todavía como que no la puede mover mucho, alabo al Señor. No importa. Deseo y espero (estoy a punto de sellar un compromiso, ay mi mai) que el día que no pueda alabarle, y mis hermanos no me vean hacerlo, sea cuando me marche a ser morada junto al Padre... Porque allá en el cielo nos espera nuestro gran amor, y las alabanzas serán eternas.
Cómo dice Martín Valverde: "Aún en la tormenta, aun en la tempestad, te alabo, te alabo en verdad. Pues sólo a Ti te tengo, pues Tu eres mi heredad. Te alabo, te alabo en verdad".

Señor, hoy quiero cumplir el propósito para el día de hoy, más allá de como lo propone el Rayito de Luz . Mas que llevarte en mi corazón, quiero llevarte en cada cosa que haga, que diga, que piense. Quiero llevarte en mis labios, en mis ojos, en mis brazos... para que todo el que me vea pueda verte, sentirte, escucharte, amarte. Amén.

miércoles, mayo 27, 2009

El poder de tu amor

Me encanta esta canción. No recuerdo el nombre de la mujer que la canta, pero es preciosa. Desde que empecé a escucharla en el carro de mi amigo Golsky (con quien ahora vengo de bola a mi trabajo), se despertó el animó aun adormecido por el cansancio, y que ni el delicioso café de papi pudo disipar.
Esta canción la escuché por primera vez en el grupo de oración "Rebaño Joven". Recuerdo aquella experiencia, y me engranojo. Hay una partecita a la que nunca le había puesto atención. La cantaba mal. Dice: "Y al esperar nuevas fuerzas yo, tendré..." Yo cantaba: "y al despertar nuevas..." La diferencia era una palabra. Justo hoy, en ese pedacito, me detuve, para escucharlo bien. ¡Qué sorpresa (y alegría) me llevé cuando descubro claramente que la palabra es esperar. Dios, que sigue hablándome a lo más profundo de mi corazón, me confirma que estoy haciendo lo correcto, que mis pasos van por donde es, "por el camino amarillo" como Dorothy.
"Y al esperar, nuevas fuerzas yo, tendré.
Y me levantaré, como las aguilas, por el poder de Tu amor".

"Tengo esperanza y estoy seguro de que no seré defraudado", dice Pablo en su carta a los filipenses, cuando se hallaba en la cárcel.

¡Gracias Dios! ¿Quién como Tu? Tu eres mi refugio, mi fortaleza, mi escudo, mi roca firme. Hay quién iré, sino a ti. Gracias por el poder de Tu amor. Gracias, porque eres mi GRAN ESPERANZA. La que nunca falla. ¡Te amo!

lunes, mayo 25, 2009

¡Hola señor Sol!

Hola señor sol. ¿Cómo estás? Que gusto verte brillar. Dejame decirte que extrañaba ver tu forma circular salir al firmamento. Extrañaba ver como me "picabas los ojos" tempranito, para saludarme y darme los buenos días. Sabes, ya estoy condicionada a pensar que no hay mañana sin ti. Así que durante todos estos días, la mañana estaba ausente.
No te imaginas lo alegre que me sentí cuando te ví de camino al trabajo. Creo que por las calles muchos al verme pasar, me tildaron de loca, porque me vieron sonreirte. Y mi sonrisa sigue intacta. ¡Estoy tan feliz de verte! Me haz hecho tanta falta. No sé por cuanto tiempo te veré hoy. Si te volveras a ocultar entre las nubes una semana más, unos días más. Pero aprovecho el instante en que te tengo para hacerte saber que me encanta verte, sentirte acariciar mi rostro cuando voy caminado. Cuando tu resplandor se conjuga con el viento y rozan mi pelo y me siento tan viva. Cómo no extrañarte. Si con tu ausencia te llevas una parte de mi. Y sé que estás, aunque no te vea. Pero, necesitaba verte. Ya era hora. Haz aparecido en buen momento. Como una respuesta divina.
Me despido por ahora, señor sol. Gracias por brillar en este día, para mi.

lunes, abril 27, 2009

En pocas palabras

Este fue un fin de semana muy especial. Sobre todo ayer, domingo, que compartí con mis mejores amigos y hermanos en Cristo y sobre todo con éste último, Jesús, que fue el motivo principal de nuestra reunión. Estoy muy contenta. No tengo palabras para describir lo feliz que me siento de tener a un Padre que me ame tanto. De contar con una trina-divinidad que me acompaña, me renueva... (me quedo sin palabras).
La experiencia, sin duda, inolvidable. "La resumo en lo siguiente: ¡no tengas miedo! Después del encuentro con el resucitado, nada es igual. Tu vida cambia drásticamente. Él que me ha elegido, me capacitará".
Gracias Señor, por fijarte en tu humilde esclava. Yo no soy nada, no te merezco "no soy digna de que entres en mi casa" pero basta sólo una palabra tuya, para que todo cambie... para que me devuelvas la dignidad.
Es por Tu Gracia, por tu amor... Gracias Padre, por amarnos, por amarme.
Gracias. Que se haga en mi según Tu Palabra. Sé que tengo que seguir esperando. Dame fuerzas. Yo quiero llevarte a donde quiera que vaya. Quiero ser testigo de tu gran amor, de tu bondad, de tu majestad. "Y no importa, cuán difícil sea el camino, Si tu eres mi destino, yo por Ti, venceré".

miércoles, abril 22, 2009

Motivos para celebrar

Es una victoria de Dios. En un tema tan delicado como este, su voz se hace sentir. La no aprobación a la despenalización del aborto es un gran paso, un motivo que, al menos a mi, me hace levantar la cabeza, y sentirme orgullosa de mi nación. Y el despido del encargado del Programa de Reducción de Apagones (PRA), Marcos Lara, junto con otros siete secuaces.
No es mucho, dirán algunos, pero algo es algo. Aprovecho, y felicito a Nuria por su gallardía y su entrega en esta profesión y por no permitir -de algún modo- que los poderosos dejen caer toda su ira contra los más débiles. Enhorabuena!
Por otro lado, gracias a Dios por responderme tan rápido. De verdad, que El no se hace esperar, definitivamente. Aquí sigo, paciente, aguardando a lo que el Señor quiera, no me queda de otra, jejeje! Sé que cada vez que me entren mis crisis de desesperación "ñoñongueria" y terquedad, El vendrá en mi auxilio, a consolarme. Aunque, por nada del mundo me dice porque tengo que esperar, me confirma que tengo que hacerlo. Paciencia, necesito paciencia. Y la única forma de conseguirla es teniendo pruebas. Ay mamá!! Bueno, pero Tu Señor me metiste en este lío, Tu me sacas, jejeje!
¿Para que me preparas? No sé. Pero como dijo la Virgen María, que se haga en mi según Tu Palabra. Todo esto lo estoy guardando en mi corazón... llegará el momento en que la respuesta aparezca... y todo tendrá más sentido del que ya tiene. Estoy un poquillo asustada, no lo niego, pero "pa' lante" aunque no me gusta esta frase... jejeje!! Algunas cosas me inquietan, no sé como las voy a manejar cuando lleguen, pero... no hay mente, Tu Jesús estás conmigo. Una cosa te pido. No me sueltes, que sin Ti, me pierdo y soy más cobarde que el ca...

Hay que celebrar. Un sí a la vida, a la esperanza, a que se puede... ¡Hay que luchar!

martes, abril 14, 2009

No words

Siento esa cosquillita en el estómago. Nervous? Maybe. Hoy es martes. El tiempo corre en mi contra. Lo necesito y él se me escapa sigiloso. Debo ir al médico. Mucho trabajo. La UASD me grita y me arrastra por un brazo. Broken? Si, eso también. Confieso que es lo que menos me preocupa. Dios provee.
No sé como lo haré, but I'll do it. I know. Esta semana me cobrará los días de licencia y reposo. Cáspita! Otra vez la sensación en el estómago.
Anoche. Muchas luces se van encendiendo... Voy caminando. El sendero esta oscuro, pero hay luces que se encienden a mi paso. ¡Qué alivio! Agradezco a Dios. Nuevas experiencias se aproximan. Debo prepararme. Don Eddy dice que no tenga miedo. Anoche él y Doña Nilda despejaron muchas de mis dudas. Los escuchaba atenta, con mi ojitos abiertos, ávidos de encontrar respuestas hasta en sus gestos. Siento que no estoy sola. Don Eddy, doña Nilda, después del bizcocho de guineo, sus palabras fueron mi más delicioso y preciado alimento. Gracias.

For today... no more words, but to much work!!