martes, agosto 11, 2009

Falls


Me arde el corazón al igual que las rodillas luego de haberme caído de la bicicleta. Es un dolor parecido. Incluso siento la misma verguenza. Creo que a veces lloraba más de la verguenza que del dolor. Que otros me hayan visto caer, que se burlaran de mi, me aterraba. Y "nowadays" me pasa lo mismo en situaciones diferentes, pero que siguen siendo lo mismo: caídas.
He tenido una tanda más tediosa que la del "tripletazo de películas" en menos de una semana. Ha sido muy difícil asumir mi responsabilidad y reconocer mi error. Al igual que con la "bici", cuando me reprochaba querer imitar a mi hermano soltando las manos del timón. O querer pedalear "a todo lo que dá" como mi vecinito. O por distraerme y no mirar al frente y tropezar con una piedra, que por cierto sabía que estaba ahí. Esa fue la caída que más me dolió y de la que más me costó levantarme. Esa herida aún la llevo marcada en mi rodilla izquierda. Fue frente a la casa. Recuerdo que no quería llorar para que los demás no me vieran.
Una vez, montada en un solo patín -prestado- me partí la barbilla. A caramba. Ni quería aparecer por la casa. Mami curaría mi herida con una retahíla de "te lo dije", pues en varias ocasiones me advirtió tener cuidado. Yo ese día jugué escondida, y lo peor, hacía el papel de borracha y me zarandeaba de un lado a otro con el patín. Lo que es ser un "muchacho"...
Pero las caídas personales, dígase como estudiante, como profesional, como ser humano, duelen más, porque pienso que son de las que se puede tener más control y las que más podemos evitar. Pero es todo lo contrario.
Ahora, en contra de mi voluntad y con un nudo en mi garganta he tenido que revisar mis acciones: mis descuidos, mi falta de atención, mi despreocupación, mi irresponsabilidad, mi desgano, mi malcriadeza, mi ñoñería. Todas ellas me han hecho caer y de que forma.
Al igual que cuando era niña, se me ha hecho muy duro el al menos "intentar" ponerme de pie. Mas cueste lo que cueste, lo haré. E intentaré con la ayuda de Dios enmendar mis fallos. Asumir con entereza y valentía la consecuencia de mis actos. Daré lo mejor de mí para "subir mis calificaciones" (y lo digo también literalmente) y aprender de mis errores para tratar de no volver a equivocarme.
Me duele la herida propia. Pero hay que seguir adelante y no rendirse. En la vida se pierden muchas batallas en medio de miles caídas. Pero la guerra jamás la perdemos si vamos de la mano de Jesús. A él me apoyo. En Él y gracias a Él, soy más que vencedora.

"Me doy cuenta que todo lo puedes
que eres capaz de cualquier proyecto.
Sí, hablé sin pensar de maravillas
que me superan y que ignoro.
Sólo a oídas te conocía,
pero ahora te han visto mis ojos.
Por eso me retracto y me arrepiento
echado en el polvo y la ceniza".

Job 42, 2-3b. 5-6.

lunes, agosto 10, 2009

¿Nos estamos comunicando?

Quitando un poco de telaraña a este pobre blog que tiene que soportar mi rezago. Pero es que el tiempo ni me alcanza. Es increíble como se van las horas. De un momento a otro amanece. En otro poco, ya es medio día. Hay que almorzar "juyendo" y no bien reposas, ya es hora de marcharse, de volver a dormir, de volver a levantarse.
El tiempo pasa, se marcha y nos deja a la deriva con nuestros compromisos incumplidos y nuestros afanes. Y si uno se lleva del tiempo... dice Martín Valverde, que Dios inventó el tiempo, tu y yo la prisa. Ciertamente...
He pensado en estos días que muchas veces nos envolvemos en tantos compromisos, intentando escaparnos de nuestra realidad. Inventamos salidas, si es que no las tenemos, con tal de rehuir a nuestros problemas. Sin darnos cuenta que con eso no resolvemos nada. El problema no desaparece, a veces con esta actitud, empeora, crece.
Vivimos, "in a hurry", sin tiempo para nada, si acaso para comer y tomar una ducha. Nos estamos modernizando, estamos al último grito de la moda tecnológica, todo el mundo tiene su BB, y está conectado "24 hours". Sin embargo, andan muchos corazones solos por el mundo. Familias desunidas, pues la casa se convierte en un hotel: un simple lugar de paso, para dormir y comer. Somos amigos de una ventanita de chat que nos habla, y son muchos los que la prefieren a la mirada y el abrazo cálido de uno brazos de carne y hueso. Yo no, yo lo prefiero a la antigua. A pesar de lo tímida que soy.
La gente anda como sonámbula con los oídos enchufados a un aparatito "genial" que almacena miles GB de música gratuita en su propio mundo, o como yo lo digo, en su burbuja, ajeno a todo lo que le rodea.
Antes, en la guagua, solía encontrar más personas con las cuales hablar. Ahora, me conformo con mirar por la ventana, viendo el mundo pasar y faroles que alumbran calles solitarias (como una en la que estaba yo parada hace poco, asustada, esperando "bus", pues un "chico" no tan chico se me había acercado ofreciendome una bola... y el pensaba que yo era India, y que le cambiaría oro por espejitos que brillan).
Sigo y sigo pensando como loca y por todas las cosas que "no veo" y me pregunto: ¿Cuantas cosas se pueden resolver con una simple palabra? Con un "gracias" o "¿cómo estas?", en verdad, ¿nos estamos comunicando?

jueves, julio 30, 2009

Verdadero amor

Estoy muy conmovida. Soy una romántica empedernida y no sé como evitarlo. Pero con lo que acabo de ver se justifica. A simple vista puede parecer un simple video de una boda. Más mientras lo observa y escuchaba detenidamente, vi un amor tan puro y bendecido por la Gracia de Dios, que no pude evitar la emoción. Eran tan hermosos sus rostros. Resplandecían de alegría. Sus ojos se miraban con una complicidad tierna. El amor se les escurría por todas partes, como si no les cupiera dentro. Se nota que son muy felices juntos. Un taiwanés y una dominicana con un amor nacido en "el amor" de Dios. Hecho realidad gracias a El. Wao, es hermoso.
Lo ví una y otra vez. Ya al final no pude contener mis lágrimas. La canción me tocó profundamente, pues denota el amor perfecto. Ese que perdura a pesar de todo: en las buenas y en las malas, en la fuerza o la debilidad, en el pecado o en la gracia. "Ante todo y sobre todo te amaré".
Felicidades Yuan y Laura, porque creen contra toda esperanza en que el amor que Dios nos da, no lo separa ninguna fuerza humana. Y gracias por dar ejemplo a los demás de lo bello que es encontrar tu pareja en el Señor. De que "a otros" nos den ganas de soñar con un amor así. Quisiera decir más, pero no puedo describir lo que siento... Estoy muy feliz. Su historia me llena de esperanza y me alegra muchísimo.
Gracias y que Dios les bendiga y les acompañe hasta el final de los días en esta Tierra.

miércoles, julio 29, 2009

Ayer

Ayer estuve de viaje por la "ciudad corazón". Muchas ocurrencias, risas, escaramuzas "esporádicas" en lo que lograbamos descifrar cómo llegar a nuestro destino, pues andabamos algo perdidos, por allá por la ciudad...
Todo bien. De ida, lluvía en la carretera, objetos hechos de barros, paradores destartalados y ejecutivos, un aura fría de nostalgía entre los árboles, yo tratando de estudiar inglés y seducida por el paisaje, me destraía. Me pierdo en mis pensamientos. Más lluvia... neblina...
Ya en el "pueblo", niños pedían en las calles, un frutero me vendió dos guineos, y otros se afanaban en explicarnos como llegar a la Bartolomé Colón y al sector la Esmeralda.
Casuchas "como en la capital" dice el fotógrafo, cuando pasamos por encima de un puente seco. Admiro los monumentos, nos tropezamos con varios en el camino y yo me marcho por quinta vez de Santiago sin conseguir una foto en uno de ellos. Culpo al fotógrafo... y a mi falta de insistencia.
De regreso, nos topamos con pajaritos, guacamayos y siento tristeza de verlos enjaulados. Admiro las pellizas de colores que veo colgando de los cordeles invisibles agarrados en los palos a la orilla de la carretera. Veo hamacas, y deseo una hermosa como de estilo hindú. Vamos despacio, escuchando una emisora revolusionaria que le canta a Francisco Alberto y a los campesinos. Hay rastros de agua y una ligera llovizna nos cubre.
Llegamos entre atajos de subidas y bajadas muy empinadas, tomadas en un desvio por evitar los tapones por el inicio del "Corredor Duarte" en la Kennedy, una precaución tomada sabiamente en la mañana.
No llego a la casa. Voy a la iglesia, donde me esperan mis hermanos en Cristo y el mismo Jesús. No siento "tal" cansancio hasta que inicia el grupo después de la misa. Pero estoy contenta. Me sacudo los tereques que llevo encima y me uno a la asamblea jubilosa y alegre. Más tarde algo me sucede. Estoy tan inquieta. Esas cositas de Dios tan especiales y que apenas empiezo a probar. Dios se las trae. Entre insistencias y resistencias me dejo guiar por El (eso creo). Soy terca como una mula. Siento miedo. Estoy nerviosa. Y le pido perdón por tanto dudar, por no dejarme llevar.
Me llama el descanso luego de conversar con un amigo. No le hago mucho caso y mami me insiste. Ya es tarde y el mañana no tendrá piedad de mi cansancio. Hago los rituales antes de acostarme, entre ellos orar un momento. Fue breve. Pero no podía irme a la cama sin decirle par de cosas al "Fuerte". Lo amo tanto. Ese sentimiento me llena de paz... Ya me dormí.

lunes, julio 27, 2009

Eehh... Cómo decirlo... Aquí, frente a la compu, repartida entre mis sueños de revolución y la inspiración divina que me hace inclinarme de rodillas. Ambos paralelos que al final se unen, como arena y mar, son influenciados por el sol que me ilumina de frente. Pienso en que ese mismo astro que contemplo con admiración y que me recuerda la grandeza de Dios, es el que brilla sobre casuchas de zinc y rostros adormilados por la angustia que les provoca no saber a qué se levantan hoy.
El mismo sol que entra por el Penthouse, es el mismo que arde sobre la cara de los fruteros, motoconchos y tarjeteros.
Ah! Pero como decirlo... siento un poco de hambre. Me distraigo, me recojo el pelo detrás de la oreja y por fin me animo, tras un respiro: "gracias por todo Señor. Aunque no entienda, gracias. Hoy será un día maravilloso. Aunque ni yo misma me entienda. Gracias".
Cada día hay que dar un nuevo sí. Cada día hay una batalla que luchar. Cada día una esperanza para vencer. Cada día una oportunidad de levantarse y seguir. Cada día, cada amanecer es un volver a empezar. Y en su composición más pequeña, en cada milésima de segundo, Dios nos acompaña, nos guia y nos ama.
Ahí vamos. ¿Me sigues?

viernes, julio 24, 2009

Me sabe a utopía


No quiero ver más pedigueños en las calles.
Ni niños limpiando vidrios cuando deberían estar en la escuela o siendo simplemente eso, niños.
No quiero más pobreza debajo de los puentes y a orillas del río.
No quiero más muertes injustas, ni más drogas destruyendo sueños.
No quiero más viajes en yolas que se pierde en el mar, devorados por la desesperación.
No quiero más políticos corruptos, que se aprovechan del poder y de la buena fe del pueblo.
No quiero más injusticias sociales, ni derechos abusados, ni pena de muerte para los que no tienen dinero para pagar una clínica ni comprar sus medicinas.
No quiero más humillaciones. No quiero tanta inconciencia. No quiero tanta explotación.
No quiero ver sucumbir mi tierra con algo que se parece a la bomba atómica.
No quiero ver animales sufrir en manos del hombre que fue hecho para cuidarlos.
No quiero abusos sobre los más débiles y que no pueden defenderse.
No quiero más mentiras de los poderosos, que se creen más que todos, porque creen tenerlo todo, menos dignidad y moral.
No quiero más estudiantes "quemados" injustamente. No quiero un sistema educativo que sólo sirva para los que pueden pagar.
No quiero más abusos de parte de los transportistas que se piensan los dueños de este país.
No quiero ver llorar a alguien porque no ha conseguido a las 8 de la noche su primera comida del día.
No quiero ver más gente sin dolientes, que llora sola, recostada en el hombro del sin sentido, y secando sus lágrimas con el pañuelo de la falta de amor.
No quiero más indolencia soleándose tranquilamente en las paradisíacas playas de la indiferencia, sin que les remuerda la conciencia.
Sé que suena a utopía. Sé que no es lógico que pida, que quiera esto. Pero no puedo evitarlo.
Mientras camino por las calles de mi ciudad, de pie en una "voladora" o veo las noticias, se me marchitan las alegrias y se me encoge el alma. Los sueños me lo debora la desconfianza que humean las calles.
Perdóname Dios por mi inconformidad, perdona mi desconsuelo. Perdona si me he quedado callada. Perdona las veces que no he llorado con mi hermano, perdona si me he olvidado del más necesitado. Perdona mi egoismo que no me permite ver más allá de mi, y después de mi.
Perdona mi inercia, mi miedo por luchar, por levantar mi voz. Perdona mi falta de caridad, de amor. Perdona.
Quiero un mundo de igualdades, de justicia, de respeto a los derechos a los demás, sin que importe la marca de su pantalón, de sus zapatos o si anda a pie.
Quiero alimentos, salud y educación para todos.
Quiero políticos honestos. Quiero... pero mejor no sigo. Me sabe a utopía.

jueves, julio 23, 2009

Ayuda

A una muy querida compañera de trabajo se le murió su esposo en un trágico accidente. Su nombre es Marlen. Ella es una persona de esas que es imposible no querer. Es dulce, buena amiga y consejera, dispuesta, amable... en fin. Es de las que parece no tener defectos, y aunque los tiene, sus cualidades le hacen sombra.
Una de las actitudes que más admiro de ella es su optimismo. Su manera tan brillante de ver la vida, aunque tenga mil problemas. En los tres años de conocerla, rara vez la he visto enojada o triste. Ella siempre lleva una sonrisa impresa en su rostro, que se amplia cuando te ve y te abraza. Es preciosa.
Pero ahora, ese rostro alegre y esa risa amplia han menguado. No es para menos. Ver a su esposo, (que ha sido su única pareja y a quien conoce desde los 14 años) partir de una forma tan trágica e inesperada a la vez, y ver a sus dos hijas sufrir, es un golpe muy fuerte para ella. Por eso les pido a todos los que lean este post, que oren por Marlen. Que le pidan a Dios que le de consuelo y paz en este momento tan duro. Que el consuelo llegue a su vida en medio de tanta tristeza.
A pesar de todo, ella no ha renegado de Dios y mantiene una actitud firme y de confianza en Él que es sorprendente. Sigamos orando por eso también. Porque Dios le siga dando la fortaleza para asumir este problema y los que vengan con esperanza y fe. No para entender, sino para aceptar ante todo la voluntad de Dios, que es perfecta.
Y aprovecho el momento para hacerles una pregunta, recordando algo que mi amigo Miguel escribió hace varios días. ¿Qué le pasaría a tu fe si algo así te sucediera? ¿Dejarías de creer? ¿Te volverías en contra de Dios? O harías como Job, que dijo: "Si he aceptado de Dios lo bueno, ¿por qué no aceptaremos también lo malo? Yavé me lo dio, Yavé me lo ha quitado, ¡que su nombre sea bendito!".

miércoles, julio 22, 2009

Llueve sobre mojado

Salí a la calle envuelta en un turbante. Debo protegerme del clima, de la lluvía que amenaza con cubrir algunas zonas del país por estos días.
Al igual que yo, muchos andan con su paraguas. Las "damas" que no tienen su pañuelo, llevan un gorrito plástico, (el que se usa para bañarse o calentar un tinte) que casi siempre es estampado, con floresitas amarillas o algo parecido.
Para evitar que se mojen, la "gente" se embrolla los pantalones un poco, a la altura de los tobillos. Andar por la calle, a pie, un día de estos, es toda una aventura, que consta de un sinnúmero de peculiaridades que le son características. Por ejemplo, las mujeres llegan en "tubi" o anchoitas al trabajo para evitar que se les "engrife" el pelo. Andan en calipsos para evitar que se le mojen los zapatos, que llevan en una funda adicional, más allá de la cartera, el bulto de comida y el macuto de ir al salón, porque siempre que una se antoja de lavarse la cabeza, llueve. Ah! Aparte de la sombrilla, que si es muy grande, no se puede llevar en la cartera. Y los cuadernos y libros de la universidad. Lo más lindo es cuando en este situación, suena el celular y hay que hacer malabares para contestar la llamada. Es un espectáculo digno de admirar y exclusivo de la mujer. Es muy raro ver a un hombre cargado con algo más que no sea su carnet y su comida.
Pero el asunto que hoy me inquieta no es la lluvia ni la destreza de la mujer para manejar varias situaciones a la vez. Lo que se llama "multitasking" en inglés.
El preámbulo obligado de hoy me lleva hacia las constantes protestas que estamos viviendo en estos días. Las noticias no hacen más que anunciar las denuncias que hay en los barrios, tanto de la capital como del interior del país. Además, de los apagones, accidentes, muertes y pesquisas que descubren la drogas que parecen anegar más al país que la misma lluvia. Hay una alerta general que preocupa más que las fuertes lluvias y rafagas de viento que anunció bien temprano la ingeniera Gloria Ceballos, directora de la Oficina Nacional de Meteorología. Estamos a la expectativa de inundaciones, más de la que ya es víctima la región Sur del país, con la crecida y salinidad del Lago Enriquillo y el Saumatre, que amenaza no sólo las plantaciones de los pobres campesinos, sino también el habitat del Cocodrilo. A todo esto se suma la indiferencia de los funcionarios encargados de corregir estos males, de hacer "algo", y que se hacen de la vista gorda, mientras los pobres ven diluirse en el pozo de la desesperación las cientos de promesas, palabra que poco a poco, está perdiendo más su sentido. Mi más "sentido" pésame para ella, que yace herida en la boca de los políticos avaros de este país, destruyéndola.
Me sorprende como pueden muchos andar en su "yipetas" con los cristales subidos y el aire full, indiferentes ante tanta pobreza, tanta maldad, tanto dolor, mientras chatean por su "bb" o dan la orden a un Amet, para que haga tapones y desespere al pueblo, mientras el puede pasar sin traumas por cualquier semáforo.
Cierro los ojos y miro cuantos extremos hay en este mundo a causa del hambre insaciable de poder y de riqueza que tiene el hombre. El mismo hombre que Dios hizo a su imagen y semejanza...
Me detengo, con un apreton en el corazón que me retuerce. No quiero llorar. Quiero hacer algo. Levantar mi voz en favor de aquellos que están roncos por tanto gritar. De llevar luz a aquellos que sólo han vivido en tinieblas. De ser esperanza para aquellos que nunca han tenido fe, por culpa tal vez hasta mia; de un mundo que no se conduele de ellos.
Poder levantar a muchos caídos y detener al menos un poco de la injusticia que "por unas monedas" pretende enfermar de cáncer el país con una cementera. Hasta dónde llegará el hombre por su ambición. ¿Hasta dónde?
Y es normal que nadie crea en nadie, cuando los mismos que deben protegernos del mal, son los que nos atacan, nos encalloñonan sin compasión y nos aniquilan. Como creer si quienes nos gobiernan, solo piensan en incrementar los millones de que tienes en los bancos, a costilla del pueblo, que no soporta más llagas.
No quiero ser pesimista, porque no lo soy. Pero comprendo el llanto de la gente, la indignación del pobre que no encuentra empleo aun esté preparado; de la tristeza del enfermo que no tiene para comprar sus medicamentos; del que se empobrece pagando impuestos, para que unos "chulos" se echen fresco en su casa, sin dar un golpe ni de Karate, pues su "botella" le basta. Del que se humilla por un sueldo mínimo porque no está pegado. Del que lo discriminan por su color de piel o por que no tiene un apellido "conocido".
Yo también me siento cansada de ver la hipocresía y el cinismo de quienes nos representan ensacados levantando sus manos y, de los que hablan disparates, creyendo que van a marear al pueblo con espejitos, porque todavía creen que estamos en la época de la colonia y que somos indios...
El pronóstico no nos augura nada bueno... pero hay que hacer y creer. Luchar con fe y dignidad. No dejar que nos nublen la esperanza, aunque de paso, nos parezca imposible.

martes, julio 21, 2009

¿Locuras?


Intento explicar todo lo que me sucede. Es, si aplicamos el sentido común, una locura. Una cadena de soluciones llegan a mis problemas de una forma providencial. Debo reconocer que estoy aprendiendo a soltar y abandonarme a Dios. Trato de no mortificarme por lo que no pueda resolver y le doy gracias a Dios a pesar de todo, decidiendo enfrentar cada traba con amor y esperanza. Y los resultados han sido tan incríbles como inmediatos: cosas perdidas aparecen; injustas calificaciones, mejoran; preguntas difíciles tienen respuesta, enfermedades (no sólo físicas) tienen cura... en fin. He encontrado "una aguja lógica en un pajar de incoherencias"(cito a Matilde Asensi). Y esa lógica no es más que la voluntad de Dios. Si. La que me ayuda a aceptar y no a comprender. Resuelvo que es la mejor manera de ganarle terreno a lo incomprensible, en tanto aparece la respuesta.
Creyendo que estaba perdida, he encontrado un guia que me conduce por un camino, que aunque incierto, me parece seguro. El guia no es más que el Espíritu Santo. Su luz brilla tan fuerte, que hace del sendero más tenebroso, un paisaje tranquilo y seguro.
Como soy tan cobarde, mi Padre me ha regalado una armadura que es capaz de defenderme contra toda maldad: su amor. De manera que nunca me siento sola. Pase lo que pase, estoy convencida que mi vida está guardada en su amor.
Todo esto me parece una locura. Lo que vivo y lo que me falta por vivir. Las que cosas que me faltan por hacer y los planes que tiene Dios para mi. Me parece una aventura osada. Cumplir la voluntad de Dios, no es un "maíz". Pero sé que aunque me cueste, Dios proveerá y al igual que al pueblo de Israel, me defenderá, y veré la victoria que me ha de conceder. Su brazo no conoce la derrota. Estoy a salvo. Él, peleará por mi.

lunes, julio 20, 2009

Viviendo la vida

Disfrutando cada segundo. Saboreando la dulzura de estar viva. Admirando la virtud de respirar, de caminar, de ver, de sentir...
Plena de emociones, siento que reviento de tanta alegría. Me siento una "creatura" privilegiada. Un ser humano hermoso, porque fuí creada bajo las amorosas manos de un Padre (Dios) que me adora.
Feliz. Suspirando a cada latido de mi corazón. La sangre me fluye ligera. Siento que de pronto se me acristalan los ojos. Y los cierro, y en la oscuridad del parpadeo, me veo por dentro, y no me asusto. Por el contrario. Me sorprendo, porque me gusta lo que veo. Tal como soy, soy feliz.
Esta semana ha sido intensa. Recuperandome de una pequeña recaida de salud y, muy a pesar de mis malestares, me siento saludable. Me siento ¡viva!
Anoche disfruté "la noche" como nunca. Rodeada de gente que quiero, viví. Bailé, sentí la música, abracé, salté, reí, canté, cerré mis ojos, tomé un poco de vino y me olvidé de los conflictos, de mis miedos, de mis preocupaciones y... viví.
Sólo eso. Disfrutando cada paso, cada mirada, cada abrazo, cada gesto, cada palabra, cada ritmo... cada ocurrencia, cada sonrisa, cada foto, cada gente.
Siento vida, plenitud. Y eso no lo cambio por nada. Ayer, un día no planificado, fue el mejor de cualquiera de mis planes. ¿Cómo pagarle al Señor tanta gozo en mi corazón? Por el momento, diciéndole eso: muchas gracias Dios.
No sé que será para otros vivir la vida. Yo sólo sé y compruebo que para ello no es necesario hacer miles de cosas. Basta mirar el cielo, contemplar la belleza de lo que te rodea y dar gracias a Dios. Respirar, a todo pulmón. Hablar con tus seres queridos, sonreír, amar... Vivir la vida es eso: vivir. Cada segundo, sin importar lo que venga, asumirlo y seguir adelante. Disfrutar los instantes, los pequeños detalles, por más nimio que parezcan.
Y para tí, ¿qué significa vivir la vida?

miércoles, julio 15, 2009

Pequeñas grandes bendiciones


Ayer nos juntamos espontáneamente. Justo salía del trabajo y Denise me llamó. Iba con Pavel en la guagua rumbo a la iglesia, donde más tarde nos juntaríamos en una reunión de "sevidores". Ambos son mis hermanos, amigos de grupo, a quienes a parte del amor fraterno que nos une, les guardo un gran cariño.
No quería irme sola, por lo que sin pensarlo dos veces, le dije que me esperaran; que se apiaran de la "voladora" en la que iban, que yo les pagaba el pasaje. Y así fue. De camino, me detengo en la heladería y les compro algo. No ando muy bien de dinero, pero igual no quise tener reservas. Justo horas antes había tenido la... de perder algo que una amiga me había dado para que le ayudara a vender. Lo peor es que pienso que fui robada...
Ahora debo reponer lo perdido, y nos es paja de coco... Pero igual, pensando en esto, no quise darle mucha importancia. De todos modos, no puedo hacer nada para revertir lo sucedido. Así que me armé de optimismo para no enojarme y decidí hacerle caso al portal que ayer me anunciaba el refrán del día: "no hay mal que por bien no venga". Contuve mis lágrimas y le pedí perdón a Dios por haberme arrepentido de ayudar a mi amiga... El hecho se lo conté a los muchachos, una vez subidos y situados en la "cocina" de la guagua destartalada, y mientras comían la galleta de avena y chispas de chocolate que les había regalado.
El trayecto fue largo... el chofer hizo su parada en la Duarte, como lo acostumbra la Ruta, y nosotros aprovechamos para hablar un poco de todo. En eso, les cuento que es muy posible que hoy vaya al concierto de Aleks Syntek, en Hard Rock Café. A Denise no le gusta mucho, a Pavel, mas o menos, y a mi mucho. Igual empezamos a tararear nuestros temas favoritos y Denise descubrió que realmente le gustaban, pero no sabía que eran de él. Les prometí que hoy, en el blog, les dedicaría a cada uno su canción favorita y hasta la de Liz, la hermana mayor de Pavel, que también salió en la colada de las rolas "Syntékticas", jejejeje! Bueno, la dedicatoria es al final.
Cruzando el puente, y luego de externarles una inquietud que tengo de la Universidad y hablar un poco de algunos planes con 'Más que vencedores', nuestro grupo de oración, y de que Denise y yo hablaramos y rieramos sobre nuestra timidez en el amor... nos pusimos a reflexionar de lo hermosa de la amistad que hemos encontrado en la iglesia. Yo les hablaba de la felicidad que me invade cuando comparto con mis amigos en Cristo. Justo este fin de semana nos habíamos reunido y la pasamos súper. El sábado, por ejemplo, nos juntamos en el parque de la Urbanización Italia y duramos jugando y riendo, como hasta las 1:30 de la madrugada. Estabamos alegres de compartir esa amistad que Dios nos ha regalado. Eso lo reflejaban las fotos, recién subidas a "Facebook" por Miguel. Denise no había podido ir, y me escuchaba atenta, en tanto Pavel asentía... Cuando toma la palabra, ella me dice que no sabe que fuera de su vida sin nosotros. Dice que tal vez estuviera "loca", depresiva, porque aunque conoce gente de la universidad y otros lugares, asegura que:"no es lo mismo". Y todos caimos en la cuenta de lo importante de estar en comunidad, de compartir con nuestros amigos, de vivir la fe juntos. Le dabamos gracias a Dios mientras nos mirabamos subiendo y bajando la cabeza en señal de afirmación y con una ligera sonrisa en los labios, cuando nos tocaba el turno de escuchar al otro. Dios definitivamente nos estaba bendiciendo en nuestro grupo de oración en todos los sentidos, y la amistad era uno de esos signos.
Una vez agotados los 20 pesos de pasaje, bajamos de la guagua (no sin antes de que Denise le dijera algo al chofer, por lento, jejeje)y vamos caminando, cantando y analizando una de las canciones del Aleks, 'Intocable': "Pero me voy, me marcho porque fue tu decisión. Te amaré, lo haré si es necesario por los dos..."
Fue poco lo que duramos en la reunión. La misa se terminó pronto y nos habíamos demorado lo acostumbrado para empezar. La reunión que se hace todos los martes, que es una especie de grupo de oración con todos los servidores, especialmente, a manera de fuente para "recargar fuerzas", estuvo genial. Dios me mostró algo... en el momento de oración final, una "palabra" me martillaba levemente el corazón. Pensé en una joven... pero no dije nada. Ahora siento, despues de orarlo, que esa joven puedo ser yo. Esa palabra, encerraba, entre otras cosas, lo siguiente: "Yo se lo que te pasa. No te preocupes, yo te proveeré". Sentí entonces una gran paz... y aunque creo que también fue para alguien más, lo fue para mi también. Y estoy alegre. Yo sé, por fe, que saldré adelante pese a todas las dificultades que se me están presentando. Dios siempre ha sido mi proveedor. Nunca me ha faltado nada y sé que no me faltará, en el nombre de Jesús.
Termino este recuento con algo que una vez me sucedió, hace como cinco años: Estaba yo aun en el colegio, era mi último año, cuarto de bachillerato. Mis padres no tenían dinero para seguir pagando y era muy probable que me cambiaran a una escuela pública. Yo estaba triste. Había crecido prácticamente con mis compañeros de clases... pero no había de otra, y estaba resignada a aceptar esa opción.
Una tarde, me preparaba para ir a la misa, un día de semana. Antes de salir le digo a mami que me dé "algo" para echarlo en la ofrenda. Ella me responde malhumorada: "como es posible que me pidas dinero para eso cuando tu sabes que yo no tengo ni un peso arriba..." Yo era una abusadora, según ella, y tenía razón. Pero ese día yo quería ofrendar. Había leído el Evangelio en el que la viuda da lo único que tiene, sus dos moneditas, y yo quería hacer algo parecido... pero no tenía nada. Me revisé los bolsillos del pantalón (es una manía) para ver si tenían algo, uno nunca sabe. Pero nada. Lo hice como tres veces, y hasta mientras caminaba a la Iglesia.
Llega el momento de la ofrenda y busco a ver si encuentro "algo". Tengo esperanza, pero nada.
Al final de la Misa, me encuentro con mi amigo el Chino y nos vamos juntos. Le estoy contando el asunto del colegio y lo que me había pasado con mami hace poco. Le decía que estaba muy triste por la situación económica que estabamos pasando, sobre todo porque no podía hacer nada para ayudarlos. Mi mamá en ocasiones estaba, como es normal, un tanto preocupada... y se le notaba bastante. Y eso me partía el corazón. Yo sabía que Dios nos ayudaría... pero mami... la notaba tan angustiada, molesta... Y recuerdo que el Chino me dijo: no te preocupes, sigue confiando" algo así. En ese momento, entré mis manos en el bolsillo derecho del pantalón. Y saben que encontré: un peso... Estaba nuevesito... y no lo podía creer. Miré al Chino... Estaba loca... Era posible que el peso estuviera ahí, pero no lo encontré, justo hasta en ese momento... pero de verdad, yo lo había buscado, incluso hasta lo había sacado fuera (el bolsillo)... era una locura pensarlo... Lo que sí, es que el momento fue significativo. Y como un rayo, un pensamiento cruzó mi mente, lo recuerdo con claridad: "Dios te proveerá". Y así lo hizo. Pude terminar mi bachillerato en el colegio, los "cuartos" aparecieron puff, como por arte de magia.
Tiempo después, pude comprar mi guitarra, bajo la misma onda de la escasez... por eso se llama Yireh, que significa Providencia de Dios.
"Dios proveerá" le dijo Abrahán a su hijo Isaac justo antes de intentar sacrificarlo. Hago mia esta Palabra. "Dios proveerá", lo creo contra toda esperanza.
Hermano, amigos, conocidos, Dios no se olvida de nuestras necesidades. Ánimo, El proveerá.

lunes, julio 13, 2009

Eres mi Dios

"Tu eres mi Dios, te doy gracias,
Dios mío, quiero ensalzarte.
¡Dad gracias a Dios, porque es bueno,
porque es eterno su amor".

Salmo 118 (117)

No necesitas palabras vacías ni rebuscadas. Qué alivio que te conformas con lo poco que te puedo dar, y eso soy yo por entero.
Esta mañana, perdida entre la mirada ausente y soñolienta de la gente, quise decirte muchas palabras. Quise inventar nuevas, para alabar tu nombre, para darte gracias. Pero, mientras más me esforzaba por hallarlas, más lejos me parecía estar de ellas. Agitada, subía el puente peatonal. "Todavía estoy débil... " pienso, mientras hago un esfuerzo por no perder la respiración. Siento que esa debilidad se traduce para orar y no me simpatiza.
Por eso este salmo. En sus sencillas estrofas siento que dice lo que hoy a resumidas cuentas, te quiero decir: que eres bueno, que tu amor es eterno. Y te doy gracias por eso. Porque de ahí se deriva todo lo demás. ¿Que más puedo decir? Bueno, eso. Que tu eres mi Dios.

"Qué delicioso Dios,
es poder decirte que te amo.
Es poder decirte, que te quiero.
Y que en mi vida, eres alfarero.
Maravilloso Dios.
Quiero decirte tantas cosas
Que eres mi dueño, eres mi roca.
Sólo tu sabes tantas cosas.

Eres mi Dios, de mi vida eres Señor
a tu lado, sólo quiero estar,
a mi lado siempre vas".

viernes, julio 03, 2009

Salmos

Poemas. Eso son son los salmos. La mayoría de ellos son de la autoría de David. Se consideran la oración oficial de los cristianos. Yo diría que es la oración por excelencia, pues encontramos en ellos súplicas, lamentaciones, acción de gracias, profecías, alabanzas...
Yo no era muy aficionada a los Salmos, en un principio. Los conocía porque en la Iglesia a la que asisto los Catecúmenos suelen cantarlo en la Misa "del pueblo". Así fue como empecé a interesarme por ellos, y a conocerlos. Recuerdo haber escuchado uno, hace algún tiempo atrás en voz de uno de los salmistas y quedé encantada. Una vez en casa, fui a buscarlo y lo releí varias veces. Es el salmo 121 (120). Dice así:
"Levanto mis ojos a los montes
¿De dónde vendrá el auxilio?
El axilio me viene del Señor
que hizo el cielo y la tierra".

Creo que fue el primer Salmo que me aprendí, aparte del que es una costumbre: "El Señor es mi pastor, nada me falta..."

Luego, en una Pascua, puse atención a este Salmo. A un buen amigo llamado Leoneriz le gusta mucho. Siempre que lo cantan y él no está, lo llamó para que lo escuche. Es el 84 (83), conocido como un canto de peregrinación:

!Qué amables son tus moradas Señor!
Mi ser languidece anhelando
los atrios del Señor
mi mente y mi cuerpo se alegran
por el Dios vivo.

Al final dice esto, y no hay un alma dentro de la iglesia que no lo cante. Este pedazo todo el mundo se lo sabe: "mejor es un día en tu casa, que mil fuera de ellos. Porque estar en el umbral de tu casa, es siempre mejor, que habitar en los palacios". Sólo de pensarlo, me emociona. Es precioso.

Poco a poco -y no puedo negar que un tanto influida por mi ex-novio que pertenece al Camino Neocatecumenal- me fuí interesando por los salmos. Hasta aprendí a entonarlos con la guitarra, no sin mucha dificultad. Me acuerdo de como mi ex se burlaba, dulcemente, pues me perdía tocándolos... me parecían siempre tan complicados.
Cómo un juego, Dios se fue valiendo de esta excusa y me fue envolviendo en ellos. Él se las trae. No se imaginan lo mucho que Dios me ha hablado a través de ellos. Y lo mucho que de igual forma me he identificado tanto con los Salmos, siendo en un momento determinado, ellos, justo lo que siento y lo que quiero decirle al Señor. Es increíble.
De manera, que los Salmos se han vuelto casi una materia obligada en mi vida, en mi oración personal. Por eso hoy quiero compartir uno que me ha gustado mucho, que he leído reiteradamente en estos días. Es el 66 (65). Ahí les va una parte, con las estrofas que más me gustan:

Aclama a Dios tierra entera,
cantad a su nombre glorioso.
dadle honor con alabanzas.
decid a Dios: ¡qué admirables tus obras!

La tierra entera se postra ante ti
y canta para ti, canta en tu honor.

Bendecid, pueblos, a nuestro Dios
haced que se oiga su alabanza;
él nos devuelve a la vida,
no deja que vacilen nuestros pies.

Venid, escuchad y os contaré,
vosotros, los que estáis por Dios,
todo lo que ha hecho por mí.

Pero Dios me ha escuchado,
atento a la voz de mi oración.
¡Bendito sea Dios,
que no ha rechazado mi oración
ni me ha retirado su amor!

jueves, julio 02, 2009

Dios Proveerá

Es curioso, pero no coincidencia. Durante las vacaciones estuve meditando varios "personajes" de la Biblia. Uno de ellos es Abrahán, nuestro Padre en la fe. Creo que lo comenté recientemente en un post. Pues siento que Dios está me está probando para saber hasta donde soy capaz de llegar por Él. Si en verdad puedo abandonarme en sus brazos y confiar plenamente en Él. Y eso implica un sacrificio. El de ofrecerle todo lo que tengo, todo lo que soy, lo que más quiero en la vida... Y es precisamente, lo que hace con Abrahán.
Me llama poderosamente a la atención varias situaciones que se presentan en la primera lectura de este día, en la que se relata el sacrificio que hizo Abrahán. En una parte, Dios le dice: "toma a tu hijo único, al que quieres..." Dios sabe que es su única descendencia, pues su otro hijo, Ismael, sería bendecido por Dios, pero su verdadera descendencia procedería de Isaac, el hijo dado en la ancianidad junto a su esposa, estéril e igual de 'adulta', Sarah.
Dios le recalca que tiene que ofrecerle lo que él más quiere, lo que tanto había deseado. Y resulta que ahora tiene que matarlo... sacrificarlo. Y Abrahán, imagino que con gran pesar, pero no con menos confianza, hizo obediente lo que Dios le había pedido.
Eso muestra dos cosas. No sólo que Abrahán confía sin dudas en Dios. Sino que le ama sobre todas las cosas. Isaac no es más que el fruto de un milagro dado por Dios. Lo único que estaba haciendo era devolviendo algo que le había sido dado. Surge una pregunta para muchos: ¿Para que dárselo, si luego se lo pediría? Pero Abrahán, que no tiene dudas, estaba seguro que si Dios le había prometido algo, el cumpliría con su promesa, sea como fuere.
La otra parte que me impresiona, es la respuesta que da Abrahán a su hijo, camino al monte del sacrificio. Isaac, ingenuamente pregunta: "Padre... ¿dónde está el cordero para el sacrificio?" Abrahán responde: "Dios proveera el cordero..."
Todos sabemos como termina la historia. Dios envia a un ángel que detiene a Abrahán cuando está a punto de degollar a su hijo "único, que el quiere", reconociendo que ni siquiera se ha reservado a su "único hijo" delante de Dios.
Y como Dios, jurando por sí mismo, lo colma de bendiciones, porque le ha obedecido (Gn. 22, 17.18b).
Abrahán es grande porque supo creer y esperar contra toda esperanza (Romanos 4, 18). No quiso entender, razonar lo que Dios le pedía. Obedeció. Hizo silencio.
Cuántas veces nosotros intentamos entender a Dios, para entonces aceptar su voluntad. Pero a Dios, que es tan grande, no podemos querer entenderlo con nuestra pequeñez. Es como querer guardar toda el agua del mar, en una cubeta. Así de ilógico.
Dios es bueno y cumple sus promesas. Eso basta. Saber que Dios es capaz de obrar en lo que parece imposible. Creyéndole "a Él" que todo lo puede.
Me siento tan regocijada en el Señor por esta palabra que hoy me regala. Confirmando una vez más, ante mi terquedad, que es capaz de hacer cosas que yo ni me imagino. Que Él es fiel, amoroso, y jamás se olvida de mi. Jamás. Dios no me deja. Sé que, pase lo que pase, Dios va caminando conmigo, pero no alante y yo atrás. El está a mi lado, y me lleva de la mano.
Yo, ante todos, declaro que a ti te entrego, Dios mio, mi Rey, por medio de mi amado Jesús, todo lo que quiero en mi vida, lo que más deseo, te lo entrego. Es tuyo. Tu, haz lo que quieras.
Sé que te tengo a Ti. Eso me basta. Tu eres mi proveedor, en Tí confío. Son tuyos los tiempos, no mios. Todo llegará en su momento, cuando lo entiendas necesario. Y será lo que Tu quieras.
Me abandono a Tí Jesús. Dame fuerzas para amarte y creer en ti, y esperar contra toda esperanza. Amén.

miércoles, julio 01, 2009

De vuelta

En principio, fue algo difícil levantarme. 5:45 a.m marcaba el reloj, y se supone que debía saltar de la cama, tomar una ducha y empezar a programarme para la "faena" del día. La idea no me molestaba. Las vacaciones me hicieron pensar que no es tan pesado como se pinta. Si la misma Palabra nos dice que el trabajo dignifica al hombre.
Mientras me vestía, le daba gracias a Dios porque tengo motivos para levantarme. Porque tengo sueños por los que luchar y esos no se consiguen dormida en una cama hasta media mañana. ¿Qué el descanso es vital? No hay duda. Pero por el fruto de nuestro esfuerzo somos recompensados, no sólo económicamente, sino moral, emocional y hasta espiritualmente. Con nuestro empeño, no sólo nos ayudamos, sino que ayudamos a quienes nos rodean. Edificamos.
Al mirar el cielo iluminado ya a las 6:45 am, a bordo del vehículo que me encamina hasta la oficina, sentí un gran alivio: aun tengo trabajo. Y tengo razones de sobra para decirlo y repetir reiteradas veces, gracias Dios. La situación, que no es un secreto, no está nada fácil. Más creo contra toda esperanza que pase lo que pase, "la esperanza no falla, porque el amor de Dios, ha sido derramado en nuestros crazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado". Romanos 5, 5. Dios es mi Gran esperanza (salmo 71, 5). Con él no tengo porque temer, porque el es mi roca y refugio.
Así que hoy me siento muy optimista. Y vengo a reanudar mis labores con todas las ganas, esperando en Dios. Lo que me toque, lo aceptaré con amor (con la ayuda de Dios). Esa será mi bandera, mi distinción. El amor. En medio de altas tarifas eléctricas, golpes de Estado, aviones cargados de "malas noticias", "tirijalas" de cementeras, pretendo ser una luz. Aunque parezca para muchos una novela de ficción. Esta será mi vida, contada siempre bajo la sombra de Cristo, amarrada a Él. Sólo de decirlo, me hace sentir comprometida. Ser y hacer la diferencia... no pienso que sea nada fácil. Pero al mismo tiempo, tengo esa sensación agradable en el estómago, de emoción, ilusión...
¡A luchar! Que hay muchos que necesitan saber que no todo está perdido. He vuelto.

martes, junio 30, 2009

Al fin!!

Wao! Cuánto tiempo sin verte querido blog. No sabes lo que extrañé escribir sobre ti. Necesitaba tanto tu acogida, tu bienvenida a mis letras desnudas. Sin mucho ánimo me recibe el día que, al fin, permite que entre a tus páginas virtuales, rompiendo un hielo silente de casi quince días, eternos para mi...
Cuando al fin, el Internet decide hacerme las pases, y cuando mi papá y mi hermano me dan el permiso, entonces siento pesados los dedos, embotada la mente, triste los ojos... Pero no podía perder esta preciosa oportunidad, al menos para decir hola, y despedirme de Chicho. Si, Chicho, el gato, murió esta madrugada. Fue una pena verlo como pedir ayuda y no poder hacer nada para salvarlo. Verlo convulsionar, revolcarse de dolor, con una inclemencia que ni le permitia maullar... tanto que le gustaba. Ya no lo veremos más saltar y correr... arrañar los muebles, jugar con las fundas y entrar en todo lo que tenga un agujero... ir a despertar a mi hermana para que le eche comida...
Como duele ver morir... aunque sea un animal, no deja de ser cruel. Me pregunto: Cómo puede haber gente tan perversa que mate animales sin ningún remordimiento. Si tan sólo lo hubieran visto... Habrá un cielo para animales?

En tanto, le digo adiós a unas efimerísimas vacaciones, disfrutando de estar en casa, en familia. De levantarme tarde, de ir a misa fresquesita todos los días, de dormir la siesta en las tardes. Además, ha sido una semana llena de bendiciones, de esperanzas, y de promesas. Presuntos Implicados, con su melodia de fondo, ha inspirado uno que otros versos. Se ha convertido en una adicción que me acompaña todas las mañanas, luego del café.
Y leer. Que rico es leer a las anchas, sin prisa, sin pausa. De eso también disfruté.
Además, comprobé que todavía tengo sueños que no olvido... cosas que todavía quiero hacer, que tal vez por su sencillez, deje de lado. Y también, tuve que tomar muchas decisiones difíciles.
Pensé mucho en Abrahám, cuando estuvo a punto de sacrificar a su hijo Isaac. Siento que Dios quiere probar si en verdad El es lo más importante en mi vida...

Así estuvo esta quincena de ausencia. Les dejo un poema que escribí en las vísperas de las vacaciones, o sea, hace casi un mes. Es una carta, pero sin remitente... aún.

Hola! Te escribo esta carta...
Hace mucho que te escribo cartas, ¿sabes?
Las tengo guardadas en una caja de rosas,
perfumadas con frangracia de fresno y atadas con una
cinta azul y otra blanca.
La azul no es porque eres hombre,
sino porque intuyo es tu color favorito, ¿me equivoco?
La blanca es por mi
porque aunque sencillo
es puro y limpio lo que te ofrezco. ¿Lo querrás?

Hace mucho que te escribo, ¿ lo sabías?
Te escribo mientras sueño bajo la sombra de una acacia
o un frondoso frutal de mangos.
Te escribo a la orilla de la noche
con el mar de complice, la luna de farol
y la arena cosquilleando mis dedos,
mientras te abrazo en mi mente
cuando te escribo.

Mis letras las dibujo pensando en tu cara sin rostro
despierta, dormida,
en la incomodidad y con el ruido de las calles
en mi corazón palpitante
con mis pequeñas manos,
vacilantes, temerosas, frías.

Te escribo
con el arullo silente de la madrugada
que me cala los huesos.
Te escribo con el aroma del café recién colado
con el último sorbo...

Te escribo con el murmullo divino y sublime de la lluvia.
A pleno sol, con la brisa rozando mi rostro,
alborotando mi cabello mientras,
intento armar el rompezabezas de tus ojos, de tu aliento.

Te escribo con el verde de la naturaleza
con cualquier "Guerra" de fondo.
Te escribo mientras llegas.
Pero no me culpes si, cuando lo hagas,
pasan los días, y no te escribo.
Eso te pasa por demorarte
y no dejar que te diga,
con otras formas,
que te quiero.

martes, junio 16, 2009

¡Feliz!

Foto cortesía: FB. Pavel Graciano!

No quepo dentro de mi cuerpecito. Necesito más espacio para la felicidad que me invade. No sé que hacer. Quiero bailar, saltar, reir, llorar, cantar, dar vueltas, correr... de todo!
Y eso que sólo fueron tres días de retiro. Imagínense que hubieran sido más. Y lo mejor de todo es que ahora es que falta.
Estoy alegre porque Dios cree en mi, aun cuando yo no lo hago. Porque me da fuerza para vencer mis temores. Porque me inspira. Porque me arrulla como nadie entre sus brazos. Porque me mima. Porque me da mucho más de lo que puedo imaginar. Porque me conoce. Porque está pendiente de mis necesidades. Porque me da su compañía que no se compara con ninguna otra. Porque me da un gozo indescriptible. Porque sale a buscarme si estoy perdida, y no importa donde tenga que meterse para encontrarme. Asi sea el lugar más bajo y oscuro, ahí esta El, atrás de mi. Señor, por Ti no tengo que salir a mendigar cualquier amor, tu eres mi gran amor, que todo lo suple. Es más, por Ti, soy una princesa. Dios mío, ¡Tu si eres grande! No puedo parar de repetirlo. Eres majestuoso, poderoso, maravilloso. Eres el rey de la gloria. A ti todo el honor, por los siglos de los siglos!

lunes, junio 15, 2009

Volviendo al primer amor

Feliz, renovada, con nuevas fuerzas. El retiro de este fin de semana fue lo mejor que he vivido en muchos años. El Señor estuvo grande con nosotros. En verdad se la botó! Estoy tan alegre, que no he parado de brincar y saltar (los que estuvieron conmigo saben a lo que me refiero). Yo fui buscando "burras" y salí coronada como reina. Yo. Esta pecadora. Esta pequeñita que lo único que tiene son muchos sueños y un corazón repleto de amor. Pero a Dios le basta y le sobra. El puede hacer grandes cosas con eso y menos.
Waooo!! Siento en mi corazón bendiciones por llegar. Yo siempre le esto preguntando al Señor que cual es su voluntad, y su respuesta fue tajante: "sigue caminando". Yo quiero saber lo que el quiere, lo que es mejor y el me dice que eso lo sabré en el camino. Bien, pues si esa sigue siendo su condición, no hay problema. Seguiré perseverando en el caminar. Confio en mi Papá, que no me defrauda, que nos dá más de lo que pedimos o imaginamos.
Mis sueños, mis inquietudes, mis anhelos, mis metas, mi presente, mis sentimietos están todos en las manos de Dios. Si. Viviré mi presente. Dios se encargará de lo que venga. Pero por la alegría que siento, me parece que será muy bueno.

Quiero seguir, pero debo trabajar. De todas formas, este retiro será mi tema por mucho tiempo, pues él es el principio de muchas cosas que están por venir.

viernes, junio 12, 2009

En tus manos

Resacada de cansancio. Adormecida, con dolor de cabeza. Ayer. Ayer fue un día difícil, si. Asomé al umbral de la casa, pasada las 11 de la noche, cuando el mismo me vio salir, a las 9:30 a.m. Hoy, estoy molida. Mis ojos, los pobres, estan apagaditos. No pudieron cerrar bien sus párpados durante las cinco horas que les correspondía, aunque ganas no le faltaron. Pero es que palpitaba el lado izquierdo de mi frente, como síntoma de la migraña que heredé de mis padres. Y como el cuerpo funciona conjuntamente, por uno, pagan todos. El agotamiento me permitió, de cuando en vez, caer rendida en los brazos de morfeo. Pero fue tan efímero. Los pálpitos tocaban mi cabeza cada vez con más fuerza. Por suerte, el café de Papá, fue mi aliciente. Si, la cafeína sirve para la migraña. Es la sustancia que tienen las pastillas (como el Sumigran, que cosumo) para combatir este mal. Gracias a eso, me siento con algo reanimada.
Con todo, me siento muy contenta. Ayer, a pesar de lo atenuante del día, la pasé muy bien con quienes estuve "rodando". Estabamos, Chiky, Jenny, Elizabeth (luego se nos unió el Chino) y esta servidora, en misión pre-retiro. El trabajo fue arduo, pero concluimos, ya al final de la noche, ahora con Mario y el Padre Miguel, que valió la pena. Claro que sí. Ver los rostros felices de aquellos a quienes sus padres les decían "si" para ir al retiro, era el mejor pago a la subida de escalones hasta una cuarta planta, encaramada en unos 'tacos'. Recuerdo en especial la sonrisa tierna e ingenua de la abuelita de Joanna; ella parecía mas contenta por nuestra visita, que la misma nieta. Al final de la travesía, recostados casi unos encima de los otros, en el interior de la "negra pola" (el carro de Chiky) echámos las últimas carcajadas de la noche, recordando incidentes, ocurrencias y pensando en las cosas maravillosas que Dios hará este fin de semana. De eso estamos seguros, por fe!
Ahora, sólo nos queda ponernos en las manos de Dios. Que el termine la obra. De mi parte, confieso que se me agotaron las fuerzas. Mejor. Porque justo ahora aumentan las de Dios. Me basta su Gracia. Su mayor fuerza se manifiesta en mi debilidad.
Señor, todo está en tus manos. Ya tu sabes. Bótate!

miércoles, junio 10, 2009

Tus ojos-el mundo


Miro tus ojos y puedo ver
el mundo a través de ellos.
Regálame el mundo.
Regálame uno de ellos.

martes, junio 09, 2009

Hablando de amor

Ayer, durante mi hora de almuerzo, Roger, Gloria, Beiro y yo, hablamos de amor. De como es y como debe ser el amor de verdad, no el que se nos pintan en las novelitas rosas de Corín Tellado (sin ánimos de ofender) o las que se nos proyectan en las celuloides del sueño americano. Hablamos del amor que no se corroe con las diferencias, sino que se alimenta y complementa de ellas. Que no se empobrece a falta de lo material y lo físico. Sino del que se enriquece con las afinidades y los ideales comunes.
Don Beiro, un abogado de profesión, pero poeta y escritor de corazón, cubano, nos cuenta como en estos tiempos, casi el 90% de las relaciones se establecen por la atracción física y el interés material. Aclara que no es que no te atraiga una persona, que te guste. Pero nos explica lo insustancial de estar con alguien por el mero gusto y el placer. Cómo es una lástima que existan tantos vacios porque ya no se buscan, repito, los ideales comunes, esa afinidad, el compartir más allá de lo pasional. Dice que al final esas relaciones no resisten y colapsan. La magia, sigue hablando Beiro, entre uno y otro bocado de cola de langosta de soya (a mi no me pregunten), se termina cuando la pareja no aprende a innovar, cuando no aprende a descubrirse.
Roger lo confirma. Tiene 12 años con su esposa y confiesa lo difícil que ha sido. Pero es lo que más le gusta. Porque ahí, en plena luz de los defectos y manías, supo aceptarla y pudo amarla. El, muy convencido, nos dice, sobre todo a Gloria y a mi, que permanecemos calladas cual buenas aprendices, que es un error pensar que todo será color de rosa. Es más, se atreve a decir que en esas diferencias y dificultades es que está lo bueno del amor. Y Beiro lo confirma. Porque entienden que eso es lo real, lo que se omite en los relatos que nos venden.
Roger, dice una frase que no quiero olvidar: "Ser felices no consiste en desear lo que queremos, sino en querer lo que tenemos". Entiendo porque ya muchos no encuentran la felicidad en ningún lado, porque si no valoran y agradecen lo que tienen, entonces no lo harán por nada, por más que le lleguen. Si, hay que aprender a ser felices con lo que tenemos, y no infelices por lo que nos hace falta. Dios bendice a quienes saben ser agradecidos... eso sí que lo sé.
Nuestra conversación terminó rápido, no sin antes que Beiro me advirtiera ya en el pasillo, enérgico, como pocas veces lo he visto: "Todo tiene su precio. Imáginate. Y mucho más será entonces el que tienes que pagar por tu felicidad... Tienes que arriesgarte, jugarte la vida".

viernes, junio 05, 2009

Pon tu corazón, en el amor de El...

Me duele todo el cuerpo. Ayer me vacuné del Neumococo y a parte de que tengo el brazo izquierdo medio tumbado, siento una fiebresita que me invade por dentro. Quiero escribir, pero me pesan las ganas y el esfuerzo mental, jejeje!
Pero, con todo y resaca médica, quiero compartir algunas cositas.
Anoche, Dios volvió a estar GRANDE. Miguel Horacio estuvo compartiendo con quienes estuvimos presentes en Rebaño Joven, el grupo de oración de jóvenes que se reúne todos los jueves de 8 a 10 de la noche, en la Casa de la Anunciación.
Es indescriptible cómo Dios se manifiesta en nosotros y nos va renovando con el simple hecho de rendirle Gloria, a través de la alabanza y la adoración. Anoche hicimos eso. Nos postramos ante el Señor, para rendirle una adoración en Espíritu y Verdad. Dejamos que la espontaneidad nos abrazara y que el Espíritu fluyera a su antojo. Cada quien le rindió honor a su manera, en la libertad que nos da el Espíritu Santo de Dios.
Recuerdo, un momento en el que Miguel H. decía: "Dios es tan grande, que puede hacerse pequeño para entrar dentro de nuestros corazones. Que se mete en el basurero, en el oscuro abismo de la depresión, para sacarnos de allí". Oraba mencionando como a Él no le importa cuán lejos podamos estar, porque Dios siempre busca la forma de volver a llevarnos nuevamente a sus pies. ¡Bendito sea el Nombre del Señor! Y dijo esto: "los cristianos no nos 'tragamos un cable', nos comemos a Cristo".
Qué alegría es saber que contamos con un Defensor tan fiel y poderoso, que es capaz de lograr cosas inimaginables. "A Dios, cuya fuerza actúa en nosotros y que puede realizar mucho más de lo que pedimos o imaginamos" Efesios 3, 20.
Esta misma lectura me la dio el mismo Miguel Horacio hace cuatro años, en una pascua que se llamó: "Hemos venido a adorarte". La escribió detrás de mi gafete, y me dijo: "Dios puede hacer más". Y siento que en mi vida se ha cumplido esa Palabra. Dios ha hecho muchísimo más de lo que mi mente ha podido pensar, y su fuerza ha actuado en mi. Ha derrumbado dudas, ha roto las cadenas del miedo, me ha mostrado que de verdad obra con poder.
He sido testigo fiel, valga la redundancia, de su fidelidad, de su gran bondad sin distinción y a pesar de todo. Pero sobre todo de su gran amor. Ahí es donde ese barbú es GRANDE!!! Wao, es increíble lo que puedes ser y hacer con Dios. Ahora recuerdo otra cosa que mencionó anoche M.H, mas o menos: "el que tiene su vida o su corazón destruido, es porque está lejos de Jesús". Cruda verdad.
Por eso, todos anoches pedimos a "Jesús" más de El. Nos declaramos necesitados de su Amor, y nos postramos a recibirle, a corazón abierto, para que restaure aquello que fuera necesario.
Ufff!! Siento tanto gozo en mi corazón, en todo mi ser, que miren todo lo que he escrito! Me siento "físicamente" mucho mejor... ¡Gloria a Dios! Si que se las trae... jajajaja!
Así que con una mano arriba, y la otra abajo, porque todavía como que no la puede mover mucho, alabo al Señor. No importa. Deseo y espero (estoy a punto de sellar un compromiso, ay mi mai) que el día que no pueda alabarle, y mis hermanos no me vean hacerlo, sea cuando me marche a ser morada junto al Padre... Porque allá en el cielo nos espera nuestro gran amor, y las alabanzas serán eternas.
Cómo dice Martín Valverde: "Aún en la tormenta, aun en la tempestad, te alabo, te alabo en verdad. Pues sólo a Ti te tengo, pues Tu eres mi heredad. Te alabo, te alabo en verdad".

Señor, hoy quiero cumplir el propósito para el día de hoy, más allá de como lo propone el Rayito de Luz . Mas que llevarte en mi corazón, quiero llevarte en cada cosa que haga, que diga, que piense. Quiero llevarte en mis labios, en mis ojos, en mis brazos... para que todo el que me vea pueda verte, sentirte, escucharte, amarte. Amén.

jueves, junio 04, 2009

Hasta el fin del mundo

No puedo decir mucho... Por ahora les cuento que escuché esta canción entre la grabación de una entrevista y una conversación sobre cualquier cosa entre Golsky y mi hermana.
Es de Alex Syntek y me gustó mucho. Antes de que se me olvidara, busqué la letra y la copié. Aqui se las dejo también a ustedes. Hoy, cuando llegue a casa, la busco en YouTube. No sé que fue, que me llamó tanto a la atención, si su ritmo, el sonido, la letra. Con todo, me parece muy buena. Alex no es un artista de masas, como sucede con la mayoría de los "verdaderos artistas". Una lástima y un desperdicio.
Bueno, me despido. Feliz día tengan todos. Nos seguimos escribiendo.

Hasta el fin del mundo

Caminando, se me va la vida, caminando
tú no estás y voy pensando
que no llevo rumbo caminando.

Caminando, voy buscando pistas, caminando
tú no estás y voy contando
cuántos años llevo caminando (y no me detendré).

Voy andando, con las mismas piedras tropezando,
veinte veces voy contando
la distancia y sigo caminando.

Te estoy buscando
si hasta el fin del mundo estás.
Ya voy llegando,
sé que te voy a encontrar.

Caminando, visité la Luna y regresando
hice un cráter de tanto ir caminando.
Tantas millas me están agotando (y no me detendré).

Voy buscando, con tu foto a todos preguntando
veinte veces voy cantando.
Mi canción se repite caminando.

Te estoy buscando
si hasta el fin del mundo estás.
Ya voy llegando,
sé que te voy a encontrar.

Desde el norte hasta el polo sur
me voy acercando.
Yo quisiera ser el gurú
que prendió tu luz.
Hay un cielo azul
en donde estás tú.

Te estoy buscando
si hasta el fin del mundo estás.
Ya voy llegando,
sé que te voy a encontrar
cuando vayas al caribe.
Voy a buscar la paz interior
y cuando sea millonario
sé que te voy a encontrar.

Te estoy buscando...

martes, junio 02, 2009

Quiero-Amor

Es increíble lo que se puede hacer en una "voladora". El soplo de la inspiración llegó, confundido entre aromas de "pica pollo de chinos", las voces de los vendedores de ropa y golosinas diversas y del "skim ice" que se interponía en mi ventana, para hacerme el favor de quitarme el calor con su oferta. Me siento como en "La Hojarasca", del Gabo... uno de mis libros favoritos.
Con este escenario como telón de fondo, un sobre manila y un lápiz número 2 como escultores ( ah!, y una espectadora desaliñada, de dientes largos y manchados, en afán por entablar una conversación) salió esto, que llamé hoy: Quiero-Amor.
Yo misma no puedo explicarme cómo con tales motivos pude inspirarme así. Y luego pensé: "la inspiración está en todas partes. El amor por igual". Y aunque todavía no encuentro a quien dedicarle esto, estoy segura que cuando lo haga... tal vez ni lo sepa apreciar, jajajaja!
En serio, prefiero,mientras, ir guardando el dulce sabor de escribir ésto (lo que sea que sea) y disfrutar de su añejo, con el tiempo.

Quiero-Amor

No te busco en las imperfecciones externas
sino en la perfección interna del alma
la que se construye con besos tiernos y dulces
cual manzano maduro.
Con abrazos que comunican los cuerpos
y derriban fronteras.

Te quiero antes de que te marchites
en un ramo de flores
o te derritas en una caja de bombones.
Antes de que te quiebres en una amarga desilusión
o que te esfumes en una efímera mirada.

Te anhelo más que la noche a la luna.
que las caracolas al mar.
que la soledad a un tibio abrazo.
que el peregrino a su andar.

Te quiero antes de que te mutilen los rencores
y te prostituyan las bajas pasiones.
Antes de que te consumas en los siniestros del odio y la indiferencia.
o bajo el torbellino de la avaricia que te quiere comprar.

Te quiero sin aplausos ni fama.
Te quiero auténtico. Sin palabras vacias.

Te quiero para crecer y morir
para vivir y nacer de nuevo.
Para añorar el despertar de la aurora
para bailar contigo juegos de amor.

Me desvelo por ti
más que por un verso.
Porque cuando tenga tus besos
me regalarás miles de ellos;
nuevos, sin reversos
ni convexos.

Serás mil más inspiraciones
una lluvia fresca de sonrisas
un cielo estrellado bajo la noche
la sublime danza de las hadas.

Te quiero lleno de defectos
que harás perfectos.

Te espero, esperándome
dándole luz a mis locuras.

Te encuentro dándole sentido
a la palabra magia y abril.

Te quiero amor, sin encontrarte.
y ¡qué será cuando te halle?!

viernes, mayo 29, 2009

300 y con ganas de seguir

Hoy, 29 de mayo, con este "post" llegó a los 300. Ayer pensaba sobre lo que iba a escribir. Tantas cosas son las que quiero expresar, que no me decido. Por estos días ando media poeta, media bohemia, y enteramente enamorada de Jesús. Eso lo delatan mis últimos posteos. Así que más que para seguir la tónica, porque la verdad es que no encuentro una mejor forma de celebrar, quiero compartirles sobre mi pasión, de mi gran amor: Dios.
Anoche fue una noche muy especial para mi. Inolvidable, pues Dios a través de su Espíritu Santo, renovó su voto de amor por mi, me mostró su Divina Misericordia. Me acordó que El no se olvida de mi, y que conoce mis necesidades más que yo misma. El sabe cual es mi mayor temor: el miedo. Y está dispuesto a llevárselo. Y yo, abrí mis brazos, y con ellos mi corazón, para que soplara su Espíritu dador de vida, para que me renovara, diera vida a mis "huesos secos" y aliento a mis tribulaciones. Y "el Espíritu de los cuatro vientos" sopló con fuerza aires que se lo llevaron todo y lo renovaron todo. Dios se derramó grandemente y me mostró su infinito amor por cada uno de nosotros, que somos sus hijos amados, a los que El ha llamado.
No tengo palabras para expresar la paz que sentí y que siento todavía en estos momentos, a pesar de las angustias, dificultades y trabas que han ido surgiendo en estos últimos meses, semanas. Y la alegría, el consuelo de saber, que Dios es 'mi Dios', que me ha rescatado, que me llamó por mi nombre, que me dice que daría su vida por mi (y si que lo hizo). Qué es capaz de llevarse todos mis miedos, y que me fortalece y capacita para todo lo que venga.
No importa cuán difícil pueda parecer la prueba, sé que todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Por Él, venceré.
Soy una nueva criatura desde que Dios entró a mi vida. Cambió mi tristeza en danza. Y ayer, volvimos a recordar juntos ese voto... Me confirmó cual es su propósito conmigo. Cuando me acerqué a que oraran por mi, Dios sabiamente no me dijo lo que yo esperaba, a través de esa persona. Ese "tiguere" fue más allá y consoló lo verdaderamente importante. No se fue por las ramas, sino que fue a la raíz. ¡Wao! Una muestra, repito, de que sabe más que yo que es lo que necesito.
Gracias papito Dios. Estoy muy contenta. Pero esta paz... es lo que más me soprende. Hasta estoy asustada, jejeje! Lo que pasa es que sé que estás conmigo. Estamos juntos en este lío, y no tengo porque temer. Pase lo que pase, tengo valor, porque Tu Señor vas conmigo. Superaremos todo lo que venga... y proveeras. Si que lo harás. Anoche, precisamente, pensé que no iba a tener dinero para el taxi... Tarán!! Y justamente, ni un peso más, ni uno menos, tuve el monto exacto para pagarle a taxista... sin saber, pues pensé que tenía menos... en verdad. Fue "cheliaó" pero alcanzó, y eso es lo que importa. Gracias por eso también, Papá.
Confio en que todo saldrá bien. Tengo que ponerme las pilas en muchas cosas y abandonarme a ti. Y eso es lo que voy a hacer. Que sea Tu Voluntad, no la mía. Aunque me duela. Por los resultados, me he dado cuenta que es mejor llevarme de ti, aunque al principio no le encuentre mucho sentido, jejeje!
Bueno. Eso es todo por hoy. Pude "hablar" de la cementera en Los Haitises (tenía como ganas de eso), o sobre el pánico que "cunde" por la gripe porcina. O sobre algún libro interesante. Sobre el fenecido Miguel Cocco, con el que me siento en deuda por no escribir nada después de su muerte. Sobre tantas cosas pude escribir. Pero nada se compara con el amor que siento por Dios. No lo puedo evitar. Por eso, el número 300 de hoy, es en honor al que hace posible que yo sienta el deseo de teclear cada mañana. Más aún. Al que me da deseos de vivir.

jueves, mayo 28, 2009

Luchar con esperanza

Me llamas a ser fuerte. A no afligirme "como hacen los demás que no tienen esperanza". (Tesalonicenses 4, 13b).

Gracias, porque conoces al dedillo, Jesús, mis debilidades, y me llamas en esta nueva etapa de mi vida a no tener miedo. Porque dices en tu Palabra que no nos has dado un Espíritu de timidez sino de fortaleza, de amor... (2Timoteo 1, 7).
Por esa razón, acudo a Tí, Señor mío y Dios mío, para que me vistas del Santo Espíritu, de la Promesa, del Consolador, el Protector. El Interprete (Juan 14, 26). Ese que nos dijiste que nos entregarías para que no quedaramos huérfanos (Juan 14, 18). Vísteme de Ti. Tu eres mi vida, Cristo, como decía Pablo. Y sé que en cada prueba el nos da "en su misericordia, un consuelo eterno y una esperanza feliz" (2-tesalonicenses 2 16). Por eso lo soporto todo (2timoteo 2, 10), y me precio de mis debilidades, para que me cubra la fuerza de Cristo (2 Corintios 12, 9B) porque la paz que nos da Dios, es mayor de lo que podemos imaginar (Filipenses 4,7). El señor es fiel, y nos preservará del Maligno, (2 Tesalonicenses 3, 3) que es el Príncipe. Pero ¡Dios es el Rey!
Soporto las dificultades como un buen soldado de Cristo (2-Timoteo 2,3) para poder decir como Pablo "he combatido el buen combate" (2Timoteo 3, 7). Sé que me basta su Gracia, pues Su mayor fuerza se manifiesta en la debilidad (2Corientios 12,9).
Hay que estar alegres, sin inquietarnos por nada (Filipenses 4, 4.6)

Llegó la hora. A dar la batalla.

"Por lo demás, fortalézcanse en el Señor con su energía y su fuerza. Lleven con ustedes todas las armas de Dios, para que puedan resistir las maniobras del diablo. Pues no nos estamos enfrentando a fuerzas humanas, sino a los poderes y autoridades que dirigen este mundo y sus fuerzas oscuras, los espíritus y fuerzas malas del mundo de arriba. Por eso pónganse la armadura de Dios, para que en el día malo puedan resistir y mantenerse en la fila valiéndose de todas sus armas.Tomen la verdad como cinturón, la justicia como coraza; tengan buen calzado, estando listos para propagar el Evangelio de la paz. Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, y así podrán atajar las flechas incendiarias del demonio. Por último, usen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, o sea, la Palabra de Dios. Vivan orando y suplicando. Oren en todo tiempo según les inspire el Espíritu. Velen en común y perseveren en sus oraciones sin desanimarse nunca". Efesiso 6, 10.
"Por encima de esta vestidura se pondrán como cinturón el amor, que lo hace todo perfecto". (Colosences3, 14).

¡Amén Señor!

miércoles, mayo 27, 2009

El poder de tu amor

Me encanta esta canción. No recuerdo el nombre de la mujer que la canta, pero es preciosa. Desde que empecé a escucharla en el carro de mi amigo Golsky (con quien ahora vengo de bola a mi trabajo), se despertó el animó aun adormecido por el cansancio, y que ni el delicioso café de papi pudo disipar.
Esta canción la escuché por primera vez en el grupo de oración "Rebaño Joven". Recuerdo aquella experiencia, y me engranojo. Hay una partecita a la que nunca le había puesto atención. La cantaba mal. Dice: "Y al esperar nuevas fuerzas yo, tendré..." Yo cantaba: "y al despertar nuevas..." La diferencia era una palabra. Justo hoy, en ese pedacito, me detuve, para escucharlo bien. ¡Qué sorpresa (y alegría) me llevé cuando descubro claramente que la palabra es esperar. Dios, que sigue hablándome a lo más profundo de mi corazón, me confirma que estoy haciendo lo correcto, que mis pasos van por donde es, "por el camino amarillo" como Dorothy.
"Y al esperar, nuevas fuerzas yo, tendré.
Y me levantaré, como las aguilas, por el poder de Tu amor".

"Tengo esperanza y estoy seguro de que no seré defraudado", dice Pablo en su carta a los filipenses, cuando se hallaba en la cárcel.

¡Gracias Dios! ¿Quién como Tu? Tu eres mi refugio, mi fortaleza, mi escudo, mi roca firme. Hay quién iré, sino a ti. Gracias por el poder de Tu amor. Gracias, porque eres mi GRAN ESPERANZA. La que nunca falla. ¡Te amo!

martes, mayo 26, 2009

Inocente ilusión


Mil promesas rotas
Que no sabe si creer o no creer.
Jugar es a veces un asunto de adultos
Pero todavía ella es una niña.

Nubes lejanas
En un mismo cielo
Quieren tomarse de las manos
Quieren juntas llorar-llover. Llover llorar.

El amor, es el agua que riega
El fruto que cosecha
La mujer que es niña
Y que es mujer.

Tierras secas
Almas desiertas
Se buscan errantes
En latitudes paralelas.

Ella es una niña
Dale la margarita
No le robes la ilusión
se marchita su corazón.

Se le escurre de las manos
Tan suaves como durazno.
Sin querer se pierde
En laberintos de miedo.

La pequeña te pide
Que termines
Lo que empezaste
Lo que removiste.

Con tu mirada
Con tus manos
Aquel único día de abril
Del que sólo quedan otoños, hojas secas que crujen bajo las pisadas
y tus pisadas ausentes.

Se escuchan en la oscuridad
tus palabras,
tus silencios
que tienen más voz
que los ladridos de fuera.

Un día. Uno sólo.
La miraste,
y la niña
ya no quiere jugar.

lunes, mayo 25, 2009

¡Hola señor Sol!

Hola señor sol. ¿Cómo estás? Que gusto verte brillar. Dejame decirte que extrañaba ver tu forma circular salir al firmamento. Extrañaba ver como me "picabas los ojos" tempranito, para saludarme y darme los buenos días. Sabes, ya estoy condicionada a pensar que no hay mañana sin ti. Así que durante todos estos días, la mañana estaba ausente.
No te imaginas lo alegre que me sentí cuando te ví de camino al trabajo. Creo que por las calles muchos al verme pasar, me tildaron de loca, porque me vieron sonreirte. Y mi sonrisa sigue intacta. ¡Estoy tan feliz de verte! Me haz hecho tanta falta. No sé por cuanto tiempo te veré hoy. Si te volveras a ocultar entre las nubes una semana más, unos días más. Pero aprovecho el instante en que te tengo para hacerte saber que me encanta verte, sentirte acariciar mi rostro cuando voy caminado. Cuando tu resplandor se conjuga con el viento y rozan mi pelo y me siento tan viva. Cómo no extrañarte. Si con tu ausencia te llevas una parte de mi. Y sé que estás, aunque no te vea. Pero, necesitaba verte. Ya era hora. Haz aparecido en buen momento. Como una respuesta divina.
Me despido por ahora, señor sol. Gracias por brillar en este día, para mi.

viernes, mayo 22, 2009

Sólo sé que no sé


Estas últimas semanas han sido intensas. Exámenes finales, cierres en el trabajo, compromisos extracurriculares, batallas espirituales, promesas incumplidas, sentimientos revueltos, esperanzas, impaciencias...
Gracias a Dios, que de todo esto han surgido grandes inspiraciones. A pesar de "los tiempos" siento una gran esperanza. Dios me ha mostrado su rostro y me ha hablado directamente. No ha sido muy claro, pero insiste en el asunto de "confiar y esperar en Él". Yo, humana al fin, le pregunto, le exijo: "hasta cuando". Y siento que me dice, con una tierna sonrisa: "no importa el tiempo. Lo que sufres será poco para la alegría que tendrás".
Todo sacrificio por Dios, sin duda, vale la pena. Pero sucede que a veces es tan difícil saber que hacer: si actuar, si esperar y dejar que Dios actue. Si esperar y actuar y confiar en Dios. En resumidas cuentas, no sé qué hacer ni como hacerlo. No quiero renunciar y arrepentirme de hacerlo. Tampoco quiero seguir y equivocarme. No quiero tener una esperanza inútil. No quiero perderla... "Yo sólo sé que no sé nada".
Condúceme tu, mi Señor. Muéstrame el camino que debo seguir. Enséñame las cosas que debo hacer. Ilumina las decisiones que debo tomar. Dame el discernimiento para saber que es lo que tengo que hacer y que no. Pongo en tus manos mi vida, mis inquietudes, mi corazón... todo mi ser. Soy tuya. Haz lo que quieras. Que todo sea según Tu voluntad, y que yo sea capaz, con tu ayuda, de soportar lo que venga, gústeme o no. Quiera o no.
Quiero mantenerme de pie, ante la cruz que vivo y estar siempre como me decía el Padre Miguel, radiante. Que alegría, la esperanza, la paz, nunca se extingan. Que la fe sea mi gran escudo en esta batalla. Y el amor la espada con la que tengo que luchar. El amor... sobre todo el amor. Que pueda amar a pesar de todo y de todos.
Y lo más importante, vé conmigo Jesús. Nunca me dejes. Siempre a tu lado yo quiero estar. De tu mano jamás me quiero soltar.

miércoles, mayo 20, 2009

Visita al Museo de la Radio y la Televisión


A mis compañer@s de clases que esperaban con ansias las fotos. Aquí estan, al fin!! Una de cada espacio. Las que no publiqué es porque salieron movidas. Espero les sirva. Cualquier duda, me dejan un comment, y yo les respondo.
Ya saben, estudien para el exámen del viernes... ofrécome, cuánto trabajo dejó el profesor!
See you there, my partners...












lunes, mayo 18, 2009

Adiós Mario...

Permíteme tutearte. No me conoces, por lo que te puede parecer un atrevimiento. Pero déjame tratarte así, de tu a tu. Déjame decirte que con tus escritos te me volviste cercano. Te conocí de lejos. Te estreché la mano en la distancia. Y, ahora que te marchas, me embriago de olvidos. Mi sueño era conocerte en la vida real. Sin páginas de por medio. Sin poemas, sin prosas. Quería verte a los ojos. Esos ojos de niño, con esa mirada igual de inocente... cómo te admiro, amigo.
Si, permíteme llamarte amigo. Disculpa, pero tu tienes la culpa. Sin buscarlo, tus palabras impresas marcaron mi vida. Tu inspiración traducida en bellas estrófas o en ligeros y amenos párrafos, se clavaron en mí haciendo una "mancha indeleble", cito a Gaviño. ¡Oh! Y no creas que te culpo. Te lo agradezco. Le agradezco a la providencia divina que te cruzaras en mi camino; que me consintiera tropezarme contigo, viejo amigo. Que me dejara conocerte y conocerme. Que me hiciera sentir orgullosa de ser una irremediable bohemia y romántica, con un futuro incierto entre poesías libres, o con rima, o sin rima, o sin nada.
A ti Mario, a ti principalmente, y a tu "corazón coraza", a tu "borra del café" a tu "canal interoceánico" a tu "amor de tarde", le debo el al fin despertar de la crisálida que se convirtió en mariposa; la que se atrevió a abandonar el capullo a cambio de la libertad que le brindaba el cielo. Mi mariposa, Mario, ahora vuela con el viento en las verdes praderas que le da la primavera. Para ella siempre hay flores donde posarse, gracias a ti. La mariposa de mi inspiración quiere siempre volar. Y cuando le faltan las fuerzas, se acuerda de ti, querido Mario. Permite que te llame así.
Déjame despedirme. No sé como hacerlo, te confieso. Siento que nunca te irás. Así como en la distancia "interoceánica" siempre te tuve cerca, así tu partida en convoy con tus versos y tu melancolía, hacen cada vez más viva la llama de tu vida, en la mía. Una que nunca se extinguirá. Sobre la amiga muerte en la que ahora yaces, se encuentran tus memorias. Ahora serás más inolvidable. Con la muerte (lo sabes) sólo se inmortalizan a los grandes en el tiempo. Aquellos como tu, mi querido Mario.
No te extrañaré. Ya te extraño. Te deseo buen viaje: amigo, querido, Mario.

jueves, mayo 14, 2009

Oración



"Como el Padre me amó, Yo os he amado. Permanecer en mi amor, permanecer en mi amor..."

Aquí estoy, dando la batalla. Queriendo permanecer aún cuando siento que no puedo. Pero, como esta "vaina" no es de sentimientos, sino de realidad y convicción, no me queda más remedio que "caerte atrás" Dios. Si. Mi única condición, lo único que te pido es que, por favor, en tu infinita misericordia, me ayudes a soportar lo que venga. Sigo en la espera... Mal o bien, eso sólo lo sabré con el tiempo. Yo hago lo mejor que puedo, lo que creo. Pero si es de Ti, Señor, que SI o No, pues no me queda más remedio que aguantar con firmeza, esperanza y fe; consciente de que todo lo que sucede, tiene un motivo.

Ahora mismo se me acaban los argumentos (y las acciones). Estoy como sin saber que hacer. Ya tu sabes Jesús. Vas a tener que coger más lucha conmigo porque tendrás que decirme todo lo que tengo que hacer, jejeje! Y yo soy medio lenta, tu lo sabes mejor que nadie. Me toma tiempo "llevarme" las puyas que me tiran, por más clara que sean. Así que ten compasión, y sé directo por lo menos una vez. Esto de las parábolas es para superdotados (chanfles, entiendo a los pobres discípulos), y mi coeficiente apenas llega al nivel necesario para sobrevivir (jejeje).

Ya tu sabes, estoy abriendo mis sentidos, atenta para escucharte, para ver...

Mientras, te dedico esta canción Señor. Te la estoy cantando desde anoche. Ya Tu sabes, nos seguimos hablando. Te amo.

En esos momentos

En esos momentos en que todo me cuesta,
en esos momentos en que no es fácil seguir.
Cuando quiero sentirte, saberte a mi lado
pues a veces me siento muy desanimado.

En esos momentos cuando todo se nubla,
En esos momentos en que ni yo a mi me entiendo.
Pues no sólo en las buenas yo debo seguirte,
No sólo si creo que lo puedo hacer.

Cuando llore o cuando ría te debo ser fiel,
De noche o de día te debo creer.
No es fácil seguirte, necesito de Tí,
Yo solo no puedo, no puedo sin Tí.

Te necesito para poder seguir,
Te necesito para vivir.
Sólo Tu puedes vencer mi soledad.

Sé que me escuchas,
que Tu me consuelas
Y que, me sostendrás
Que Jesús, Tu vas junto a mi.

miércoles, mayo 13, 2009

Silencio, inspiración...

Todo normal, y me siento extraña. (Extraña de sentirme normal, jajaja!) El tiempo avanza. La gente empieza a llegar y a ocupar sus puestos de trabajo. Algunos van a la cafetería a comer algo. Al tiempo, escucho el ruido de algunos vehículos y motores. Los teléfonos suenan. El silencio millonario del que era complice privilegiada, empieza a esfumarse. Se me escurre entre las teclas presionadas para escribir esta nota. Es tan hermoso el silencio.
Si me permiten desviarme, quiero decirles que me gusta el silencio. He aprendido a encontrar en él una dulce compañía. Dios me ha hablado tanto en el silencio. Y cuando lo contemplo, no me siento sola. Es extraño, pensaran. Pero es así. Creo que no hay una voz que hable más que la del silencio. Dicen que el silencio también es una respuesta. El tiene su propia voz. Siento que me consuela. Y cuando alguien me acompaña en el silencio... no puedo describirlo.
Así trasciende el día. En la ausencia del silencio. Falta tantas horas para que pueda escucharlo otra vez. A menos, que... A menos que Dios me sorprenda y busque un espacio en el silencio. Como cuando me escapo a lo que he denominado "mis aventuras a la Anunciación". Amo esa huida de todo y ese encuentro con Él. No me importa toda la lluvia que cae y humedece mis harapos, cada vez que voy. Con ciertas excepciones, debo admitir. De todos modos, no me importaría que lloviese. Eso hace más interesante y arriesgada la travesía. Dios es todo un maestro del entretenimiento. Si que sabe sacarnos de la monotonía.
Al llegar la noche, tomo un momento para encerrarme en el baño. Ya una vez confesé por este medio, que es otro de mis lugares de "encuentro" y de reflexión. Yo hoy espero la noche. Espero ver la Luna. Espero que no llueva. Hoy quiero ver las estrellas. Sola, si. Suspiro.
Siento una profunda pena. Apenas empiezo sentir fluir la inspiración que baja por mis dedos, debo interrumpirla. El deber me llama. Y, para mi tristeza, me debo a él más que a estas inspiraciones, que no me dejan más que una satisfacción personal... Y que de seguir así, llevándome de mis 'gadejos' de escritora, poeta y loca, perderé mi trabajo, jejeje. Tiene razón mi tía. Seré feliz, pero seguramente moriré pobre. Jajajaja!

lunes, mayo 11, 2009

PAZ

Despertar. Ese fue el primer milagro que recibí este día. No me dí cuenta. Me senté en la cama, y una inquietud invadió mi cuerpo. Llevo 'tiempo' luchando por no darme por vencida. Y la sensación de cobardía aparecía fresquesita como el café recién colado que tomo todas las mañanas.
Bajo de la cama y me miro al espejo. Una manía, despues de la de mirar por la ventana y observar el cielo. Sólo que hoy fue una acción mecánica, que no me llevó a mi segunda acción de gracias por los otros milagros: el de la creación y el de que yo pueda contemplarla.
Tomé la toalla. Caminé al baño. La batalla mental ya había empezado. No quería pensar. Ahora las armas apuntaban a mi sensibilidad, a mis sentimientos. El E, hiere en mi fragilidad y se anota un punto a su favor. Lo sabe. Lo sé.
El café de hoy esta delicioso. Las galletas Bagley con las que lo acompaño, también. Tomo el último sorbo complacida. Es el primer momento en que siento disipar mi tormento. Mi mente por esos segundos sólo pensó en lo bueno que le había quedado el café a mi Papá.
Antes de marcharme, miro la Biblia. Esta en el sofá pequeño que se puede ver desde la calle. Lo miro como si mirara al mismo Dios. Le digo algo, que guardo para mis adentros. No puedo llevarla comingo. Mi cartera es muy pequeña y ya va muy pesada. Ahora me arrepiento.
De camino, Juan Luis Guerra y "Sólo tengo ojos para tí" nublaron la distracción empeñada que tenía para burlar mi "cosas". Luego "Burbujas de amor" remató. El especial de dos a las 7, había iniciado, para la alegría de mis amigos, y para despertar la melancolía que llevaba atada. Salí del vehículo. Mire al cielo. "Dios", sólo pude decir.
La batalla sigue, me persigue. El E, me tienta, no quiere que ore. Me ataca, me hace sentir inútil, insensible y sensible a la vez. Siento tristeza. Lo ha conseguido, pienso. Pero no. A pesar de todo, lloro orando al Señor para que aparte todo pensamiento que vaga en mi mente. Le pido fuerzas, ya las mías se agotaron, pienso. Recuerdo a San Pablo.
Sé que mientras más cerca quiera estar del Señor, mientras más el Señor demande de mi. Mientras más reciba de Él, más fuertes serán los ataques de El E,.
San Pedro, en una de sus cartas, me recuerda que debemos estar alegres de compartir la cruz de Cristo, si el sufrimiento que padecemos es por El, pues recibiremos "grandes alegrias".
Enciendo el computador. No quiero, pero necesito escribir. Para el momento en que ya había iniciado, una paz invadió mi corazón. "Gracias". Teclear me ha dado calma... (me detuve un segundo para saborearla, con los ojos cerrados).
"Paz en medio de la tormenta". Pienso en el título de la canción. Chiky menciona esa frase el pasado sábado para decir como se siente a pesar de todo lo que está atravesando. A eso aspiro. A encontrar, a tener paz en medio de la tormenta.
Sigo en pie, con mi lucha. Carcomida en parte por la angustia de la espera... Siento paz. Miro y no veo nada. Me siento impotente, sin saber que hacer, que decir. Pero siento paz.
"Esto a penas comienza", pienso y rio.
La vida continúa. La mañana despierta hermosa, tranquila. Los vehículos pasan algunos más aprisa que otros. Ya el reloj digital marca las 8:03 minutos. El frutero de la esquina espera su clientela fija, y la que se anota al pasar, queriendo empezar el día saludable. La gente avanza en sus trajes, impecablemente planchados, o jeans y franelas, a sus respectivos trabajos. Unos a pie, otros en carros o en motores, como el que acabo de ver pasar desde mi ventana. Suspiro. Todo ha vuelto a la normalidad.

jueves, mayo 07, 2009

Te quiero

Te quiero. Con mi alma de bohemia y mi corazón de niña. Te quiero. Bajo la lluvia o tocada por los rayos de sol. Te quiero. En la tormenta y en la calma. Te quiero. Con la belleza de las flores del campo y la áridez providencial del desierto. Te quiero. Con el mar infinito que toca a lo lejos el cielo. Con la inclemencia del viento, con el murmullo del río, con el canto de los pájaros que me despiertan por la mañana. Te quiero. Caminando por la calle o subida en el carrito público. Te quiero. En el silencio de las palabras (ahí es cuando más te quiero) o con la dulzua de tu voz. Te quiero. En la cercanía y en la distancia. Te quiero. Con mi timidez y mi locura cuerda. Te quiero. Con el lápiz de carbón o el teclado de mi laptop. Te quiero. En la duda o en la certeza. Te quiero. Con valentía o con miedo. En medio de la angustia. En la alegría y la tristeza. Te quiero. Con mi mirada. Te quiero. Con mis pequeñas manos. Con la torpeza de mis palabras. Te quiero. Con el susurro de la noche y la viveza del día. Te quiero. Con mi ñoñería y mi carácter. Mi risa, mi truño. Te quiero. Con mi pasión por la danza y la música. Con mi inspiración. Con todo lo que tengo, con todo lo que soy. Con lo que está escrito y falta por escribir. Con lo finito y lo infinito. Te quiero. Tu sabes que te quiero.