La vida es un viaje, en la que cada uno somos "pasajeros". Durante nuestro paso ocurren un sin fin de aventuras increibles, algunas dignas de contar, otras, no tanto. Y, desde mi lugar de los hechos, quiero mostrar -a veces con alma de poeta, con nostalgia, dolor, alegría o música- todo lo que se me o me ocurra. Tal como soy: versátil, sencilla y auténtica.
lunes, septiembre 14, 2009
Catarsis
Me sentí muy feliz de ver rostros "nuevos y viejos" re-encontrarse. Lágrimas de purificación como síntoma de "catarsis" de corazones oprimidos y que ya no más.
Me detuve un momento a "contemplar-le" y quedé impactada. Yo también me liberé de mis temores y confié. Sin darle importancia a lo que piensen los demás, obedecí al Creador y me dejé llevar. Me olvidé de mis "razones" y aposté a sus locuras. ¡Qué sabias son!
Y mientras me sumerjo en mis pensamientos, en mi "cruz", siento su mano acariciando mi pelo y a su voz susurrarme: "Nazaret (haciendo fuerza en la última sílaba), tranquila, todo va a estar bien".
Me alivia saber que no terminaré perdiendo la cordura. Aunque si es por estar con Él, no importa que me llamen loca.
PD. Gracias a Soranyi por el poemario. Apenas llegó a mis manos y me lo estoy leyendo con avidez, cual forastero sediento que ha encontrado un manantial. Gracias.
Los poemas son de Ginny Taulé Paiewonsky. Me permito copiar un verso -con su permiso- de "vivir a medias" que me encantó.
"Cada día entregarse al momento
atreverse a fluir,
una potencial aventura, una sorpresa no planificada,
escapar lo cotidiano.
Lo cotidiano se crea al repetirse,
decimos que no lo queremos
pero nos aferramos a sus rituales, a sus rincones.
a la segura semiluz de lo conocido.
Como si de ese escurrirse dependiera la vida,
cuando es justamente lo contrario".
miércoles, marzo 25, 2009
Con María

Nuestra iglesia en este día celebra la fiesta de la Anunciación del Señor. Ese día en que el Ángel se le aparece a María y le confiesa, ante su asombro, que ella sería la Madre de su Hijo, el Salvador.
El Padre que celebraba la misa de esta mañana a través de la emisora "Vida", decía que es culpa de nosotros, los cristianos católicos, que otros nos acusen de "adorar" a la María. Enfatizó: "si nosotros no la adoramos, la veneramos, que es muy distinto". Venerar, en el diccionario de la Real Academia Española, significa: "Respetar en sumo grado a alguien por su santidad, dignidad o grandes virtudes, o a algo por lo que representa o recuerda".
Nosotros, los cristianos católicos, admiramos y respetamos la persona de María, no sólo porque es la madre de Jesús ( y para mi es suficiente), sino por su gran ejemplo como mujer, como cristiana, como madre, como ser humano.
María no es más que un puente que nos lleva al Señor, pues quien mejor que una madre para que interceda por sus hijos. O no es eso lo que hacemos la mayoría de los jóvenes, cuando no nos atrevemos a pedir un permiso a nuestro padre, y le pedimos a 'Mamá' que lo haga por nosotros.
Y he aquí otra controversia, porque muchos entonces dicen que, por qué recurrir a María y no pedirle directamente a Dios. Pues también tengo una respuesta.
En incontables ocasiones todos los creyentes, sin exepción, pedimos ayuda a los hermanos, diciéndoles que oren por nosotros. Que le pidan a Dios por alguna de nuestra necesidad. Y digo: no es acaso lo mismo pedirle a María que interceda por cada uno delante de Dios. Para mi, lo es.
Dios no quiere que seamos individualistas en la fe, en nuestro caminar como cristianos. Quiere que trabajemos unidos "pues donde hay dos o más reunidos en Mi Nombre, hay estoy Yo".
Jesucristo no los enseña. Recuerdan su primer milagro, en las bodas de Caná, cuando le pidio a sus dicípulos que llenaran las tinajas. Bien pudo hacerlo "por su propia cuenta". Pero no. Cristo, pidió ayuda, no porque lo necesitara, sino para enseñarnos que la Acción de Dios es un conjunto de nuestra obediencia, de nuestra disposición en el servicio, del amor y la fe, conjuntamente con el Poder de Dios. Es decir, si nos quedamos de brazos cruzados, sin siquiera orar, el milagro no se hará.
Así también pasó con la multiplicación de los panes. Fue necesario que se decidieran a "trabajar" para que el milagro se concretara. ¿Y con las pescas?. Jesús no tomaba la red de Pedro. El le decía: "Hechad la red". Pedro, también con la ayuda de otros, "sacaba" los peces. Entre todos eran parte del milagro.
Y de eso se trata todo este asunto de María. Ella es un eslabón muy importante en la Acción del Espíritu Santo en el mundo de hoy. No hay de que estar confundidos. O fijénse en el Pentecostés
Nuestra Santa Madre, sólo con el hecho de decir que "si", nos da la mejor de las lecciones de la vida para un cristiano. Ella es la 'llena de Gracia'. Y no hace otra cosa que llevarnos a los pies de Jesús. Porque si tal vez con honrarla, nos apartaramos de Dios. Pero no. Es todo lo contrario. Contemplar los misterios en el Rosario, nos acerca a Jesús, a su vida, a su amor-con-nosotros. Como decía hace poco "don Eddy": "si María nos lleva a Dios, ¿qué importa?".
Hermanos, María es nuestra madre. Yo no sé ustedes, pero junto a ella, tengo una familia completa por siempre; nunca seré huérfana, ni de padre, ni de madre.
El tema se hace largo... Yo quisiera seguir escribiendo... María siempre me inspira. Pero debo seguir el día. Ya pasan las 8 am, y no quiero que me pase lo de ayer...
Feliz día tengan todos en Jesús y María.
Primera Lectura
Lectura del libro del profeta
Isaías (7, 10-14)
En aquellos tiempos, el Señor le habló a Ajaz diciendo: “Pide al Señor, tu Dios, una señal de abajo, en lo profundo o de arriba, en lo alto”. Contestó Ajaz: “No la pediré. No tentaré al Señor”.
Entonces dijo Isaías: “Oye, pues, casa de David: ¿No satisfechos con cansar a los hombres, quieren cansar también a mi Dios? Pues bien, el Señor mismo les dará por eso una señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros”.
Palabra de Dios.
Evangelio
† Lectura del santo Evangelio
según san Lucas (1, 26-38)
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La virgen se llamaba María.
Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se preguntaba qué querría decir semejante saludo.
El ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin”.
María le dijo entonces al ángel: “¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?”
El ángel le contestó: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios.
Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios”. María contestó: “Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho”. Y el ángel se retiró de su presencia.
Palabra del Señor.
jueves, febrero 26, 2009
Algo que encontré
Cuando terminó, quedé sin aliento, esperando más, queriendo escuchar más... La lluvía, el niño tirando de mi cabello, la incomodidad en los bancos por la cantidad de gente, no impidieron que perdiera concentración. Dios, sin duda alguna, lo usó. Y de qué manera.
Precisamente encontré estos 'extractos' algunos de San Agustín, buscando algunas de las palabras que pronunció durante la homilía.
Ahí va. Les deseo un feliz día en compañía de Jesús y María.
Por cierto, si quieren buscar la página directa, al final les copio el link para que accedan.
No lo dejes para mañana...
San Agustín retaba a los paganos que retrasaban su conversión con semejantes palabras: ‘Si ya lo has pensado, si ya lo tienes decidido, ¿a qué esperar? Hoy es el día, ahora mismo; no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy’. Dejarlo para luego es exponerse a dar marcha atrás; no todos los días estás decidido, no a toda hora estás preparado para este paso’.
Pero no daban el paso, por temor a un cambio demasiado brusco; y, al verlos indecisos y afirmando que lo harían cualquier día, arremetía con una lógica de espada filosa: ‘Si ahora no te animas, ¿por qué dices y crees que lo harás algún día? No estés tan seguro, te costará más que hoy; quizás no tengas ya deseos del cambio; las fuerzas contrarias volverán a la carga’. ¿Por qué dices que alguna vez lo harás?, ¿tendrás oportunidad?, ¿seguirás con vida mañana?, ¿te dará Dios la gracia de la conversión? Teme a Cristo que pasa y no vuelve.
Al demonio le encanta ilusionar a la gente y engañarla con la conversión de mañana; a Dios le gustan las cosas hoy y ahora: Hoy es el día de la conversión. “Hoy, si escucháis su voz, no endurezcáis el corazón”.
Conversión
Benedicto XVI, 21 Feb, 2007
Desde este punto de vista, para cada cristiano y para todas las comunidades eclesiales, la Cuaresma es la estación espiritual propicia para entrenarse con mayor tenacidad en la búsqueda de Dios, abriendo el corazón a Cristo.
San Agustín dijo en una ocasión que nuestra vida es un ejercicio único del deseo de acercarnos a Dios, de ser capaces de dejar entrar a Dios en nuestro ser. «Toda la vida del cristiano fervoroso –dice– es un santo deseo». Si esto es así, en Cuaresma se nos invita aún más a arrancar «de nuestros deseos las raíces de la vanidad» para educar el corazón en el deseo, es decir, en el amor de Dios. «Dios –dice san Agustín– es todo lo que deseamos» (Cf. «Tract. in Iohn.», 4). Y esperamos que realmente comencemos a desear a Dios, y de este modo desear la verdadera vida, el amor mismo y la verdad.
ro, ¿qué es en realidad convertirse? Convertirse quiere decir buscar a Dios, caminar con Dios, seguir dócilmente las enseñanzas de su Hijo, Jesucristo; convertirse no es un esfuerzo para realizarse uno mismo, porque el ser humano no es el arquitecto del propio destino. Nosotros no nos hemos hecho a nosotros mismos. Por ello, la autorrealización es una contradicción y es demasiado poco para nosotros. Tenemos un destino más alto. Podríamos decir que la conversión consiste precisamente en no considerarse «creadores» de sí mismos, descubriendo de este modo la verdad, porque no somos autores de nosotros mismos.
Conversión consiste en aceptar libremente y con amor que dependemos totalmente de Dios, nuestro verdadero Creador, que dependemos del amor. Esto no es dependencia, sino libertad. Convertirse significa, por tanto, no perseguir el éxito personal, que es algo que pasa, sino, abandonando toda seguridad humana, seguir con sencillez y confianza al Señor para que Jesús se convierta para cada uno, como le gustaba decir a la beata Teresa de Calcuta, en «mi todo en todo». Quien se deja conquistar por él no tiene miedo de perder la propia vida, porque en la Cruz Él nos amó y se entregó por nosotros. Y precisamente, al perder por amor nuestra vida, la volvemos a encontrar.
La conversión es la respuesta más eficaz al mal
S.S. Benedicto XVI, 11 de Marzo
«Cristo invita a responder al mal ante todo con un serio examen de conciencia y con el compromiso de purificar la propia vida»
«En definitiva: la conversión vence al mal en su raíz, que es el pecado, aunque no siempre pueda evitar sus consecuencias».
«Hacer penitencia y corregir la propia conducta no es simple moralismo, sino el camino más eficaz para mejorarnos tanto a nosotros mismos como a la sociedad»
«es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad».
http://www.corazones.org/diccionario/conversion.htm
jueves, enero 22, 2009
Obama, la Virgen y el Medio Oriente


Días intensos: bombasos, colapsos financieros, crisis de 'identidad', contrabando de ilegales, la "lista" de los amigos de Quirino; drogas, la Reforma, las Fuerzas "Vivas", los feminicidios, la Reina; la concurrida toma de posesión del primer presidente afroamericano de los Estados Unidos, la Basílica de Higüey "llena" de feligreses que claman por un país 'mejor' y un Medio Oriente que se disputa ¿quién ganó? bajo la sombra de miles de cuerpos inocentes masacrados por la injusticia y el absurdo deseo de "defender su" territorio, en tanto ya ni queda espacio para un muerto más...
Mientras, en los albores del amanecer, la gente inclina la cabeza y mira simultáneamente al cielo en busca de una respuesta, para luego encaminarse rumbo a un mundo que no parece ofrecerles ninguna esperanza...
Todas las líneas de emergencia están congestionadas. El 911 ni siquiera lo contestan, está "ocupado".
Pienso en el "silencio de los inocentes". En los que temen a vivir porque para ellos es la equivalencia a 'sufrir'.
Otros recuperan las fuerzas. Se lanzaron a las calles a decir yes we did y se aferran al mitad africano, que vuelve realidad los "sueños" de Luther King. "I have a dream", he said.
¿Qué nos queda? Esperar.
Por el momento, Barack "Hussein" Obama congela los sueldos de sus funcionarios y la Iglesia implora por los políticos.
Ah! Y el Licey se va 'alante'.
Sólo me resta decir: ¡ánimo! Hay que ponerse el traje de la pelea y salir a combatir la batalla por la fe.
martes, diciembre 23, 2008
¡Qué bonito!
Jarabe de Palo.
Realmente estoy viviendo un "christmas eve" desde hoy. Así es. Este día no bien a empezado y ya me parece grandioso.
Les cuento, que esta mañana me dieron un "aventón" (como dicen los mexicanos) hasta mi trabajo. Sólo tuve que cruzar la calle. Pero no crean que es la única razón por la que estoy contenta. Sino porque papá Dios estuvo presente en cada una de las incidencias de este aún corto día.
En primer lugar, yo venía directo y en vivo a hablar sobre los indultos. El tema estaba caliente en mi casa. Y yo, que no había opinado porque mis afanes para salir temprano no me lo permitieron, sentía que me quemaba por dentro. Mi papá y mi hermana, 'enchinchándome" (un dominicanismo que quiere decir: provocándome) me hacían preguntas: ¿Qué crees del indulto de Vivian? No piensas que debieron hacerlo con 'alguien más" (quienes me conocen saben más o menos por dónde va el asunto). Yo molesta, pero no aludida, guardé silencio. Ja! Aquí el que calla ortorga. Así que yo venía con "to' el pie" a quejarme de la decisión del Presidente, que, por cierto, no tomó en cuenta la opinión de los miembros de la comisión de indultos, quienes presentaron su renuncia. Huchi Lora y Nuria Piera, dijeron que entre las personas que habían revisado para indultar, no figuraban los del Plan Renove, ni del caso Baninter. Yo estoy de acuerdo con su dimisión.
Bueno, terminé hablando del asunto. Pero no voy a hacer rabietas. Este día empezó muy bien y desde que me subí en la camioneta de Edward (quien me dio la bola) mis planes cambiaron de opinión. El da catequesis a los niños en la iglesia a donde voy y ambos ibamos hablando de lo maravilloso que es Dios, de que hay que sacar tiempo para el que siempre lo saca por nosotros "24/7", como dice Edward.
Que bueno es comenzar el día hablando de Dios.
Cuando llego a la oficina, enciendo mi computador y reviso mi correo -como de costumbre. Encuentro un correo de mi hermana y amiga Yaneris, que retomó su blog y escribió inspirándose en el post de hace unos días: "todo a su tiempo". Que bien me hizo sentir. Tenía ganas de llorar (qué raro). Estoy feliz. Todo es tan bonito. En la sencillez, Dios se hace grande. Y la sonrisa no se aparta de mis labios. Incluso, ni un pequeño dolor que tengo... me importa.
Gracias a Dios. Justo que anoche me sentía "achicopalada" por mis asuntos de salud. Lloraba porque la verdad no me gusta tener mal rostro. Ni en casa, ni fuera de ella. Pero, en esta ocasión, la molestia es tal que me roba el buen ánimo. Pero, gracias a Dios, que cambia mi lamento en gozo.
Arriba. Todo está bajo control. Me espera una muy feliz navidad.
lunes, diciembre 22, 2008
"Magníficat"

Esta oración que proclama la virgen María conocida como "Magníficat" me da una paz increíble. El Evangelio de hoy nos regala este preciosa acción de gracias y el amor con el que María veía a Dios. Quiero compartirla para que a través de ellas descubran al Dios maravilloso que tenemos, a través de la mirada de una que lo conoció de cerca y por la que hoy hemos recibido la Salvación: ella fue la mediadora para que la "Luz" iluminara a este mundo que caminaba en penumbras. María enseña que para estar alegres, debemos primero alabar y proclamar "la grandeza del Señor". Lo decía también Salvador en el curso "La esperanza no falla": para que nuestro espiritu se alegre, primero hay que postrarse a los pies de Dios, reconocer su Majestad, su grandeza.
Para hacer una proclamación "como lo hizo María" hay que tener no sólo una relación estrecha con el Señor, sino conocerle, confiar plenamente en Él.
En verdad, anhelo que en mi vida: se haga según su Palabra. Sin pedir explicaciones, sin saber por qué. Sólo que se haga según su Voluntad. "He aquí la esclava del Señor..."
En aquel tiempo, María dijo:
" Proclama mi alma la grandeza del Señor; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho grandes cosas en mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a los fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientes los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre".
Evangelio de Lucas 1, 46-56.
lunes, diciembre 01, 2008
La esperanza no falla

Hace días que tenía este escrito sin terminar. Tengo esa manía necia de dejar añejar las cosas. No parezco periodista, para nada. Soy según mi temperamento. Y, a pesar de que este retiro con Salvador Gómez aún sigue encendido en mi corazón con todas sus enseñanzas, he preferido guardarlas por un momento en mi corazón y esperar el momento en el que me sienta lista para entonces revelar este misterio que hasta ahora no había querido sacar a la luz. Una costumbre que imito' de María (todas las cosas las guardaba y meditaba en su corazón).
No hay dudas de que “La esperanza no falla”. Aunque no tengamos fe y perdónenme la dureza, pero a Dios que le importa que creamos o no. De todas forma, Él no falla.
Días antes del retiro estaba sumida en una fuerte angustia. ¿Recuerdan que me enteré porque había ido al Santísimo en la Anunciación en busca de una respuesta? Precisamente, yo estaba “esperando” a que Dios me dijera algo, lo que sea porque me encontraba (todavía) en una incertidumbre. Pero El nada que nada. Y yo sentía que no podía esperar más, le exigía al menos una pequeña respuesta que calmara mi ansiedad. Entonces llega: la esperanza no falla. El resto de la historia ya la conocen. Estaba entusiasmadísima, contando las horas para que llegara ese fin de semana. Incesantemente estuve orando a Dios para que me hablara -y no sólo a mi- a través de Salvador Gómez, el responsable de impartir el retiro.
Llega el día. Desde que pisé aquel auditorio de la Casa San Pablo me abandoné completamente a Dios y en cuestión de segundos empecé a sentirme distinta. Ya desde ese momento, Dios me hablaba.
Comienza la animación y yo me la gozo. Y recuerdo que le dije a Dios: oye, no importa que no me respondas, me basta con sentir tu presencia en mi vida. Ah, pero al menos muéstrame que me tienes presente, que no me has olvidado”. Seguido de la oración y la invocación al Espíritu, entra el hermano Salvador. Y yo estoy dispuesta y abriendo mi corazón al Señor para recibir lo que El quiera darme, estoy confiada en que será lo que necesito.
La primera charla se llama: dos maneras de vivir. La basa en la lectura en la que Jesús resucita el hijo de la viuda de Naín ( Lucas 7, 11-14).
Dice que hay dos tipos de personas. Las que van con ella lamentándose por lo que pasa. Recordándole la desdicha, “lloviendo sobre mojado”. Lo que quiere decir es que si es cierto que estás mal, pero no hay necesidad de restregártelo, de quedarte ahí, como si Dios no supiera lo que te está pasando. “Es necesario detener el entierro”, nos dice Salvador. Como lo hizo Jesús. El tiene compasión de ella y le dice: no llores. Si, hay que parar de lamentarse y levantarse. Y es Jesús que viene a tu encuentro y te saca de la angustia.
Otra de las características que podemos adoptar es la de ser sus discípulos o en quedarnos “al lado del camino” pidiendo limosna. Además estas personas se distinguen: unas están envenenadas y otras tienen el antídoto. Todos somos portadores del antídoto* que es Jesús. Y debemos tener la esperanza -que no es más que esperar con confianza- de Hijos de Dios, de que viviremos alegres gracias a que estamos en sus manos.
La segunda charlo sigue esa idea: "De la mano con Jesús". Es una de las que más me gustó porque en ella podemos reafirmar lo importante que somos para Dios. “Mis ovejas escuchan mi voz y yo las conozco. Ellas me siguen y yo les doy vida eterna, nunca perecerán y nadie las arrebatará de mi mano. Aquello que el Padre me ha dado lo supera todo, y nadie puede arrebatarlo de la mano de mi Padre. Juan 10, 27-29.
No se imaginan lo segura que me sentí al escuchar esta lectura. Recordé esta canción: “nada me, podrá apartar del amor, del Señor (bis). Ni lo alto ni profundo, ni el presente, ni el futuro, ni el morir...”
Y luego de leer la lectura del ciego de Betsaida (Marcos 8, 22) Salvador nos recuerda: “Ya no están solos. Están en sus manos. Y como necesitamos esos toques de “salivita” con los que Jesús que poco a poco nos van edificando. Y luego llega ese gran toque, esa Fuerza de lo Alto que nos deja totalmente sanos.
Copio algunas palabras textuales de Salvador durante esta charla:
-Necesitas un “time out” que te saque de todo y te permita descansar, salir del “pueblo”.
- Primero lo ordinario. Aprende a descubrir que algo está transformándose, aunque sea poco. Es un proceso.
- Aunque vuelves a casa con una nueva luz, sigues con tu vida normal.
- Muchos reciben sanación, milagros y se sueltan de la mano de Jesús. Mal agradecidos. Sería mejor que no sane, para que nunca me suelte de tu mano.
- Si lo que importa no es a donde vas, sino quien te lleva de la mano.
- Hay quienes se quedan en las limitaciones y no ven las “grandes” cosas.
- ¡Señor, no te merezco, pero te necesito! (no es lo que haces lo que te aleja de Dios, sino lo que dejas de hacer).
- Hay cosas que están de más explicarlas. No expliques, porque complicas.
- El que te ama no necesita explicaciones. Para el que no te ama, las explicaciones no son suficientes. Es posible porque Dios se derrama en los corazones de quienes te aman.
- Deja que Dios haga. Que Dios sea Dios.
Por ahora, detengo la experiencia. Me quedan otros tres temas, que les aseguro concluiré mañana. Sería muy 'cansón' decirles todo de un 'tirón'.
Para terminar les digo: En verdad que nuestro Señor no tiene límites. El es nuestra alegría. Él nos da una gran esperanza.... que todo lo hace nuevo. Y no existe poder humano que nos pueda apartar del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor.
"Podrán correrse los cerros y bambolearse las lomas, más yo no retiraré mi amor y mi Alianza de paz contigo no se bamboleará, dice Yavhé que se compadece de tí. Isaias 54, 10.
* Medicamento contra un veneno. || 2. Medicina o sustancia que contrarresta los efectos nocivos de otra.
viernes, octubre 03, 2008
A María

Hace casi un año escribí lo que aparecerá más abajo y se lo envié a un grupo de amigos por mail. Anoche, después de recibir grandes bendiciones de Jesús a través del grupo de oración Rebaño Joven (gracias Señor, no sabes cuanto lo necesitaba. Si, si sabes) me quedé con la idea de hablar de María, su madre, nuestra madre. A próposito de que estamos en el mes del Rosario.
Sé que María promueve controversias porque algunos hermanos piensan que los cristianos cátolicos 'adoramos' a la Virgen. Y no es así. La beneramos, la admiramos -no faltaba más- por su extraordinario ejemplo de mujer de fe y por ser la Madre de Jesús. La Escogida de Dios. Ella es un instrumento de Dios, uno de los más poderosos, porque es madre de su Hijo, Jesús. Así como existen personas a las que pedimos que oren por nosotros cuando por cualquier razón, más cuando no andamos bien, eso mismo es lo que hace María. Pide, ruega por nosotros. Además nos protege, nos guia.
Yo respeto los pensamientos de cada quien. Mientras, no puedo negar que la admiro y que su compañía y su intercesión por mí han sido maravillosas. Tengo muchos testimonios de su acción en mi vida. Por eso aprovecho para hablar de ella, creo que nunca lo había hecho. Bendiciones.
A María...
Mi inspiración de hoy es una mujer muy especial en mi vida, que en momentos muy difíciles y situaciones en verdad insoportables, ha estado conmigo me ha protegido dándome su ejemplo. Estoy hablando de mi querida Madre la Virgen María.
No sé si ustedes sean tan Marianos como yo, pero de cualquier forma hoy quiero compartir con ustedes una reflexión en su nombre y dedicada, en especial, a una compañera de trabajo llamada Marcelle. La razón, en verdad la desconozco. Sólo puedo decir que anoche mientras pensaba en lo que pronto les contaré, ella llegó a mi mente y me motivo a escribir hoy.
Bien, resulta que hace uno o dos meses me encontraba en un retiro. Uno de los temas que tocamos se llamaba "María modelo de amor". El predicador dijo y explicó como María era el mejor ejemplo de fortaleza. Les digo. Nadie conoce más lo que es amar que Dios. Pero el amor que más se puede acercar al de Dios, es el de una Madre. ¿Saben por qué? Porque una madre soporta durante meses las molestías del embarazo y al momento de dar a luz, el dolor es irresistible. Pero al ver a su hijo, todo cambia, no importa cuan fuerte sea el dolor que esté sintiendo. Entonces, María entra en está parte. Quien más que ella conoce lo que es sufrir, incluso desde el momento de la concepción.
Imagínense lo difícil que fue eso de aceptar ser la madre de Jesús, en esa época. Un escándalo. Como es eso de concebir por obra del Espíritu Santo. El sólo pensarlo es una osadía. Eso era meterse en la boca del lobo. Ya saben que aquel tiempo era ganarse pedradas el sólo decirlo. Pero ella dijo Sí, que todo se hiciera bajo la voluntad de Dios. Ella estaba segura que Dios la libraría de todo mal, porque confiaba en El. "HE AQUI LA ESCLAVA DEL SEÑOR…" Y al final, cuando reaparece su imagen, es precisamente en el momento de la crucifixión. Su dolor era el mayor al que pudieran sentir cualquiera de los que le rodeaban. Pero a pesar de ello, María se quedó de pie ante la cruz. Ella se quedó de pie, a pesar del sufimiento de ver a Su único hijo, morir injustamente, insultado y despreciado por una multitud a la que sólo había hecho bien.
Por eso, como por muchas otras cosas nadie como María conoce tan bien lo que significa sufrir, pero sobre todo, María sabe también esperar, como nadie, ya que al final no queda defraudada. El sufrimiento que sentía pronto se vería recompensado. Su tristeza sería pronto alegría. Y ella, quien siempre estuvo humilde, sin esperar nada, sólo que se cumpliera la Voluntad de Dios, es hoy nuestra querida Madre, Modelo de mujer, de amor, de fe, de voluntad, de fortaleza, y tantas cosas más.
En este momento, recuerdo al predicador. El nos invitaba a que cada vez que estemos pasando por una situación en la que no encontramos salida, que no tiene explicación, o que no encontramos los resultados que queremos en el trabajo, en nuestra vida personal, en nuestra familia. Si te encuentras esperando una respuesta de Dios, ante una circunstancia determinada de tu vida, necesitas orden, necesitas ayuda porque ya no puedes más, entonces AGÁRRATE DE MARÍA, que ella sí sabe lo que es esperar y que todo el que espera en Dios, no queda jamás defraudado. Recuerda que Dios te da lo que necesitas en el momento justo, adecuado. A veces lo que quieres no es precisamente lo que necesitas. Y Dios, que si te conoce, sabe que es lo que necesitas y cuando. Si no has recibido lo que quieres, REPITO, agarrate de María. Que tal vez no es momento para que lo recibas y Dios te está preparando o bien no es lo que necesitas ahora, por el momento. Dios nunca dice a secas : "no". Más bien: ahora no, no es el momento, te estoy preparando. Aprende al luchar y a esperar. No te canses jamás y acercate, como los apóstoles en aquel inolvidable Pentecostés, a María. Que ella ya sabía demás lo que era la acción de Espíritu Santo.
Acude a ella. Su ayuda siempre está disponible para nosotros.