jueves, septiembre 18, 2008

Suspiros




Que manera de empezar el día con este "asesino" verso de Cortázar. Este libro está muy bueno. Lástima que tenga que leerlo a cuenta gotas, por todas las cosas que tengo hacer, ahora con la Universidad y etcétera. Para que les cuento... En fín. No importa. Mirándolo por el lado amable, al menos tengo con que entretenerme de camino a casa en mi querida "voladora". Nunca pensé que leería tanto a bordo de ella. Pero fíjense que sí. He terminado ya varios libros, gracias al tiempo que aprovecho "montada" en sus confortables asientos, escuchando su música agradable, y soportando sus prudentes choferes y cobradores... ¡Qué fortuna! (Una dosis de ironía no cae mal, que va).

Bueno, después de todo, como les decía ayer, uno termina acostumbrándose a todo. Al menos, sobrellevándolo y eso es lo que hago. Total, no me queda más remedio. Prefiero sacarle provecho a los obstáculos, y no que ellos me hagan estragos a mi. ¡Jamás! Es cuestión de sentido común, y de optimismo.

Bueno, pero volvamos con "Rayuela". Les dejo este pedacito que me hizo suspirar. ¿Soy cursi, verdad? Jajajaja! Pobre del que cargue conmigo... jejeje


"Oh mi amor, te extraño, me dolés en la piel, en la garganta, cada vez que respiro es como si el vacío me entrara en el pecho donde ya no estás".

"Ah!, dejame entrar. Dejame ver algún día como ven tus ojos".

Julio Cortázar, Rayuela. Cap. 21

1 comentario:

Erik Ml. Taveras T. dijo...

"Ah!, dejame entrar. Dejame ver algún día como ven tus ojos".
me gusto eso! donde lo consigo? (pregunta capsiosa) voy a preguntarle a tio google!