lunes, agosto 04, 2008

Dolor



Mi corazón llora. Se siente abatido, entre una fuerte tempestad. Sólo Dios me puede ayudar.
No te quedes lejos. Extiende tu mano y socórreme. Enciende una luz, aunque sea tenue, pues ya es poco lo que mis ojos pueden distinguir. Hace tanto que siento que camino a tientas. Ya no lo soporto. Al menos, hazme estar segura y sentirme tranquilamente confiada, de que aunque no puedo ver ahora, pronto lo haré. Y si no, de que Tus ojos Señor, lo harán por mí.

Duele. Duele mucho.

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