La vida es un viaje, en la que cada uno somos "pasajeros". Durante nuestro paso ocurren un sin fin de aventuras increibles, algunas dignas de contar, otras, no tanto. Y, desde mi lugar de los hechos, quiero mostrar -a veces con alma de poeta, con nostalgia, dolor, alegría o música- todo lo que se me o me ocurra. Tal como soy: versátil, sencilla y auténtica.
martes, enero 04, 2011
Estatua de sal
"Ganar o perder" se llamaba esa instrucción que estaba inspirada en el personaje de Lot. En resumen, la lección fue descubrir que, ganar o perder, eso nadie lo sabe. A veces pensamos que ganamos y terminamos perdiendo. Como le pasó a Lot, que al separarse de Abraham escogió vivir en Sodoma y Gomorra porque, a la vista, lucía más fertil, más hermosa. Y era cierto. En apariencia lo era. Pero sabemos que esta ciudad era cuna de desastres y abominaciones. Cuando Lot descubrió su esencia y el peligro que corría en ella, tuvo que salir huyendo. Llevó a su esposa e hijas consigo. Al final, Lot terminó perdiendo no solo el lugar donde vivía, sino también a su esposa, que al mirar atrás mientras salía de la ciudad, quedó convertida en estatua de sal. A la larga, Lot, que pensaba haber ganado, perdió.
María Isabel contó una historia personal para mostrar la otra cara de la moneda. Nos habló de su padre, la persona que en vida amaba más que a todo. Cuando enfermó, le pidió al Señor que a cambio de su salud, ella entregaba la suya propia. Aun más. Si se trataba de su vida, ella prefería morír en su lugar. Nos decía que ella no se imagina vivir sin su padre; se sentía incapaz de soportar su muerte.
Ya hace varios años que murió su Papá. Me parece que tenía cáncer. No contó lo difícil que fue entregárselo al Señor y aceptar Su voluntad. Pero una vez lo hizo, hubo una gran paz en su corazón. Comprendió que no era que Dios le quitaba a su padre. Sino que a Dios le pertenece todo, incluso la vida. Él solo volvía a su dueño. Y ese amor que ella tanto le profesaba nada ni nadie podía destruirlo. Ni siquiera la muerte.
Ella que pensaba que perdía, y al final ganó. Ganó en unidad familiar, porque sus hermanos sentían celos de ella por como se llevaba con su padre. La familia se unió más y se acercaron más a Dios, incluyéndola a ella.
También aprovechó para hablarnos de Robert, su esposo. El hombre que, según sus "estándares", era el que menos calificaba para ser su compañero de toda la vida. Pero que resulta, ha sido el perfecto, porque fue el que Dios le tenía destinado. Ahora se confiesa feliz en su matrimonio y muy enamorada. Ganar o perder. ¡Quién sabe!
Una vez se pone la mano en el arado, no vale mirar atrás. Hay que seguir. Si no, se corre el riego de quedar petrificado, que a la larga es peor que morir.
María Isabel nos dejó una enseñanza muy especial. El que confía en Dios nunca pierde. El que se fía de su propio parecer y se deja deslumbrar por lo que "aparentemente" es mejor, corre el riesgo de perderlo todo. Ganar o perder... quién sabe.
martes, septiembre 29, 2009
Lucha

Desperté con espíritu de lucha. Con energía, con valentía. Con lágrimas en los ojos, pero sin rendirme. Las tribulaciones no significan derrota. En mi lengua se traducen en fortaleza. Como dice el apóstol Pablo: "Pero llevamos este tesoro en recipientes de barro para que aparezca que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no de nosotros. Atribulados en todo, mas no aplastados; perplejos, mas no desesperados; perseguidos, mas no abandonados; derribados, mas no aniquilados... Por eso no desfallecemos. Aun cuando nuestro hombre exterior se va desmoronando, el hombre interior se va renovando de día en día. En efecto, la leve tribulación de un momento nos produce, sobre toda medida, un pesado caudal de gloria eterna, a cuantos no ponemos nuestros ojos en las cosas visibles, sino en las invisibles; pues las cosas visibles son pasajeras, mas las invisibles son eternas." 2 Corintios 4, 8-9. 15-18.
Esta es mi fe. La de perseverar confiada en la Promesa. Porque sé que puedo perder muchas cosas, pero jamás mi vida, porque ella está guardada en el amor de Dios.
Que venga el río, que sople el viento... pero mi casa no se caerá. Quién tiene la última palabra en esta historia que es mi vida es Dios, no los problemas, ni las tentaciones, ni las carencias económicas, ni nada.
Por eso estoy dispuesta a luchar. Prefiero morir en la batalla que vivir dándome por vencida. He aprendido que el que se rinde, es como si muere.
Hermano: lucha por tus ideales, por tus sueños, por tu libertad. Pelea el buen combate. Y cuando sientas que no tienes fuerzas, alégrate, porque justo en ese momento, comienzan las de Dios.
"Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza". Por tanto, con sumo gusto seguiré gloriándome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en mí la fuerza de Cristo.
Por eso me complazco en mis flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y las angustias sufridas por Cristo; pues, cuando estoy débil, entonces es cuando soy fuerte".
2 Corintios 12, 9-10.
lunes, agosto 24, 2009
¿De Nazaret puede salir algo bueno?
Resulta que mientras leo la lectura junto a una compañera de trabajo, al llegar al Evangelio se me cortan las Palabras. Trato de que no se me note, y continúo. Más la impresión es más fuerte que yo, y cuando llega el momento de la oración, no puedo evitar llorar.
En el Evangelio tomado de San Juan 1, 45-51, Natanael, luego de que Felipe le de una breve introducción de quién es Jesús, haciendo mención que es hijo de José y que es de Nazaret, el le replica: "¿De Nazaret puede salir algo bueno?".
Siento como si las palabras me fueran dirigidas a mi. Pues como saben ese es mi nombre: Nazaret. En muchas ocasiones yo me he preguntado lo mismo. Y en otras tantas, algunas otras personas, también. Y uno empieza a dudar.
Hace varios meses el Padre Miguel me dijo, por un momento en el que alguien dudó de que de mi pudiera salir algo bueno, que me sintiera orgullosa porque lo mismo habían dicho de Jesús...
Me recordó este Evangelio. Hoy, sin esperarlo, ha vuelto a mi mente ese recuerdo en el momento preciso. Dios sabe por qué.
Al orar le decía al Señor que si verdaderamente de mi podía salir algo bueno. Le pregunté que si de mi está saliendo algo bueno...
Me reviso como puedo. Pienso: "lo bueno que puede salir de mi es gracias a Jesús. En eso no hay duda". Sé que Dios me ha elegido y que apuesta a mi, aunque ni yo misma me lo crea. El está depositando su confianza en mí, sus talentos, sus dones... y yo quiero confiar en Él. Alguien decía una vez, creo que Yuan, que nosotros necesitamos a Dios, pero Dios necesita que confiemos en él. Yo quiero... lo necesito. Entonces, manos a la obra. El no elige a los capacitados, sino que capacita a los que elige. Que se haga su Voluntad por encima de cualquier temor, o duda, o carencia. Si me equivoco, no importa. Me arriesgo. Dios está conmigo. Ufff!!!
"Nuevas fuerzas tendrán, los que esperan, los que aman a Jesús. Caminarán y no se cansarán. Correrán no se fatigarán".
Dios, danos nuevas fuerzas. Ayúdanos a perseverar. A que de nosotros pueda salir algo bueno. Que así sea, Señor.
jueves, agosto 13, 2009
Xiomara
Nuestro encuentro fue coincidencia divina, o "diosidencia", pues adrede había dejado pasar la primera guagua y luego de que se me acercó, mantuve cierta distancia. Esa noche no me encontraba con el ánimo de hablar mucho. Pero Dios tenía otros planes y no puse resistencia. Retiré los audífonos de mis oídos y me dispuse a escucharla con atención. Estaba escuchando un programa en Vida que me gusta mucho. Más esa noche, Dios quería que escuchara otra cosa.
Bastó solo unas horas para que nos "cayeramos" bien. Al desmontarme de la guagua tomé sus números y casi siempre nos encontramos en la parada sin previa planificación.
Anoche volvió a suceder: tomamos el mismo bus. A pesar de que no nos tocó sentarno juntas, procuramos quedar en los asientos que dan al pasillo para poder hablar. Y hablamos, cantamos... a ella le gusta mucho 4x7, al igual que a mí. Recitamos casi todas las canciones de su último Cd. Entre nota y nota, entonamos algunas de Ambiorix Padilla, ya sentadas una al lado de la otra, nos predicabamos una a la otra nuestras experiencias vividas y lo mucho que nos habían ayudado esas canciones en algún momento difícil.
Xiomara, que tiene cerca de 50 años a los que se refiere orgullosa, es una persona dulce, bondadosa y locuaz. Ha tenido que atravesar duras pruebas y estar sola por muchos años. Es divorciada y sus hijos, los que no estudian fuera, ya se casaron. Pero en medio de todo, con su sonrisa de ingenua y su mirada algo cansada y ojerosa, lleva en su corazón el gran milagro de la fe. Es sencilla, aunque ella dice que no lo es. Tiene una gran intención de ayudar a los demás. De dar, como ella misma lo expresa, un poco de lo tanto que ha recibido del Señor. Anoche sin darse cuenta, lo hizo conmigo...
Al llegar a casa -luego de una larga charla después de desmontarnos de la "31"-, tuve una gran inspiración de adorar al Señor. Desde que llegué, me despojé de todo lo que cargaba encima, saludé y procuré a los míos (mi mamá y mi hermana veían el cartel de los sapos; mi hermano "chateaba" y mi papá veía entre sueños el juego entre los Phillies y Chicago. O mejor dicho, el juego de "Pedro"). Luego de ver que todo estaba bien, me puse cómoda, saqué mi Biblia preciosa y tomé en brazos mi bella guitarra. Abrí la Palabra y leí un Salmo. Una pequeña meditación y "Haz de mi tu fiel adorador" salía de mi voz y entonaba con mi lola en clave de sol. Es una canción de Ambiorix...
Más luego, tuve el deseo de cantar esta canción "El himno de Victoria", que Xiomara me cantó completito en la guagua. A ella le encanta. Algo confusa, lo tarareé. Toda la noche lo tuve sonante en mi cabeza, hasta que me dormí. Y esta mañana al levantarme despavorida a las 6:00 am (me retracé 15 minutos), lo primero que llegó a mi mente fue: "cada vez que el Mar Rojo tu tengas que pasar, llama siempre a ese hombre que te va ayudar..." más o menos dice así. Pasan las 8 de la mañana, y no he podido arrancarla de mi mente. Es de Danny Berrios y quiero compartirla con todos ustedes gracias a la ayuda de YouTube.
Canten conmigo "el himno de victoria", que le dedico especialmente a Xiomara. Que por cierto, si que nos hemos visto antes. En un retiro con Salvador Gómez, ella se sentaba detrás de mi. Dios nos ha vuelto a juntar. Algún plan tendrá.
Dios les bendiga y ánimo. ¡En Jesús somos más que vencedores!
http://www.youtube.com/watch?v=UAIwheGxt5E
martes, agosto 11, 2009
Falls

Me arde el corazón al igual que las rodillas luego de haberme caído de la bicicleta. Es un dolor parecido. Incluso siento la misma verguenza. Creo que a veces lloraba más de la verguenza que del dolor. Que otros me hayan visto caer, que se burlaran de mi, me aterraba. Y "nowadays" me pasa lo mismo en situaciones diferentes, pero que siguen siendo lo mismo: caídas.
He tenido una tanda más tediosa que la del "tripletazo de películas" en menos de una semana. Ha sido muy difícil asumir mi responsabilidad y reconocer mi error. Al igual que con la "bici", cuando me reprochaba querer imitar a mi hermano soltando las manos del timón. O querer pedalear "a todo lo que dá" como mi vecinito. O por distraerme y no mirar al frente y tropezar con una piedra, que por cierto sabía que estaba ahí. Esa fue la caída que más me dolió y de la que más me costó levantarme. Esa herida aún la llevo marcada en mi rodilla izquierda. Fue frente a la casa. Recuerdo que no quería llorar para que los demás no me vieran.
Una vez, montada en un solo patín -prestado- me partí la barbilla. A caramba. Ni quería aparecer por la casa. Mami curaría mi herida con una retahíla de "te lo dije", pues en varias ocasiones me advirtió tener cuidado. Yo ese día jugué escondida, y lo peor, hacía el papel de borracha y me zarandeaba de un lado a otro con el patín. Lo que es ser un "muchacho"...
Pero las caídas personales, dígase como estudiante, como profesional, como ser humano, duelen más, porque pienso que son de las que se puede tener más control y las que más podemos evitar. Pero es todo lo contrario.
Ahora, en contra de mi voluntad y con un nudo en mi garganta he tenido que revisar mis acciones: mis descuidos, mi falta de atención, mi despreocupación, mi irresponsabilidad, mi desgano, mi malcriadeza, mi ñoñería. Todas ellas me han hecho caer y de que forma.
Al igual que cuando era niña, se me ha hecho muy duro el al menos "intentar" ponerme de pie. Mas cueste lo que cueste, lo haré. E intentaré con la ayuda de Dios enmendar mis fallos. Asumir con entereza y valentía la consecuencia de mis actos. Daré lo mejor de mí para "subir mis calificaciones" (y lo digo también literalmente) y aprender de mis errores para tratar de no volver a equivocarme.
Me duele la herida propia. Pero hay que seguir adelante y no rendirse. En la vida se pierden muchas batallas en medio de miles caídas. Pero la guerra jamás la perdemos si vamos de la mano de Jesús. A él me apoyo. En Él y gracias a Él, soy más que vencedora.
"Me doy cuenta que todo lo puedes
que eres capaz de cualquier proyecto.
Sí, hablé sin pensar de maravillas
que me superan y que ignoro.
Sólo a oídas te conocía,
pero ahora te han visto mis ojos.
Por eso me retracto y me arrepiento
echado en el polvo y la ceniza".
Job 42, 2-3b. 5-6.
miércoles, julio 15, 2009
Pequeñas grandes bendiciones

Ayer nos juntamos espontáneamente. Justo salía del trabajo y Denise me llamó. Iba con Pavel en la guagua rumbo a la iglesia, donde más tarde nos juntaríamos en una reunión de "sevidores". Ambos son mis hermanos, amigos de grupo, a quienes a parte del amor fraterno que nos une, les guardo un gran cariño.
No quería irme sola, por lo que sin pensarlo dos veces, le dije que me esperaran; que se apiaran de la "voladora" en la que iban, que yo les pagaba el pasaje. Y así fue. De camino, me detengo en la heladería y les compro algo. No ando muy bien de dinero, pero igual no quise tener reservas. Justo horas antes había tenido la... de perder algo que una amiga me había dado para que le ayudara a vender. Lo peor es que pienso que fui robada...
Ahora debo reponer lo perdido, y nos es paja de coco... Pero igual, pensando en esto, no quise darle mucha importancia. De todos modos, no puedo hacer nada para revertir lo sucedido. Así que me armé de optimismo para no enojarme y decidí hacerle caso al portal que ayer me anunciaba el refrán del día: "no hay mal que por bien no venga". Contuve mis lágrimas y le pedí perdón a Dios por haberme arrepentido de ayudar a mi amiga... El hecho se lo conté a los muchachos, una vez subidos y situados en la "cocina" de la guagua destartalada, y mientras comían la galleta de avena y chispas de chocolate que les había regalado.
El trayecto fue largo... el chofer hizo su parada en la Duarte, como lo acostumbra la Ruta, y nosotros aprovechamos para hablar un poco de todo. En eso, les cuento que es muy posible que hoy vaya al concierto de Aleks Syntek, en Hard Rock Café. A Denise no le gusta mucho, a Pavel, mas o menos, y a mi mucho. Igual empezamos a tararear nuestros temas favoritos y Denise descubrió que realmente le gustaban, pero no sabía que eran de él. Les prometí que hoy, en el blog, les dedicaría a cada uno su canción favorita y hasta la de Liz, la hermana mayor de Pavel, que también salió en la colada de las rolas "Syntékticas", jejejeje! Bueno, la dedicatoria es al final.
Cruzando el puente, y luego de externarles una inquietud que tengo de la Universidad y hablar un poco de algunos planes con 'Más que vencedores', nuestro grupo de oración, y de que Denise y yo hablaramos y rieramos sobre nuestra timidez en el amor... nos pusimos a reflexionar de lo hermosa de la amistad que hemos encontrado en la iglesia. Yo les hablaba de la felicidad que me invade cuando comparto con mis amigos en Cristo. Justo este fin de semana nos habíamos reunido y la pasamos súper. El sábado, por ejemplo, nos juntamos en el parque de la Urbanización Italia y duramos jugando y riendo, como hasta las 1:30 de la madrugada. Estabamos alegres de compartir esa amistad que Dios nos ha regalado. Eso lo reflejaban las fotos, recién subidas a "Facebook" por Miguel. Denise no había podido ir, y me escuchaba atenta, en tanto Pavel asentía... Cuando toma la palabra, ella me dice que no sabe que fuera de su vida sin nosotros. Dice que tal vez estuviera "loca", depresiva, porque aunque conoce gente de la universidad y otros lugares, asegura que:"no es lo mismo". Y todos caimos en la cuenta de lo importante de estar en comunidad, de compartir con nuestros amigos, de vivir la fe juntos. Le dabamos gracias a Dios mientras nos mirabamos subiendo y bajando la cabeza en señal de afirmación y con una ligera sonrisa en los labios, cuando nos tocaba el turno de escuchar al otro. Dios definitivamente nos estaba bendiciendo en nuestro grupo de oración en todos los sentidos, y la amistad era uno de esos signos.
Una vez agotados los 20 pesos de pasaje, bajamos de la guagua (no sin antes de que Denise le dijera algo al chofer, por lento, jejeje)y vamos caminando, cantando y analizando una de las canciones del Aleks, 'Intocable': "Pero me voy, me marcho porque fue tu decisión. Te amaré, lo haré si es necesario por los dos..."
Fue poco lo que duramos en la reunión. La misa se terminó pronto y nos habíamos demorado lo acostumbrado para empezar. La reunión que se hace todos los martes, que es una especie de grupo de oración con todos los servidores, especialmente, a manera de fuente para "recargar fuerzas", estuvo genial. Dios me mostró algo... en el momento de oración final, una "palabra" me martillaba levemente el corazón. Pensé en una joven... pero no dije nada. Ahora siento, despues de orarlo, que esa joven puedo ser yo. Esa palabra, encerraba, entre otras cosas, lo siguiente: "Yo se lo que te pasa. No te preocupes, yo te proveeré". Sentí entonces una gran paz... y aunque creo que también fue para alguien más, lo fue para mi también. Y estoy alegre. Yo sé, por fe, que saldré adelante pese a todas las dificultades que se me están presentando. Dios siempre ha sido mi proveedor. Nunca me ha faltado nada y sé que no me faltará, en el nombre de Jesús.
Termino este recuento con algo que una vez me sucedió, hace como cinco años: Estaba yo aun en el colegio, era mi último año, cuarto de bachillerato. Mis padres no tenían dinero para seguir pagando y era muy probable que me cambiaran a una escuela pública. Yo estaba triste. Había crecido prácticamente con mis compañeros de clases... pero no había de otra, y estaba resignada a aceptar esa opción.
Una tarde, me preparaba para ir a la misa, un día de semana. Antes de salir le digo a mami que me dé "algo" para echarlo en la ofrenda. Ella me responde malhumorada: "como es posible que me pidas dinero para eso cuando tu sabes que yo no tengo ni un peso arriba..." Yo era una abusadora, según ella, y tenía razón. Pero ese día yo quería ofrendar. Había leído el Evangelio en el que la viuda da lo único que tiene, sus dos moneditas, y yo quería hacer algo parecido... pero no tenía nada. Me revisé los bolsillos del pantalón (es una manía) para ver si tenían algo, uno nunca sabe. Pero nada. Lo hice como tres veces, y hasta mientras caminaba a la Iglesia.
Llega el momento de la ofrenda y busco a ver si encuentro "algo". Tengo esperanza, pero nada.
Al final de la Misa, me encuentro con mi amigo el Chino y nos vamos juntos. Le estoy contando el asunto del colegio y lo que me había pasado con mami hace poco. Le decía que estaba muy triste por la situación económica que estabamos pasando, sobre todo porque no podía hacer nada para ayudarlos. Mi mamá en ocasiones estaba, como es normal, un tanto preocupada... y se le notaba bastante. Y eso me partía el corazón. Yo sabía que Dios nos ayudaría... pero mami... la notaba tan angustiada, molesta... Y recuerdo que el Chino me dijo: no te preocupes, sigue confiando" algo así. En ese momento, entré mis manos en el bolsillo derecho del pantalón. Y saben que encontré: un peso... Estaba nuevesito... y no lo podía creer. Miré al Chino... Estaba loca... Era posible que el peso estuviera ahí, pero no lo encontré, justo hasta en ese momento... pero de verdad, yo lo había buscado, incluso hasta lo había sacado fuera (el bolsillo)... era una locura pensarlo... Lo que sí, es que el momento fue significativo. Y como un rayo, un pensamiento cruzó mi mente, lo recuerdo con claridad: "Dios te proveerá". Y así lo hizo. Pude terminar mi bachillerato en el colegio, los "cuartos" aparecieron puff, como por arte de magia.
Tiempo después, pude comprar mi guitarra, bajo la misma onda de la escasez... por eso se llama Yireh, que significa Providencia de Dios.
"Dios proveerá" le dijo Abrahán a su hijo Isaac justo antes de intentar sacrificarlo. Hago mia esta Palabra. "Dios proveerá", lo creo contra toda esperanza.
Hermano, amigos, conocidos, Dios no se olvida de nuestras necesidades. Ánimo, El proveerá.
jueves, julio 02, 2009
Dios Proveerá
Me llama poderosamente a la atención varias situaciones que se presentan en la primera lectura de este día, en la que se relata el sacrificio que hizo Abrahán. En una parte, Dios le dice: "toma a tu hijo único, al que quieres..." Dios sabe que es su única descendencia, pues su otro hijo, Ismael, sería bendecido por Dios, pero su verdadera descendencia procedería de Isaac, el hijo dado en la ancianidad junto a su esposa, estéril e igual de 'adulta', Sarah.
Dios le recalca que tiene que ofrecerle lo que él más quiere, lo que tanto había deseado. Y resulta que ahora tiene que matarlo... sacrificarlo. Y Abrahán, imagino que con gran pesar, pero no con menos confianza, hizo obediente lo que Dios le había pedido.
Eso muestra dos cosas. No sólo que Abrahán confía sin dudas en Dios. Sino que le ama sobre todas las cosas. Isaac no es más que el fruto de un milagro dado por Dios. Lo único que estaba haciendo era devolviendo algo que le había sido dado. Surge una pregunta para muchos: ¿Para que dárselo, si luego se lo pediría? Pero Abrahán, que no tiene dudas, estaba seguro que si Dios le había prometido algo, el cumpliría con su promesa, sea como fuere.
La otra parte que me impresiona, es la respuesta que da Abrahán a su hijo, camino al monte del sacrificio. Isaac, ingenuamente pregunta: "Padre... ¿dónde está el cordero para el sacrificio?" Abrahán responde: "Dios proveera el cordero..."
Todos sabemos como termina la historia. Dios envia a un ángel que detiene a Abrahán cuando está a punto de degollar a su hijo "único, que el quiere", reconociendo que ni siquiera se ha reservado a su "único hijo" delante de Dios.
Y como Dios, jurando por sí mismo, lo colma de bendiciones, porque le ha obedecido (Gn. 22, 17.18b).
Abrahán es grande porque supo creer y esperar contra toda esperanza (Romanos 4, 18). No quiso entender, razonar lo que Dios le pedía. Obedeció. Hizo silencio.
Cuántas veces nosotros intentamos entender a Dios, para entonces aceptar su voluntad. Pero a Dios, que es tan grande, no podemos querer entenderlo con nuestra pequeñez. Es como querer guardar toda el agua del mar, en una cubeta. Así de ilógico.
Dios es bueno y cumple sus promesas. Eso basta. Saber que Dios es capaz de obrar en lo que parece imposible. Creyéndole "a Él" que todo lo puede.
Me siento tan regocijada en el Señor por esta palabra que hoy me regala. Confirmando una vez más, ante mi terquedad, que es capaz de hacer cosas que yo ni me imagino. Que Él es fiel, amoroso, y jamás se olvida de mi. Jamás. Dios no me deja. Sé que, pase lo que pase, Dios va caminando conmigo, pero no alante y yo atrás. El está a mi lado, y me lleva de la mano.
Yo, ante todos, declaro que a ti te entrego, Dios mio, mi Rey, por medio de mi amado Jesús, todo lo que quiero en mi vida, lo que más deseo, te lo entrego. Es tuyo. Tu, haz lo que quieras.
Sé que te tengo a Ti. Eso me basta. Tu eres mi proveedor, en Tí confío. Son tuyos los tiempos, no mios. Todo llegará en su momento, cuando lo entiendas necesario. Y será lo que Tu quieras.
Me abandono a Tí Jesús. Dame fuerzas para amarte y creer en ti, y esperar contra toda esperanza. Amén.
viernes, mayo 29, 2009
300 y con ganas de seguir
Anoche fue una noche muy especial para mi. Inolvidable, pues Dios a través de su Espíritu Santo, renovó su voto de amor por mi, me mostró su Divina Misericordia. Me acordó que El no se olvida de mi, y que conoce mis necesidades más que yo misma. El sabe cual es mi mayor temor: el miedo. Y está dispuesto a llevárselo. Y yo, abrí mis brazos, y con ellos mi corazón, para que soplara su Espíritu dador de vida, para que me renovara, diera vida a mis "huesos secos" y aliento a mis tribulaciones. Y "el Espíritu de los cuatro vientos" sopló con fuerza aires que se lo llevaron todo y lo renovaron todo. Dios se derramó grandemente y me mostró su infinito amor por cada uno de nosotros, que somos sus hijos amados, a los que El ha llamado.
No tengo palabras para expresar la paz que sentí y que siento todavía en estos momentos, a pesar de las angustias, dificultades y trabas que han ido surgiendo en estos últimos meses, semanas. Y la alegría, el consuelo de saber, que Dios es 'mi Dios', que me ha rescatado, que me llamó por mi nombre, que me dice que daría su vida por mi (y si que lo hizo). Qué es capaz de llevarse todos mis miedos, y que me fortalece y capacita para todo lo que venga.
No importa cuán difícil pueda parecer la prueba, sé que todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Por Él, venceré.
Soy una nueva criatura desde que Dios entró a mi vida. Cambió mi tristeza en danza. Y ayer, volvimos a recordar juntos ese voto... Me confirmó cual es su propósito conmigo. Cuando me acerqué a que oraran por mi, Dios sabiamente no me dijo lo que yo esperaba, a través de esa persona. Ese "tiguere" fue más allá y consoló lo verdaderamente importante. No se fue por las ramas, sino que fue a la raíz. ¡Wao! Una muestra, repito, de que sabe más que yo que es lo que necesito.
Gracias papito Dios. Estoy muy contenta. Pero esta paz... es lo que más me soprende. Hasta estoy asustada, jejeje! Lo que pasa es que sé que estás conmigo. Estamos juntos en este lío, y no tengo porque temer. Pase lo que pase, tengo valor, porque Tu Señor vas conmigo. Superaremos todo lo que venga... y proveeras. Si que lo harás. Anoche, precisamente, pensé que no iba a tener dinero para el taxi... Tarán!! Y justamente, ni un peso más, ni uno menos, tuve el monto exacto para pagarle a taxista... sin saber, pues pensé que tenía menos... en verdad. Fue "cheliaó" pero alcanzó, y eso es lo que importa. Gracias por eso también, Papá.
Confio en que todo saldrá bien. Tengo que ponerme las pilas en muchas cosas y abandonarme a ti. Y eso es lo que voy a hacer. Que sea Tu Voluntad, no la mía. Aunque me duela. Por los resultados, me he dado cuenta que es mejor llevarme de ti, aunque al principio no le encuentre mucho sentido, jejeje!
Bueno. Eso es todo por hoy. Pude "hablar" de la cementera en Los Haitises (tenía como ganas de eso), o sobre el pánico que "cunde" por la gripe porcina. O sobre algún libro interesante. Sobre el fenecido Miguel Cocco, con el que me siento en deuda por no escribir nada después de su muerte. Sobre tantas cosas pude escribir. Pero nada se compara con el amor que siento por Dios. No lo puedo evitar. Por eso, el número 300 de hoy, es en honor al que hace posible que yo sienta el deseo de teclear cada mañana. Más aún. Al que me da deseos de vivir.
lunes, abril 27, 2009
En pocas palabras
La experiencia, sin duda, inolvidable. "La resumo en lo siguiente: ¡no tengas miedo! Después del encuentro con el resucitado, nada es igual. Tu vida cambia drásticamente. Él que me ha elegido, me capacitará".
Gracias Señor, por fijarte en tu humilde esclava. Yo no soy nada, no te merezco "no soy digna de que entres en mi casa" pero basta sólo una palabra tuya, para que todo cambie... para que me devuelvas la dignidad.
Es por Tu Gracia, por tu amor... Gracias Padre, por amarnos, por amarme.
Gracias. Que se haga en mi según Tu Palabra. Sé que tengo que seguir esperando. Dame fuerzas. Yo quiero llevarte a donde quiera que vaya. Quiero ser testigo de tu gran amor, de tu bondad, de tu majestad. "Y no importa, cuán difícil sea el camino, Si tu eres mi destino, yo por Ti, venceré".
viernes, abril 24, 2009
Gracias por la "galleta"...
El asunto está en "las migajas" como decia la reflexión del Rayo de Luz. En los detalles. Me estoy perdiendo en ellos. Mi profesor de inglés dice: "The devil is in the details". Justo ayer lo mencionaba, una y otra vez. Cuánta razón hay en ello. Estoy desperdiciando muchas cosas de mi, sobre todo mi tiempo, cuando lo pierdo innecesariamente quedándome despierta hasta altas horas de la noche, para luego estar al otro día agotada. Yo que necesito, que debo descansar más de lo normal... y si quiero servir al Señor, tengo que tener fuerzas para hacerlo.
Y eso es sólo una parte, pero de la que se derivan muchas otras más... Cuán importante es el tiempo... Dios!!
Tremendo golpe. Ahora siento que es muy tarde para solucionar algunas cosas... yo siempre pidiéndole un chance a Dios y como que no me atrevo a pedirle otro más... siempre le quedo mal. Pero quiero enmendar. Asumir la responsabilidad de mis actos y dar la cara.
Yo y mis cosas. Mi extraño y adorable mundo.
Nos chequeamos. Hoy, no hay tiempo que perder.
martes, abril 14, 2009
No words
No sé como lo haré, but I'll do it. I know. Esta semana me cobrará los días de licencia y reposo. Cáspita! Otra vez la sensación en el estómago.
Anoche. Muchas luces se van encendiendo... Voy caminando. El sendero esta oscuro, pero hay luces que se encienden a mi paso. ¡Qué alivio! Agradezco a Dios. Nuevas experiencias se aproximan. Debo prepararme. Don Eddy dice que no tenga miedo. Anoche él y Doña Nilda despejaron muchas de mis dudas. Los escuchaba atenta, con mi ojitos abiertos, ávidos de encontrar respuestas hasta en sus gestos. Siento que no estoy sola. Don Eddy, doña Nilda, después del bizcocho de guineo, sus palabras fueron mi más delicioso y preciado alimento. Gracias.
For today... no more words, but to much work!!
miércoles, abril 08, 2009
SI JUDAS LO HUBIERA ENTENDIDO
Desde ya sé que Dios tiene grandes cosas entre manos... Todo este tiempo, para mi, ha sido de profundo desierto y pruebas, y sé que, a su vez, tendré una gran resurrección... Sólo basta confiar y depositarse en las manos de Dios, pues cuando la noche se hace más oscura y temible, es señal de que se acerca pronto la luz del alba.
Dios es mi guía, ¡adelante!
SI JUDAS LO HUBIERA ENTENDIDO
Judas Iscariote, el apóstol odiado por muchos. Aquel a quien señalamos por andar junto a Cristo sin conocerle. Por buscar las riquezas y el dinero, en vez de escuchar las palabras del Maestro.
A ese Judas a quien llamamos infame por entregar a Cristo por 30 monedas, precio que se pagaba por un esclavo cualquiera. Fácil es decir lo malo e infame que fue, y señalarlo como el más malo.
¿Pero por qué no decimos eso de Pedro, quien lo negó delante de todos, y blasfemó jurando que no le conocía frente al mismo Jesús?. ¿ Por qué Pedro es la piedra donde Cristo edificó su iglesia y no el cobarde que le negó?
La respuesta es una: "Arrepentimiento" . Pedro lloró amargamente su falta, luego de escuchar al gallo cantar; Judas en cambio, creyendo que no tenía perdón se ahorcó.
¿A quién nos parecemos? ¿A Judas quien dice "no merezco perdón" y sintiendo lástima de sí mismo se deja morir?, ó ¿a Pedro, quien notoriamente conoció realmente a Jesús, y al ver su gran falta, pidió perdón y se arrepintió con todas sus fuerzas sabiendo que tenía un Dios que estaba muriendo en un madero, para que él pudiera vivir, y ser perdonado?.
Sin importar lo que hayas hecho, tú vales cada gota de la sangre derramada en un madero astillado, y eres digno de perdón. No te dejes creer que tu falta es demasiado grave, y no pienses que no tienes perdón.
Tú vales mucho para Dios. Tú vales el más grande sacrificio de la historia, construido de amor puro. Date hoy tu valor, y si has estado lejos, regresa; pues Él tiene para ti los regalos que sólo los hijos de un Rey merecen.
Dios advierte las cosas antes que sucedan; y lo hace para que estemos atentos y prevenidos para cuando llegue el momento, sigamos su consejo. Dios ya sabe qué actitud tomarás ante determinada circunstancia. Él te conoce muy bien; mucho mejor de lo que tú te conoces.
Dios sabe que enfrentarás situaciones que te tentarán a volver hacia atrás, a que no sigas con empeño la meta que te habías trazado desde el principio. Pero Él hoy te dice: NO VUELVAS HACIA ATRÁS, no permitas que haya estancamiento en tu vida, aunque no veas ninguna posibilidad.
Dios sabe que habrá momentos en tu vida que todo lo verás oscuro, que no verás perspectivas, ni posibilidad alguna, y que llegarás a dudar de su acción para ti.
Dios sabe que habrá momentos en tu vida que todo se te volverá cuesta arriba. Aparentemente las cosas no te saldrán como esperabas. Sabe que tendrás dificultades con personas muy cercanas a ti, sabe que enfrentarás una serie de sin sentidos; y sabe que ante estas situaciones, enfrentarás la tentación de renegar, de
quejarte y de cuestionarle.
Pero este es el momento para que aprendas a dar gracias en todo. Hoy Dios te dice: QUIERO QUE APRENDAS A DARME LAS GRACIAS, NO SOLAMENTE EN LOS GRATOS MOMENTOS, SINO TAMBIÉN EN LOS MOMENTOS DE DIFICULTAD, porque es así como tu carácter será forjado y aprenderás a crecer en la fe.
lunes, marzo 23, 2009
Te alabaré eternamente...
Salmo Responsorial Salmo 29
Te alabaré, Señor,
Te alabaré, Señor, pues no dejaste que se rieran de mí mis enemigos. Tú, Señor, me salvaste de la muerte y a punto de morir, me reviviste.
Te alabaré, Señor,
Alaben al Señor quienes lo aman, den gracias a su nombre, porque su ira dura un solo instante y su bondad, toda la vida. El llanto nos visita por la tarde; por la mañana, el júbilo.
Te alabaré, Señor,
Escúchame, Señor, y compadécete; Señor, ven en mi ayuda. Convertiste mi duelo en alegría, te alabaré por eso eternamente.
Te alabaré, Señor,
eternamente.
miércoles, marzo 18, 2009
Dios cuida de mi

Pese a la lluvia y al cielo gris, está el sol. Me lo imagino tan brillante oculto entre las nubes malhumoradas y tristes. Rasgo su espesor con mi imaginación para ver más allá, y contemplo absorta la luz que ilumina este lado del mundo. Me dejo acariciar por la dulce y suave brisa... y siento como Dios cuida de mi. Así como el Sol sale a pesar de la tormenta, así Dios nos lleva entre sus brazos en medio de las dificultades. Aunque no lo veamos, Dios nos cuida, nos cobija, nos sostiene, nos ama.
Cada día, ponte en las manos de Aquel que se entregó por ti y repite, más todavía cuando sientas que no hay esperanzas y que se acabaron tus fuerzas: Dios cuida de mi.
1Pedro, 5-6.
Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios para que, llegada la ocasión, os ensalce; confiadle todas vuestras preocupaciones, pues él cuida de vosotros.
Biblia Jerusalén
Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que, llegado el momento, él los levante. Depositen en él todas sus preocupaciones, pues él cuida de ustedes.
Biblia Latinoamericana
En mi vida no hay dirección, tomaré una decisión.Yo sé que existe alguien que me ama, mi mano Él sostendrá. Si una puerta se cierra aquí, otras puertas se abren ahí. Necesito aprender de más de Dios, porque Él es quien cuida de mí. Dios cuida de mí.
Dios cuida de mí, bajo la sombra de sus alas. Dios cuida de mí, yo amo su casa y no ando solo. No estoy solo porque... Dios cuida de mí.