miércoles, mayo 26, 2010

Llueve

Más dentro que fuera, en muchas casas, llueve. Hace frío en el estómago y el bolsillo. Se acabó el pan. No "hay" para ponerse de pie.
Los hueso se quebrantan. El enfermo mira callado a su alrededor y no ve a nadie.
Hay un niño descalzo caminando por la calle con un cubo lleno de porquerías. Se le perdió la inocencia y ni cuenta se dio. Lleva rodando la amargura que convertirá navaja filosa.
Un joven anda extraviado. Estaba tan oscuro el camino... que no supo distinguir a donde ir.
La muchacha lava los sueños en una agua enlodada y pestilente. Fue lo que le enseñaron.
De allá arriba baja una mano que aplasta las hormigas. No hay remedio. Más dentro que fuera, en muchas casas, llueve.

martes, mayo 25, 2010

Si, todavía existo

Una entrada corta a modo de señal de humo. Una verguenza ajena y la fidelidad de aquellos que me siguen, me obligan a rendir una explicación por mi larga ausencia.

Trabajo. Tan sencillo y tan complicado como eso. Mi nuevo empleo conquista una importante parte de mi tiempo. Llega la mañana y de pronto, ya es de noche. En el intento por repartirme entre otras responsabilidades termino la jornada agotada. Será hasta que me adapte, pues tengo la esperanza de que, con la ayuda de Dios, sabré disponer con inteligencia de las 24 horas del día sin sacrificar ésto que tanto amo hacer.

Hay planes estrujados en hojas de papel que quiero hacer realidad. No encuentro la forma de alzar el vuelo. ¿Me faltará gasolina? ¿Tendré alguna avería en el motor de arranque? ¿Habrá alguna turbina oxidada? ¿Me hará falta un piloto? ¿o un copiloto? ¿Será que no sé hacia donde voy?

No tengo claras ninguna de las preguntas anteriores, a decir verdad. Pero me siento bien de no ser conformista, aunque me toque pagar un precio muy alto por no serlo.

Gracias a Dios, lo tengo a Él. Que me aguanta todas mis pataletas sin chistar. No se imaginan ustedes como lo amo. Por él todo lo demás cobra sentido y vale la pena.

Mientras tanto, tengo muchas cosas sencillas por hacer: Discutir y reír con Miguel; emprender proyectos locos con Edwin; crecer junto a Más que Vencedores y la Comunidad. Ser la madrina de un o una hija de Violeta e Ismael. Ver crecer a Lía. Luchar por mi familia en todo el sentido de la palabra.
Ver casarse a mi amiga Ana Virginia; compartir con mi hermana Berioska, aprender en la fe de Don Eddy y Doña Nilda; y de poesía y Literatura con Don Beiro. Ser "tía" de un hijo de Ivelisse.
Terminar la carrera, renovar mi visa, redactar artículos, montarme en muchos carros públicos, correr detrás de una guagua.
Conocer nuevas personas, nuevas culturas, leer muchos libros y escuchar música. Perfeccionar mi inglés, mi español y aprender francés.
Amar a mis hermanos y amigos cada día más. Ser menos egoista y más solidaria. Enmendar muchos errores. Hacer mi propio camino al andar, soñar...
Visitar a la gente, recordar los cumpleaños, aprender a tomar vino y volver a bailar ballet o algo parecido.
Ver películas y tal vez adquirir un nuevo celular. La idea de un Blackberry es una posibilidad a la que me resisto pero a la que mi trabajo me empuja. Odio este dilema. Es lo único de toda la lista.

Ya son las 10:30 p.m. Debo descansar. Me despido mientras veo con desdén la medicina que mami pone frente a mi, y pienso en lo que me pondré mañana para ir al trabajo.
Me tomaré una taza de leche antes de irme a acostar.

miércoles, abril 21, 2010

Una visita sorpresa


Este es mi amigo Ernesto Forteza. Es cubano. Trabaja como fotógrafo y algo más en el Listín Diario. Fue la primera persona con quién salí "a la calle", cuando todavía era pasante. Lo recuerdo muy bien: fue una entrevista a Lorena Oliva, una actriz de teatro de origen argentino. Estaba presentando una adaptación, en un monólogo, de "La Odisea" de Homero, en el Auditorio Patrick Hudson de El Dominico Americano. No tenía grabadora, porque se supone que sólo iría a contactar la entrevista. Pero ella estuvo dispuesta a dármela con todo y el cansancio de la presentación. Con su vaso higiénico de agua, con la respiración entrecortada y algo agitado en tono de la voz, Lorena conversó conmigo de lo más ameno, obviando mi novatada, mi falta de grabadora y mis manos sudorosas. Ernesto se mantenía distante, y de vez en cuando comentaba algo durante la entrevista, algo muy usual si le interesa el tema. Con el tiempo los dos hacíamos la entrevista... era encantador. Fue mi primera entrevista, la de Lorena y su Odisea. Y para mí ha sido lo mejor que he escrito. Mi primera publicación. Mi primera vez de ver mi firma "Nazaret Espinal" desplegarse orgullosa en una de las páginas del Decano. Recuerdo ese sábado. Me temblaban las manos mientras buscaba el artículo al que le habían dado media página. Lo leí, lo leí y lo leí, tantas veces pude ese día y al siguiente, encontrándole errores y pensando en una nueva forma de escribirlo. Estaba tan emocionada. Ernesto, de su lado, me dijo que le había gustado la foto. Pronto comenzamos a salir muy a menudo y nuestras salidas fueron verdaderas horas de diversión (a veces) y desahogo. Disfrutábamos el trabajar juntos y el día a día nos fue haciendo amigos. Los demás fotógrafos decían que yo sólo quería a Ernesto. Y en realidad, algo diferente me une a este señor de pelo blanco, inteligente, estratega y de grandes historias. Recuerdo en especial el viaje que hicimos juntos a Rancho Arriba, San José de Ocoa, para entrevistar en una "lead" informal a Don Hugo Tolentino Dipp. Fue hace poco, creo que a finales del 2008. La pasamos estupendamente e hicimos un buen trabajo de equipo. Nunca lo olvidaré. Este lunes pasó con dos amigos más por mi nuevo lugar de trabajo. Desde que salí empezó a tomarme fotos. Yo corrí emocionada a saludarles y a quien primero atiné a atrapar en un abrazo fue a Ernesto. La foto que encabeza este texto es el reflejo del momento. No pasaron bien los minutos cuando empecé a llorar. Ernesto entonces me besaba la cabeza, como hace un padre con su hijo, porque sepan que el dice que soy como su hija. Fue una gran sorpresa. Y quiero compartir las fotos que con tanto cariño me hizo para que me viera en mí ahora, nuevo lugar. Ernesto, con dolor, unos días antes de marcharme, me dijo que todo en la vida es un ciclo. Yo ya había cumplido el mío, insistía. Aunque eso no le agradara del todo. A pesar de ser una persona poco expresiva, puedo sentir su cariño incluso atravesando las distancias. Cosas como esa me llenan de fuerza en este tiempo de prueba. Gracias muchachos por su visita. No se imagina lo mucho que significó para mí. ¡Les quiero mucho!

lunes, abril 19, 2010

¿Qué significa seguir?

Por un momento pensé que se trataba de un artículo del blog que sigo. Con desilusión, descubrí que era un tema de blogger para explicar de que se trata eso de "seguir".
Sin mucho en la cabeza decidí hacer yo el artículo. Abrí el escritorio, hice "click" en "nueva entrada" y empecé a teclear. Lo que saliera estaría bien. En estos días tengo que sacar fuera, tengo que... dejar salir todo lo que entra a mi mente. Tengo que seguir.
Y, ¿qué significa seguir?
Luchar sin descanso, es decir, no darse por vencido.
Seguir escribiendo aunque nadie te lea.
Salir a la calle con una sonrisa a pesar de haber dormido mal y no tener dinero para comer y pagar el pasaje.
Seguir es corregir los errores. Conservar la calma cuando aparentemente lo haz perdido todo.
Es pintarse los labios de carmín, sentirse orgullosa y valorar lo que eres, después de terminar una relación de años. O después de años de estar sola.
Seguir es sacudirte el polvo, vendarte las heridas, olvidar lo pasado.
Es caminar con la frente en alto cuando acabas de perder el trabajo. Comerte un helado cuando no te fue bien en el exámen.
Seguir es soñar aunque tengas pesadillas. Escribir aunque no llegue la inspiración. Vestirte de rojo luego de un diagnóstico desfavorable de salud. Es perder la batalla pero tener ganas de pelear hasta morir.
Seguir es perdonar y sanar la herida aunque parezca que no tiene sentido. Es amar a aquel que te arrancó el amor.
Seguir es dormir cuando no sabes como pagar las deudas. Es soltar una carcajada cuando se te olvidó la cartera y todos tus cuadernos en el autobús.
Es levantarse temprano a tomar el café cuando el cielo amanece nublado o llueve.
Seguir es subirse el pantalón cuando hay que pasar un charco de agua y ponerse una funda en la cabeza si se te quedó la sombrilla en casa.
Es comerte feliz un helado de coco con batata si no hay para comprar un "Yogen Fruz".
Es "bajarte" y atar el cordón de los zapatos si no aparece quien lo haga.
Seguir es hacer de las cenizas tus alas para volar.
Tomarte el remedio de cebollas y sábila aunque no te guste.
Seguir es eso... seguir. Continuar, no detenerse, mirar hacia adelante, ponerse de pie después de caer... seguir. Tomarse el chocolate caliente agarrando la taza con las dos manos, sonriendo agradecida porque después de todo, si estás viva, entonces no estás vencida... Sigue.

viernes, abril 16, 2010

Vivir-morir

Este es uno de los salmos lúdicos de Yuan Fuei Liao. Lo copio no sólo porque me gusta, sino porque es tan verdad, tan real. Me llena de energía. Me recuerda que vale la pena morir, porque hace falta para ello estar ¡bien! vivo. Bien viva para vivir y para morir.

Dios:
Jesús me enseñó que
quien vive sin morir
muere sin vivir.
Sólo quien muere
sabe vivir,
y vive
quien sabe morir.
Para vivir
hay que estar vivo;
para morir,
¡tan-bien!

Transición


Cambié de trabajo. No sabía cuantos giros te da la vida cuando ésto sucede. Ha sido interesante. Escribo mucho y tengo muchas ideas. Mi mente no se detiene y todo lo que me rodea me inspira, me entretiene, me ilumina los sentidos. Hasta la nueva ruta para llegar hasta mi nueva casa de creaciones, trae sus propias historias. Todos los días surge una ocurrencia en el carro público. O en el puente peatonal que cruzo una esquina antes de la Defilló, encima del agitado tránsito y los trabajadores que retuercen el ánimo de los que pasan, con todas sus maquinarias pesadas y ruidosas.
La gente parece distinta. A veces me siento como si viajara en algún otro lado. Por cierto, me llevé tremendo susto este lunes pasado en la mañana, cuando viaja embutida en un carro público ruta 27 hasta el 9 de la Autopista Duarte. Justo llegando a la Avenida Abraham Lincoln la boca abierta de una serpiente gigante me roba el aliento y me deja totalmente desconcertada. El Parque Temático que se inventó nuestro querido Síndico, armó tremenda polémica dentro de aquel mundo destartalado y dísimil, que sentí pesar de pedir parada ante aquella discusión. Hay que ver que el dominicano sabe de todo, pero eso es otra cosa. La realidad es que el proceso de cambio, la transición, ha sido difícil, con todo y mis aventuras y las inyecciones de inspiración.
Extraño mucho a mis antiguos compañeros de trabajo. Aunque no me puedo quejar de mis nuevos compañeros. Me hacen reír... pero, como me decía anoche Don Brito, -a falta de que su hija Indhira me atendiera al teléfeno-: "los cambios siempre nos afectan... son difíciles. Es un proceso... pero ya pasará.... ". Si... ya pasará.
El cambio ha llegado además con una fuerte brisa dejándole a mi vida una hojarasca impertinente. Se ha nublado un poco el cielo y me dan ganas de estar lejos, de apartarme de todos, de dejar que la hojarasca cresca, que me arrope entera con sus hojas marrones y crujientes... pero sé que no debe ser así. Que tengo que levantar la cabeza y tomar la escoba y barrer, barrer, barrer, hasta el cansancio. Luchar por seguir adelante, sin dejar que lo "humano" me aniquile y me arrebaté el optimismo. Si. Seguiré creyendo en las personas, aunque me fallen. Perdonaré, porque es la mejor medicina para el corazón y es la llave del amor... Amaré, aunque parezca una locura, aunque me cueste la vida. Sonreiré, aunque se me salgan las lágrimas. No dejaré de ser sensible. No dejaré que mi corazón se vuelva una roca. Lucharé. Yo sé que esto es un mal momento. Sé que Dios me ayudará. Que juntos lograremos terminar la obra que Él ha empezado en mí.
A los que me conocen, a los que han estado conmigo, rueguen por mi. Lo necesito. Los necesito. No tomen en cuenta si les sorprendo con silencios, o hasta con dureza. Sigo siendo yo. La niña que sueña y que, porque a decido amar y luchar por lo justo, ha encontrado muchos tropiezos. Pero sigo siendo... yo.

miércoles, abril 07, 2010

¡Hola!

Una nueva canción empieza a sonar en mi tocadiscos. La escucho atenta y encantada. En dos palabras: estoy feliz y emocionada. Siento maripositas en el estómago y no precisamente tiene que ver con algún varón. No se trata de eso. La vida me sonríe y estoy enamorada de ella, de su cálida y dulce mirada, de su abrazo que me arrulla. Siento una inexplicable sensación en mi interior que me hace mirar al cielo con frecuencia, y otra vez sonreirle al cielo, a las nubes. Suena tonto, barato y sin esencia. Pero les conforto con un típico "yo me entiendo".
Es más o menos esto: estoy cerrando un ciclo de mi vida, y de una vez, se empiezan a abrir otros. En un chazquido de dedos. A la rueleta de mi asombro, dejándome boquiabierta.
"Este será un gran año", fue mi propio augurio la madrugada del primero de enero. Aunque con lágrimas en los ojos, esa primera madrugada me prometía muchos cambios, cosas nuevas... sin saber el tamaño que tendrían, me aventuré a aceptarlos en mi interior. Tamaña osadía.
Justo ahora, cual si fuera un cuento, siento la llegar a la última página y entrever la palabra "fin". Me tiemblan las piernas, se me encoje el estómago... uuyy. Pero se siente bien, muy bien. Ante mi se abre un horizonte mágico, lleno de sorpresas esperando-me.
Con humildad, puedo decir que estoy creciendo. Y lo mejor, estoy creyendo en mí. Estoy siendo testigo del amor de Dios. Reconociendo quienes son mis verdaderos amigos. Disfrutando de la aventura de la vida y conociendo un mundo por el momento, escondido y desconocido para mi.
Por demás, les dejo mi saludo. Desde hoy, alguien nueva les saluda. Dios hace nueva todas las cosas, y yo, por su Gracia, no soy la excepción.
Pero no tengan miedo. Sólo soy yo, renovada como las aguas de un río. A bordo de una montaña-rusa, achinando los ojos y abriendo los brazos al Sol.

martes, marzo 23, 2010

Estar viva


Emoción. Ganas de reír y llorar al mismo tiempo. Un sentir distinto, como si pudiera tocar el viento, tomarlo de la mano. 

Un horizonte nuevo se levanta frente a mis ojos. Tiembla el alma, el corazón grita, el cielo se aclara. Puedo ver. Tanto, que siento miedo. Hay una sonrisa anclada en los labios: tímida, tonta, ingenua. 

Sucede. No hay explicaciones lógicas, ni ilógicas. Pasa. Llega. Se aproxima. Te toca.

¡Una locura! ¿Será? ¿Por qué preguntas? ¿Por qué respuestas? 

La vida es como el fluir de las olas. Reciclar el agua. Dejarse llevar por la corriente Divina... no estancarse, y otra vez dejarse llevar. 

Empaparse del cristal de la lluvia. Llover con ella. Reflejar el Sol en sus gotas. Cristal infinito, transparente y puro. 

Abandonarse al latir de la tierra. Dejarse seducir por el fuego. Y otra vez dejarse llevar, sin resistirse. 

Soñar. Despertar. Vivir. Dejarse amar. Amar...  Estar viva. 



jueves, marzo 18, 2010

Les cuento...

He sentido unas ganas enormes de escribir,  ¡gracias a Dios! Estoy muy contenta del cansancio que tengo, porque significa que tengo algo que hacer. Y si tengo algo que hacer, es porque soy útil. 
Me encuentro en la antesala de uno de los tiempos más importantes de mi vida: la pascua. He tenido una cuaresma maravillosa. Una verdadera y llena de espinas, para la Gloria de Dios. Sonara a locura, pero en medio de las pruebas es donde se puede experimentar la misericordia y el poder de Dios.
Hay momentos en los que me he sentido como Jesús en el Getsemaní: angustiada, con ganas de salir corriendo. Y sin otro remedio que abandonarme completamente a la Voluntad de Dios. No porque quiera. Sino porque Dios es el que dirige mi vida y en ella se hace lo que Él diga, me guste o no, jejejeje!!
Estoy aprendiendo tantas cosas. Cada día trae enseñanzas escondidas en el gesto más sencillo. Me levanto y al abrir los ojos, le pregunto a Dios: "Dime, que sorpresas tienes hoy para mi". 
Lo digo con cara de niña traviesa y me imagino a Dios con su sonrisa de travieso.
Voy por las calles con los ojos bien abiertos y trato de disfrutar cada minuto, ya sea subida en una guagua de pie, apretujada, o en un carro público, o caminando, no importa. 
Siento en mi interior una fuerza que me sostiene. Una presencia que me acompaña en cada paso que doy. Me siento segura, tranquila. Dios está obrando, de eso no me queda la menor duda. 
El panorama a veces se empaña y de inmediato Dios manda su ángeles, (porque eso son mis amigos y la gente que me rodea: verdaderos ángeles) y siento que me levantan y las historia vuelve a tomar su curso. 

Chanfles!!! Ya me tengo que ir. Mañana les continúo la rola. ¡Ah! De paso aprovecho para pedirles que oren por la Pascua Juvenil, Misión Vida Nueva al Ritmo de Jesús... lo necesitamos muchísímo. Les confieso algo: tengo la convicción de que será inolvidable. 
Nos chequeamos. Y gracias a todos los que se han integrado a este humilde blog, expresándome su opinión y agrado. Gracias por leerme. Eso me ánima. 


martes, marzo 02, 2010

Yo creo en los ángeles

Este post empezó a existir a la 1:00 p.m. Comía un suculento puré de yuca con jamón a la plancha, preparado por mi madre. Entre bocado y bocado, pensé en ella, en Doña Luz. Me la imaginaba preparándome el puré, con toda su calma y su ternura. Seguro mientras lo hacía, pensó en mí y le puso un poquito de mantequilla y algo de agua fría para suavizarlo, tal como a mi me gusta. 
No les miento cuando digo que estaba delicioso. Si. No era nada del otro mundo, pero tenía el ingrediente más importante del mundo: el amor. Entoces, me puse ñoña y se me aguaron los ojos. Pensé: "mi mamá es un ángel". Y rodaban dos gotas por mis mejillas, mientras recordaba lo temprano que se levantó esta mañana para terminar de ayudarme a preparar la comida. De pronto empecé a recordar muchas de sus dulzuras, encerradas en detalles tan curiosos que sólo un alma sublime puede dar. Pensé en aquella madrugada que se levantó a verme. Yo estaba medio despierta y escuché cuando le dijo a mi padre: "Mírala. Está en la misma posición en la que se acostó". Entonces resolví que estaba espiando mi sueño, como cuando era niña y me enfermaba tan frecuentemente. Siempre iba con sus manos cálidas a toparme la frente o a cerciorarse que estaba respirando correctamente. Si me atacaba la tos, no pasaban 5 minutos para que llegara con una cucharada de azúcar a endulzarme. Me preguntaba si había podido dormir y si quería agua. 
Recuerdo también las veces que me despierta cuando me quedó dormida en el mueble o en la mesa, con la cabeza metida en el cuaderno y el lápiz en la mano. Me toca por la espalda y me ayuda a levantarme, mientras voy refunfuñando y caminando a tientas, media turuleca del sueño. Hasta que no ve que estoy acostada, ella no se duerme. 
¿Qué más prueba quieren? Mi madre es un ángel. Yo mientras vida tenga, no podré pagar sus desvelos, su preocupación por mi, su amor, su entrega, su bondad. 
Mi madre irá al cielo, porque de allí vino. Dios nos la prestó para que viniera a repartir milagros escondidos en cajitas de cristal: frágiles, humildes, invaluables. 
Pido a Dios que me ayude a ser mejor hija, más agradecida. Ojalá que pueda ser tan buena madre, tan buena esposa, tan buena mujer como lo es ella. Aunque lo dudo. Mi madre no tiene par. Recuerden: ella es un ángel.

lunes, febrero 22, 2010

Confianza


Hace días que magullo palabras en mi mente, sin dejarlas salir. He sufrido su encierro, pues si ellas, mis palabras, están presas, también lo estoy yo. Por eso sin pensarmelo mucho resolví escribir como fuera al menos algunas líneas para dejar salir a sorbos todo lo que he estado viviendo en estos días. 
Soy muy afortunada. Cada día trae consigo muchas aventuras, retos, sorpresas. Aunque tengo mis quejas, es mucho lo que le debo al transporte público de mi país. A pesar de lo ineficiente e insoportable que puede ser, no puedo negar que en estos días ha sido una fuente de oración, mi alivio, mi motivo de risas y una oportunidad para conocer personas. A bordo de una "Caribe Tours" en su ruta "31", vi uno de los amaneceres más hermosos de mi vida. Fue hace mas o menos dos semana. Iba de pie, en la "cocina" y cruzabamos el puente de la "17" en una guagua repleta de gente. De un momento a otro, estaba ahí. El sol se erguía tan hermoso en el cielo. Por un momento parecía salir de entre los árboles y mientras lo admiraba, me olvidé del tapón y fuí muy afortunada. 
Sus rayos apenas tocaban mi rostro. Cerré mis ojos y me sentí tan viva. Entonces recuerdo que empecé a darle gracias a Dios por la oportunidad tan hermosa que me daba de contemplarle a traves de la Creación. Pero sobre todo le agradecía que me hablara, pues sin duda en ese momento Dios me decía lo mucho que me amaba. 
Por un instante sentí tanta lástima de las casuchas que parecía rendirse a mis pies. De seguro muchos de los que allí se hacinan, no esperaban con tantas ansias este amanecer. Seguro muchos no tendrían nada que comer y este nuevo día simplemente sería uno más repleto de preocupaciones
Es triste si. Como triste son las sorpresas amargas que llegan cuando menos te la esperas. Por eso son "sorpresas". Como triste despertar con la angustia de estar anclado en el mismo puerto sin saber cuando por fin llegará el día de levar anclas y tomar nuevos rumbos. Si. He estado pensando en eso. Lo he estado viviendo. ¡Ah! Pero Dios no se ha olvidado de mi. No. Ha estado al pendiente de cada una de mis inquietudes para recordarme que debo confiar y esperar en Él. Y vaya que ha insistido. Saben que. Una vez me dolía mucho la cabeza, en una guagua. Estaba preocupada... y no sé cómo empecé a hablar de Dios con alguien y el dolor desapareció. Como por arte de magia. 
Es difícil a veces olvidarse del dolor que nos atrapa, que nos palpita. Pero es la única forma en la que Dios puede actuar: cuando nos abandonamos a Él y confiamos en su Providencia. 
El mejor de estos ejemplos lo acaba de dar una bebé de apenas cuatro (4) días de nacida. Ella ha hecho honor a su nombre, dando una gran lección. Se lo decía a su Papá, que es mi mejor amigo. Les cuento: Hubo un momento en que la madre de Lía Yireh estaba muy delicada. Nunca olvidaré el rostro de mi amigo, sus ojos, aquel jueves a las 10 y algo de la mañana mientras me contaba lo que sucedía. Hizo todo para contener sus lágrimas.... por mantener frente a mi su siempre actitud de confianza en Dios aun en el momento más duro... El no se imagina cuanto lo admiro... Su esposa corría peligro de muerte... y su beba que estaba en su vientre. 
Ante aquel cuadro sólo nos quedaba una opción: abandonarnos a Dios. Depositar en Él la intervención de Jenny, su alta presión arterial y los pulmones de la pequeña Lía. Sólo nos quedaba confiar en Dios. Y para su Honor y Gloria, gracias todo está bajo control. 
Fue hermoso como muchos nos unimos como soldados a esta batalla y para salir más que vencedores. Recuerdo como en un momento, mientras estaba en la clínica, esperando que Chiky, mi amigo, saliera en cualquier momento para darnos noticias, me invadió una gran paz. Tuve la sensación de que Dios mandaba su ángeles y tomaban las manos de quienes intervenían a nuestra hermana... y ya dejé de sentir angustia. Respire, levanté mi cabeza y sonreí. Dios lo tenía y sigue teniendo todo bajo control. 
Pese a las altas y bajas en esta montaña rusa que es la vida, sobre todo cuando se vive tras las huellas de Jesús, estoy convencida que pase lo que pase Su Gracia jamás me abandona. Sé que podré manterme en pie, dando la batalla, aunque a veces llore, como lo hizo mi amigo aquella mañana en mi hombro. Sé que esas lágrimas no son sinónimo de debilidad. Sé que me basta Jesús, pues si soy débil entonces es cuando Él es fuerte. 
No sé como, pero me abandono en las manos de Jesús. Pongo mi mirada en Su rostro y aspiro su perfume. Lo abrazo. Confio en Él. 

lunes, febrero 01, 2010

Seguirte Jesús

Ayer celebrábamos el día de la Juventud y elegimos el tema que titula este post como centro de la convivencia que tanto los grupo de oración Jesús amigo como Más que vencedores decidimos realizar para celebrarlo, y de paso dar a conocer un poco acerca del carisma de Don Bosco, personaje que inspiró esta fecha en nuestro país.

La experiencia, de manera personal fue maravillosa. Edificante y refrescante. A pesar de que al final del día cuando decidí escribir este comentario, estaba muerta de cansancio, me sentía renovada y convencida de que seguir a Jesús ha sido la mejor inversión y la mejor decisión que he hecho en mi vida. Y que, sobre todo después de haberlo pensado en estos días, no me arrepiento de estarle dedicando mis mejores años, mi juventud, mi ánimo para servirle y para predicar su Palabra. Mostrarles a otros esta Buena Nueva que, como dijo Jhonatan, el instructor, no vale la pena, sino que vale la vida.  Y como dice una canción: "...Cómo escapar de Ti, como no hablar, su Tu voz me quema dentro". Definitivamente, Jesús es lo mejor que me ha pasado y obedecerle a pesar de que muchas veces no entiendo sus caminos, sus decisiones, estoy convencida que estar a su lado es lo correcto y el secreto de la felicidad, de mi felicidad.

Confirmo mi llamado. Vuelvo a decirle que sí a Jesús. Estoy segura que quiero seguirle. Tan sencillo como se escribe y tan difícil como es en la vida real. Ayer, a través de mis amigos, de mis hermanos en Cristo, estuve tan alegre. El día fue, a opinión de algunos, excelente, para la Gloria de Dios. Yo les secundo. Y le agrego: fue maravilloso. Nada ostentoso nos caracterizó. Tuvimos a Jesús. Su presencia nos acompañó y que más podíamos necesitar. Lo que sentí me hace cantar como el salmista: “mejor es un día en tus atrios (o en tu casa) que mil fuera de ellos. Porque estar en el umbral de tu casa es siempre mejor, que habitar en los palacios”. Es así. No lo puedo explicar. Pero es así.

He tenido la oportunidad de experimentar varios estilos de vida. He saboreado un tanto la fama, la popularidad. He estado en grandes mansiones, he compartido con gente “importante”, de poder. He estado en fiestas, con todo tipo de comida, bebidas, música. He ido a buenos hoteles. He sentido el amor y la pasión de un beso. La adrenalina de hacer lo que te gusta, como en mi caso escribir, leer un buen libro, un buen poema. De bailar, que me encanta, de escuchar música. Pero nada de eso se compara con estar en la presencia del Señor, de sentirme amada por Él. Y mi intención no es restarle méritos a lo antes mencionado. Lo que quiero significar es que nada de eso tendría sentido si no va de la mano de Jesús. No sabe igual. Es como comer arroz o plátanos si sal. Bailar sin música. Es tenerlo todo y al mismo tiempo sentir que no tienes nada. Y sé que algunos de los que lean esto saben a lo que me refiero. No hay palabras que puedan describirlo. Esto hay que vivirlo. Prueba y verás que bueno es el Señor. Yo lo garantizo. Estar a su lado es vivir a plenitud.  Jesús, aquí estoy. Quiero seguirte. Conduce Tú mi vida.  

 

 

lunes, enero 18, 2010

De versos y locos

Yo no pensé que amaría tanto escribir. Pero lo que jamás imaginé es que me ataría la poesía.
A ella, a sus versos, como "los versos de un loco" de Presuntos Implicados, les dedico estas estrofas que salieron de su todo y del Todopoderoso que es mi fuente, mi manantial de Agua Viva.

Gracias al verso, a las palabras que lo construyen. En ustedes encuentro respiro en mi vida. La espera es más fácil junto a ustedes. A su compañía debo el elixir de mi existencia. Compañeros de insomnios, de lágrimas, de amores, de soledades, de utopías. Palabras que construyen versos, mi eterna amiga. Perdona mis olvidos. Perdona, no ser tan tuya, como eres tu tan mía.


De versos y locos

De unos cuantos días de pensarte y de sentirte lejos.
De buscar tu calor para mitigar mi frío...
El frío desordenado de los desamparados
El calor abrasante de la melancolía.

De intentar pescar en tu suelo fértil
darme de tus frutos un banquete
Exquisito son, en ellos me deleito.
Madrugada noctámbula, estrellas desnudas...

Qué lástima desperdiciarte.
Lamento perderte, condeno olvidarte.
Renunciar a tus horas, a tu regazo.
Al encuentro inolvidable, calmante de siniestros.

Siniestra la juvenud, primavera inocente
Que disfraza el hambre, pero quebranta y muele.
Que reparte migajas, que hechiza.
Yegua indomable, flor que se marchita.

Horizonte perdido... si no te encuentro.
Sentires aniquilados,
Pan que se va a la basura,
Alondras al vuelo.

Fama que como el humo, se esfuma.
Quimeras contigo: posibles.
No quiero más preguntas,
A ti te quiero, por el "verso" de mi vida.

Que de versos tengo el alma.
¿Qué de locos? Viviré en harapos.
Que vivir sin ti no puedo,
Moriré contigo, viva.


martes, diciembre 15, 2009

Tu decides

Caminaba con la mirada a los pies. El sueño de hoy no tiene explicación y lo siento paso a paso mientras me dirijo al trabajo. De repente, subo la cabeza y miro la guagua que viene de frente. Hay un letrero en su vidrio frontal que me espabila: "Todo a su tiempo". El ruido de un tránsito que empieza a aglomerarse en la 27 con Máximo Gómez no consigue desviar mi atención. El mensaje ha llegado a su destino. Que bueno que levanté mi cabeza a tiempo. Sólo atiné a decir: "Gracias Señor por escucharme" y sonreí. Pienso que ambos lo hicimos, y ahora sonrío con mis ojos adormilados. 

   Reflexión. 

Cuando en la vida atraviesas por momentos difíciles, tienes dos opciones: dejar la cabeza abajo o levantarla. El riesgo que corres es el de perderte lo que hay para tí si no te atreves a levantar la mirada. Es posible que la respuesta que esperas esté más cerca de lo que piensas. Incluso puede estar frente a ti, o mejor aun, venir hacia ti, como en este caso lo hizo la guagua, lo que también significa que "eso" que buscas, puede estar en el lugar que menos te imagines. Pero si tienes los ojos en el suelo, te lo perderás. No lo verás. 

De todos modos los problemas seguiran existiendo. Son parte de la vida. En nuestras manos está decidir dar la batalla o rendirnos. Asumirlos con valentía o cobardía. Ser positivos o negativos. Verlos como desgracias o como oportunidades. Que sean piedra de tropiezo o puentes hacia la madurez y el crecimiento. Una maldición o una bendición. Un problema... o una enseñanza. 
Está en tí y en mí decidir que serán, que son. Aunque sea difícil y doloroso. Todo obra para bien a los que esperan en Dios. 
Los impulsos son los que nos mueven a actuar. Tenemos dos opciones: dejarnos llevar por ellos o ignorarlos. Es tu vida. Tu decides. 

lunes, diciembre 14, 2009

"Pin Pun a Dios"

Este miércoles 16 de diciembre es una fecha muy especial para Brenda Taveras. Es el día en que se hará realidad el sueño que ha acariciado por dos años: su pequeño "Pin Pun a Dios", que es un libro que muestra no sólo el talento de esta joven para escribir, sino el profundo amor que siente hacia Su Creador y el deseo de llevar a otros a través de sus letras, el hermoso mensaje de que Dios nos ama y que siempre está cerca, como un fiel amigo. 

Pin Pun a Dios es una herramienta de evangelización que busca acercar a otros al amor transformador de Jesús. Y es que, una vez uno se deja amar por Él, se quiere gritar a todo el mundo esta Buena Nueva. Y eso es precisamente lo que hace Brenda. Contagiar a otros de la chispa de felicidad que la acompaña al vivir prendada al amor del Señor. Además, es una ofrenda en agradecimiento por todo lo que dice ha recibido de Él (Jesús). 

Comparto con ustedes eso que ha escrito Yuan Fuei Liao, quien tuvo a su cargo el prólogo del libro y que ha descrito perfectamente a Brenda y su libro. Copien el Link y saboreen la dulzura del Señor a través de sus instrumentos. 

http://laeskinadelakj.blogspot.com/2009/12/invitacion.html

Yo, mientras, les invito a la puesta en circulación que será en Casa Cuesta de la Abraham Lincoln, a las 6 de la tarde de este miércoles, reitero. Allá nos vemos. Seamos complices de esta aventura que tiene como sello a un Dios que nos ama con locura. 
Dejémonos empapar de sus bendiciones. Allá nos vemos. 

PD. El libro estará a la venta en varias librerías a RD$250 pesos. Cualquier info. me escriben y yo corro la voz. 

viernes, diciembre 11, 2009

Deseo




Pinta el día colores nuevos, brillantes, llenos de una luz que se deja adivinar. 
Girones de crayolas hacen siluetas de amor que, tendidos en la yerba, juegan a ser niños. 
Las brisa habla de flores y de verdes praderas. Canta de sueños empapados de cristales de sol, mientras el rocío contempla el baile de las hojas. 
El susurro del viento arropa las pieles vulnerables al amar. Las creaturas contemplan admiradas la hermosura que surge donde parecen juntarse el cielo y la tierra.  
Se deslumbra el corazón ante los latidos del río a través de la piedras. 
Las palabras tienen forman de estrellas, de luna congelada. 
El firmamento retrata un beso claroscuro: tímido, fugaz... apasionado. 
El vino seduce el paladar sediento. 
Hay una dulzura que embriaga en el calor del fuego, que intenta apaciguar el frío de la noche. 
Hay deseo de más. 

jueves, diciembre 10, 2009

En-amor-ada

 Jesús es lo mejor que le ha pasado a mi vida. Me siento tonta, pero no puedo callarlo. ¿Estaré perdiendo la cordura? Todo esto parece una locura. Pero no quiero separarme ni un segundo de Él. Lo quiero abrazar eternamente. Recitarle poesías, regalarle rosas y miradas de amor. Lo quiero por encima de mis miedos. No puedo evitarlo, ni siquiera pretendo intentarlo. 
Quiero que mi vida tenga su aroma. No ser perfecta, pero ser imperfectamente parecida a Él. 
En las manos, en la mirada, con mis palabras, con mis gestos, todo. 
Se me cierra la garganta... Me quedo sin palabras y esta vez no me asusta. Es sólo un efecto pasajero. 
"Muchas veces no sé, no sé ni que te digo. Muchas veces no sé. 
Muchas veces no sé, que decirte al oído... Muchas veces no sé, ni lo que hago aquí. 
Más sé que te amo, más que a mi propia vida. Más sé que te amo. Jesús Tu eres mi vida". M.H. 


lunes, noviembre 23, 2009

Mis reales


No sé qué decir primero, si perdón o gracias. Ahora cobran sentido muchos sin-sentidos y se aclaran algunas tinieblas que nublaban mi razón. Mientras leía el Evangelio de la viuda que echaba sus dos reales, sentí algo que punzaba mi corazón. Justo ayer celebramos la fiesta de "Jesucristo, Rey del universo". Yo hice un comentario en el que lo declaraba "Rey de mi vida". Pienso y me río porque es muy fácil decirlo y escribirlo. Pero vivirlo... Que eso sea una realidad es muy distinto.

Llegan a mi mente las veces en que reprochaba y reclamaba a Jesús porque sentía que me estaba quitando las cosas yo más quería... Que equivocada estaba. No me daba cuenta que a las 'cosas' les estaba dando un valor por encima de El, incluso de mi. Son las cosas de Dios o es el Dios de las cosas. Aparece la contradicción. ¿Eres o no el Rey de mi vida? No tengo respuesta.

Esta lectura sobre la viuda que de seguro entregó lo único que tenía, lo que para ella era más valioso, me ayuda a decifrarlo. ¿Qué tanto seríamos capaces de sacrificar por Ti, Señor? ¿Damos todo o sólo lo que nos sobra? ¿Eres el Rey de mi vida o de una parte de ella? ¿O de ninguna?
Es más fácil amarte desde la comodidad de nuestros deseos. Cuando todo está como lo planeamos y tenemos 'todo' lo que queremos. Pero cuando nos toca sacrificar, como Abraham, lo más preciado, ¿somos capaces de seguir amándote, de confiar en Ti?
Si, creo que te entiendo. Es necesario que todo esté en orden. Y el orden es que Tu tengas el primer lugar. Nada más.
En este momento quiero entregarte mis reales. Esos a los que me aferro y que no me dejan amarte y darte el lugar que te mereces. Porque desprenderme de ellos es una muestra de que confio en Ti. Si me lo pides es porque me proveeras. Tu siempre tienes un mejor plan.

domingo, noviembre 22, 2009

Con los ojos cerrados


Quiero seguirte. Sucede que a veces me siento confundida. Todo quiero entenderlo, buscarle una explicación humana a lo divino. Pasa que la vida está llena de cosas a enfrentar y a veces no quiero aceptarlo. Me cuesta. Me cuesta doblegar mi orgullo y abandonar mis miedos. Si. Tengo miedo. A lo incierto, al ahora. Si, al presente, al dolor actual... ese mismo que conoces y que junto a mí haces tuyo; de eso no tengo ninguna duda, aunque quiera a veces reprocharte. Es una excusa que uso para justificarme y ser rebelde, y revelarme.

Ya no me quedan argumentos. No tengo nada que darte. Nada de valor con lo que te pueda impresionar. Lo único que tengo es esta vida, que ya es tuya. Tómala, te la ofrezco. Así con sus ñoñerías, con sus temores, con su falta de fe, con su inseguridad... te la doy. Acéptala como ofrenda del amor que te tengo, imperfecto por demás. Ahora, en este momento, con la vista nublada por el cristal que se asoma a mis ojos, me abandono a Ti. Hace mucho que estoy en reserva, viviendo de Ti, alimentada por Ti. ¡Qué hermoso es saber que Tu haz estado conmigo, en esas noches frías de mi soledad! ¡Qué eres fiel! Si no fuera por Ti, por tu amor, que sería de mi...

No te voy a negar que es un sacrificio lo que me pides... A veces creo que es una locura que no podré resistir. Dejarme moldear por Ti no es fácil. Pero te amo. Y quiero "querer" lo que deseas para mi. ¿Y qué es lo que quieres? No lo sé. Lo único que te pido es que me des las fuerzas para seguir. Que me des un corazón humilde, dispuesto para amar. Como el de un niño: tierno, dócil, alegre. Si. Quiero ser alegre, estar alegre. Quiero confiar en Ti. Así como Abraham, como Daniel, como Jeremías, como Ezequiel. Como María, como Pedro, como Pablo, como la Madre Teresa. Como el Centurión, como el ciego de Jericó. Mejor, como el ciego de Betsaida. Ese que primero tomaste de la mano y te llevaste fuera del pueblo, antes de devolverle la visión. Yo quiero ser como él. Confiar en Tí aunque no vea el camino por dónde me llevas. Y si es necesario que no "vea" para que no me suelte de Tu mano, entonces, que no vea. Quiero seguirte, con los ojos cerrados.

"La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de lo que no se ve". Hebreos 11, 1.